DISCURS DE JOAN PUIG I ELIAS [I]

Entre els anomenats «Papers de Salamanca1», és a dir, la documentació espoliada pel franquisme amb fins repressius, es troba un discurs mecanografiat2 de Joan Puig i Elias3 , el qual fou el màxim responsable de la singular experiència que significà el Consell de l’Escola Nova Unificada (CENU).

Educació i Història: Revista d’Història de l’Educació. Núm. 12 (juliol-desembre, 2008), pàg. 143-172

Camaradas:

Venimos a decir lo que hemos hecho, venimos a hablar no de bellas utopías, que aunque han anidado siempre en nuestra alma, encontramos placer solamente cuando sabemos que estas bellas utopías hemos logrado plasmarlas en realidades. En las realidades es donde se juzga la bondad de cada ideología; no es con elucubraciones como se prueba la superioridad de un credo o de una ideología. Llega el momento del 19 de Julio, y ha cambiado completamente, no solo el panorama político sino la situación social. Unos compañeros, muy pocos por desgracia, profesores de distintas tendencias antifascistas, nos habíamos encontrado en las barricadas y después en el asalto a los cuarteles, y nos prometimos que aquella amistad, que aquel compañerismo que había nacido en la lucha contra el enemigo común, en un común amor a un ideal, aunque anteriormente estábamos separados por cuestiones técnicas, no podía romperse ni siquiera el día que logramos abatir para siempre el fascismo.

Joan Puig i Elías al seu despatx del Comitè de l’Escola Nova Unificada (CENU)

Edició dels discursos i conferències de Joan Puig i Elías (1936)

Si la Revolución francesa permitió proclamar los derechos del Hombre, nosotros sabíamos que de este 19 de julio debía nacer una hija ubérrima, una Escuela Nueva que proclamara para siempre los derechos del Niño, la emancipación de la infancia, que colocaran absolutamente a todos los niños en igualdad de condiciones, para que una eclosión de todas sus posibilidades les llevara a cada uno adelante en el camino de la vida.

El peso de los primeros momentos, el peligro de aquellos momentos hizo acaso que fuera el camino más llano para que nos pudiéramos entender. Aquello fue lo que pudiéramos llamar la labor preparatoria entre compañeros que militaban en Partidos políticos y nosotros que no habíamos creído nunca en la eficacia de las luchas políticas. Y es en el fragor de la lucha misma, el día 18 de Julio, cuando aparece un Decreto de la Generalidad, dando vida al Consejo de la Escuela Nueva Unificada. Este Consejo, a pesar de ser en Cataluña sobre todo un movimiento mayoritario el de la C.N.T., entendimos que no debíamos establecer en el Consejo semejante situación de privilegio que nos daba una organización confederal, con raigambre y con historia. Teníamos confianza en la bondad de nuestras ideas, la confianza absoluta en la superioridad de nuestros ideales, hacía que no temiéramos estar en situación de inferioridad con relación a la cantidad de nuestra masa. Fueron designados cuatro representantes de la U.G.T. y cuatro de la C.N.T. por los sindicatos de la Enseñanza, escogidos no con carácter político sino precisamente por los mismos Sindicatos de la U.G.T. y por los de la C.N.T.

Para guardar una situación de equilibrio, y además de respeto para el sector antifascista que colaboraba con el Gobierno de la Generalidad —me refiero a la Izquierda Catalana—, se le invitó a que designara cuatro representantes también, pero no con carácter político, a que escogiera entre los afiliados a los Sindicatos de la Enseñanza de la C.N.T. o de la Federación de trabajadores de la Enseñanza de la U.G.T., aquellas personas que desde el punto de vista técnico, des del punto de vista pedagógico, le inspiraran más confianza.

De acuerdo con nuestra ideología, hemos andado los primeros pasos. Nos ha repugnado siempre ver a nuestro lado a un vencido, aun cuando fuera enemigo. Los anarquistas luchan, y matan cuando no hay más remedio que matar. Los anarquistas no encuentran nunca placer en matar, ni siquiera en matar una liebre. Los anarquistas no encuentran placer ni cuando matan al adversario.

No he creído nunca en la virtud de las claudicaciones, no he creído nunca que fueran necesarias las claudicaciones ni siquiera en la colaboración del movimiento que vivimos. He entendido siempre que toda colaboración ha de ser a base de lo que tengamos de común. Si logramos ponernos de acuerdo sobre una línea general que fuese la línea madre de la Escuela que nosotros queríamos forjar, y en estos postulados encontraba cada sector representado en el Consejo de la Escuela Nueva Unificada la expresión de sus sentimientos y de su anhelo, la satisfacción nuestra sería completa y la obra sería duradera. ¿Qué hacer para lograr ponernos de acuerdo entre sectores que discrepábamos en algún punto en las primeras realizaciones fundamentales? Yo me esforcé diciendo que cuando un hombre siente honradamente un ideal, admite que los hombres que militan en otro ideal u organización también honradamente, honradamente sienten sus ideales. Y aquel mismo refrán castellano que dice que “El ladrón cree que todos son de su condición”, fue un argumento para decir que el hombre que siente un ideal, cree que los demás que militan en otra organización, es porque creen que ésta es mejor.

Joan Puig i Elías durant l’acte inaugural de la plaça Ferrer i Guàrdia de Barcelona, actualment plaça Bisbe Urquinaona. [1937].

Article de la Federació Regional d ‘Escoles Racionalistes de Catalunya. [14-10-1937, Solidaridad Obrera]

Yo decía: si cada uno de nosotros está convencido de la bondad y superioridad de sus ideales, entonces no tenemos necesidad de deformar el alma del niño moldeándola a nuestro gusto y según nuestro criterio particular. Si tenemos confianza en que del desarrollo integral de todas y cada una de las facultades del niño se ha de lograr como corolario al desenvolvimiento integral que es la meta, no podemos sentir la necesidad de dar unas ideas hechas y que sean para él una coraza que le impida abrir nuevos horizontes. Solamente los hombres que están convencidos de la falsedad de sus ideales necesitan deformar el alma del niño cuando todavía es tierno, porque temen que el desarrollo natural de la misma alma, llevará el niño a descubrir todas las falsedades en que ellos se debaten, como los mandarines chinos que cantaban las excelencias de la belleza de los pies de su reina, no creían sin embargo en que fuese en realidad un don de la naturaleza, una perfección de la naturaleza, en que fuese una maravilla del desenvolvimiento del cuerpo de la reina, y porque sabían muy bien que de esa impresión de los hijos normales resultaría que todos tendrían la impresión de que los pies de la reina eran feos, sentían la necesidad de que cuando el niño era de tierna edad le moldearan los pies con unos zapatos de hierro que tuviesen la forma de los pies de la reina.

De esta forma, solamente de esta forma, solo deformando el pie del niño, lograrían que el niño cuando fuese mayor o la niña cuando fuese mujer, tuviera sus pies semejantes a los de su reina. Y así son todos los que necesitan deformar el alma del niño por unas ideas hechas, por unos dogmas que son siempre la convicción de que los ideales están carentes de fe. Entre nosotros no podemos hacernos la ofensa de creer que ninguno de nosotros que habíamos luchado contra el fascismo español sin saber si al día siguiente podríamos contarlo, no podemos hacernos la ofensa de no tener fe en el porvenir, y llegamos a la conclusión de que en nuestra Escuela serían excluidas las ideas hechas, de que el maestro se limitaría a saber poner los materiales de observación y experimentación al alcance de la inteligencia y del sentimiento del niño para que fuera él quien elaborara sus ideas y sus sentimientos.

Llegamos a coincidir aquellos primeros compañeros que representábamos a todos los sectores antifascistas, y digo aquellos primeros, porque si bien aquellos que han representado al Partido Republicano de Izquierda y los que han representado a la C.N.T. son todavía los mismos, los compañeros que representaban a la U.G.T., por haber seguido esta organización en Cataluña un proceso parecido al seguido en otras localidades (sic), fueron destituidos. Llegamos a la conclusión todos aquellos compañeros que entonces integraban el frente, de que es una labor notablemente nefasta hacer gritar al niño: ¡Viva Cristo Rey! ¡Viva Lenin! ¡Viva la Anarquía! . Esto es enseñar al niño lo que (se) ha venido haciendo con unos o con otros nombres, desde siempre. Aquellas ideas se suprimieron para su corazón y para su cerebro para evitar que aquello fuera una coraza que moldeara su alma y que deformara las futuras generaciones.

Llegados a este punto de coincidencia nuestra satisfacción fue grande y extraordinaria. Alrededor de la Escuela, sería un crimen de lesa Humanidad hacer política. La Escuela podía y debía ser el verdadero frente único de todos aquellos que tenían confianza en la bondad de sus ideales. Des de aquel momento podían ser enemigos de la Escuela todos aquellos falsarios que están convencidos de la maldad de los credos políticos que informan sus ideales.

Para la C.N.T. fue también una satisfacción el que uno de sus hombres sin trampa ni cartón, porque desde niño milita en la organización obrera, fuese elegido como Presidente de este Consejo de la Escuela Nueva Unificada. Des de luego comprenderéis que no por ser anarquista sino más bien a pesar de serlo, y acaso porque aquellos compañeros habían tenido un concepto erróneo de los anarquistas en el orden social y en el orden pedagógico, comprenderéis lo que supondría al ver cuál era nuestro ideario, el que informaba nuestra organización, ya que nosotros éramos la excepción de la regla, porque si los católicos querían hacer católicos y los socialistas, socialistas, los anarquistas no quieren hacer anarquistas, lo que nos proponemos es hacer hombres. Y esta satisfacción no era desde el punto de vista teórico de las utopías y de los programas que nosotros, con más o menos facilidad de palabra, pudiéramos explicar, sino porque aquello que afirmábamos de la acción del C.E.N.U. no era más que dar estado público a aquella obra de la organización confederal que durante muchos años había venido actuando de acuerdo con estas normas que ahora sirven para la Escuela que nacía del 19 de Julio.

Para nosotros no había ninguna claudicación, porque en la ponencia del Comunismo libertario del Congreso de Mayo de 1936, de Zaragoza, constaba claramente este concepto de lo que es y ha de ser nuestra Escuela, y lo que era y lo que ha sido la escuela de la organización confederal, la Escuela Natura, en la que si bien la mayor parte de los alumnos eran hijos de camaradas, había también hijos de republicanos, hijos de diferentes sectores liberales que reconocían una superioridad moral en aquellas normas pedagógicas, y que por conocer que era gente sincera la que regentaba la escuela, que defendía sus ideales y sus tácticas, no temían de que la labor que se hacía en la propia escuela, saliera ningún niño deformado, y tenían la seguridad de que de aquella escuela saldrían unos hijos, unos alumnos más perfectos de lo que habían sido sus padres, y más que sus maestros.

Pero la satisfacción íntima nuestra era la de saber que aquellos compañeros representaban a la U.G.T., que aquellos compañeros que representaban al Consejero de Cultura no se sentían vencidos. Nadie había impuesto a la C.N.T. El anarquismo, en la escuela, no había impuesto nada. No se había valido de su situación privilegiada en Cataluña ni por el número de Consejeros en el gobierno de la Generalidad ni por el número de sus fuerzas combativas en el movimiento, porque la C.N.T. en España, pero sobre todo en Cataluña, es consubstancial con ello, aquellos compañeros sentían la satisfacción de decir: este es nuestro ideario. Y solamente en estas condiciones, nosotros también nos sentimos satisfechos.

Joan Puig i Elías visita, amb l’alcalde de Barcelona Hilari Salvadó Castell, l’Hospital de les Colònies Estrangeres4.

Ha sido siempre preocupación nuestra el lograr una conjunción de todas las fuerzas que antes llamábanse liberales y ahora se llaman antifascistas, y lograr por fin acabar con aquella lucha que, desde siglos pasados, había ido devorando todos los sectores liberales de España; como somos enemigos de toda dictadura roja, blanca, negra y roja y negra, enemigos absolutamente de todas las dictaduras, no hemos confiado por eso en las conquistan que significan el aplastamiento de otros sectores. Hemos dejado siempre, firmemente convencidos de la bondad de nuestras ideas, a los demás sectores, y esta convicción nos ha hecho sentir, ilusos alguna vez, que teníamos el poder de poder convencerles, y porque éramos capaces de convencerles no necesitábamos vencerles.

En España, todas estas fuerzas impulsaron la Escuela para que trascendiera en todos los órdenes y que lográramos dar al mundo el ejemplo de un pueblo que tiene condiciones suficientes para no tener que ser una miserable copia de lo hecho por Francia en el 89 o en Rusia en el año 17.

Un discípulo para ser digno de su maestro ha de saber aportar a la labor del maestro algo de su cosecha propia. Por esto, nosotros, para ser dignos de nuestros abuelos, de los abuelos de la Revolución francesa y de los compañeros de la Revolución rusa aprovechando todas las experiencias de la Revolución francesa y todas las de la Revolución rusa, hemos de saber lograr una revolución que, superando aquellas leyes mejorándolas y ampliándolas, dé al mundo ejemplo de una revolución que tiene características propias, y propias en este sentido —yo vuelvo a hacer hincapié en ello— es sentir, digamos con una frase, náuseas, de tener que vencer a ninguno de los sectores que con nosotros luchan contra el fascismo.

¿Cómo rotularíamos nuestra Escuela? Una vez puestos de acuerdo en esta necesidad y en estas líneas generales de lo que ha de ser la Escuela. Después ya hablaremos concretamente. Yo soy de los hombres que están convencidos de lo que defienden y de la bondad de sus ideas, y por eso procuro (no) decir: donde dije tal cosa quise decir lo otro; sino que, de forma contundente para todos quede de manifiesto no ya la finalidad sino el cómo, el cómo lograremos lo que nos proponemos: el que cada niño sea un hombre que tome posesión de sus destinos.

Decía antes qué nombre íbamos a dar a la Escuela que nació el 19 de Julio. Con cuanta simpatía no recordamos todos los esfuerzos de los compañeros sosteniendo la Escuela [llamada] Racionalista, con cuanto cariño no hemos sentido siempre en el fondo de nuestros corazones la labor de Ferrer en la Escuela Nueva. Yo soy uno de los hombres que ha amado, que ama, a los que me han enseñado algo, a los que antes de que nosotros naciéramos han luchado para que tuviéramos la libertad que tenemos. Yo amo a todos estos maestros mucho más de lo que los creyentes pueden amar a sus ídolos, pero precisamente porque uno ama ha de saber ser digno de los maestros como ha de saber ser digno del padre, el hijo.

Todo el amor que yo siento por Ferrer, por la obra de Ferrer, no iba a obligarme a ser digno, después de transcurridos un cuarto de siglo, del mismo bagaje pedagógico. El mundo ha continuado moviéndose. Ferrer era una voluntad extraordinaria, pero en la escuela no tuvo la suerte de encontrar otras personas que pudieran compararse con él, otras personas que, como él sintieran la labor de la escuela.

Joan Puig i Elías al Ple de la CNT de Catalunya dedicat específicament a les qüestions culturals. [Octubre de 1936]

Article en suport a l’Escola Natura. Escrit per Parradell. [09-10-1936, Solidaritat Obrera]

Al Ple de Catalunya de la CNT dedicat específicament a les qüestions culturals, convocat pels comitès de la CNT i la FAI, hi assistiren 163 delegats de sindicats, 24 dels grups anarquistes i 15 delegats d’ateneus i grups culturals (aquests últims amb caràcter informatiu). [11-10-1936,Solidaridad Obrera]

¿Escuela Racionalista? Bien. Pero el nombre de racionalista, ¿qué significa? No de ahora tampoco. En el año 28, (la darrera xifra és confosa a l’original) deportado a Zaragoza, con un compañero que aquí me escucha, que estuvo en la cárcel conmigo en Zaragoza, en una controversia sostenida con Peiró, yo dije ya lo mismo que voy a decir ahora: que racionalista tenía para mí un sabor de otro siglo, un regusto de discípulo de Robespierre y de adoradores de la diosa Razón. Yo respeto —lo he dicho anteriormente— todo lo que han sufrido los compañeros para sostener su escuela, y cuando le han dado este nombre es porque ellos querían significar que basaban su enseñanza en el razonamiento y no en el dogma y la imposición. ¿Pero es que nos basta a nosotros cultivar el pensamiento ni el razonamiento del niño? No. Si de algo estamos satisfechos, si de algo estamos ya hartos, es de hombres que piensan muy bien y obran muy mal. Necesitamos una Escuela sobre todo que cultive en el niño el sentimiento, que logre de cada niño un hombre de carácter capaz de saber traducir en actos sus pensamientos.

De niño me apenaba tanto ver a hombres que blasonaban de anticlericales y decían mil pestes de “la gran prostituta romana” y que cuando querían crear una vida nueva, cuando llegaba el momento de elegir compañera, este momento que incluso los pajarillos, incluso los ruiseñores buscan lugares delicados, lejos del ruido y polvo, estos hombres que pensaban tan bien, se arrodillaban delante de un representante de la “prostituta romana”. De niño he sentido toda la ruina, gran pena de estos hombres que pensaban bien y obraban muy mal. Por esto en nuestra Escuela nos interesa, sobre todo, saber cómo sentirán los hombres que salgan de nuestra Escuela. Y para nosotros, cultura siempre es esto: sentir, sentir. Sentir es, dicho con otras palabras, tener alma o espíritu. El alma o el espíritu no es más que la vibración de la materia más delicada, más elevada, más superior del desenvolvimiento de la humanidad desde las primeras vibraciones hasta el hombre. Es lo que separa la bestia de la piedra, y lo que hace superior al hombre sobre la bestia.

Cuando yo he visto —yo recuerdo también mis años de estudiante, cuando tuve afán de conocer ese arte sublime de la Música— cuando yo he visto, asistiendo a una fiesta, a una representación de Liceo, a escuchar Mozart, música superior, salir a aquellas gentes y en el portal había a veces una pobre viejecita o un pobre niño, en el crudo invierno, pedirles limosna, y aquellos se abrochaban para no (sic) marcharse, pensaba que aquellas gentes no sabían nada; aquellas gentes sabían muchas, discutían de muchas cosas, pero no sentían nada.

Desde entonces, vengo pensando y sintiendo que cultura no es nunca saber; que cultura no tiene nada que ver con lo que los demás de los hombres entienden por cultura, por cultura que, muchas veces, la escriben con K de Kaiser.

Muchos de nuestros paletos, esos paletos que son capaces de vibrar de emoción ante la luz primera de un alba o de una aurora, esos paletos que son capaces de tirarse al río, exponiendo su vida para salvar a uno que se va a ahogar, hay en ellos más cultura, porque hay emoción y no en estas otras gentes que no son capaces de vibrar ante ninguna injusticia ni delante de ninguna de las fealdades de la vida. Un hombre es tanto más culto, cuando sabe vibrar más extraordinariamente ante una injusticia, sublevándose, o ante una belleza o abnegación.

¿Cuál sería el nombre de nuestra escuela? El de la organización confederal que yo había dirigido, se llamaba y se llama aun, se llama todavía, Escuela Natura. Sin duda que, para mí, el nombre de Escuela Natura era el más adecuado. El más adecuado, porque con Natura, significamos el respeto a la naturaleza del niño. Pero si hay algo que está reñido en absoluto con lo que hace el anarquista, es la vanidad. Y como que no basta ser honrado, sino que además hay que parecerlo, cuando se trata de tener ascendiente sobre el pueblo, desde ningún punto de vista yo no podía proponer que a la escuela que nació el 19 de Julio, la llamáramos Escuela Natura. Habría podido parecer la vanidad de un hombre que, aprovechando su situación, la admiración con que le habían colocado en aquel puesto de responsabilidad de la Escuela Nueva, procuraba hacer prevalecer su criterio. Y desde luego, el nombre de la “Escuela Natura”, quedaba desechado.

¿Escuela activa, escuela nueva? ¿Y por qué no llamarla Escuela Nueva? Realmente, con el nombre de nuevo y nueva, se hacen muchísimas cosas de viejas. Yo soy además de los que no creen en lo nuevo, en el sentido que la gente da al valor de la palabra. No he creído nunca que las verdades fueran jóvenes ni viejas. Hace dos mil años 2 y 2 eran 4 y hoy también; el proceder mal, era una mala acción, antes, hoy y mañana. Acaso no sea el nombre más preciso; pero como que en realidad, lo que nosotros queremos que sea nuestra escuela, es un concepto de pedagogía, era acaso el nombre más indicado para nuestra escuela. Y por eso acordamos que se llamara Escuela Nueva.

La llamamos también unificada. ¿Qué queremos decir cuando decimos unificada? Pues sencillamente, que no puede continuar la desarticulación que hasta hoy ha tenido el Estado con todos sus centros docentes; que la escuela no ha de tener solución de continuidad, desde el momento en que el niño ingrese en la escuela-cuna hasta que salga de la escuela, de la facultad, de la universidad, de la politécnica, formado completamente. Que si no fuéramos capaces de lograr otra cosa de este 19 de Julio, yo soy de los que creen que seremos capaces de muchas otras realizaciones, por lo menos habíamos de saber lograr esto: el que cada niño, según sus condiciones independiente completamente de la situación económica que puedan tener sus padres, cuando ingrese en la escuela, no haya de salir de ella hasta que esté completamente formado. Formado según sus condiciones naturales, según su vocación, su temperamento, según lo que, desde luego es tesoro, que es la herencia que, según sea la vida más o menos perfecta de los padres, legan a los hijos.

Que salgan de la escuela ya, o bien como médicos, como arquitectos, como campesinos, como profesor. Desterrado para siempre el pensar que el trabajo va a ser retribuido según la producción. No, nosotros no podemos admitir que se prostituya el alma del niño y más que el niño haya de seguir, no aquello para lo que tiene vocación, sino aquella carrera o ejercicio en que le dicen que ganará mejor su vida.

¿Quiere decir esto que vamos a una igualdad en el sentido con que se nos representa el uniforme cuartelero? No, nada de esto. Los hombres no han de tener absolutamente ninguna jerarquía, por lo que sepan. Los hombres, todas las funciones de trabajo, lo mismo las del campesino que las del médico, son absolutamente indispensables para la sociedad. Esa diversidad de trabajo, no ha de dar (en) ningún momento derecho a una superioridad de condiciones. Pero nosotros no decimos que van a ser iguales todos los hombres, en el mal sentido de la igualdad con que lo plantean los otros sectores.

Nosotros admitimos las jerarquías morales. El corazón, que es el más extraordinario de los anarquistas, no admite de mandatos. Ama más al que ve mejor; ama más y mejor, al que ve más abnegado. Y esto no sólo no lo combatiremos sino que lo propagamos. Nosotros amamos más a aquellos de nuestros militantes que ponen su vida más intensamente, al servicio de un ideal. Esta jerarquía, esta desigualdad que dicen ellos, esa variedad, existirá siempre indudablemente y no es ningún mal que exista; es un bien.

Nuestra escuela, en este aspecto, viene realmente a emancipar a los niños que habían tenido la dicha de nacer un poco tarde, de llegar a tiempo de poder asistir a las clases de esta escuela. Pero, y esta muchachada, con ansias de saber, con afán de descubrir nuevos horizontes que no le permitía conquistar un falsa organización social. ¿Habíamos de condenarla a lo que la condenó la sociedad anterior al 19 de julio? ¿No íbamos nosotros a ser capaces de saber también solucionar el problema de esa juventud con ansias de saber, con ansias de perfección? No podíamos imponerlo al Estado, al nuevo régimen, el que llevara a estos jóvenes, a las horas de trabajo, a la universidad, al instituto, a las escuelas especiales. No podíamos admitir tampoco aquella limosna que el Estado continúa suministrando, de las becas; eran para unos cuantos y nosotros queremos que sea para todos. ¿Cómo lograrlo? Pues, sencillamente. Las cosas más extraordinarias a veces son las más sencillas. ¿Por qué si hay profesorado, lo mismo en los Institutos, en la Normal, en la Universidad, en las Facultades, que explican sus clases a las 9, a las 10 o a las 11 de la mañana, no ha de haber el mismo u otro profesorado que explique su clase a las 7, a las 8, a las 9 o a las 10 de la noche, para toda esta muchachada que prefiere la escuela al cabaret, al cinema o a la calle? No hay ningún pretexto que pueda servir de base para que un hombre, que la revolución ha colocado en el punto más alto, desde el punto de vista de la cultura, en el Ministerio de Instrucción Pública, no sepa dar a esta juventud, aquella reparación mínima de la injusticia social a que a sido condenada. Durante las horas del día, de acuerdo con las necesidades de nuestra economía, esos muchachos trabajan, producen. Y luego, en aquellas otras horas, sentados ya, descansando físicamente, pueden intelectualmente, encontrar el cauce que llegue a ser aquello para lo que tienen condiciones.

Pero hay más. No sólo a estos que tienen condiciones, nosotros reconocemos el derecho a que vayan a eso que nosotros llamamos politécnicas de distribución, como nexo para poder conocer la cultura de los niños, a cada uno de estos muchachos, e irle introduciéndole en la actividad para que ellos tuvieren condiciones, (o) no. No sólo los que tienen condiciones. La sociedad, cuando esté bien organizada, con un sentido de responsabilidad, tiene la obligación de hacer que incluso aquellos que aquellos que no tienen condiciones, sean ellos mismos los que se convenzan de que no las tienen. Solamente así, estos futuros hombres, mañana no se creerán víctimas de una falsa organización social y no serán unos elementos disolventes en la nueva sociedad. Hay muchos que creen que tienen condiciones para ser médicos o para ser ingenieros, pero que en el momento que nosotros les pongamos en estado de que vean todas las dificultades, ellos mismos reconocerán que no tienen condiciones. Y, repito, que tiene derecho, incluso estos, a convencerse de que no tienen esas condiciones. […]

[Continuarà]


Notes:

1 Nom amb què és coneguda la documentació espoliada a organitzacions, entitats i particulars, per les forces franquistes a partir del gener del 1939 i dipositada a l’Archivo Histórico Nacional de Salamanca el 1940.

2 Archivo General de la Guerra Civil de Salamanca. Lligall 226/1 núm. 2. El text fou llegit en un acte públic, com mostra la referència a una persona de l’auditori a la pàgina 8 de l’original. Possiblement fet fora de Catalunya o a oients no catalans, segons es desprèn del text.

3 Joan Puig i Elías (Sallent 1898 – Porto Alegre 1972) va ser abans de res un mestre. Afiliat a la CNT des de molt jove, es va proposar portar endavant el projecte de Ferrer i Guàrdia: en els anys 20-30 va guiar l’Escola Natura a Barcelona que es va convertir en escola pilot entre les racionalistes. Considerava que no cal educar solament la raó sinó també els sentiments. En esclatar la revolució en 1936 li va ser assignada la presidència del CENU (Consell de l’Escola Nova Unificada) i va extendre la pedagogia llibertària a totes les escoles de Catalunya. Va ocupar diversos altres càrrecs durant la guerra i en 1939 es va exiliar a França i després a Brasil on va continuar, fins que li va ser possible, la seva labor pedagògica i política.

4 Amb l’esclat de la Guerra Civil, el govern republicà es va veure en la necessitat d’ampliar la xarxa hospitalària per a atendre la previsible demanda sanitària i poder acollir als combatents ferits en els anomenats “Hospitals de Sang”. L’Hospital de les Colònies Estrangeres va funcionar també com a Hospital de Sang durant els anys de la guerra, des de 1936 fins a 1939.

5 Puig i Elías va fer la defensa de l’actuació cenetista en el CENU argumentant fonamentalment que els postulats pedagògics eren els preconitzats per la CNT i que el CENU permetia la subsistència de les escoles sindicals anarcosindicalistes i les d’altres organitzacions obreres. Els delegats es van dividir en dues tendències: els qui consideraven acceptable la intervenció de la CNT en el CENU i aquells qui s’oposaven perquè la necessària negociació amb d’altres organitzacions desvirtuava el projecte educatiu anarquista. Les resolucions finals del Ple respectaren la participació de la CNT en el CENU i l’actuació dels seus representants però se’ls recordà que havien d’actuar “de acuerdo con los principios establecidos en nuestros Congresos y con las orientaciones que señalen las asambleas del sindicato general de Profesiones liberales”, es proposava la constitució de consells (de pares i d’estudiants i professors) en els centres per reforçar l’autonomia organitzativa i s’animava a “todos los camaradas que se crean con vocación y aptitud para dedicarse a la enseñanza” a matricular-se en l’Escola Politècnica d’Adaptació.

Enric Grau i Calafell (1908-1992) [3 i final]

Enric Grau i Calafell (Manresa, 02/04/1908 i Marsella, 14/09/1992), va ser un militant manresà de la CNT i de la FAI dels anys 20 i 30. Aquest text relata amb summe detall aspectes clandestins i conspiratius habitualment desconeguts i ens mostra el funcionament d’aquells grups anarquistes implicats en les insurreccions de l’època. El text té valor no sols per aquest aspecte sinó per ser un relat de memòria local manresana des del punt de vista de la militància anarquista. Grau va passar pels grups d’afinitat anarquista i més tard va exercir càrrecs orgànics en la FAI, de la qual va ser secretari de la Federació Local de Grups Anarquistes de Manresa i en la CNT, arribant a secretari del Comitè Intercomarcal en 1936. En la guerra va ser membre del Comitè Revolucionari Antifeixista de Manresa, representant a la FAI i exercint la funció d’organitzar les primeres milícies que van partir de la ciutat. Precisament la Guerra Civil és el punt feble d’aquest relat, que s’explica perquè Grau ja havia d’estar cansat d’escriure.

Aquest document de 78 pàgines manuscrites procedeix dels papers de Pedro Flores, guardats en el Arxiu Comarcal del Bages. Tots dos militants anarquistes van intercanviar quantiosa correspondència entre els anys 60 i 80. Flores estava escrivint la història del moviment llibertari i anarcosindicalista de la comarca i Grau era una de les seves principals fonts primàries. En les seves cartes hi ha un interès evident de situar correctament els fets i de recordar els noms dels militants. Encara que no s’indica la data, la carta va haver d’estar escrita entre 1978 i 1980 i segurament li va servir de base per a unes memòries escrites en 1985 anomenades “Recorregut per la meva vida”.

Finalment, cal indicar que el text, relatat en llenguatge molt senzill, propi d’un autodidacta, conté tants errors ortogràfics i sintàctics que no poques frases s’han hagut de corregir per a facilitar la seva comprensió, especialment en el que concerneix a puntació i accentuació. La majoria dels errors en les preposicions s’han deixat intactes perquè serveixin per a transmetre millor el caràcter de Grau. Hem afegit algunes notes explicatives i a més s’ha intentat completar els noms dels militants en la mesura que sigui possible.

Octubre en otros pueblos

Navàs hizo la revolución a su manera. Esta Federación Local, los sindicatos, los adherentes los había de todos los sectores con tal de [a]salariados tenían cabida a la organización siempre y cuando respetasen los principios de la CNT. Así ha sido siempre y así se apesava [pasaba en] los sindicatos del Bages, pues el 6 de Octubre, republicanos, socialistas y comunistas del Bloc Camperol, y los del sindicato confederal, y los que no lo eran, las tres cuartas partes del pueblo todos guiados por el mismo principio [de] terminar con los cavernícolas.

Por la mañana los compañeros Pasarisa, Bous, Patri y Cabra1 pasaron a recoger las armas de los reaccionarios que [se] las entregaron sin ninguna resistencia. Esto según el decir de los compañeros en cuestión. Fueron con la mano al bolsillo con armas en su poder, se hicieron dueños del pueblo y como siempre la España Católica y Apostólica y, con más fuerza que ningún otro país, pero también porque sus servidores han convertido los templos en fortines y los abusos que en nada tienen a ver con la filosofía de Jesús abusando en toda la línea.

Así es que el pueblo de Navàs lo primero que se les ocurrió es ir a la iglesia en busca del cura porque tenía a responder de algunas fechorías que nos las hizo en nombre de Cristo. Tal como prostituir a muchachas jóvenes aprovechando en unas circunstancias que el pueblo estaba atenazado por el hambre. Como no se encontraba o, no lo encontraron porque estaba escondido, se les dio la idea de pegar fuego a la iglesia. Pero cuando estaban contemplando los efectos del incendio, de golpe las campanas tocaron [a] duelo y como nadie creía milagros vieron al cura que, sin necesidad de Sacristán, tiraba de la cuerda hasta romperla para que fueran a [a]pagar el incendio. Pero lo que le pudo pasar aquella misma noche se le apagó la luz de su vida. No muy honorable, por cierto.

Portada del diari catòlic i catalanista El Matí del dimarts, 16 d’octubre de 1934.

Ni siquiera pensar que cuando se volvía la tortilla, la escuela y sus maestros Teruel y Call, que no creo que esperarían que les hicieran la visita. Las pocas escuelas racionalistas siguieron el mismo fin, a más del compañero Díaz que, como hemos dicho, que dio con sus huesos en la cárcel.

Los compañeros de Gironella, siguieron el movimiento, pero nada hubo de particular. Lo mismo que Manresa siguieron los acontecimientos, lo único que levantaron barricadas a pesar de ser compañeros de una responsabilidad a toda prueba no podían hacer otra cosa que la de esperar. Nicolau, Faure, Viladomiu, Llinas, Lladó, Segal y hermanos2. Todos ellos eran dueños absolutos de la situación, solamente que tuvieron que inclinarse ante la fuerza. Como no, el compañero, que todavía guarda las cicatrices de cuando fue atentado por orden de los cavernícolas de la comarca, [no] le faltaban ganas de pasar a la acción y mucho más si le hubieran podido poner la mano encima del [al] nefasto pistolero, Juan de la manta. Estas cosas no se olvidan que cuando se llega al a fin de la meta, aunque todo esto se ha terminado, pero por desgracia todavía quedan individuos que están dispuestos a comenzar. No se han cansado, aunque durante cuarenta años se han cubierto de sangre y los más cínicos tratan las víctimas de asesinos.

En cuando a la colonia Manent los compañeros Ubach, Flotats, Ferre, Frare, Mascaró, y Pasarisa, hermanos3 todos ellos dispuestos siempre a la acción. Con sus iniciativas llegaron hacer un botín de armas arrancadas a la reacción. Solamente [Sin embargo] a consecuencia de una falsa maniobra faltó poco [para] que no son [fueran] cogidos en plena acción gracias al ojo clínico de Pasarises, que se dio cuenta y escaparon a tiempo. Diez minutos después de caminar [huir], guardias de asalto estaban a la colonia preguntando lo que pasaba y como todo el mundo estaba tranquilo sin la menor egitacion [agitación] se tuvieron de volver por el mismo camino que habían venido, a disgusto de los chivatos [a los] que les falló el golpe.

De Sallent, donde más se destacaron fueron los compañeros de las minas, a parte el compañero Corbera del ramo de la construcción y algunos más, por la actividad social de las minas eran sus consecutivas huelgas ya de los tiempos atrás, de la cual la más dura fue el comité de huelga los compañeros Vega, Antonio Moreno, Zaes y Perales4 que se hicieron respetar con hombría y coraje, sobre todo el compañero Vega, que siendo un perito en el arte de la mina discutía con fundamento de causa dejando a los mismos­ capataces en confusión. Todos ellos y los compañeros en general en todas las circunstancias hicieron prueba de su coraje.

Cal Manent (tambè coneguda com Cal Riera). Colònia industrial tèxtil a Puig-reig, situada a la dreta del Llobregat.

La clandestinidad durante el bienio negro

El 6 de octubre terminó de la manera más lamentable. Ni los gritos histéricos de Dencàs por la amisora [emisoria] ni el ejército de escamots con Badia y Pérez Farras, coronel de mossos de escuadra, fueron capaces de hacer nada que fuera digno de una gesta histórica y memorable, porque al primer cañonazo del general Batet la revolución fue aplastada.

El bienio negro tuvo las manos libres, las cárceles llenas de todos los sectores que estaban en oposición con el gobierno cavernícola. Pero como tenía de ser el resultado, la mayoría que llenaban las cárceles eran siempre los de la FAI y la CNT. Primero los que la represión de la Generalidad metió en detención que no por eso los pusieron libres. Al contrario, cogieron otros, que así aumentó el número. Así es que a la cárcel de Manresa ya no eran solamente los familiares y amigos de los anarcosindicalistas [quienes] iban a ver a los presos. También los republicanos que tanto habían hecho para hacernos poblar la mazmorra manresana tuvieron el honor de poblarla, y con el alcalde Marcet como presidente. Así pudieron darse cuenta sus familiares lo que es ir a visitar [a un] preso que no tiene otro objetivo que luchar contra la tiranía, que es por el único delito que han estado encerrados.

La trágica comedia terminaba para los militantes de la confederación y la FAI. El trabajo siguió su curso, sus reuniones clandestinas, prensa clandestina y todo el que es necesario. Salía La Voz Confederal, FAI y Juventud Anárquica, que corrían de mano en mano y ahora nos leían hasta aquellos que antes del 6 de Octubre nos querían matar. Nuestro arsenal en armas había tomado proporciones a nuestro caudal, con algunos fusiles abandonados, la dinamita siguió procedente de los mineros de Sallent. Se [la] iba recogiendo y poniéndola en depósito por los lugares de la ciudad previstos de avance, a cargo siempre de los compañeros de Defensa Plans y Soler5, hasta que su día llegó lo que tenía que llegar.

La Voz Confederal nº7 de l ‘any 1934. Portaveu dels Sindicats de la CNT de Catalunya.

El compañero Plans fue víctima de un chivato que lo dio a la policía. Dándose cuenta por azar que el compañero salía de una casa en ruinas que estaba al lado de la suya, el chivato en cuestión fue poco después para ver lo que había hecho allá y se encontró con un paquete de dinamita. Le faltó tiempo para denunciarlo a la policía. Tenía la costumbre el compañero Plans de poner el material en esta ruina de una manera provisional y luego después con el compañero Solé lo ponían en el lugar escogido, aunque veces iba solo. Pero el chivato, este asqueroso sujeto, le faltó tiempo para dar el soplo. Por suerte el compañero se dio cuenta de lejos que en la casa arruinada había movimiento y pudo evitar de no ser cogido, aunque el chivato de marras había bien dado su nombre. Casualmente era el casero suyo, puesto que estaba en alquiler en una de sus casas. Plans vivía con su madre, [que] era viuda y él era el único hijo que tenía. Quedó anciana y sola porque él tuvo que escapar como supuesto [sospechoso]. Así el chivato, comerciante en carbón con el alma más negra que el carbón que vendía, estuvo satisfecho. De un golpe se liberó de sus inquilinos porque la madre de Plans sin la paga de su hijo no pudo pagar el alquiler. Tuvo que refugiarse en casa de Soler que como por casualidad su madre también era viuda.

Hubo otro compañero que también fue víctima de un chivato, pero este fue mucho antes que Plans, el compañero Lairet [Aliet6] quien pagó las consecuencias de un error. Celebramos una reunión clandestina justamente por el lugar que él vivía y como era en la primavera y hacía buen tiempo, y el lugar era a las afueras de la ciudad y las casas solariegas, sus perros empezaron a dar el tostón. Esto y los campesinos que regaban se hizo sospecho a lo que algún rebasaire de aquellos lugares que conocía el compañero Lairet por referencias debía dar con el soplo. Y el día siguiente la policía hizo un registro en forma [que] le cogieron material del sindicato carnets y sellos y naturalmente un poco de material bélico y una pistola. Lairet era del ramo de la construcción. Tres fueron los compañeros que en su debido tiempo hubieron [de] huir perseguidos de Manresa, aventurando[lo] todo. Y gracias que pudieron escapar.

A pesar de todo, la vida continuaba y se seguía recogiendo material. Todo cuanto fuera útil para hacer frente la reacción. Porque en verdad sentíamos que se organizaba algo que pasaba de todos los límites de lo ordinario. La caverna se agitaba y los cavernícolas nacionalmente tomaban disposiciones que no daban lugar a dudas. Las visitas de Antonio Primo de Rivera a los fasistas [fascistas] italianos y a Hitler no era para contarse cuentos pornográficos. La CNT y la FAI, sus comités de Defensa se organizaban a las posibilidades de sus medios, y todo era puesto en obra empezando por sus Federaciones Locales y Comarcales hasta la Regional. Así es que a pesar que los compañeros caían o estaban obligados a partir perseguidos eran reemplazados por otros y las iniciativas eran acebtadas [aceptadas] por todos los que las presentaban.

Así es que en cierta ocasión el compañero Pere B. nos dijo que en la fundición Desveus habían llevado cascos de proyectil de la artillería del 7 1/5 con el objeto de fundirlos con el hierro y material viejo. A lo que indicó que cargándolos con dinamita podía hacer el efecto de una bomba. Tomando la idea como acebtable [aceptable] decidimos una noche de ir a buscar un casco y fuimos solamente dos para hacer el menos bulto posible. Dos podíamos hacer el trabajo más discreto. No obstante, habíamos discutido cómo habíamos de organizar la prueba después de tenerlo en nuestra disposición. Y lo hicimos de la siguiente forma: una vez afuera con el artefacto, lo metimos detrás de la vía del ferrocarril que iba abajo el rio. Se encargaría de ir a buscarla los compañeros Pedro B. y Isidro Arnau para llevarla debajo el puente del cementerio donde se haría la carga del artefacto. Mientras que el compañero Grau se encargaría de llevar un par de cartuchos de dinamita con fulminante y mecha bicfort. Una vez estaría dispuesta, Isidro Arnau se encargaría de llevarla dentro del cesto de pesca a un lugar dirección a la riera del Cornet, donde se haría la prueba en presencia de varios compañeros en un Domingo comprendido.

Todo marchó como deseamos, mismo el artefacto que pegó una explosión que no encontramos nada. Pero si no pasó nada fue juego de la suerte. Cuando hicimos estas operaciones ninguno había contado que siendo el veinte y uno de Febrero y siendo dueños de la calle los fariseos del catolicismo celebraron el milagro de la fiesta de la Luz de Manresa y aquella noche hicieron una procesión a toda pompa ¿Qué me había de pensar yo que se celebraba la procesión? Bajando por la Muralla avenida Bases de Manresa me encontré frente a frente con los tres mosqueteros de la reacción Gual, López y Alegre [que] cacheaban a todo bicho viviente y yo llevaba en la cintura dos cartuchos de dinamita el bolsillo de la americana [y] un pedazo de mecha con su fulminante.

Tomé una decisión instantánea, me dije “si te vuelves para tras o te vas al otro lado de la carretera automáticamente te harás sospechoso”. Seguí de frente aprovechando que bajaban varias personas a la vez, a lo que los tres mosqueteros no podían atender a todos a la vez lo que dio lugar que yo pasara a través, y con los cartuchos camino al lugar de la cita, donde me esperaban los compañeros, cargamos el artefacto y quedamos en lo convenido.

La Intercomarcal alto Llobregat y Cardoner seguía preparándose para hacer frente a los acontecimientos que se nos venían encima. Dispuestos estábamos a poner la vida en juego para que el fascismo no triunfara en España. Si todas las comarcas del territorio español hubieran hecho como la nuestra, sin ninguna pretensión, creo que el ejército o los generales que lo mandaban habrían terminado como terminó el general Godet [Manuel Goded] en Barcelona. Pero algunas comarcas no tuvieron la oportunidad, y otras no creían, o dudaban, de que [en] España se instalara el régimen dictatorial que había de avasallar cuarenta años nuestro país.

De los políticos ni hablar. Vivían confiados y no vieron el agua hasta que la tuvieron en el cuello. Y todo con estas tenían más miedo a la revolución social que al fascismo. Nos perseguían las izquierdas y las derechas nos llamaban atracadores y terroristas, vagos y maleantes. Todo cuando ocurría de desastroso era la FAI que lo había hecho, [ya] que no teníamos otro principio que la violencia. Si la violencia es admitida para unos, no veo por qué no será admitida para otros. La razón y la justicia cuando es atropellada, la libertad es[tá] en peligro y los que la quieren ha hogar [ahogar] en sangre es porque emplean el método de la fuerza. Entonces se impone la necesidad de responder con la violencia contra la violencia. Y es esto [lo] que hacíamos los militantes anarcosindicalistas. Por esencia filosófica, el anarquista no es partidario de la violencia, pero tampoco juzgamos de razón [razonable] de parar la segunda mejilla cuando ya te han dado a la primera.

Nos metieron más de un vigardo [“bigardo”, se refiere a un infiltrado] en nuestras filas. Los había que eran inteligentes con una cultura más que regular. Engañaban con una astucia digna de provocador profesional. [Con] su verbo revolucionario empujaban las masas a conflictos que a veces uno se pedía [preguntaba] qué razón había para tal o cual conflicto. Los había que eran burros a rebuznar y pronto se les veía las orejas. En nuestra comarcal salieron tres o cuatro. Pero el que fue más listo fue el Boy, que nos engañó a todos. Era falange [la] que nos [lo] había pasado por debajo la puerta. El otro fue el sargento López. Fue justo bueno para coger incautos que decían que era un tío con toda la barba [de confianza], por el solo hecho de leer la prensa confederal y anarquista delante del coronel del regimiento. Desde luego prensa clandestina. El comportamiento que tuvo durante la reacción de los hechos del 6 de Octubre dejó la prueba lo más palpable y aun más cuando fue localizado por el compañero Palliser7 que en este momento hacia el servicio militar en Manresa. Y por un hecho sin importancia que pasó en Valencia cuando estaba en [de] permiso, que el sargento de marras le preguntó por algo que él le daba mucha importancia. Porque [en] un individuo de esta naturaleza la inteligencia brilla por su ausencia y Palliser que ya no tenía ninguna confianza con él, le contestó con algo tan trivial que no podía hacer mal a nadie. No obstante, no dejó de tener su efecto porque la policía de Valencia fue al lugar indicado por el sargento, lugar que Palliser le había dado. Pero ya he dicho que no tenía ninguna importancia, lo importante fue que el chivo con aires de revolucionario fue definitivamente descubierto y ya no hubo lugar a dudas por [para] las que todavía no estaban convencidos.

Este es un caso señalado y ocurrido en la Intercomarcal de Manresa y Berga pero en todos los lugares donde había organización, esta clase de sujetos penetraban en nuestros medios, en todos los tiempos y en toda las épocas, sobre todo en los años 32 y 33, que la FAI había engrosado los grupos, allá donde tuvieron la oportunidad de penetrar los individuos de mala fe, los que en su vida no han hecho nada que fuera bueno.

Noticia de La Vanguardia apareguda al diari El Dia del 10 d ‘agost del 1935.

El Frente Popular

El 6 de Octubre de 1935 Manresa fue teatro de un terrible accidente, en la fábrica Carreras8, dicha [de] los Dolors, los albañiles encontraron la muerte, muerte terrible porque fueron abullentados [escaldados o hervidos vivos]. El entierro de estos parias del trabajo, fue una manifestación magna. Allá nos encontrábamos todos y cada uno ponía su opinión, pero lo más positivo es que entre todos se manifestaba una unión y un deseo de trabajar firme en todos los sentidos para terminar con toda la reacción, ya no local si no general.

Se volvieron a abrir sindicatos y centros. Entramos otra vez en la legalidad, reuniones y asambleas y puntos de contactos. Esta vez la Alianza CNT-UGT es un hecho, pero se quiere hacer más extensa esta alianza. La Confederación celebró una asamblea magna a la Cooperativa Obrera y en el orden del día había a tratar este tipo capital. Tomaron la palabra varios compañeros entre ellos Malsan, Pedro Cano, García, Valdés9 y todos estuvieron de acuerdo con la necesidad de una estrecha alianza, pero de una manera positiva y sincera. Los acontecimientos que se deslubravan [vislumbraban] imponían una labor por parte de todos y la Confederación era la organización de combate por la razón de haber hecho prueba de su capacidad revolucionaria. Los demás sectores manifestaban un entusiasmo indescriptible como el que dice con la Confederación tenemos más probabilidades de vencer el fascismo.

En tiempos anteriores, y en la clandestinidad, en el bosque del Suaña se había celebrado un pleno intercomarcal donde quedó la residencia [d]el comité Intercomarcal a Manresa los compañeros que lo formaron Manuel Ruiz [Cintas], como secretario, Ferrer10, Víctor Serra, Enrique Grau y otros que el tiempo ha borrado de mi memoria. Se trabajó con firmeza y voluntad organizando y coordinando estando siempre ojo avizor en todo y, por todo, esperando con presentimiento que algo tenia de ocurrir. Por razones de trabajo Ruiz tuvo que dejar el secretariado del comité y tomó por acuerdo de todos, el secretariado, Enrique Grau.

Con ellas vino el congreso de la CNT al cual, por razones físicas, el secretario del comité no pudo ir al pleno, que a su puesto fue el compañero Ferrer. Mayo casi estaba terminando, a lo que podíamos decir, que quedaba poco tiempo para llegar a la contienda: la más sanguinaria que [en] la historia de España se ha desarrollado.

Los preparativos del 19 de julio

El 17 de julio de 1936 recibimos una circular del comité Regional que nos ponía de manifiesto la situación grave de los momentos y nos aconsejaba de ponernos en contacto con todos los alementos [elementos] de otros sectores. Cuando nos íbamos a reunir con los comités locales y Intercomarcales de CNT y FAI llegó una comisión de los sindicatos de oposición [de la] que solo recuerdo el nombre de Marcel Augé que nos hizo parte de la situación. A la cual le contestamos que estábamos al corriente y precisamente íbamos a cambiar impresiones los comités, en virtud de una circular recibida por parte del comité Regional. A lo cual Marcel Augé nos dijo que la cosa era urgente y que si nos hacía nada si quisiéramos a darles en el local la decisión que tomaríamos nos recibirían gustosamente. Y, acto seguido, después de las impresiones tomadas decidimos presentarnos al local de la carretera de Cardona. El tiempo ha borrado de mi memoria los compañeros que me acompañaban en delegación y solo sé que cogí la circular de la Regional y allí que fuimos. Cuando llegamos estaban ya reunidos y discutiendo. Al ver nuestra presencia en el rostro se marcó la simpatía general de la asamblea. Todos habíamos comprendido que la hora de la realidad era la de marchar a la mano.

La presidencia empezó hablar de unión y fraternidad, a la cual yo abreviando les presenté la circular de la Regional y les rogué que la leyeran. Cosa hecha. Por su contenido comprendieron que eran inútiles los discursos, y manos a la obra. Se acordó de formar un Comité de Alianza Anti Facista [Fascista]11 que cupieran [cupieran] todos [los] sectores antifascistas y al mismo tiempo que se enviara una delegación por la comarcal para ponerles al corriente de la situación y de las decisiones tomadas por Manresa.

Enrique Grau, el que escribe, fue encargado por la CNT de la expedición. Tenía de acompañarme un muchacho joven del Partido Comunista. No me acuerdo si se llamaba Bonet. No vino al lugar de la cita debajo del reloj de casa Jorba. Cansado de esperar me fui al local del Partido Comunista en el lugar de la calle de la Miel. Estaban reunidos en una puerta cochera. Más bien parecía una cava. Entre todos apenas si llegaban una docena con el jefe, que era Dueso. Les dije que esperaba todavía su delegado y acordaron mandar otro. No sé si era Padilla. No puedo asegurarlo. [Sobre] Bonet sacamos en conclusión que el miedo le había aconsejado de irse a dormir. La cárcel le dio medio de ir otra vez.

Por todos los pueblos de la comarca del Llobregat nos atendieron muy bien, salvo uno que fue Puicrex [Puig-reig]. Villardaga, hasta con carnet y credencial de la Confederación, me metió en plena cara que tenía el derecho de dudar si era confederal. Delante de tal barrabasada le dije al delegado del Partido Comunista “vámonos, que nosotros ya hemos cumplido nuestro cometido. Ahora libre a ellos que hagan lo que mejor les convenga”.

Pasamos [a] Gironella. Como es de esperar los compañeros nos atendieron con interés. Viladomiu, Faure y otros tantos, por lo menos ellos no dudaron de si era o no confederal. Y acto seguido, camino de Berga. Sorpresa doble: a la entrada del pueblo la Guardia Civil estaba de control a la carretera. Nos hizo signo de parar y cuando paramos nos echó la bronca porque el chofer no había bajado la luz de los faros. Pidió los papeles y le metí en plena cara el carnet de la Confederación. Y [con] su voz insegura dijo, “cabo, son los de la Confederación”. El cabo contestó, “déjalos pasar”. Llegamos a Berga y la segunda sorpresa es que Casals12 y compañía se habían [ido] tranquilamente a acostar. Encontré un compañero de Fígols que en verdad no conocía, y fuimos por todos los lugares que frecuentaba[n] los de Berga. Y el resultado fue el que antes he dicho. Decidí de encargar al compañero de Fígols, [quien] al mismo tiempo que se prestó voluntario de encargarse de avisar el resto de la comarca hasta la Pobla de Lillet, para que el “tres tres13 se pusiera manos a la obra con los compañeros.

A la madrugada llegamos a Manresa. El Comité se había constituido con una rapidez vertiginosa. Habían decidido de poner la residencia al Centro de Dependientes, pero estos se negaron. No quisieron tomar la responsabilidad de aceptar el Comité de Alianza Antifascista a su centro, cuestión de miedo. Así es que las primeras reuniones del Comité se celebraron a la Era de la Esquerra, y luego después decidieron pasar al Teatro Conservatorio. Se comprende [que] el local social de la CNT era incómodo por lo pequeño. Es cuando algunos días después en una reunión decidieron de incautarse el Casino de los burgueses manresanos que, en definitiva, quedó el Casino propiedad del pueblo.

Teatre Conservatori de Manresa al costat de l’Associació de Xofers Manresa-Berga [1936]

La guerra

Mientras de que por todas partes se organizaban sindicatos, a la cual el comité intercomarcal con nueva residencia de los Hermanos, que también los requisicionamos. Actos de afirmación sindical y organización de sindicatos en lugares que ni siquiera lo habíamos soñado. Toda una actividad febril que casi no nos dejaba ni tiempo de dormir.

Esto y la preocupación de los frentes y la organización revolucionaria que en verdad se cometieron tantas imprudencias que no sé cómo el local de la Era de la Esquerra no había saltado porque en varias ocasiones [a] los individuos se les disparaba el fusil de caza. Imprudencia que nos podía costar cara a todos, porque en un rincón había algunas cajas de dinamita. Yo creo que los vecinos respiraron todos cuando nos trasladamos a los Hermanos14.

A lo que concierne los primeros días, aparte [de] los fusiles que habíamos adquirido provenientes del 6 de Octubre, pistolas personales y el asalto a las armerías y el material explosivo, era escaso para hacer frente a los civilones si hubieran tomado el camino de la insurrección junto con el batallón de soldados. Pero fueron prudentes y la cosa no pasó a mayores. No obstante, recuerdo que con el compañero Diaz, maestro de escuela, fuimos a encontrar al alcalde Marcet y le pedimos armas y no con suplica si no con energía, porque nos habían dicho que las tenía. Pero no hubo nada hacer. Días después las entregó a los de la Oposición y gente de confianza, quedando entonces inferiores en armamento, pero superiores en número. Y lo que tenia de pasar, pasó. Tomaron pretensiones, y nos hacían alguna que otra que otra marranaria [marranería], a la que algunos compañeros estaban tan furiosos que hablaban de asaltar el comité. Esto y muchos que se fueron al Frente de Aragón, que salieron con el compañero Malsan y otros en distintas columnas, Durruti, Escaso [Ascaso] y otras, quedamos con pocas armas y muchos enemigos porque se les vio la oreja porque tenían ganas de hacer con nosotros por el resto lo de siempre.

El 5 de agosto, una vez que Malsan se fue al frente15, los comités me llamaron y decidieron de ponerme al puesto que Malsan dejaba, [ya] que era miembro del comité revolucionario. Y yo, el que escribo, tomé plaza integrándome al comité de milicias junto con el compañero Ferrándiz16.

[De] este último debo decir que fue regular conmigo. Todo cuando ocurría en nuestro departamento era regular, con responsabilidad correcta. Cuando por algo los oficiales del cuartel y oficiales de la guardia civil, que estaban juntos, llamaban el [al] comité subíamos al cuartel juntos. No quería ir nunca solo. Puedo decir [que] el compañero era leal y fraternizamos. Quizás habríamos manifestado siempre antipatía si no hubiéramos tenido lugar de actuar juntos. La prueba es que Ferrándiz a la hora de deslinde de campos17 volvía a la Confederación como todos casi los viejos militantes, salvo Marcel Augé que pasó al Partido Comunista. En verdad tenía madera de dictador. Para todas las consecuencias era autoritario, intrigante y practicante de la calumnia. Es el que más nos hacía obstrucción dentro y fuera del comité. Con las armas que le dio el alcalde se sentía ya sátrapa de primera categoría. No pagaba la pena de hacer artículos a El Diluvio contra Curbella18 por el estúpido asunto del jefe de municipales, cuando él salió del anarcosindicalismo para servir la dictadura del proletariado. Más tarde el otro fue a servir la dictadura azul. Después de todo no veo la diferencia los métodos son los mismos solo cambian los colores.

Tirando y aflojando, aguantando la camorra de los enemigos de la FAI dentro del comité y fuera del comité, en estos momentos también estaban liados con los del POUM, con los oficiales de Jesús Hernández, y los demás comprendidos. Ya sabíamos que no podíamos hacernos ilusiones. Por otra parte, algunos afiliados de la organización, de estos que comprenden lo que quieren, que también nos miraban de través [a] los compañeros que representábamos la organización al comité, no era un grano de anís a tomar. Corbella, presidente, Camps y Casasayes a la investigación, y yo Grau Enrique a las milisia [milicias] que representaba la FAI19.

Hicimos cuanto pudimos aguantando viento y marea con paciencia a prueba. Pero de golpe se produjo lo inesperado: llegó a Manresa un grupo de compañeros con Asencio y Soler20 a la cabeza y unos dos camiones. Con ellos venían de Barcelona y con armas en bastante nombre [número], tantas que con ellas formaron la Columna Tierra y Libertad, la que fue más tarde la 153 [Brigada Mixta]. No discuto la conducta de Asensio y Soler, sobre todo la del segundo, pero sí que debo decir que la postergación que nos habían impuesto se terminó radicalmente. Instalaron el cuartel general en el garaje de la Buena Vista, levantaron barricadas con balas de paja, y no pasaba ni bicho viviente que no llevara el aval de la CNT. Podían llevar el aval que representaba el comité, que estábamos todos, [pero] si no llevaba el aval confederal no había paso. Marcel y compañía estaban negros de rabia. En más de una ocasión me habían llamado diciéndome que representaba la actitud de las milicias de la Buena Vista. En mi fondo anterior me decía, “cabrones, pagáis lo que merecéis. Ahora somos nosotros los más fuertes”.

Esto no quiere decir [que] los compañeros que representábamos [a la CNT-FAI en] el comité en las reuniones con la organización pedíamos que cesara esta contradicción, en cuyo caso que esto habría sido más normal retirar los delegados del Comité Alianza Antifascista y tomar la hegemonía de la ciudad manresana, que si no digo una blasfemia lo hubiéramos hecho. Y por toda España de tomar la dirección del movimiento quizás habríamos perdido la guerra, pero por lo menos no habría habido tantos compañeros asesinados por la espalda, y la traición a la revolución no habría tenido lugar. Ni hubiera habido generales con la mentalidad de baja estopa como Líster y Campesino, ni arrastreros [rastreros] a lo Carrillo, todo un hatajo de asesinos que lo único que hicieron [fue] robar a cuenta de los rusos el Tesoro Nacional y matar soldados sin vergüenza alguna al paso de la frontera.21

Sea como sea, una vez más Manresa y la Intercomarcal dieron prueba que todos los años de propaganda y movimientos revolucionarios dieron sus frutos. Tierra y Libertad terminó de dar la prueba una juventud entusiasta y sabia porque se iba a batir por un ideal justo y humano y no como corderos [ya que] cada uno en si conservaba su propia personalidad.

Poco tiempo después la columna partió para el Frente de Madrid. Su actividad otros más competentes que yo les incumbe de hacerlo. A principios de Octubre se disolvió el comité y se organizaron los ayuntamientos. Pocos días antes el compañero Ferrándiz organizó la Centuria Roja22. Todo cuanto pudo reunir, Tierra y Libertad se lo había llevado todo y lo peor que pudo hacer el compañero Ferrándiz es llevarse como consejero técnico al capitán Ramírez de Cartagena. No me explico cómo tuvo confianza con este individuo. Todo el mundo sabía a Manresa que otro capitán más infame, estaba en las manos de la Guardia Civil suponiendo que lo tenían prisionero, mascarada ridícula, puesto que una de las tantas veces que nos llamaron por varios asuntos concernientes a los efectos militares Ferrándiz y yo, Grau el que escribe, cuando el capitán Ramírez de Cartagena nos vio llegar, nos dijo – “caramba uds. dos siempre van juntos”. A la que contestamos que las responsabilidades del departamento de milicias nos concernían a los dos por la misma autoridad.

Milicians de la Columna Terra i Llibertat, posen davant un blindat artesanal o “tiznao“, segurament fabricat per ells mateixos.

Benvinguda a Madrid al primer contingent de la Columna Terra i Llibertat (setembre de 1936)

Habían ya preparado algunas, empezamos a beber en compañía tan falsa como peligrosa entre oficiales de la Guardia Civil y el resto de los que quedaban del Batallón23. El final parió la burra, el capitán Ramírez de Cartagena nos pide que siendo personas influentes dentro el Comité de Alianza Antifascista24 podíamos pedir la liberación del capitán Vicente Cañeta, el susodicho prisionero de la Guardia Civil, por la razón que no se había de matar a todo el mundo. Y dirigiéndose a mí, me dijo “Ud. Señor Grau en tanto que anarquista está en contra la pena de muerte”. Y le dije que tenía razón, y la tiene todavía, soy en contra de la pena de muerte, pero yo como el amigo Ferrándiz no podíamos responder de la opinión del resto del comité. Total, después de tan interesante tertulia, en la reunión plenaria del comité expusimos el caso. No [hay que] hablar nadie estuvo de acuerdo de dejar el cuervo, pero tampoco se hizo nada de [para] arrancarlo de las garras de la Guardia Civil. Y total el pájaro se escapó o lo hicieron escapar. Ferrándiz al llevarse el capitán Ramírez como técnico no lo guardó apenas una semana. Se dio el bote al otro bando. Demasiada buena fe por parte del compañero. ¿Y si [fue] el otro quien lo hizo escapar?

[Cabe] Recordar cuando de Manresa salimos las últimas fuerzas de la ciudad. Comunistas oficiales25 con [Rafael] Corvinos de responsable, unos cuantos poumistas y la Confederación con Grau delegado de centuria, que después el compañero [Carmelo] Muro se hizo [cargo] del segundo grupo que fue destacado en Cambrils. Todos fuimos adheridos a la columna del capitán Medrano comprendido [incluida] la guardia civil. Más tarde me decía un día el compañero Melitón Ferrer, hermano de Pedro Ferrer, dicho el loco: -“¿sabes lo que paso aquella noche que salimos para la defensa de la costa?” Le dije, “naturalmente, pues que la Guardia Civil saltó sobre la ocasión y se llevó con ellos el capitán Vicente Cañeto al que le facilitó la fuga”.

Desgraciadamente era verdad, pero nadie pensó [que] con este desalmado que se escapaba de nuestras manos, en el momento que escribo puedo decir que hace año y medio hablé con un compañero que había estado en un campo de concentración donde este infame capitán estaba de jefe de campo. Se hartó de matar a los pobres desgraciados prisioneros. ¡Quién sabe los muertos que habría habido si aquella noche hubiéramos sospechado la jugada que nos hacía la Guardia Civil si se hubiera empeñado en querer defender su prisionero! Hay que ver que hay individuos que su vida está ligada con la tragedia siendo ellos siempre los que juegan este papel de verdugos.

Es necesario que diga cuatro palabras sobre el compañero Ferrándiz. Si no me equivoco a la hora del deslinde de campos fue de los que volvió otra vez a la Confederación. Compañero muy enérgico e inteligente, según me dijeron que a la retirada de Aragón protegió su Centuria Roja26 con el fusil ametrallador y después no lo volvieron a ver más. A lo que aquivale [equivale] decir [que fue] otro de los compañeros que pagaron con su vida por defender un ideal de justicia. No era del alto Llobregat ni de Manresa, creo que era procedente de Vilanova [i la] Geltrú, pero de donde fuera, era un paladín de la libertad.

Después de los Hechos de Mayo 1937, de los cuales en Manresa no ocurrió nada de interés porque los unos y los otros nos quedamos a la expectativa. Me ausenté de la ciudad hasta el fin de la guerra, que pasa por detrás de la Montaña de Collbaix dirección de Francia donde he pasado el resto de mi vida.

Enrique Grau

Notes

1 Los nombres no nos son conocidos. Pasarisa podría ser Marcel·lí Parcerissa Casals, miliciano en 1936, aunque éste tenía también dos hermanos. Patri podría ser Patricio Garrote, de la sección de construcción, igual que el anterior. De Puig-reig se tiene constancia de un tal Ramón Cabra, que quizás fuese el que nombra.

2 Se refiere a Lluís Nicolau Fort, Ramon Faura Guitó, Josep Viladomiu Viñals, Ignasi Llimós Gràcia, Ramon Lladó Montraveta (o quizás Manuel Lladó Codina) y Josep Selga Viñas. Probablemente todos ellos formasen parte del grupo de la FAI llamado Amor y Voluntad.

3 En la Colonia Manent militaban los hermanos Valentí, Ramon y Joan Flotats, Ignasi Ferré, y los Pasarisa podrían ser Melitó Parcerissa Ors, o Zacarías Parcerisa Mosoll o bien Josep Parcerisa Balaguer y sus hermanos.

4 J. Vega, Antonio Moreno Alarcón, A. Sáez.

5 Ramon Planas y Josep Soler Castellà.

6 Grau escribe Layret pero Pedro Flores corrige la carta poniendo Aliet.

7 José Pellicer Gandía. Posteriormente estaría a cargo de la Columna de Hierro valenciana.

8 Posiblemente se refiere a la empresa propiedad de Pere Carreras i Roca, empresario textil. Que de joven, militaba en Acción Popular y fue uno de los fundadores de Falange. Con el establecimiento del franquismo ocupará varios cargos: desde teniente alcalde, líder local primero de Falange y después del Movimiento durante dos décadas. https://www.historiesmanresanes.cat/2015/03/la-falange-espanyola-durant-el-primer.html

9 Paulino Malsand Blanco, Pedro Cano, Josep García Narváez y Juan Valdés.

10 Pedro Ferrer.

11 Se llamó oficialmente Comitè Revolucionari Antifeixista de Manresa.

12 Ramon Casals Orriols.

13 Josep Font Vila, el “Tres-tres”.

14 El local de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, de la calle dels Esquilets, fue requisado por la CNT hacia el 23 de julio.

15 Hubo un grupo de cenetistas que salió de Manresa el 23 de julio con Manuel Ruiz Cintas, Ramon Delpeix, Juan Chela y otros. Probablemente Malsand salió a comienzos de agosto con otros cenetistas. Hay constancia de que el 16 de agosto partió otro grupo de cenetistas para unirse a la Columna Ascaso. Quizás todas estas historias se están entremezclando en la memoria de Grau aunque Malsand pudo haber partido con un grupo independiente.

16 Josep Ferrándiz Barberà.

17 El “deslinde de campos” quiere decir que los Sindicatos de Oposición votaron unirse a la UGT en lugar de volver a la CNT. A pesar de esa decisión mayoritaria algunas secciones y militantes de Oposición regresaron a la CNT. Otros comenzaron un acelerado proceso de estalinización como Augé que se unió al PSUC. En la última frase del párrafo Grau insinúa que Augé sirvió al franquismo.

18 Josep Corbella Suñé. Grau siempre escribió Curbella, que es como se pronuncia Corbella en catalán. En el texto hemos puesto el nombre correctamente, aunque en el manuscrito aparezca con “u”.

19 Josep Corbella Suñé, Antoni Camps Vives, Josep Cassassaies Rebordosa y Enric Grau.

20 Presumiblemente se trataba de Juan Asencio Sánchez y Josep Soler Castellà.

21 Se refiere a que el oro del Banco de España fue enviado a Rusia para avalar la compra de armamento soviético. La referencia a matar soldados tras pasar la frontera podría referirse a la invasión de la Vall d’Aran de 1944, en la que hubo varios casos de guerrilleros libertarios enrolados en las tropas liberadoras asesinados por estalinistas una vez llegados a territorio catalán.

22 Primera Centuria Roja. Salida el 30 de septiembre de 1936.

23 El Batallón de Ametralladoras nº 4 de Manresa se fue al frente el 2 de agosto, dejando atrás unos pocos oficiales y soldados.

24 Grau siempre escribe “fasista” o “antifasista”.

25 Se refiere al PSUC. El POUM eran comunistas heterodoxos o no estalinistas.

26 Estaba en el Batallón de Ametralladoras nº 12 del XII Cuerpo de Ejército, unidad sucesora de la Primera Columna Roja. Ferrándiz cayó en la batalla de la Sierra del Montsec.

Enric Grau i Calafell (1908-1992). Memòries [2]

Enric Grau i Calafell (Manresa, 02/04/1908 i Marsella, 14/09/1992), va ser un militant manresà de la CNT i de la FAI dels anys 20 i 30. Aquest text relata amb summe detall aspectes clandestins i conspiratius habitualment desconeguts i ens mostra el funcionament d’aquells grups anarquistes implicats en les insurreccions de l’època. El text té valor no sols per aquest aspecte sinó per ser un relat de memòria local manresana des del punt de vista de la militància anarquista. Grau va passar pels grups d’afinitat anarquista i més tard va exercir càrrecs orgànics en la FAI, de la qual va ser secretari de la Federació Local de Grups Anarquistes de Manresa i en la CNT, arribant a secretari del Comitè Intercomarcal en 1936. En la guerra va ser membre del Comitè Revolucionari Antifeixista de Manresa, representant a la FAI i exercint la funció d’organitzar les primeres milícies que van partir de la ciutat. Precisament la Guerra Civil és el punt feble d’aquest relat, que s’explica perquè Grau ja havia d’estar cansat d’escriure.

Aquest document de 78 pàgines manuscrites procedeix dels papers de Pedro Flores, guardats en el Arxiu Comarcal del Bages. Tots dos militants anarquistes van intercanviar quantiosa correspondència entre els anys 60 i 80. Flores estava escrivint la història del moviment llibertari i anarcosindicalista de la comarca i Grau era una de les seves principals fonts primàries. En les seves cartes hi ha un interès evident de situar correctament els fets i de recordar els noms dels militants. Encara que no s’indica la data, la carta va haver d’estar escrita entre 1978 i 1980 i segurament li va servir de base per a unes memòries escrites en 1985 anomenades “Recorregut per la meva vida”.

Finalment, cal indicar que el text, relatat en llenguatge molt senzill, propi d’un autodidacta, conté tants errors ortogràfics i sintàctics que no poques frases s’han hagut de corregir per a facilitar la seva comprensió, especialment en el que concerneix a puntació i accentuació. La majoria dels errors en les preposicions s’han deixat intactes perquè serveixin per a transmetre millor el caràcter de Grau. Hem afegit algunes notes explicatives i a més s’ha intentat completar els noms dels militants en la mesura que sigui possible.

La insurrección de enero de 1932

Desde Manresa y su comarca, de Cardona a la Pobla de Lillet, sindicalismo y anarquismo habían desplegado una efervescencia activa en todos los aspectos culturales. Se leían todas las teorías del sindicalismo y el anarquismo, la propaganda oral llegaba a todos los rincones de los pueblos, grupos de oradores locales iban de un pueblo a otro a sembrar ideales, y el verbo de la revolución corría de boca en boca de aquella juventud pletórica y entusiasta capaz de levantar un mundo nuevo y justo inspirado por el ideal anarcosindicalista. Solidaridad Obrera, Tierra y Libertad, Estudios, Revista Blanca y El Luchador con la Novela Ideal, estos últimos publicados por la familia Urales, los otros por la CNT y la FAI. Con Estudios y los libros en suplemento. Todo ello [generaba] como se decía, dinamita cerebral. Caldearon el ambiente de una manera tal que el 21 de enero de 1931[1] estalló la pequeña revolución y en las montañas de Fígols pusieron la bandera roja y negra en lo alto de los picachos del Pirineo. Mientras que los compañeros declaraban el comunismo libertario, siguieron como reguero de pólvora todos los pueblos de la comarca, Cardona y Suria, flotaba la bandera de la rebelión. Navarro[2] y otros en Cardona. En Suria, Val, Farriols, Martínez, Cano, Flores[3] y todos los demás.

[En] Manresa nos contentamos con la huelga general revolucionaria. Por el Llobregat siguió el movimiento con huelgas generales [de solidaridad con] los compañeros de Fígols. La trifulca fue de orden de discusiones, reuniones, contactos, pero en el fondo sabíamos que eso era un movimiento esporádico sin coordinación, que no iría más lejos que del Alto Llobregat y Cardoner.

A los dos días el ministro de la guerra, Azaña, en la época, ordenó a la tropa que saliera a la calle y sofocara el movimiento. El regimiento de Manresa tomó los puntos estratégicos de la ciudad junto con la Guardia Civil. Se repartieron el trabajo. Y como era difícil hacer bajar a los mineros de Fígols, y la Guardia Civil no quería arriesgar el pellejo, Azaña mandó una batería del 75 de montaña.

Durante este tiempo en la calle del Juego de la Pelota la guardia civil recibió una manada de balazos por la mano de un joven compañero que hacía poco que residía en Manresa. Por lo cual hubo disensión entre si era Pere Box [Boig] o este joven, pero en verdad creo que fueron los dos. El caso consecuente es que el sargento de la Guardia Civil y un número fueron heridos. ¡Y gracias que los demás se echaron de cabeza a una puerta cochera con fusil y todo! El día siguiente hicieron los diarios de Barcelona una tarta que todo España creyó con la revolución.

Total, hubo una redada de compañeros que dieron con huesos a la cárcel. En la calle de la Miel fueron cogidos los compañeros de un grupo que iban con Mas[4], amigos y simpatizantes que concurrían al café del Norte que Mas tenía la costumbre de frecuentar. Era el uno el “Cireras” el otro el Nin[5], aparte otro compañero que he olvidado su nombre. Mas y él eran los dos únicos militantes[6]. Otros compañeros fueron presos en toda la comarcal, entre ellos el compañero Bueno[7] de Berga (que terminó trágicamente a los campos de la muerte alemanes cuando la última guerra) junto muchas detenciones en Barcelona también, a la que fueron deportados a Río de Oro.

En febrero salieron con rumbo a esta dirección, salvo algunos que fueron deportados a Fuerteventura, entre ellos el compañero Durruti[8]. Cuando salieron los barcos se oyó un canto que salía de los pechos de estos hombres que salían en dirección desconocida. Su canto era canto de guerra. Dejaron a la posteridad un himno de guerra contra una sociedad de injusticias y felonías ya se llamara república o monarquía, mientras el sistema capitalista quedara de pie la desigualdad formara parte de su patrimonio legendario en detrimento de los más débiles. El himno se cantó muchos años después. No era otro que el “Arroja la Bomba”.

Portada del diari gràfic Ahora (Madrid) del 22 de gener de 1932

La Agrupación Faros

La vida en nuestra comarca siguió su ritmo. Muchos compañeros fueron a la cárcel y otros que pudieron escapar gracias a la actividad del Comité pro Presos, que en esta época lo formaban los compañeros Casanovas[9] y Camps[10]. Este último también terminó su vida junto con su hijo a los campos de la muerte.

Casanovas durante este tiempo desplegó una actividad muy eficaz con una audacia que solo un tío fresco es capaz de emprender. Algunos compañeros tenían cargos para tomar veinte años de presidio, pero los folios que contenían su acusación desaparecieron, porque Casanovas había sobornado el juez de instrucción. El jefe de la cárcel comprendido [decía], que uno entraba y salía como en un molino. En cierta ocasión a un simpatizante se le cogió con un objeto relacionado con material [explosivo] y no sabíamos si había comprometido otros compañeros. Era necesario tomar contacto con él antes que el juez de instrucción como medida de seguridad. Y junto con Casanovas el secretario de la Federación Sindical entró a la cárcel con dicho individuo. [El detenido] se llamaba Patricio[11]. Con esto podéis pensar lo que llegamos a hacer gracias a la audacia de Casanovas. Lástima que fue tránsfuga y terminó en la Esquerra Republicana de Cataluña, lo que quedó sin efecto toda la actividad que desplegó y que siguió hasta que desertó de las filas confederales para meterse en política.

A pesar del golpe recibido la actividad se desenvolvió con más bríos por lo que respecta a los sectores de la FAI y también de la Confederación. Los que queríamos empujar la actividad revolucionaria con objeto de transformar la sociedad capitalista en Comunismo Libertario. Todos los medios que iban con el objeto perseguido eran buenos. Ya sabíamos que la republica no tenía otro fin que destruirnos por todos los medios. Y sobre todo la República Catalana que desplegó una reacción que depasaron en poco tiempo lo que había empleado la monarquía.

Mas lo peor de todo y que más mal hace es la discordia que se creó entre nosotros sobre todo de Manresa que tuvo efectos funestos para la Agrupación Faros, primero y la escuela después. Poco tiempo después que hubieran sido deportados los compañeros del 21 de enero, empezaron a llegar noticias suyas por el curso de la correspondencia. Lo que no dio entera satisfacción a todos y en particular las compañeras que tenían su marido [deportado], tales como Engelina [Angelina] que era la compañera de Mas y Nuria que era la compañera de Nin.

La correspondencia seguía su curso, pero mejor que no hubiera seguido por las sandeces que se llegaron a cursar por una banda de estúpidos que no tenía más inteligencia que la de un burro estacado al pesebre. Estos se llamaban anarquistas. Eran los que nos han desacreditado siempre porque después nos han juzgado a todos igual. Armaron el lio más indecente que se puede armar, diciendo que las compañeras más arriba mencionadas tenían relación carnal con el compañero José García y el otro Cabot. Y lo peor es que llegaron a decir que esto pasaba en el local de la Agrupación Faros, que estaba en este momento a la calle Barreras. Sobre mi palabra, si ella tiene crédito, en este momento yo era presidente del grupo y nunca había visto el más mínimo indicio, ni creo que hicieron uso de este centro cultural. Gracias a la difamación los Faros se apagaron.

Cuando los deportados llegaron quisieron saber qué había de cierto y el lio fue gordo. El hombre que desplegó más actividad por el grupo Faros y le dio vida fue el que más lo desacreditó y más indecencia propago. No era otro que Mas, que lo primero que hizo es informarse con el presidente. A lo que [éste] fue categórico negando rotundamente cuanto le habían dicho respecto este vodevil indecente y sobre todo lo que se había puesto en juego la Agrupación.

Pero [era] inútil, el mal estaba hecho y este triste individuo que también había trabajado por el grupo y también por la específica, truncó su mentalidad a la igual que un chulo de lupanar de comedia porque hacia más reír que llorar. Faros salió del marco Intercomarcal por la fama que le dieron. Pasó como el cuento de la calumnia que empieza pequeña y termina [enorme]. Porque pasó al plano regional cuando en las charlas se tocaba el tema del amor libre los partidarios de la concepción radical, sacaban como ejemplo la Agrupación Faros de Manresa. Según su decir teníamos camas en el local y aprendíamos a compañeras y compañeros a cohabitar entre sí. Y [se] puede certificar que apenas teníamos mesas ¡no veía cómo podíamos comprar camas!

De la calle Barreras salimos y nos trasladamos a la Era de la Esquerra. El local era más grande y más cómodo, y a pesar de todas las difamaciones acudieron compañeros y compañeras sin otro objeto que el de sembrar cultura y leer los libros de la biblioteca, que si no era voluminosa era muy grande [o rica] por su contenido. Los nuevos adherentes eran casi todos jóvenes, entre ellos Torrentallé[12] de una cultura regular con el vinieron Ferrer, Víctor Arnau[13], el pequeño, y otros compañeros que olvidado el nombre.

El local fue blanqueado a la cal. Se hizo cargo Pere Box. Se puede decir que a pesar de todo que Faros murió asesinado por el mismo que le dio vida. No obstante, el local sirvió para alojar la Federación Local de la CNT de lo que quedo después de la escisión.

La escisión treintista

De la gesta del 21 de enero la posición confederal, o por lo menos de los partidarios de la transformación social de España, hubo en Manresa una partida de militantes sindicalistas, por así decirlo, los mismos que se acomodaron con los comités paritarios que ofreció la dictadura Riberista. Estos empezaron a ponerse en desacuerdo y criticaban a la FAI, impulsadora de los movimientos revolucionarios. Como tenían influencia superior a la de los anarquistas dentro de la clase obrera y los obreros al mismo tiempo les parecía que la Republica era la panacea que solucionaría todos los problemas económicos del momento, siguieron al sindicalismo local que empezaba tomar una posición conformista al estilo del sindicalismo reformista. Esto [junto] que vinieron de nuevo a la organización, tal como Sanfeliu, Piñol y Asensio todos ellos bastante inteligentes que, junto con la inteligencia de los viejos militantes, fueron más fuertes para imponerse a los partidarios de la revolución permanente. Así que inútil declarar huelga general porque los obreros no marchaban. Sobre todo, que entre nosotros existía el desacuerdo.

Ya con la huelga de la Telefónica[14] nos hicieron una jugada un poco especial. Una noche como solidaridad con los huelguistas los grupos de acción decidimos hacer un sabotaje a la línea. Remarco que de este grupo no había ninguno que trabajara en Teléfonos. Y puedo bien decir hoy [quienes] éramos los que lo componíamos: Corbella, Camps, Soler, Esmolet, Sevilla, Grau y Manolo. Esta noche hicimos saltar a [con] la dinamita once palos telefónicos que iban por la orilla del rio Cardoner detrás del cementerio. Pues como estábamos dispuestos a empezar de nuevo, cuando fuimos por recoger el material, que eran barrenas de taladrar madera no estaban en el sitio que las habíamos puesto. Los sindicalistas paniaguados las habían retirado y nadie sabía quienes habían sido los autores. Con esto uno se puede dar cuenta que la discordia empezó a entrar en casa. Inútil decir que, para emprender una acción cualquiera, difícil era. Cuando en febrero salieron los barcos rumbo a la deportación ni siquiera [se pudo] hacer una huelga general de solidaridad por los deportados [dado que] la influencia reformista había tomado carta de naturaleza en los medios del trabajo, sobre todo cuando los militantes del sindicalismo eran los primeros contagiados.

L’edifici de la Telefònica, situat al Passeig de Pere III, custodiat per l’exèrcit durant la Vaga del juliol 1931.

Los de la FAI tomamos una resolución contundente, aunque no fue eficaz, creyendo que haciendo hacer saltar algunos postes de alta tensión llegaríamos a paralizar las fábricas manresanas. Pero nos equivocamos. Los postes saltaron sin eficacia porque nada se paralizó y Manresa y comarca siguió trabajando como si tal cosa.

Por fin parió la burra, salió el Manifiesto de los Treinta y su influencia en Manresa llego al paroxismo y en comarca donde se destacó. El punto álgido fue Puyrex [Puig-reig], Villardaga[15] formó el equipo, y así pudieron hacer el eje con Sabadell pasando por Manresa. Hubo reuniones de sindicato y en todas ellas fuimos minoría. No quedó otro remedio que retirarnos con lo que quedaba que, si no eran muchos, por lo menos podíamos contar con ellos. En verdad no todos eran faistas, como nos llamaban.

En la Era de la Esquerra trasladamos la CNT el local del feneciente Faros donde no hacía mucho tiempo se había celebrado el último pleno Intercomarcal sindical. El único sindicato que vino íntegro fue el del Caucho, de fábrica Pirelli, aunque ya no estaba el compañero Trigo, pero había Núñez, Plans[16] y otros compañeros que trabajaban muy bien. El resto fue el clásico sindicato de Oficios Varios, a parte el Textil que aún había varios afiliados entre ellos Torrentallé, Ferrer, Víctor Arnau, Isidro, su hermano, estaba al sindicato del Caucho. Con ellos había algunas [compañeras como] Saurí[17], Maria Valls, Ramona Verni[18] y la madre de Soler, otras más que el nombre se me ha olvidado, aunque fuera del textil había otras compañeras que trabajaron muy bien por la organización.

De los que quedamos, todos a la una. Los dos sindicatos más representativos, Caucho y Textil, sobre todo este último, que siendo elementos jóvenes y algunos de ellos que tuvieron que marcharse de algunos pueblos de la comarca como Berga que engrosaron las filas del sindicato [tales como Miquel] Bonet, Pararisas[19], Cortina, Troquero y algún otro, desplegamos una actividad enérgica y empezaron engrosir [aumentar] las filas del sindicato, a lo que dio lugar que Piñol[20], Sanfeliu[21] y todo el equipo empezaron a la difamación con el cuento de la FAI. Hasta que por causas por un conflicto que se pasó entre patronos y obreros hubo una reunión general a la que los compañeros fueron, y con razón que aunque eran una minoría, siendo un objeto del ramo tenían derecho a exponer sus iniciativas. La asamblea empezó por la mañana, cuando los compañeros tomaron la palabra los testaferros del reformismo empezaron ya hacer la cara de pocos amigos y mirarlos de reojo. La tormenta ya empezaba a presentirse. Y como estaba convocada otra por la noche, el estado mayor del reformismo ya había tomado las disposiciones para pasar al ataque. Al tiempo de haber empezado, el compañero Torrentallé tomo la palabra tomó una manada porrazos de los argumenos [energúmenos] que ya adrede se habían puesto detrás del compañero en cuestión. Si tenía una voz muy grave, físicamente era pequeñito y muy delgado. Solamente que como no estaba solo y los confederales junto con los faistas estábamos allá, y como se dice en buen español, “ya estaba liada”. Los palos y los porrazos fueron a la reciproca. En estas llegaron los mineros de Sallent que algunos de ellos habitaban en Manresa fueron advertidos de lo que pasaba. Y entonces la trifulca fue superior. Y gracias que Figueras, que también era del textil, lo mismo que su mujer, nos dijo después que había disparado su automática al aire y no le había funcionado. Como era poco reflexivo no realizó [se dio cuenta de] el daño que podía hacer. Suerte que no funcionó. Sea como sea esto fue un triste espectáculo de ver los mismos obreros a porrazos. El fanatismo creó el odio que llegó a convertir a hombres que, siendo cultos, pasaron al estado de las bestias.

La escuela racionalista

La fosa se hizo más ancha cada día y ya no [hubo] respeto por nada, hasta por lo que tenía de ser respetado a ultranza, por encima de todo que era la escuela que tantos esfuerzos nos había costado para levantarla. Acudían los hijos de todos sindicalistas, anarquistas, comunistas del BOC y hasta republicanos. Pero las luchas intestinas de la organización repercutieron en los mismos alumnos de la escuela. Siendo que en el seno de la familia [se] discutía el problema en grado sumo, sin ninguna clase de miramientos, los alumnos empezaron a tomar partido del lado de cada uno respectivamente. Y la guerra infantil, llegó a este lugar que jamás había de llegar. Y empezaron los unos [decían] “faistas” y los faistas [respondían] “bomberos”, alguna vez algún coscorrón que el maestro compañero Alberola podía evitar. Pero cuando estaban a la calle estaban lejos de la protección. El que recibía contaba lo quería a su casa, y las madres empezaron a criticar al maestro, y los individuos terminaban por sacar a sus hijos.

Y la escuela empezó a declinar a lo que dio lugar que en una reunión de aceptar una iniciativa que no era otra que la de organizar un festival pro escuela. Manos a la obra y empezamos [por] el nombramiento de una comisión organizadora que cayó a cargo del compañero Font y otros que lo secundaron. Después al hacer propaganda y vender billetes a amigos y compañeros, por lo menos intentarlo. Los otros hacían lo contario y el festival, que se puso en escena “Doña Francisquita” en el Teatro Kursaal, fue un fracaso rotundo. Gastos pagados, nos faltaban quinientas pesetas para cubrir los gastos. A la que el compañero Font hizo efectivas el mismo día, pero hubo que reembolsarlas a prorrata [tocateja]. Todos los compañeros una vez más los bolsillos limpios y la escuela en peor estado financiero.

Como la habían tomado contra el compañero Alberola y se comprende que él era intransigente hacia los militantes partidarios de los Treinta, y no ahorraba las críticas contra lo que el llamaba “los políticos”. Pero un hombre inteligente como él se dio cuenta que la escuela se hundiría y se buscó otro lugar y presentó la dimisión, no sin antes haber encontrado un sustituto que lo remplazara a lo que así fue.

El compañero Puy Alias [Puig Elias] de la escuela del Textil del Clot nos envió un nuevo maestro, el compañero Diaz[22], joven que había hecho los estudios en la escuela racionalista, alumno de Puy Alias. Si no tenía las dotes oratorias del compañero Alberola, sabía lo que tenía a la mano, como dotes pedagógicas. La escuela empezó remontar. El trabajo de enseñanza se hacía con una labor muy eficaz y, cosa rara, muchos padres de familia que no eran no faistas ni bomberos, que eran gente desligada de estas luchas intestinas, mandaron sus hijos a la escuela racionalista porque vieron que sus hijos aprendían más que en las escuelas oficiales y religiosas. El compañero hizo un trabajo formidable. Algunos jóvenes de los dos sexos que trabajaban por la noche iban a clase a aprender lo que podían para aumentar su caudal de cultura. Así es que entre ellos decidieron crear un Ateneo Libertario, de los cuales los hermanos Alarcón, Navarro y otros fueron los propulsores. Murió la Agrupación Faros y surgió el Ateneo Libertario y la escuela salió del impasse y marchó más fuerte que nunca.

Jose Alberola Navarro

De los grupos de acción al primer Comité de Defensa

La lucha continuó y cada uno ponía de lo suyo. Hacíamos nuestra labor, con el atenuante que teníamos más enemigos que antes. Los bomberos, afectos al treintismo, todas la ocasiones eran buenas para insultarnos desde las columnas del El Trabajo. La calumnia y el ataque habían hecho frente común con los de Esquerra Republicana de Cataluña y los escamots, fuerza de choque de la Esquerra. No esperaban otra ocasión de echarnos encima. Pero en el fondo tenían prudencia porque sabían de lo que éramos capaces [de hacer] en cuando los escisionistas quizás no osaban.

El sindicato fabril CNT que cada día engrosaba las filas porque los compañeros trabajaban bien y adquirían simpatías. Tuvieron la oportunidad de celebrar una reunión en el Kursaal como la otra vez vinieron ello con las mismas intenciones. Les salió el tiro por la culata y los afiliados se metieron en contra ellos y se reclamó la imprenta de El Trabajo y en manifestación fueron a quitársela. [Los treintistas] setrencharon [se atrincheraron] dentro el local que estaba a la Carretera de Cardona, dispuestos a resistir con ganas de hacer mal. Total, vino la Guardia Civil y sin brutalidad, por una vez, aconsejaron a la gente que se fuera a su casa. No sé si nos hubiéramos llevado la imprenta, pero lo más sensacional y que nos causó más satisfacción era ver que los obreros se desprendían de ellos y que volvieran a la verdadera CNT.

Desde el advenimiento de la república ya sabíamos que sería un nuevo enemigo de la clase trabajadora y quizás peor, puesto que para los políticos su objetivo era defender la burguesía a ultranza, y por lo que respecta a los socialistas desde muchos años han sido el puntal del capitalismo y continuaron haciendo la misma labor si ellos mismos son capitalistas no puede ir contra ellos mismos.

Delante tal panorama se acordó de construir los Comités de Defensa, al margen de la organización, aunque estaban identificados con ella misma, por la simple razón que no tenían por otro objeto de defenderla. Estos comités eran locales, aunque había estrecha relación entre ellos por el objeto de intercambio de materiales. Estos comités lo formaban los secretarios de federación local, a la cual llamaba un compañero apto para realizar este trabajo y, aceptando el mismo, escogía los compañeros que tenían de colaborar con él. Si quería los podía hacer conocer al secretario de la Local libre a él, pero como dice el refrán “dime con quien vas y te diré quién eres”. No tenían ningún inconveniente de hacerse conocer.

Después del 21 de enero los grupos de acción se vieron obligados a abandonar, porque los sometieron al pacto del hambre. Se concentraron en Manresa nuevos elementos muy seguros y serios. Así es que el primer Comité de Defensa que se formó, el uno era Vicente Cetina[23], escapado de Berga lo acompañaban dos otros compañeros, el uno Plans y el otro Soler de Manresa. Y digo de Manresa porque había otros dos, el uno de La Baells o Serchs y el otro de Sallent, pero en consecuencia habitaban en Manresa. El segundo murió poco después del 8 de Enero. Como Vicente Cetina, murieron jóvenes, el primero del pecho. Toda su vida y de muy joven había trabajado a la mina y la silicosis no perdona. En cuanto a Cetina murió antes del 8 de enero y también del pecho. Este podemos decir que fue la miseria. Sufría de privación porque mismo en Manresa le aplicaban el pacto del hambre por el solo hecho de ser procedente de Berga y ser hijo de la familia Bueno. A los 28 años terminó su existencia. Estos dos compañeros eran de una moral correcta y decididos a todo cuanto fuera hacer por la organización.

En el plano material, siempre hubo uno o dos compañeros que se ocupaban, solamente que no se había formado los Comité de Defensa[24]. Antes de esta data era el compañero José Camps, “Jep el de la pipa”, que se encargaba de ponerlo en lugares que solo él sabía. Hasta que un día, en un almacén que había por encima del Grupo Escolar, lugar en el que había almacenado herramientas de albañil. Creo que era del patrón que trabajaba y que tenía la llave del almacén. Entraba y salía por razones de trabajo. Se le dio la idea de hacer un depósito de granadas, de dinamita, armas y alguna que otra pistola y mecha bicfort. Todo esto fue descubierto un día por la policía. Nunca hemos sabido si fue un chivatazo o una casualidad. Como el compañero José de la Pipa que era ya fichado por las autoridades a lo mejor fue una casualidad.

El Pla de Bages 20/05/1932

El Pla de Bages 21/05/1932

El Pla de Bages 23/05/1932

Lo cierto es que la prensa local, con bombos y platillos, anunció el hallazgo de material, haciendo una descripción de todo lo que había encontrado a lo que dio lugar que del material anunciado solo había la mitad. A la misma noche nos reunimos y es cuando el compañero José nos informó que solo había la mitad de lo hallado. Algunos compañeros habían sugerido de ir a buscar el resto, pero no fue del gusto de todos, porque sugirieron que podía ser una trampa para hacernos caer adentro. Y así lo habían dispuesto los inspectores, porque este almacén, a detrás había la colina del Castillo. A lo que dio lugar que dos otros compañeros con cautela fueron encima y como era de noche detrás de la casa vieron pequeñas luces, que no era otra cosa que los cigarrillos encendidos de los policías que nos esperaban si hubiéramos sido cándidos para ir a buscar el resto que no anunciaban en los diarios locales. Se pudieron esperar toda la noche. Muy seguro que esperaban que este hallazgo de material los habría llevado al filón de otro que no los dejaba dormir, y no era otro que el material que hacía aproximadamente un año que había desaparecido del polvorín de Puy Marengue [Puigberenguer].

Este material fue una casualidad. Paseando un día por el lugar mencionado, los compañeros Celestino y Soler de Serchs se encontraron con una mala barraca que servía de depósito de explosivos. Soler, minero de toda su vida, pronto olió a dinamita y, con gran estupor, porque un simple accidente todas las casitas que había a las cercanías a un kilómetro al alrededor se habrían hundido como un castillo de cartas. Autorizar un polvorín a este lugar era una imprudencia a más que las casitas eran fruto de la sudor de trabajadores que con mucha pena y privación se les iba con un soplo. Y seguro que no tenían asegurado algunos de ellos, pero sí el propietario del polvorín, sí lo habría [asegurado] por si las moscas. Delante una soberbia imprudencia, los grupos de acción pasamos a remediar lo que habría podido algún día ser irreparable.

Un grupo de doce hombres, una noche, quitamos este peligro de su sitio tan inmediato de la población. Cada uno dentro de un saco llevaba 25 kilos de dinamita con fulminantes y mechas bicfort. Lo que suponía aritméticamente 300 kilos de explosivos. Pusimos el material escondido en un lugar próximo a la carretera de Cardona, pero muy buen escondido que no ofreciera peligro alguno para gentes ni propiedades. Lo único que podía pasar era destrozarse por la lluvia. Pero tuvimos cuidado de sacarlo lo más pronto posible del lugar escondido.

El día siguiente la Guardia Civil fue informada por el sereno del barrio que había oído cerca a las diez y media de la noche un grupo de individuos que llamaron a otro grupo. Entre ellos, le pareció que llamaban [gritaban] Grau. Los civiles vinieron acto seguido al taller donde trabajaba, pero sin resultado ninguno porque le dijeron de presentarse al cuartel de la guardia civil, que el Sargento tenía de interrogarle. Otro compañero que trabajaba al mismo taller, que no era otro que Delpech, ya quería escaparse, pero Grau lo tranquilizó diciéndole que después de todo a él no lo habían conocido para nada y que quedara tranquilo sin moverse. Frente al Sargento de la Guardia Civil le pidió a donde se encontraba a las diez y media de la noche y naturalmente estaba en una reunión de la junta del sindicato de la Madera, del cual formaba parte. Unas cuantas palabras banales y le dejó libre. El sereno por su parte declaró que también se podía haber equivocado tomando el nombre por otro y así quedo la cosa.

Pero como es natural teníamos de tomar medidas para cambiar el material. Tuvimos una reunión al bosque de “Cal Viñas”, en un domingo. Se acordó delante una cantidad de consideración que mejor nos entrevistáramos con el comité Regional. Y así se hizo.

El lunes un compañero fue a la Regional. En aquel entonces el secretario era Escaso [Francisco Ascaso]. Cuando el delegado le expuso lo que le llevaba allí, éste lo mandó al comité de defensa, que se encontraba al sindicato Fabril del Clot. Allá se encontró con el delegado de Defensa, que no era otro que el compañero Durruti. El cual le dijo, palabras textuales, “sí compañero, vendremos a buscar este material. Barcelona tiene mucha necesidad de dinamita para hacer saltar los cuarteles de la fuerza pública”. Al día fijado el compañero Durruti compareció con un camión y los trescientos kilos de dinamita desaparecieron de Manresa.

Así que quedaron defraudados [la policía] pensando encontrar este material de Puy Marangue. Los inspectores nos habían tomado por tontos, mucho tenían de correr. Lo más inconveniente del material del Grupo Escolar fue el compañero José Camps tuvo que abandonar el hogar dejando su mujer e hijos. Pero cuando [se] emprende el camino de la lucha ya se sabe que un día le pueden llegar estos percances.

La insurrección del 8 de enero de 1933

Todos estos actos con el fin de recuperar material bélico, no teníamos otro objetivo que el de hacer un movimiento, que el entusiasmo de aquella juventud que surgía en los Ateneos Libertarios y los mismos grupos anarcosindicalistas, CNT FAI en general y, en particular la Intercomarcal del Llobregat y Cardoner, [en la] que toda España había puesto los ojos, juzgándola [como] la más revolucionaria de todas las comarcas españolas. Pero también muy soñadores, [ya que] esto nos hacía vivir un poco fuera de la realidad. Así poco a poco se preparaba el 8 de enero de 1933.

A medida que el tiempo se aproximaba, la fantasía de algunos compañeros pasaba de lo real. En un pleno regional celebrado a Barcelona el delegado que representaba la comarca llegó a decir que en el batallón de Manresa había 20 soldados que estaban dispuestos a marchar y como objeto principal seria apoderarse de las ametralladoras. Con 20 soldados y una compañía de ametralladores la comarca podía darse como objeto positivo. Y cada pueblo contaba con su fantasma particular, salvo Manresa que ignoraba totalmente lo que se tramaba.

Sobre todo, donde más se fabricaba la revolución era Sallent, Robles, Yepes, Navarro, Codina y otros; en Balsareny Bravo, Amadeo y así cada pueblo tenía la cosa hecha. Es cuando Manresa que estaba más al punto álgido para dar una información positiva se le tuvo por un tiempo apartado de todo objetivo. Solamente que a la hora de la realidad tenían que contar con los militantes manresanos. De por todo se prepara el movimiento de enero, la revolución que era cosa hecha[25].

Hubo otro pleno para tratar de los pormenores de la revolución, pero esta vez había un delegado que representaba la Federación Local específica no era otro que el secretario en persona, Enrique Grau. Cuando expusieron lo de los 20 soldados y las ametralladoras de Manresa, el delegado vació un cubo de agua fría sobre el pleno puesto que como delegado de la localidad [con la] que más contaban, dio cuenta de la realidad: que en el batallón de Manresa el único que había era el compañero Farrás de Balsareny y un muchacho que era simpatizante de la organización y nada más, y no veíamos cómo uno solo se podía hacer con el Batallón de Manresa. Esto es un acto de inconsecuencia que solo un fanático de buena fue puede contar tales barrabasadas y no creer siempre. Esto fue obra del compañero Damians, que en esta ocasión vivía a Manresa. No veo quien podía ser otro.

No obstante, a pesar de reconocer que nos íbamos a un fracaso se siguió adelante. Se habló de la hora hache y unos días después se constituyó el comité revolucionario intercomarcal a Manresa. El compañero delegado por la comarcal que nos mandó el comité Regional era Aldavadrecu[26]. Poco días antes de la hora hache subió a Manresa se entrevistó con el comité revolucionario y el comité confederal y el comité de la FAI. De la entrevista se constituyó un comité revolucionario para hacer frente a las circunstancias del momento. Nombraron a Fidel Torres y a Demians, no recuerdo los otros. No obstante, una vez más el secretario de la Local hizo constar que aquello del batallón estaba muy lejos de la realidad. El compañero Demians empezó a ponerse nervioso y estuvo a punto de estallar. Se contentó con dar una mirada de pocos amigos y no dijo nada. Por contar, el compañero Aldavadatrecu sugirió de celebrar una reunión con los compañeros de Sallent junto con el comité que se acababa de nombrar.

Se celebró esta reunión el sábado 7 de enero por la tarde. Por la noche vino el compañero Ramon Torres[27] y nos puso al corriente de que el comité que se había nombrado en Manresa quedaba nulo y por consecuente se había nombrado otro a la localidad de Sallent. Conformes a esta decisión nombramos el comité local revolucionario y todos juntos decidimos a poner un plan de acuerdo a nuestras posibilidades, que consistía de hacer saltar los transformadores de electricidad de la Manresana y los depósitos de gas de la ciudad. Para ello disponíamos de material más que suficiente, un grupo de compañeros con granadas de mano y pistolas automáticas desde los huertos que había delante del cuartel de la Guardia Civil debía atacar por sorpresa, mientras que otro estaba destinado a hacer saltar la casa donde antes había la zona militar, que habían hecho otro cuartel de civilones. Otro grupo tenía que tomar posesión del municipio y desplegar la bandera roja y negra declarando el Comunismo Libertario. Todo esto en proyecto, pero nos hacía falta estudiar cómo eliminar el batallón de infantería. Si hubiera sido una realidad lo de los 20 soldados comprometidos con las ametralladoras, había un ochenta por ciento de éxito. Pero la realidad era muy por encima de lo positivo.

El día siguiente era el ocho de enero, y Domingo. Discutimos la manera de ejecutar el plan por sendos [dos] grupos, hacer en grupo la información del trabajo que se tenía que realizar y entregarlos el material necesario que tenían que emplear. Naturalmente el material sería entregado una vez recibida la hora de ejecución general. El domingo por la tarde estuvimos mirando por qué lugar nos sería más fácil de atacar el cuartel militar. Esto nos llevaba preocupados. En fin, era cerca las 7 de la noche que bajábamos por la Muralla unos cuantos compañeros, entre ellos recuerdo que eran Juan Valdés, José García, Pere B. y Grau Enrique. Vimos subir a Martínez[28], ferroviario, con un compañero de Martorell, que de una manera muy sorprendida nos preguntaron que qué hacíamos. Más sorprendidos fuimos nosotros [de saber que] el movimiento era para las ocho de la noche cuando les dijimos que nadie nos lo había dicho y no estábamos enterados de nada. Casi no nos querían creer.

Ipso facto nos pusimos mano a la obra. Fuimos en busca de todos los compañeros que pudimos encontrar entre los cafés Magestic, Cervecería Española Norte y café Ramon, lugares a los que todavía acudían algunos compañeros que no lo habían dejado, porque lo frecuentaban desde el año 1926. Pudimos todavía alcanzar algunos, porque siendo la hora de cerrar, muchos ya habían entrado a sus casas. Nos reunimos a la montaña Puy Marenguer [Puigberenguer] (y no Coll Baix como hubo quien escribió en el semanario Espoir) a las nueve de la noche. Los compañeros acudieron casi todos y muy extrañados de tanta precipitación. Y lo más lamentable que la hora “hache” la supieron antes las autoridades locales que nosotros mismos, puesto que pasando por el Paseo vimos los oficiales de la Guardia Civil junto con los inspectores de policía. Aquello no daba lugar a dudas [de] que ya nos esperaban. Así es que el efecto sorpresa era inútil contar con él. Una vez reunidos expusimos el caso que habíamos sido avisados por el compañero Martínez y no por el comité, tal comportamiento nos sorprendió amargamente a todos los compañeros en general.

Fue el aviso de todos que se tenía que mandar un compañero o dos con el objeto de entrevistarse con el comité revolucionario residente en Sallent. Se hicieron propuestas y fue propuesto el compañero que aun [hoy] día no lo conozco. Fuimos a la plaza de Sto. Domingo. Alquilamos un taxi, con algunas reticencias del taxista, que preguntaba a los demás de su profesión si el pueblo de Sallent estaba tranquilo. A lo o que los demás le contestaron con evasivas. Subimos, y carretera adelante hasta llegar las puertas del pueblo. Y allá no era el control revolucionario quien nos detuvo si no la propia Guardia Civil, que después de cachearnos detalladamente hasta la misma gorra, nos preguntaron a donde íbamos. Y dijimos en casa Pitango, que era un lupanar. Nos aconsejaron de no dar vueltas por la calle, que había peligro. Les dimos las gracias ignorando lo que pasaba. Cuando fuimos al puente se oyeron algunos disparos en la dirección del pueblo. El chofer del taxi paró. Prudencia o miedo nos dijo que no iba más adelante. El compañero le dio por pagar al taxista. [éste] nos dijo que nos esperaría y se largó.

Entramos al pueblo y fuimos directamente a un café frecuentado por los compañeros.  Discretamente preguntamos a los que estaban el café. Pero, como se supone, los que allí había ninguno era militante. Viendo que nadie nos respondía, salimos dispuestos dirección al sindicato. A estas salió un joven muchacho que nos siguió hasta fuera del establecimiento y nos dijo que los compañeros estaban dentro del sindicato sitiados por la Guardia Civil. Le preguntamos si sabía dónde se encontraba el Comité. Tiempo perdido. No sabía nada. No pudiendo tomar contacto ni con el Comité ni, mucho menos, con los sitiados en el sindicato, estuvimos un momento, se oyeron otros disparos a lo que dio lugar a decidirnos a volver a Manresa [para] dar cuenta de la situación.

Y esta vez sin taxi, 14 kilómetros a pie, carretera adelante. A la mitad del camino y de lejos vimos un vehículo con luces en código que venía hacia nuestra dirección. [Salimos de] la carretera y nos pusimos a unos cuantos metros de distancia. Hicimos bien. Era la benemérita que subía en refuerzo a Sallent porque en Manresa todo el mundo dormía a puños cerrados.

A las dos de la madrugada llegamos a Manresa al lugar de la cita que habíamos convenido. Nos encontramos con el compañero Juan Valdés y José García y nos dijeron que los compañeros, viendo que no veníamos, se habían ido a su casa. Les dimos cuenta de la situación: lo que equivalía decir que el 8 de enero quedaría catalogado a los anales de la historia del movimiento libertario como intento más caído en el fracaso. Y por lo que concierne a Manresa ni se repartieron granadas de mano ni cigarros para encender las mechas bicfort. Todo el mundo se fue a dormir y Zurita[29] más pronto que ninguno, porque empezó por no venir. Este compañero era un naturista convencido, poeta a su manera, y pacifista, y también libertario.

 Y hago constar eso porque hubo un bromista que se permitió contar lo que no sabía y de una manera poco seria. Seguro que pensaría que después de tantos años ya no quedaría ningún superviviente de esa epopeya trágica. Trágica fue para algunos. Codina[30] de Sallent lo pagó con su vida y otros en Barcelona. [Juan] Yepes[31] salió con un tiro a la mano sacando el trapo blanco de la rendición.

Una semana después convocaron una reunión comarcal con el fin de discutir el fracaso. Nos pedían responsabilidades a los militantes de Manresa delante nuestra actitud, puesto que nos habían enviado un delegado para advertirnos que la hora “hache” era por la 8 de la noche. Nos dijeron que era el compañero Yepes el portador del aviso. “No lo vimos ni por el forro”, le contestamos. Ni a la mañana ni a ninguna hora del día.

El Dia 09/01/1933

La lucha social en 1933

Terminado este movimiento de enero la vida siguió como siempre de cara a la propaganda. Plenos intercomarcales, mítines y conferencias, entre tantas. La primera conferencia que dio a Manresa la compañera Federica Montseny en el local de la Cooperativa Obrera fue un éxito. El local estaba lleno y el tema excelente. Presidió el acto el compañero José García.

A pesar de las constantes difamaciones contra nosotros a la que Esquerra de Catalunya con su Estado Catalán y sus escamots, la fuerza de choque de un nacionalismo arcaico y fanático, que no tenía nada de federalismo, y que nos combatía a sangre y fuego. A pesar de todo los pesares cuando hacíamos un acto no faltaban los simpatizantes de las ideas libertarias. El dinamismo y la juventud de los jóvenes de la época, y los no jóvenes, pero convencidos por un ideal humano que no tiene otro corolario que la libertad y la justicia, con la equidad que anula todo privilegio individual, respetando la personalidad de cada uno.

Los detractores empleaban todos los medios más brutales para desacreditar el movimiento libertario y confederal. Los procedimientos eran mil veces peores que los que tuvieron soportar nuestros hermanos de 1920, cuando el sindicato único. Por parte de las leyes, legislaron la célebre ley del 8 de abril, la de vagos y maleantes que caía en pleno sobre los militantes sin ocuparse de los verdaderos vagos que les importaba un comino. Por la represión de la mano de Badia[32], dejó huellas sobre los libertarios. Se lo podía comparar con Brabo Portillo y a Dencàs[33], su compinche, a Martínez Anido. El uno difamando a trocho y mocho desde Gobernación por la radio, y el otro en los calabozos de jefatura superior de Barcelona.

Muchos compañeros del Alto Llobregat y Cardoner que pasaron por este infamante lugar, si están vivos, que lo dudo, tuvieron que soportar el guardia de asalto Anguita que media más de dos metros y pesaba más de cien kilos. Saltaba de pies al vientre de las victimas por orden de Badia [por el] delito de ser anarquista, [por el] motivo de [haberle] encontrado una pistola al bolsillo, pistola que ellos mismos le habían metido.

De la prensa, en lo que respecta a Solidaridad Obrera, tres cuartas partes estaba censurada. La cárcel de la Modelo estaba llena de militantes y la de Manresa, cuando estaba llena, el excedente lo mandaban a la Modelo. Así que algunos compañeros que pasaron varios meses a la Modelo. Les sirvió de escuela para leer libros de valor que tenían los compañeros más documentados sobre el movimiento anarcosindicalista. Organizaban charlas y conferencias y cuando pasaban por la Modelo unos cuantos meses, cuando volvían a la comarca uno remarcaba que habían hecho un progreso de consideración. Entre ellos se encontraban Malsan[34], Piedra, Ruiz y otros.

No obstante, la vida activa y de preparación de material bélico seguía su curso. Los compañeros del Comité de Defensa seguían recibiendo de los compañeros mineros la dinamita. Se encargaba de transmitirla el compañero Solé el de Berga[35] y él se la pasaba al secretario de la Federación Local, y éste lo entregaba al compañero Plans o acaso al otro Solé. Una vez que tenían una cantidad relativa a la proporción, buscaban un escondite y lo depositaban. Normalmente era a las afueras de Manresa, en lugares que ofrecían garantías de seguridad en todos los aspectos.

El compañero Planas[36] era el típico característico de tipo campechano con la sonrisa permanente en su cara. Vestido siempre con pantalón de pana y casi siempre en mangas de camisa, salvo cuando hacía mucho frio. Al verlo daba confianza a no importa quién. Más de una vez cargaba el carretón de mano de una rueda, metía la dinamita adentro, la cubría con un saco y por la calle marchaba con la misma serenidad que un campesino que se va a laborar su huerto. Por esto lo tomaban mucha gente. Era un obrero del caucho que trabajaba a la Pirelli, en cuanto a Soler el manresano era un muchacho muy serio y muy formal.

Quedaron ellos dos cuando Vicente Cetina falleció. Inútil decir que este también había dado pruebas de su valor. Desgraciadamente nos dejó a los 28 años de edad. En los grupos de la FAI cabían todos los que hacían fe de ideal anarquista. Entre ellos había compañeros dispuestos a todo lo que ofrecía peligro y acción y otros que su temperamento físico y moral se ocupaban de la cultura y propaganda.

Cada uno estaba destinado a lo que era capaz y cuando celebramos nuestras reuniones locales o intercomarcales se discutían los intereses orgánicos, pero cuando se trataba de ejecutar una acción y estábamos todos de acuerdo, los compañeros dispuestos a todo se le presentaban al secretario y los demás seguían su curso, sin saber cuáles serían los que se encargarían. Ni siquiera intentaban quererlo saber. Y aclaro [que] los ejecutantes eran todos voluntarios. Sabían que, si caían en manos de la policía eran candidatos para la comisaría general de Barcelona. Allá los esperaba Badia con el aminal de Anguita, el guardia de más de dos metros de alto y más de cien kilos de peso que les saltaba sobre el vientre.

Josep Dencàs (esquerra) conseller de Governació i Miquel Badia (dreta) cap de la policia.

El compañero Navarro[37] creo que hizo la experiencia, pero calló. Era la muerte por la brutalidad de la tortura. Algunos callaban. Otros tardaban el máximo [en hablar] por dar tiempo que pudieran escapar los compañeros que estaban comprometidos. En Manresa también había un equipo de inspectores, entre ellos el Rubio, que usaban el mismo procedimiento. El compañero Vega[38] y otros pasaron por sus manos, y si son en vida, tal como el compañero mencionado, su salud da mucho que decir. Así es que cuando uno se comprometía a tomar la responsabilidad sabía lo que les esperaba.

Cada uno sirve por lo que sirve, así es que el compañero Salas Anton, Pedro Cano, Muro, Torrentallé, Chela[39] y otros tantos los encontrábamos siempre dispuestos en la propaganda y cuanto fuera necesario, salvo cuando se trataba de un movimiento revolucionario. Allí estaban casi todos presentes. La preparación corría a cargo de los que más arriba he mencionado.

La insurrección del 8 de diciembre de 1933

Otro golpe se preparaba el 8 de diciembre. Esta vez era la CNT la que llevaba la iniciativa, desde luego la FAI lo secundaba, y enteramente a su disposición por todo lo que era preciso y necesario. Así es que en cierta ocasión el compañero Corbella convocó una reunión para un asunto importante. Según los compañeros de Barcelona, por conducto del compañero Elizalde, le habían pedido si era posible material de foneria [fundición] para la fabricación de granadas. Habían pensado tal vez que la organización específica podría facilitar dicho material. La respuesta fue positiva.

Después de ponerse de acuerdo en el día que tenían de venir a buscarla, los compañeros voluntarios para facilitar la adquisición de este material nos presentamos a las diez de la noche al punto indicado, que no era otro que la fundición del Taller Desveus. Daba a la vía de los catalanes lugar a propósito para sacar el material convenido. Facilitado por la razón que Corbella y Pedro B. trabajaban a la casa. Todo marchó a la perfección. Pero los que faltaron a la cita fueron los compañeros de Barcelona. Llegamos al amanecer y nadie se presenta y ahora con prisas tuvimos que volver el material de donde lo sacamos para no comprometer a los dos compañeros que allí trabajaban. Fue justo porque poco tiempo después se empezaba el trabajo.

Algún tiempo después Corbella fue despedido de la fundición, o por falta de trabajo, o alguna indiscreción sobre lo pasado. Obligado a partir por razones económicas, fijó su residencia a Tarrassa[40]. Y al poco tiempo que tuvimos la sorpresa de verlo nombrado secretario del Comité Regional a lo que dio lugar por parte de la Oposición de Sabadell una campaña de calumnias de la peor especie. El secretario de la Federación local, Marcel Augé, publicó un artículo en El Diluvio, diario de Barcelona, saliendo a resaltar las propuestas que nos hicieron los de Esquerra al principio de la República.

No sabemos cómo se enteraron de este hecho. Desde luego si no fue por alguien de nuestra parte podía bien ser por parte de los políticos, puesto que muy bien se entendían. El caso es que Augé vació toda la hiel de sus entrañas en este artículo. Salió y aumentó con creces aquello de jefe de municipales que se había circulado por Manresa. Si es verdad que nos ofrecieron cargos del municipio podemos bien decir que ninguno aceptó, pero Augé y compañía hicieron de esto caballo de batalla para una nueva campaña de difamación. El Trabajo, semanario local o comarcal, ya no era suficiente. Recurrieron a la paginas de El Diluvio. Y como se dice “calumnia que algo queda”, hubo algunos compañeros que cayeron en la trampa. Desgraciadamente entre ellos uno que tenía mucha influencia a nuestros medios: era el compañero Alberola.

Empezó a escribir por los lugares que había pasado, donde tenía contactos de compañeros militantes, diciendo que el secretario del Comité Regional en cierta ocasión estuvo a punto de ser jefe de municipales. La cosa se iba propagando hasta que Corbella convocó a Lérida una reunión de compañeros. Entre ellos Domènech Magriñá, un miembro de la Federación Local de Lérida, y el secretario de la Federación Local de Manresa[41], que no era otro que Enrique Grau. Alberola fue también convocado. En este momento creo que residía en Fraga. La discusión empezó sobre el caso que allí nos condujo. Quien conoce el compañero Alberola sabe que tenía una facilidad de palabra poco común. Desplegó su retórica exponiendo casos ocurridos en nuestra organización de individuos que fueron y luego se comportaron mal y que en verdad todos los que estaban allí presentes la mayoría de estos casos no nos eran desconocidos. Por mucho a su pesar, al final cuatro palabras dichas por el secretario de la Federación Local de Manresa fueron las que tuvieron más valor y la cuestión quedó zanjada en el plano de la región y no se habló más del asunto.

En todas y estas, el 8 de Diciembre de 1933 se acercaba. Por lo que concierne nuestra comarca y aún más Manresa estábamos un poco cansados por los movimientos pasados, aunque seguíamos recogiendo material bélico y lo poníamos en depósitos y escondites, cosa que iba a cargo del Comité de Defensa. Por el problema de organización seguíamos celebrando plenos, reuniones y actos de propaganda. Todos sentíamos profundamente y con sinceridad que la revolución libertaria fuera un triunfo. Las ideas trasmitidas por los teóricos anarquista habían hecho mella a nuestra juventud entusiasta. Se leía a Faure, Malatesta, Fabbri, Urales, Reclús y Isaac Puente, también a Santillán y Pierre Besnard, con su federación de industrias. Convencidos que en España se podría implantar el Comunismo Libertario, sabíamos que para conseguirlo tendríamos que luchar. Dispuestos estábamos para hacerlo. En todos los lugares en giras y reuniones organizamos, en las charlas, nuestra única discusión era siempre la misma: el tiempo de una sociedad equitativa y sin clases. Y con estas ideas como Quijotes contra molinos de viento rompíamos nuestras lanzas.

El día llegó: ocho de Diciembre. Por todo España la Confederación inició la lucha. La intercomarcal Manresa Berga no fue muy brillante. Los movimientos del pasado junto con las huelgas de Sallent nos dejaron un poco debilitados. Por varias causas algunos compañeros estaban en la cárcel y otros tuvieron que irse a otros lugares por encontrarse perseguidos. Pero a pesar de todo algo intentamos, algún que otro sabotaje en Manresa.

Se pusieron tres cargas de dinamita. Solo saltó una, que fue el transformador de detrás de la fábrica de alcohol de la casa Cura, que al saltar dejó la mitad de la ciudad en la oscuridad. Pero el que más efecto habría hecho, si la carga hubiera sido puesta como es debido, es el trasformador de la Manresana, y otro que era de menor efecto, los compañeros que lo pusieron no fueron competentes. No sé si más valía que así fuera. Por consecuente un fracaso de más.

Pero las consecuencias fueron catastróficas por unos y por los otros. Por nuestra parte fue la trafica fin de la familia Seisdedos que fueron quemados vivos al interior de la casa. Fechoría que corrió a cargo del capitán de la guardia de asalto llamado Rojas. Esto y las consignas dadas por Manuel Azaña ministro de la guerra: “Ni prisioneros ni heridos, tiros a la barriga”. El comportamiento escandalizó al pueblo español que salió la caída del gobierno y con ello elecciones generales[42].

Les forces de l’ordre públic van executar a 22 pagesos, incloent l’incendi de la barraca de Seisdedos, amb la família i set bracers dins.

La campaña antielectoral que se desplegó por todo España afirmó la fuerza positiva que tenía la CNT y la FAI[43]. Una campaña tan extensiva nunca se había visto en el historial del anarcosindicalismo. Por todos los lugares, paredes y muros, habían pasado los pintores voluntarios metiendo el clásico “No votar”. Manifiestos y octavillas corrían de mano en mano. Desde luego la comarcal de Manresa a Berga no se quedó corta e inundó de papel escrito pueblos y ciudades. Como es de esperar ante una campaña tan intensiva el fracaso de las esquerras republicanas y socialistas, cosecharon el fracaso dando paso al Bienio Negro, Gil Robles, Lerroux, y Portela Valladares formaron el gobierno en lo que daba como lugar “tanto monta, monta tanto”[44].

El bienio negro, 1934

Con un gobierno de esta naturaleza las influencias cavernícolas se hicieron sentir. Levantaron la cabeza por todas partes. Nada habían comprendido del pasado. Querían olvidar que en España había una fuerza positiva que era la que hacía cambiar el clima moral del país. Y se lanzaron sin consideración con mentalidad cerril de una manada de burros.

Por lo que respecta a Manresa lo primero que hicieron fue atacar nuestra escuela, y de la manera más denigrante y soez, con aquello de calumnia que algo queda. Los padres de familia con el doctor [Isidre] Alabern a la cabeza publicaron un artículo en el diario El Pla de Bages, que era para gente que se las daba. Demostraron que ni siquiera eran buenos para tocar el bombo.

Su ataque contra nuestra escuela solo lo podían hacer ellos mismos. Decían que era una escuela sin moral y sin dios y que teníamos un crucifijo en un rincón que servía para hacer orinar a los alumnos, difamación gratuita. Lo que les dolía era que la escuela racionalista estaba al completo y debían temer que no hiciéramos otra, porque en verdad el compañero Díaz [Felipe Díez] le había dado un empuje tal que hacía placer de verla. Ya he dicho que no solamente mandaban a la escuela los hijos de militantes si no padres que no tenían ninguna afinidad ni política ni social. Su interés es, que se daban cuenta que sus hijos aprendían formidablemente y aprovechaban el tiempo.

Además, el movimiento escolar se extendía a la comarca. Así es que al pueblo de Navàs disponía de otra escuela sostenida y apoyada por la organización, de la cual el maestro uno era Teruel y el otro Call, dibujante[45]. Balsareny también disponía de otra escuela que su maestro era Reyne[46]. Así es que el movimiento escolar había tomado un impulso de consideración. Lo que para ellos era un peligro de capital importancia y habían de combatirlo a todo trance, con la difamación primero y, con los hechos después. Y el caso notando la primera oportunidad, la tuvieron lo mismo que en el 1909 asesinaron a Ferrer y Guardia promotor de la escuela racionalista y cerraron las escuelas. Esta oportunidad fue el 6 de Octubre de 1934. No fusilaron los maestros, pero, a lo que concierne a Manresa, clausuraron la escuela y el maestro Díaz [Felipe Díez] lo metieron en la cárcel. No creo que Navàs y Balsareny escaparan de la clausura.

El poco tiempo antes de las elecciones que tenían de causar la derrota de las izquierdas. Después del 8 de Diciembre es natural que todo [fuera] clausurado salvo los centros de cultura comprendido las escuelas, pero sindicatos y Solidaridad Obrera, esto actuó a la clandestinidad. Salía el periódico La Voz Confederal y Tierra y Libertad, clandestino. Por lo que concierne las cárceles de España estaban llenas y por consecuente Cataluña batía todos los récords. Los militantes eran insultados, torturados y cazados como alimañas, llegando hasta la exasperación.

Esto no podía continuar. A causa de esto se convocó un pleno regional clandestino. Esto era a principios de septiembre de 1934. Pleno que se celebró a las afueras de Tarrasa cerca de la montaña de Montcau. El orden del día, viendo que la reacción había pasado de los límites de la barbarie, era cuestión de contestar toca a taco. Tanto como decir el mismo procedimiento de los años 1920: hacer saltar las cabezas [de los] responsables de la actuación en que vivíamos[47]. El secretario que la representaba [la comarcal Manresa-Berga] viendo una cuestión de tan alta responsabilidad se abstuvo de votar, porque consideraba que antes tenía que convocar un pleno intercomarcal para exponer los acuerdos que se habían tomado [en] aquel pleno regional. No era cuestión de hacer una cuestión suya. Los acuerdos que se tomaran los enviaría al Comité Regional. Cuando estábamos preparando para celebrar el pleno los acontecimientos se precipitaron [por] el 6 de octubre, patrocinado por las izquierdas. [Cosa que evitó] de poner el plan en marcha.

El 6 de octubre de 1934

Por todo el país cayó como una bomba el movimiento del 6 de octubre. Asturias revolucionaria hicieron la Unión de Hermanos Proletarios. Republicanos, socialistas y anarcosindicalistas tuvieron en jaque la fuerza pública y el ejército. La Alianza Obrera en Catalunya con los escamots de estado catalán [se refiere a Estat Català] la fuerza de choque de Esquerra de Catalunya. Recuerdo aquellos días en Manresa veíamos los escamots paseando por la calle con el fusil, y como nos conocían nos miraban de reojo justo si no nos pegaban un tiro o no nos detenían como les pasó a los militantes de algún pueblo importante de la región, y en principal a Barcelona. La Modelo estaba llena y por falta de espacio tuvieron que servirse de algunos teatros de la capital Condal.

A pesar de todo esto la Federación Local de Manresa tuvo una reunión de militantes, a lo que dio lugar como resultado que la mayoría acordó desentenderse del movimiento. Los agravios que existían entre unos y otros, las injurias y las barbaridades que habían cometido con los militantes que habían caído a sus manos estaban lejos de olvidarlas. Salió el caso más infame que cometieron, y no hacía mucho tiempo.

Cuando los compañeros de Zaragoza hicieron la huelga general de cuarenta días, hicieron un llamamiento que acogieran sus hijos para mejor resistir. La Regional Catalana fue a Zaragoza a buscar los hijos de los huelguistas al llegar a Barcelona. Cuando los trabajadores de la ciudad recibieron a los niños, la fuerza pública cargó brutalmente dando el triste espectáculo de la violencia estatal bajo la responsabilidad de la Generalidad. La organización confederal como protesta desencadenó una huelga general por todo Cataluña. Naturalmente Manresa a parte [de] los trabajadores que estaban a la organización y, algunos, que, a pesar de estar a la oposición, respondieron el manifiesto que se tiró a la calle invitando a todos los hombres de conciencia y trabajadores en general. La Federación Local de la CNT mismo invitó personalmente la Oposición y como resultado fue la negativa. Así es que el paro fue parcial y no general.

Este caso fue caballo de batalla por parte de los compañeros que no quisieron secundar ni unirse con la Alianza Obrera de Manresa. Sus argumentos convencieron a la mayoría, pero como es costumbre a nuestra organización Confederal, libres eran los que quisieran ponerse a disposición del movimiento revolucionario animado por las izquierdas del país, con el objeto de no poner la CNT en juego para nada en absoluto.

Unos cuantos compañeros después de manifestar su opinión que era la de intervenir en todo movimiento revolucionario, siempre y cuando este tuviera un cariz progresista y fuera contra la reacción, por lo menos esta era la posición de todo defensor de la libertad. Recordamos el célebre Bakunin, que durante su vida había intervenido a todas las gestas revolucionarias de su tiempo. A pesar que la conducta de los que en este momento estaban a la calle se habían comportado con la organización y sus militantes, nuestra conciencia de revolucionarios era la de luchar a su lado, con el doble objetivo de procurar que la acción emprendida tomara caminos de una verdadera revolución. Por lo menos intentarlo. Mientras que si nos desinteresamos siempre nos podían echar a la cara que habíamos tomado la actitud del avestruz.

El Pla de Bages 9/10/1934 [Fets d’arreu]

El Pla de Bages 9/10/1934 [Fets a la Comarca]

El Pla de Bages 9/10/1934 [Fets a Manresa]

Nos presentamos al Comité Revolucionario de Alianza Obrera y nos pusimos a su disposición. Nos tomaron casi fríamente. Nos pidieron si la CNT estaba representada por nosotros, a la que contestamos con la negativa. Nos mandaron con los otros que tenían el cuartel general al centro de dependientes, lugar el salón del café, mientras que la sala de conferencias estaba el comité revolucionario.

Una vez instalados en lugar indicado, los escamots y, otros que no lo eran, empezaron a rodearnos un poco extrañados, de ver nuestra presencia. Casi todos íbamos armados de armas cortas entre el siete setenta y cinco y el nueve corto. Sólo había uno que no llevaba arma, a lo que el compañero Plans [le] ofreció la suya mientras iba a buscar otra para él. En el momento de cogerla y ponérsela a la cintura los escamots, con una gran sonrisa y con emoción, dijeron “vosotros sí que sois hombres”. Otros dijeron “nunca más atacaré a los militantes de la FAI ni diré mal de ellos”. Por el momento ya empezamos a adquirir una victoria, la de la simpatía.

Media hora hacía que estábamos discutiendo cuando el jefe de los escamots Mariano Oms[48] apareció con emoción y dio la orden de retirarnos todos porque el coronel del regimiento daba media hora de tiempo. Al cabo de este lapso de media hora, saldría [a] la calle con sus fuerzas. La decepción cayó como un cubo de agua fría sobre las fuerzas del ejército catalán y sus simpatizantes.

Delante de tal orden y viendo que todos escapaban los compañeros no tuvimos otra alternativa que hacer lo que hacían los demás. El día siguiente, domingo, las únicas fuerzas que patrullaban por la calle era la Guardia Civil y la tropa y, de los escamots, ni hablar. Los fusiles desaparecieron y si se pasaban por la calle, algunos iban con la cabeza baja y a paso ligero porque la represión había empezado. Todos los centros de izquierda y sindicatos se clausuraron.

Nos invitaron a una reunión clandestina que se hizo a Puy Marengue [Puigberenguer] pero de los más responsables no había casi ninguno. Total, la situación era más que lamentable, y mucho más cuando por la noche del Domingo nos enteramos del catastrófico resultado de Barcelona. [Con] el cañonazo del general Batet que costó la vida de Comte[49] el Centro de Dependientes[50] y los demás desertaron [de] las calles y los hubo que tiraron el fusil en mitad de la calle, a lo que dio lugar que compañeros de la FAI CNT los recogieron y los pusieron en lugar seguro. Y esto no es un cuento porque poco tiempo después cuatro de estos fusiles vinieron a parar a Manresa y durante algunos días fueron ocultos en el número 23 de la calle Era del Firmat.

El día siguiente, lunes, viendo que el local de la CNT no lo habían clausurado decidimos tomar una reunión de militantes. Apenas sí hacía media hora que estábamos reunidos, dos mujeres del lupanar, a pie descalzo, subieron corriendo [para] advertirnos que el sargento “Mala Cosa” había dado la orden a dos soldados que fueran a buscar refuerzos al cuartel para asaltar el sindicato. Se habían dado cuenta que había una reunión [en] la Era de la Esquerra, lugar donde se situaba la Federación Local. Es una calle que tiene una pendiente bastante pronunciada. Por un lado, había balcones bajos, a lo que dio lugar que algunos compañeros saltaran por el balcón y otros salieran por la puerta. Pero no tuvimos el tiempo de salir quedando así prisioneros y conducidos al cuartel custodiados por los soldados bajo el mando del sargento López de sobrenombre “Mala Casa”[51].

Nada encontró. Era demasiado alcornoque para algo encontrar. De mi casa se llevó un libro de la biblioteca. Se debía creer que se llevaba algo muy importante y no era otra cosa que el libro “Reacción y Revolución” de Pi i Margall y unas cuartillas escritas que le[s] dio mucha importancia sin tenerla. No encontró nada más porque [de] lo que buscaba pasó por encima sin saber que podía saltar tan alto que podía salir por el tejado en vez de la puerta. ¡Pobres de mis viejos y hermanos lo que pasaron! No hay duda que fuimos tratados con respeto y consideración hasta el punto que, por asunto que no recuerdo, el compañero Casasayas[52] acompañado por dos soldados pudo ir a su casa. El día siguiente la gente de Manresa supo que un grupo de la FAI había sido cogido y metido en la cárcel. Estuvieron consternados porque dijeron que éramos los únicos que podíamos hacer la revolución. Desde luego exageraron, como siempre, puesto que seis prisioneros poco eran para hacer una revolución. Dos años después vieron los resultados.

Nos tildaron de extremistas de violentos y revolucionarios. Todo cuanto ocurría, éramos la FAI los responsables, pero cuando perdieron el poder político no vacilaron a recorrer [recurrir] a la violencia para conquistar lo que perdieron, y por ello buscaron el grupo de los que antes habían insultado. La prueba la dieron en Asturias. Los anarquistas y sindicalistas fueron invitados a la fiesta y, en Cataluña, Dencàs el fatídico pedía socorro por Radio Barcelona a los militantes de extrema izquierda, por no decir los anarquistas. A lo que respondieron los que estábamos libres porque las tres cuartas partes estaban a la cárcel. Cuando ya no cabían los metieron encerrados por los teatros del Paralelo. El resto fuimos presente[s] a la contienda, por lo que respecta a la comarca del Alto Llobregat y Cardoner. Pero los que más se distinguieron fueron los compañeros de Navàs sin querer demeritar lo que pudieron hacer los demás.

[Continuarà]


Notes

[1] Grau se equivoca con la fecha, ya que tuvo lugar en 1932.

[2] José Navarro Vergara.

[3] Val podría ser Ramon Val o Guzmán Val Guallart. El resto Josep Farriols Santamaria, T. Cano, Martínez podría ser Manuel o quizás Juan Martínez, y probablemente Enrique Flores, aunque había otros militantes con el mismo apellido.

[4] Florenci Mas Gibanell

[5] Ángel Ferrer, alias Nin.

[6] Tal vez se refiere a Leonci Sanllehí

[7] Miquel Bueno Gil

[8] Solamente partió un barco llamado, Buenos Aires, con destino a Guinea Ecuatorial. Hizo parada en Cádiz para recoger otros presos revolucionarios. A su regreso del África ecuatorial, lugar cuyas autoridades se negaron a recibir a los presos, hizo paradas en Fuerteventura y en el Sáhara español.

[9] Miquel Casanovas

[10] Antoni Camps Vives

[11] Patrici Garrós

[12] Antoni Torrentallé

[13] Podría tratarse de un hermano de Jaume Arnau Cos, trabajador de la Pirelli, o bien de Isidre Arnau.

[14] Julio de 1931

[15] Podría ser Joan Vilardaga Cortada.

[16] Ramon Plans

[17] Maria Salmaurí

[18] Ramona Berni Toldrà

[19] Joan Parcerisas, alias el francés

[20] Valentí Piñol

[21] Estanislau Sanfeliu

[22] Felipe Díez Sada

[23] Vicente Satina Vela

[24] Habla de la primera mitad de 1932, antes de formarse el primer comité de defensa, que debió comenzar a funcionar hacia finales de aquel año.

[25] Para entonces se había desbaratado el grupo de acción de 1931-1932, con Corbella o Camps fuera de Manresa se había perdido capacidad de planificación o lo que se sumaba un exceso de confianza u “optimismo revolucionario” por parte de los nuevos integrantes de los grupos de acción manresanos.

[26] Cristóbal Albadatrecu.

[27] Acaba de decir que se llamaba Fidel Torres, pero notemos que Ramon Torres se llamaba aquel militante que llegó a Manresa en 1927. Quizás se tratase de éste.

[28] Emilià Martínez Espinosa

[29] Zurita Cervelló.

[30] En Sallent fueron acribillados por la Guardia Civil Francesc Codina Casas y Andrés Martínez García.

[31] José Yepes.

[32] Miquel Badia i Capell.

[33] Josep Dencàs i Puigdollers.

[34] Se refiere a Paulino Malsand Blanco, Gabriel Piedra y Manuel Ruiz Cintas.

[35] Seguramente sea Josep Solé Tresserra

[36] Escribe Plans o Planas indistintamente. Seguramente se trata de Ramon Planas, trabajador de la Pirelli y militante del sindicato del Caucho.

[37] Seguramente se refiere a Diego Navarro de Sallent

[38] Presumiblemente se refiere a J. Vega, militante de Sallent. Más adelante le dedica unas líneas.

[39] Los nombres que no salen completos y no han sido mencionados antes son Carmel Muro y Juan Chela.

[40] Corbella fue nombrado secretario a finales de junio de 1933, por tanto, todo este capítulo del robo de material de Desveus tuvo que ocurrir en los primeros meses de este año y no tendrían relación con la insurrección de diciembre.

[41] En esos momentos la escisión treintista era un hecho. Se refiere o bien a la Federación Local de Sindicatos de la CNT (afiados con el sector oficial) o bien a la Federación Local de Grupos Anarquistas de Manresa. Presumimos que se trataba de ésta última y en adelante se sigue refiriendo en esos términos a lo que en la práctica era la FAI de Manresa.

[42] Este episodio tuvo lugar en Casas Viejas y ocurrió el 8 de enero de 1933. El autor confunde los hechos.

[43] De nuevo confunde hechos. La campaña antielectoral se realizó con ocasión de las elecciones generales del 19 de noviembre de 1933. De hecho, la CNT desencadenó el movimiento el 8 de diciembre precisamente por que ese era el día en que tomaba posesión el nuevo gobierno de derechas.

[44] Gil Robles no tomó posesión esta vez, si no que entró al gobierno el 6 de octubre de 1934, y esta fue una de las principales razones para la revolución que se inició ese día.

[45] De hecho la escuela racionalista de Navàs funcionaba desde 1923. Sus maestros fueron Juan Teruel Munuera y Joan Call Bonet.

[46] Eloi Regné.

[47] Esta afirmación es importante a nivel histórico, dado el destino final de los hermanos Badia, ejecutados por algún grupo de la FAI de Barcelona el 29 de abril de 1936. Faltaría consultar esas actas del pleno de septiembre de 1934.

[48] Marià Homs Montserrat

[49] Jaume Comte, militante destacado del Partit Català Proletari.

[50] El Centre de Dependents, situado en la Muralla de Sant Domènec, era la sede de la Associació de Dependents del Comerç i la Indústria (ADCI) de Manresa. Esta fue la entidad que alojó el comité revolucionario de Octubre de 1934.

[51] No se acaba de entender bien la letra de Grau. Era Mala Casa o Mala Cosa.

[52] Seguramente se refiere a Josep Casasayas Rebordosa

Enric Grau i Calafell (1908-1992). Memòries [1]

Enric Grau i Calafell (Manresa, 02/04/1908 i Marsella, 14/09/1992), va ser un militant manresà de la CNT i de la FAI dels anys 20 i 30. Aquest text relata amb summe detall aspectes clandestins i conspiratius habitualment desconeguts i ens mostra el funcionament d’aquells grups anarquistes implicats en les insurreccions de l’època. El text té valor no sols per aquest aspecte sinó per ser un relat de memòria local manresana des del punt de vista de la militància anarquista. Grau va passar pels grups d’afinitat anarquista i més tard va exercir càrrecs orgànics en la FAI, de la qual va ser secretari de la Federació Local de Grups Anarquistes de Manresa i en la CNT, arribant a secretari del Comitè Intercomarcal en 1936. En la guerra va ser membre del Comitè Revolucionari Antifeixista de Manresa, representant a la FAI i exercint la funció d’organitzar les primeres milícies que van partir de la ciutat. Precisament la Guerra Civil és el punt feble d’aquest relat, que s’explica perquè Grau ja havia d’estar cansat d’escriure.
Aquest document de 78 pàgines manuscrites procedeix dels papers de Pedro Flores, guardats en el Arxiu Comarcal del Bages. Tots dos militants anarquistes van intercanviar quantiosa correspondència entre els anys 60 i 80. Flores estava escrivint la història del moviment llibertari i anarcosindicalista de la comarca i Grau era una de les seves principals fonts primàries. En les seves cartes hi ha un interès evident de situar correctament els fets i de recordar els noms dels militants. Encara que no s’indica la data, la carta va haver d’estar escrita entre 1978 i 1980 i segurament li va servir de base per a unes memòries escrites en 1985 anomenades “Recorregut per la meva vida”.
Finalment, cal indicar que el text, relatat en llenguatge molt senzill, propi d’un autodidacta, conté tants errors ortogràfics i sintàctics que no poques frases s’han hagut de corregir per a facilitar la seva comprensió, especialment en el que concerneix a puntació i accentuació. La majoria dels errors en les preposicions s’han deixat intactes perquè serveixin per a transmetre millor el caràcter de Grau. Hem afegit algunes notes explicatives i a més s’ha intentat completar els noms dels militants en la mesura que sigui possible.

La cuestión social

Manresa 1916, ciudad de siete conventos y siete iglesias… Quiero decir con esto que de tiempo infinito existían estos centros de infección moral. Pero lo que nos concierne en este relato es la historia del movimiento obrero y sindical de Manresa y comarca antes de 1916.

Los parias del Trabajo estaban considerados menos que las bestias. Se aplicaba al pie de la letra la maldición divina del “Ganarás el pan con el sudor de tu frente”. De las 24 horas del día, doce se pasaban dentro de la fábrica y el taller. A eso habría que añadirle una hora de camino. El proletariado pasaba más de la mitad de su vida sometido a la obligación del trabajo. A las cuatro de la mañana había que levantarse para estar a la hora a la fábrica. Y todo por un miserable salario que no podía, siquiera, cubrir las más perentorias necesidades: ni el vestir ni el comer.

Las leyes sociales eran letra muerta y los patronos se las saltaban por la torera. Apenas sí existían leyes de accidente de trabajo y las de enfermedad. Pero es que el hospital lo habían hecho para los pobres, y no había ninguna cobertura para las enfermedades adquiridas por el trabajo, que no eran pocas precisamente, puesto que no se hacía nada para evitar la tremenda insalubridad que existía en fábricas y talleres.

El arte fabril y textil era un verdadero foco antihigiénico y no tenía ninguna garantía de seguridad. En el verano, dentro [de] estas fábricas, hacía una calor sofocante que se entremezclaba con los aceites minerales calentados por el frotamiento de los cojinetes. Por tanto, se concentraba un hedor pestilente que te cortaba la respiración. Los sudores humanos que emanaban de los cuerpos descuidados porque faltaba el tiempo para cuidarse y limpiarse a conveniencia.

En su conjunto, aquello más que una fábrica de tejidos era una auténtica fábrica de tuberculosos que a los cuarenta años ya llevaban el signo de la vejez en sus rostros. Todo el mundo vivía resignado y no demostraba ninguna reacción ni gesto de rebeldía digno de este nombre. Estaban resignados hasta la médula, como corderos que esperan la hora definitiva.

Confiados a la palabra mística del cristianismo, impregnado hasta los huesos, labor hecha por los tonsurados de la Iglesia que les prometían un paraíso a cambio de su sufrimiento y así eran capaces de soportar miseria e injusticias. No les faltaban misas y sermones o amenazas con el infierno, a aquellos que, no queriendo resignarse a tanta infamia, que eran los menos, como si no fuera bastante infierno las doce horas de trabajo o más que pasaban a estos antros insalubres tenidos por fábricas y talleres.

Los inicios del Sindicato Único

En el año 1917, tuvo lugar un acontecimiento singular para aquella población que vivía en la mayor monotonía embrutecedora, esa de los hechos sin importancia de cada día. Se proclamó una huelga general de ferrocarriles en toda España, traída de la mano del Partido Socialista Obrero Español y la Unión General de Trabajadores, que sin embargo tuvo un fracaso rotundo, como se suponía que iba a ocurrir.

Vaga de Ferroviaris. El Socialista 9 d’agost de 1917

Manresa que contaba con su sindicato ferroviario secundó el movimiento huelguista, y con tal suceso, el pueblo en general se destapó con toda clase de comentarios. Era una cosa nueva para un pueblo adormecido. Además, la revolución Rusa daba lugar a conversaciones diferentes, que no se habían mantenido nunca hasta este momento.

En bares y tabernas, en la plaza del mercado, se decía que el presidente del sindicato ferroviario había sido encarcelado durante la noche, cosa falsa porque el presidente durmió con buen sueño en la cama. Y lo hizo en el mismo cuarto junto que su hermano menor. El presidente no era otro que José Grau[1].

Todo el pueblo trabajador, los parias de la gleba, comenzó a levantar la cabeza gracias a los aires de la Revolución de 1917 y el final de la guerra del 14. Su influencia empezaba a llegar a las masas. El Sindicato Único de la CNT empezó a organizarse. Los obreros empezaron a tomar conciencia de la necesidad de organizarse para exigirle sus reivindicaciones a unos patronos que se habían enriquecido gracias a la guerra.

Todas las ventajas eran para la patronal catalana – y no catalana – que fabricaron durante años toda clase de objetos para aprovisionar a los ejércitos combatientes en la Gran Guerra. No importaba que lo se fabricara. Todo valía; hasta la porquería. Los hubo que se arruinaron porque abusaron tanto que a la hora del pago los comerciantes se negaron a comprar. Todo el país sufría los efectos de estos abusos y las mercancías escaseaban dando lugar a un aumento de los precios. Escaseaban los artículos de primera necesidad tales como aceite, vino, carbón y el poco tabaco que había, detestable, ¡quien no se acordará de aquellas colas en los estancos de tabaco! Ridículo, ciertamente, pero verídico. Todo eran objetos transformados en divisas que pasaban la frontera. Todo eran beneficios en provecho de unos pocos en detrimento de los más. De la ciudad de Manresa hubo familias que amasaron fortunas de gran consideración. Negociaban con todo lo que les llegaba a las manos, chatarra, hierros viejos, trapos… Otros con textiles, con maderas algunos, otros con vino… Todo era bueno para negociar. Acostumbrados a ganar el cien por cien, querían continuar este camino de oro, pero la guerra se terminó. Y con ella, llegaron sus secuelas, como es natural.

El Sindicato Único se instaló en Manresa en la calle de las Picas y empezó su obra positiva. Hizo un llamamiento a todos los obreros de la ciudad, que acudieron en masa. La brecha se abrió, conscientes las masas de que la unión hace la fuerza. Empezaron a establecer el plan de combate y comenzaron las reivindicaciones. La primera y principal: terminar con la jornada de doce horas y establecer las ocho en su lugar.

La lucha fue tenaz y consecuente. La patronal utilizó en profusión todos los medios que estuvieron al alcance de la mano: la calumnia, la delación y la persecución de los militantes, que en aquella ocasión habían aceptado cargos de responsabilidad.

En aquel tiempo el animador del Sindicato Único era el compañero Espinal que desplegó una actividad eficaz y alentó a los compañeros a que lo siguieran[2]. Por el Fabril, estaban los hermanos Figueras, Casajuana y el Roset de los Cinteros; por la Madera, Fornells, Nardi, Valdés, Minguet y Fitó. En Metalurgia, Melitón y otros que el nombre me es desconocido. En Artes Blancas se encontraban Anton Augé y José Grau en Panaderos. Este último había sido despedido de los Caminos de Hierro del Norte a raíz de la huelga que se perdió en el 17.

En Fideeros estaba el Pepe el fideero, que es el único nombre que conozco. Por el ramo de la Construcción formaba parte el equipo de Eusebio, Camps, Cabot y el Camps dicho Josep, “el de la Pipa”. De Barcelona vinieron algunos compañeros, que recuerde, el compañero Flores y García Oliver, que estaba en Camareros. Otro compañero que estaba en Artes Gráficas era el compañero [Mariano] Prat, que durante la segunda época fuera director del semanario comarcal El Trabajo.

Solidaridad Obrera 06-12-1916

Segell del Sindicat

Solidaridad Obrera 06-03-1917

Solidaridad Obrera 30-12-1917

Todo se movía con entusiasmo y voluntad. Y esos militantes eran secundados por varios compañeros que si no llegaron a tener una militancia muy larga no es menos cierto que secundaban el movimiento sindical con fe y voluntad. Los obreros acudían convencidos al Sindicato Único porque se habían dado cuenta de la fuerza que representaba el hecho que los productores estuvieran en unión compacta, unidos democráticamente, discutiendo su propio destino y que pudieran arreglar los asuntos que les concernía sin necesidad de jefes ni ejecutivas de esas que aplican el sistema de ordenar sin discutir, anulando toda iniciativa individual. En cambio, en el Sindicato Único, afecto a la CNT, era la asamblea la que decidía libremente lo que estimaba más oportuno en el plan de luchas contra la patronal. La organización sindical sufrió de un impulso tan decisivo que la reacción de Manresa y su comarca tembló ante una avalancha tan compacta y decisiva. Esto les dio motivos para una ofensiva por parte de toda la patronal de Cataluña, que empezó en el otoño de 1919. El movimiento sindical día a día empezaba a ganar a los trabajadores como un torrente arrollador que levanta los obstáculos que encuentra a su paso, sacudiendo el polvo de los perjuicios que les habían inculcado durante tantos años los salvadores de almas, con promesas de paraísos encontrarían la recompensa del sufrimiento sobre la tierra. Los ojos se abrían y la rebeldía nacía. Todo esto lo soportaron resignados a sus miserias y mediante gran sufrimiento, tanto físico como moral. Paulatinamente los obreros tomaban conciencia de su valor y los cuentos tártaros de la Iglesia perdían su valor y, como es natural, la reacción no se resignaba a perder sus ovejas.

Para contrastar la influencia he aquí que los padres jesuitas organizaron unos mítines en la iglesia de Santo Domingo para convencer a los trabajadores manresanos de que eran engañados por los dirigentes sindicalistas. Como es natural la respuesta no se hizo esperar. Al llamamiento de la Compañía de Jesús, acudieron militantes y simpatizantes, curiosos y amantes de toda clase de emociones – que la ocasión se les presentaba propicia, y no faltaron.

Para el primer día se organizó un concierto de silbidos acompañado de golpes de percusión a cualquier cosa que ocasionara ruido estridente. Se hizo un ruido tal que parecía un terremoto. También hubo una lluvia de patatas y tomates en estado semiputrefacto. Finalmente, los oradores ante un éxito tan contundente decidieron salir por la puerta trasera.

Al día siguiente no se dieron por vencidos y volvieron a la carga. El público también era más numeroso y disponía de medios más eficaces. Para armar ruido se emplearon petardos callejeros y toda clase de instrumentos para así armar mejor la cencerrada. Esto duró cuatro o cinco días. Hasta se llegaron arrastrar los confesionarios a la calle y, con estos y otras, resultó que “Sancho con la Iglesia hemos topado”. Los civilones tomaron parte en la fiesta y, por cierto, fueron mal recibidos por los antimítines y hubo pedradas y algunas contusiones de una parte y otra. Total, que la fiesta terminó y los mítines contra el sindicato también.

De esta voluntad, siguió un gran entusiasmo y se organizaron toda clase de iniciativas y actos culturales: desde grupos de artistas amateurs que representaban obras de teatro de genero social, se daban conferencias y mítines, giras campestres donde el coro que habían organizado los compañeros cantaban “Hijos del Pueblo” y otras canciones revolucionarias.

El Primero de Mayo, todos los años, se organizaba la gira a la “fuente del Soroll” a la orilla del Llobregat. A la sombra de la arboleda se ejecutaba teatro, se cantaba y se hacían charlas y juegos muy divertidos. Sin embargo, la fiesta siempre era honorada por los tricornios de los civilones que se presentaban con actitud provocativa.

Los mítines de afirmación sindical eran muy frecuentes. De ello se hacía cargo la comisión organizadora y en principio se ejecutaban en el Teatro Nuevo de Manresa, pero a los actos acudían muchos compañeros de la comarcal. Muchos compañeros de aquella época hablaron en la tribuna, entre ellos Salvador Seguí, Pestaña, Peiró, Claramunt y otros muchos más.

No puedo dejar al olvido un hecho que tuvo lugar en uno de esos mítines: cuando los trabajadores estaban dispuestos a escuchar los compañeros que iban a dirigir la palabra, vieron con asombro como aparecían en el escenario los esbirros de la guardia civil con sus fusiles apuntando al público con actitud amenazante. Gracias a la serenidad de los compañeros de la tribuna, que aconsejaron calma a la gente, y esta paulatinamente fue evacuando la sala, no ocurrió ningún atropello, que en el fondo es lo que buscaban[3]. La provocación fue organizada una vez más por la reacción encarnada por un capitán de la Guardia Civil que en aquella época era el terror de Manresa y comarca. Tipo de instintos

malvados que por divisa tenía la crueldad. La reacción manresana tenía una buena parte de responsabilidad de lo que se pasó aquel día en el Teatro Nuevo. Estaban de concierto con este tipo de sujetos que eran el soporte de la patronal manresana. Generaban las vejaciones y humillaciones, con las consiguientes calumnias a granel, y las divulgaban con un esmero y una maestría que nada tenían que envidiar a Don Bausilio [Don Basilio] con la romanza[4] del calumniador tan bien escrita por Bonmarchais [Beaumarchais].

Esto y la cárcel por orden gubernativa, sin contar con los malos tratos de la Guardia Civil, siempre dispuesta a su labor infame de masacrar obreros cuando estos no se resignaban a soportar la infamante explotación de la patronal.

Al mismo tiempo que esto ocurría se iba orientando a los adherentes del sindicato. Este hecho tenaz y consecuente daba sus frutos. Y la prueba era que los compañeros que caían en la cárcel no eran abandonados. El pueblo productor no se olvidaba de sus presos, todos los días de visita acudían a la cárcel, a confortar y dar coraje con sus visitas a los compañeros. Los domingos había una cola de consideración en la puerta de la cárcel de Manresa y cada visitante lleva objetos de todo género, tanto comestibles, como para fumar, sin mencionar cosas de tipo cultural como los libros. La solidaridad era positiva y contundente.

La guerra de clases de 1919-1923

A finales del verano de 1919 fue declarado el “lock-out”. La patronal catalana decidió paralizar todas las industrias de la región, fábricas y talleres, salvo lo que estaba relacionado con la alimentación. El drama para los asalariados como es de suponer no se hizo esperar. Cada pueblo de la región hizo todo lo que estuvo a su alcance para ayudar los más necesitados. Tres meses todo paralizado. Es inútil decir el esfuerzo que esto suponía. Manresa ciudad medio industrial medio agrícola pudo resolver sin dificultad el golpe infame que la burguesía le asestó al pueblo trabajador.

Hubo algunos casos lamentables de necesidad a pesar de la solidaridad hacia los casos más desesperados. Sin embargo, el sindicato no pudo evitar que algunas muchachas se prostituyeran ante unos infames individuos de baja moral, a pesar de formar parte de la supuesta sociedad de los buenos principios que, en esos momentos no contenta de someter al pacto del hambre a los trabajadores, prostituían a sus hijas. Y todo esto en nombre de la moral cristiana, porque entre estos sujetos formaba parte el mismo cura párroco de la Seu de Manresa.

Família obrera sense recursos per la situació social del lock-out al 1919-1920

Durante estos tres meses las provocaciones no faltaron en toda la línea. Desde aprisionar a los militantes perseguidos empleados a todas las infamias que llegaron a pregonar los cavernícolas al mando de los señores. Tenían toda una fila de sacristanes y beatas de todo género, portadores en su rostro macabro del oscurantismo de la caverna.

Y al final salieron triunfantes. El hambre impuso la razón del más fuerte. Pusieron otra vez la industria en marcha imponiendo la jornada de 10 horas para aquel que quisiera aceptar el trabajo. No eran las doce horas de antes, pero sí fueron las diez.

Pero a pesar de los pesares el sindicato se mantuvo en pie. Menos afiliados pero suficientes para mantener su presencia y empezar la lucha de nuevo. La patronal catalana seguro que no volvería a empezar la aventura de otro “lock-out” porque su fanfarronada les costó bien cara con la pérdida de algunos mercados internacionales.

La tragedia sangrienta que emprendieron los de la burguesía catalana patrocinada por el General Martínez Anido, Arlegui y Brabo Portillo dio pie a la formación de una banda de asesinos a sueldo que constituyeron un Sindicato Libre. Se llamaba Libre porque estaban autorizados a portar pistola con el objeto de asesinar a los militantes de la Confederación que estaban en los cargos de más responsabilidad y contra todo lo que era considerado un estorbo a la patronal de Cataluña.

Miguel Arlegui, Inspector General de Seguretat. General Martínez Anido, Governador civil. Bravo Portillo, Inspector cap de secció.

Muchos compañeros pagaron con su vida, siendo liquidados por estos miserables y cobardes asesinos. Una lista de militantes que cayeron en esta época sería muy larga. Incluso fueron asesinados hombres tales como el abogado Layret, porque había defendido militantes de la organización y, como es natural, era simpatizante al mismo tiempo.

Indiscutiblemente en Manresa no podía faltar esa banda de cretinos criminales a sueldo porque esta abominable escoria se encuentra en todas partes. Como sujeto de baja ralea, y jefe de la banda, estaba el siniestro Viñals. Se hizo famoso por su actuación nefasta intentando asesinar al compañero Ángel Pestaña en la calle Cantarell. Lo dejaron mal herido, dándolo por muerto. Esta fechoría la hicieron entre el veinte o veinte uno[5]. La banda Viñals tenía que justificar el sueldo recibido por la patronal manresana. Pestaña era un militante interesante, gozaba de mucha simpatía en del pueblo productor. Así que valía una prima suplementaria.

Localització d’on van intentar assassinar a Ángel Pestaña al carrer Cantarell de Manresa.

Lejos de intimidar a los obreros manresanos ocurrió lo contrario. Fueron más firmes que nunca y más solidarios y combativos para la defensa de sus reivindicaciones. Ante esto la patronal, tuvo que buscar otros medios para deshacerse del Sindicato Único, inútil empeño. No obstante, lograron erosionar la organización sindical con el caso del gremio de camareros que se declararon sindicato autónomo, lo mismo ocurrió con los albañiles que también se hicieron bando aparte.

A pesar de todo, la organización del Sindicato Único siguió firme, con paso seguro a sus propósitos. Y así lo demostró con la iniciativa de pagar cada afiliado una jornada de trabajo para construir una casa del pueblo. Desde luego mediante donación voluntaria. La decisión fue discutida en asamblea magna donde los acuerdos eran decisorios, con el atenuante que el capital reunido sería depositado en un banco durante el tiempo que hiciera falta para llevar a cabo los trámites para emprender la compra del terreno y la construcción.

El dinero fue depositado en la Banca Padró bajo la responsabilidad de diez compañeros firmantes. El capital no se podía retirar sin la firma de los diez. Recuerdo, o supongo que los nombres fueron, Bascomte por construcción, [Maurici] Fornells por la madera, Eusebi por albañiles y Nardi por la madera, y que me perdonen los demás si descuidé su nombre.

La guerra entre la patronal y el Sindicato Único era una guerra a muerte en esos momentos. Para responder a la agresión de los sindicatos libres se organizaron grupos de acción. Hombres firmes y decididos que hicieron frente a los libereños [se refiere a los militantes del Sindicato Libre] abatiendo algunos en la capital barcelonesa y esto repercutió en Manresa también.

Uno de los patronos, el fabricante de tejidos Olivares, fue abatido en la puerta misma de su fábrica, en [la] calle donde se encontraba el Teatro Nuevo. No puedo decir la razón de su ejecución porque ha sido siempre muy confusa. Algunos dijeron que era la misma patronal la que ordenó la ejecución del patrono Oliveras, por divergencias internas. Por información de algunos viejos militantes muchos años después, me supuse que fue ejecutado porque hacía el doble juego: por una parte, se mostraba liberal hacia sus obreros y, por detrás, era todo lo contrario. Fuera como fuera, [fue] el primer patrono que cayó sobre el pavimento de una acera manresana que se juzgaba como ciudad tranquila. Aquí no llegó el problema a la agudez de otros lugares como Sabadell y Terrassa. No obstante, se sentía viva satisfacción cuando caían individuos de la reacción, tales como el Cardenal Soldevila, Conde de Salvatierrra, Brabo Portillo, y todos los que siguieron la misma carrera.

Los ánimos se calentaron y el barómetro de la violencia subía la presión. Así ocurrió el famoso hecho del café llamado La Gàbia [o Café Alhambra] en donde el compañero Figueras[6] vació el cargador de su pistola sobre un grupo de pistoleros entre los que se encontraba Viñals tomando el café tranquilamente. Junto con dos compañeros pasando por albur [azar] los vio y dijo: “lástima que no tenga una pistola, sino que es lo que recibirían”. Uno de los compañeros le dijo, “si es por eso, toma la mía”. Y cosa hecha: les envió el plomo.

Pero con tan mala pata que no recibieron ni un arañazo. Fueron por el pánico y nada más, por el contra el compañero Figueras se cargó una condena de 5 años al penal de Burgos. Para los del Único no se iban con bromas entre el presidio y la ley de fugas perpetrado por los desalmados de la Guardia Civil, en las filas del sindicalismo se hizo un hueco de consideración en general donde la batalla fue más dura que por supuesto era Barcelona.

La vida continuaba con la rutina de todos los días. Huelgas, litigios entre capital y trabajo. Y así llegamos a las cercanías del 23. Por aquel entonces la violencia había llegado a su punto álgido, se atracaban los bancos, la calle era un campo de tiro. Los pistoleros del libre contra los grupos de acción del Sindicato Único. [En] Manresa mismo fue atracado el banco Padró, el lugar que tenían los fondos destinados para la construcción de la casa del pueblo. Fracasaron en su intento, el golpe movilizó toda la fuerza pública manresana, comprendido [incluso] el “somatén”, pero los atracadores se esfumaron como el humo. Durante dos o tres días tuvieron la ciudad sitiada sin resultado alguno, lo que dio lugar a pensar que los maleantes no eran otros que los mismos libreños que intentaban robar los fondos del Sindicato Único. Al menos esto era la opinión general de los manresanos.

No ocurrió lo mismo con los atracadores de Tarrasa y observé este caso porque ellos fracasaron también, pero fueron cogidos y condenados a muerte. El mismo día de la ejecución ocurrió un hecho que sin tener nada que ver con los condenados, [afectó a] dos compañeros del Único de Manresa, sobre todo Artal, [quien] tuvo la mala iniciativa de transportar material bélico a Barcelona y como no podía ir solo se lo propuso a Minguet para acompañarle a lo cual este último observó el peligro de ir por carretera con un cargamento de esta naturaleza puesto que en Tarrasa había las ejecuciones. Artal le dijo que tenía miedo. Al hacer una observación de esta naturaleza Minguet suponía que al dárselas de cobarde su amor propio no admitía a tal aprieto. Era pequeño de estatura y muy joven, pero muy grande y decidido a la acción. No tuvo que decir dos veces que tenía miedo y allá fueron, carretera adelante, con coche y cargamento. Y lo que tenía de llegar, llegó. En las cercanías de Tarrasa se encontraron con la Guardia Civil y el resultado se puede figurar cual fue.

El día siguiente toda la prensa echó las campanas al vuelo. Se hicieron reportajes de todos los estilos diciendo tantas barbaridades que de lo trágico pasó a lo cómico. Llegaron a suponer que Artal y Minguet[7] los dos solos con una docena de bombas de mano, iban a liberar los condenados de Tarrasa.

Todo el coro vocinglero de la reacción manresana, de burgueses, curas y beatas con sus sacristanes, pusieron la voz al cielo inventando tantas fantasías que solo los timoratos y gente de pocas luces pudieron tragar el anzuelo.

Total, la mala iniciativa de Artal dio como resultado unos cuantos años de presidio, tras el cual fueron liberados entre el 28 y 29. Los detractores del Sindicato Único les empezaron a decir a los trabajadores que las cuotas del Sindicato servían para comprar bombas y pistolas. Era mentira fundada de todas piezas. No había sido ningún abuso de confianza, toda vez que se estaba obligado a defenderse contra los asesinos del Sindicato Libre que estaban a sueldo, pagados por la patronal. Y mal pintaba para ellos [los del Libre] la cosa, porque los compañeros que existía en aquella época los interceptaron en el camino, dispuestos hacerles pagar caro los asesinatos que habían cometido en las filas confederales.

La Dictadura de Primo de Rivera

Pero llegó el golpe de estado del 21 de septiembre de 1923 ejecutado por Miguel Primo de Rivera con el beneplácito de Alfonso XIII y la ley no fue otra que la dictadura. Las garantías constitucionales [fueron] anuladas, lo quería decir sindicatos clausurados, libertad de prensa y reunión sin efecto alguno… Todo prohibido. La ley del candado.

Los militantes fueron cazados por docenas, sin contar los que se fueron al exilio, que no eran pocos. Por algunos que no fueron molestados, la mayoría fueron perseguidos. Y los que se libraron es que cambiaron de residencia, y otros tuvieron suerte de no estar fichados por la policía. Estos pocos emprendieron la actividad clandestina con mucha precaución. Los que eran nuevos se adhirieron al movimiento sindical. Y así se trabajó, a pesar de la dictadura y la clandestinidad que nos habían impuesto.

El trabajo consistía en la recaudación de fondos para venir al socorro de los presos políticos y sociales. [Era] una labor tenaz pero efectiva. El dinero se recaudaba por los talleres y fábricas, tajos y lugares de trabajo donde había algunos simpatizantes. Los medios de propaganda eran orales por [entre] los que querían escuchar. Entre los simpatizantes se vendían folletos y periódicos, y revistas incluso. La familia Urales se mantuvo publicando la Revista Blanca y La Novela Ideal. El Despertar de Vigo y Acción Social de Sant Feliu de Guíxols cuyos directores eran Villaverde[8] que asesinaron los franquistas, y el otro era Clarà[9].

Se trataba de semanarios que toleraba la dictadura por olvido o por mala intención, porque hubo [algunos militantes] presos por el solo hecho de encontrarlos dichos periódicos. Se vendían libros también. Todo cuanto sembraba rebeldía y cultura. El periódico de combate era El Rebelde. Se publicaba en Bruselas por los compañeros exiliados y entraba en España clandestinamente. Su labor era muy positiva. Los corresponsables de todos los lugares de España mandaban los informes al periódico que eran publicados con comentarios eficaces en contra la dictadura.

Los militantes de Manresa y su comarca trabajaban con voluntad y energía con el peligro a cuestas, lo que provocaba algunas veces que tuvieran que huir perseguidos por los esbirros de la dictadura. Algunas veces los sorprendidos terminaban con los huesos en la cárcel. Huesos que algunas veces se rompían en las comisarías y los cuarteles de la Guardia Civil.

Así ocurrió en el 1925 que, por imprudencia o chivatazo, el grupo anarquista que se había formado terminaron todos o casi todos en la mazmorra. El secretario, Casalets, fue sorprendido por la policía junto con la documentación del grupo, lo que dio lugar a una importante redada. Los que pudieron escapar, inútil decir, que no esperaron tranquilamente en casa. Por lo menos yo conocía uno que, por medida de precaución, fue a refugiarse en casa de sus padres. No era otro que Grau el exferroviario. Por la noche dormía en la casa paterna y por el día le era más fácil poder evitar las sorpresas. Otros compañeros se arreglaban de la mejor posible para evitar la prisión de Manresa, lugar que no era muy recomendable.

Pasada la tormenta, otra vez a la contienda. Se reorganizaron los grupos y el trabajo clandestino, los contactos e impresiones, viviendo siempre de la esperanza. Los sindicatos hacían su trabajo por su lado y los grupos anarquistas además de formar parte de los sindicatos hacían su labor específica. Así se llegó al año 1926 cuando hubo la primera tentativa para derrocar la dictadura. Todas las fuerzas políticas y sociales del país, con estrecha unión, intentaron el golpe. Como es natural, los militantes anarcosindicalistas de Manresa y comarca no se quedaron con los brazos cruzados. Tomaron parte en el movimiento, aunque desgraciadamente fue un fracaso.

En estas circunstancias tuve la oportunidad de conocer a Ramon Torres, compañero que hablaba poco, pero tenía conocimientos excelentes y una conciencia irreprochable. Militante que hace más prosélitos por el ejemplo que por la palabra. De oficio mecánico, o creo ajustador. [Me fue] presentado por el amigo Puix [Puig], que trabajaban juntos en el taller de reparación de la Fábrica Nueva. Procedía del pueblo de San Fructuoso. Era hijo único, y su padre tenía un almacén de barbero a su cuenta, pero Ramon con su alma de bohemio no pudo adaptarse y seguir el oficio que tenía. Esto le dio lugar a viajes y trabajos en Bélgica y Francia. Así empezó a militar en las finas anarquistas. Cuando la noche de la conspiración, me dijo si tenía un arma. Le dije que sí y [se la dí] voluntariamente. Aunque era un arma de poco [provecho]: era ni más ni menos que una “rueda de molino”, como la llamábamos en aquellos tiempos. Los compañeros cuando le vieron que llevaba este instrumento le dijeron que llevara un arma de doble efecto, “si tira o no tira”.

En el año 1927, después del fracaso de la conspiración, se siguieron haciendo trabajos como el anterior. Propaganda oral y escrita, reuniones, plenos y toda forma de convivencia, reanudando bien que mal los movimientos de protesta internacional tal como fue el de Sacco y Vanzetti buscando firmas entre todos los amigos y simpatizantes para evitar las ejecuciones de los dos anarquistas que realmente se les acusaba de delitos que no habían cometido. El único delito era el de ser anarquistas. La prueba es que cincuenta años después han sido declarados inocentes. Pero los ejecutaron a pesar de las protestas que hubo por todo el mundo.

Nicola Sacco i Bartolomeo Vanzetti

En 1927 se declaró la huelga del Fabril y Textil por Manresa y comarca[10]. La reivindicación principal era la jornada de ocho horas porque desde el lock-out se trabajaban jornadas de diez horas. La lucha fue larga y tenaz. La burguesía del Bages, recalcitrante en todos los aspectos, no estaba dispuesta a transigir, y los obreros tampoco. Durante ocho semanas estuvieron en paro, y al final la burguesía cedió y los obreros se ganaron las ocho horas. Pero, por mezquino que esto parezca, la burguesía cedió con un cuarto de hora en su beneficio. Viendo el cansancio que empezaba manifestarse entre los trabajadores aceptaron las ocho y cuarto. Mezquino, pero real.

Unas diligencias ocurrieron [en este] tiempo. Una parte de los militantes sindicalistas estaban dispuestos aceptar la oferta que hacían los hombres de la dictadura, que no era otra cosa la que Ley del Trabajo a base de Comités Paritarios. En parte aceptaron esta ley. Solamente hubo una oposición enérgica de parte de los grupos anarquistas, que este tiempo ya formaban parte de la Federación Anarquista, dicha FAI. Hubo detenciones de una parte y de otra y se abrió el litigio entre sindicalistas y anarquistas. Pero, a pesar de todo, [se] seguía luchando para derribar la dictadura, que ya le empezaban a salir muchos enemigos. Se la combatía por todos lados, había concomitancias con militares y políticos de todos los sectores liberales. La esperanza latía en todos los corazones de ver este régimen infame fuera del suelo español.

El nacimiento de la FAI en Manresa

A últimos del 28, la Federación Local de grupos se reunió en casa del compañero Florencio Mas que vivía en las “casas de Comte”. Como era medio campesino y trabajaba en la industria tuvo la ocurrencia de instalarnos en el establo. Previamente sacó su ocupante, que no era otro que su burro, y ahí nos tienes reunidos los anarquistas manresanos. [Éramos] representantes de los grupos siguientes: grupo Bakunin, el Vencedor y el Sin Dios ni Patria ni Rey. Esta es la primera reunión a la que asistí como militante efectivo. Tuve un desengaño creyendo [que iba a encontrarme] con una treintena de componentes de esta Federación Anarquista, pero no pasábamos de una docena. El secretario José Corbella y el tesorero José Camps de sobrenombre “Jep el de la pipa”. En su libro de registro tenía inscrito todo el material de un albañil. Consistía en arena, cal, cemento, piedra, gaveta, paleta, pincel, ladrillos y mahones, que era el nombre que me daba a mí. Se comprende que en caso de caer en manos de la policía no habría visto nada más que material de albañil. [Se trataba de] evitar no caer en el mismo error que los grupos de 1925.

Entré formar parte de la comisión de cultura junto con el compañero Jaime Picaso[11]. que entró a militar poco tiempo después que yo había entrado a la Federación Local. Entró bajo mi propuesta. Hicimos una labor muy eficaz. Vendimos libros, folletos y revistas, entre ellas Estudios y La Revista Blanca, que se vendía mucho entre la juventud simpatizante. El compañero Picaso siguió militando hasta por allá el año 31. Por razones de familia tuvo que dejar la actuación, aunque guardó siempre su sentimiento humanitario.

Poco tiempo estuve en la comisión de cultura, [porque tras] la formación del Comité de Relaciones de la Intercomarcal Manresa-Berga, en un pleno, se acordó que residiera el Comité en Manresa. El secretario fue José Corbella junto con los compañeros Rubio y Grau. La residencia del Comité la instalamos a casa del compañero Víctor Bayo, que tenía el domicilio a la calle Era del Firmat. Allí hacíamos todos los trabajos de correspondencia y organización. Es donde se hacían manifiestos y pegatinas [con las] que inundamos Manresa y comarca durante todo el año 1929.

El primer manifiesto atacó a la monarquía y su rey Alfonso XIII, con todos los escándalos que había hecho durante su reinado. El manifiesto en cuestión se acordó ponerlo en circulación en un domingo a las seis de la mañana. El punto de encuentro era el Grupo Escolar, que fue después el Instituto de Segunda Enseñanza. A la hora de la cita acudimos todos como un solo hombre. Nos dividimos en grupos y cada grupo fue designado a las barriadas. Los manifiestos los dejábamos debajo las puertas de casas particulares o establecimientos de comercio.

Recuerdo un hecho que fue cómico, porque en lo trágico hay lo cómico. El grupo que se componía de tres: Rubio, Ramon Delpech y Grau. Cuando digo Grau no se trataba del ferroviario [si no del que escribe]. El trabajo lo hacíamos con armas, por medida precaución. Y quien dice armas, no eran otra cosa que automáticas del 7,65 mm, y alguna excepción del 8 corto. El 7,65 me lo pusieron a la mano junto con una docena de proyectiles. Era el primero en mi vida que posea y manipulaba. Mal, por cierto, como es natural. En caso de ser sorprendidos, me habría encontrado otra vez con un arma en la mano de doble efecto, como la rueda de molino que en 1926 di a Ramon Torres. Solamente que la automática que me dieron era buena. El que era malo era yo, que no sabía manejarla. Le dije a Ramon Delpech [Delpeix], que formaba parte del grupo, que me habían dado proyectiles de calibre superior al arma. Pasamos todos los manifiestos y, una vez terminada la tarea, Delpech me dijo – “Déjame ver tu arma”. Se sorprendió de lo que veía. ”¿Cómo es que tienes proyectiles del 7,65, el arma es del mismo calibre, y dices que las balas no entran en el cargador?” Acto seguido cogió las balas y las entró una a una en el cargador. Confundido y avergonzado me había empeñado en querer hacer entrar las balas por los agujeros laterales del cargador. Así manejaba una pistola. Y, ¡tantos crímenes que nos han cargado a nuestro haber y que siguen cargando todavía! Cuando nos encontramos en el punto de la cita que era el Grupo Escolar y Delpech contó lo ocurrido. La risa fue general. Me parece oír todavía al compañero Celestino de sobrenombre “l’Esmolet” porque era aguzador, le dijo a Corbella “¿cómo pones una pistola en la mano de compañeros que ni siquiera conocen como se cargan las armas?!” Una semana después en el bosque de Suaña hicimos ejercicio de tiro y manejo práctico y el hecho quedó concluido.

La reestructuración del Sindicato Único

El general Primo terminó su carrera y tras su plaza, tomó el poder el general Berenguer. Las constantes conspiraciones por parte de todos los elementos liberales, republicanos, socialistas, incluso militares, le hicieron la vida imposible a la dictadura. La entrada de Berenguer, empezó abrir las garantías constitucionales tales como la libertad de imprenta, la apertura de sindicatos y centros clausurados.

Así es como la Confederación abrió sus sindicatos como es debido y empezó la lucha en la legalidad. El local confederal fue abierto a la calle de Urgell. Antes de la apertura del sindicato se celebró un pleno intercomarcal de Manresa-Berga en el que estuvieron casi todos los pueblos de las dos comarcas. Este pleno se celebró en el bosque del Suaña. La Federación Local de Grupos Anarquistas quería a toda costa que fuera un pleno mixto [de CNT y FAI]. Había que discutir la cuestión que concernía a esos militantes sindicalista que, muy a la ligera, habían aceptado los Comités Paritarios. Estimaban los anarquistas que la Confederación había sido representada por elementos que sea habían desviado de los principios y tácticas de la organización anarcosindicalista y debían responder de su conducta. Después de un largo rato de discusión los militantes que representaban los sindicatos de sus respectivos pueblos acordaron por unanimidad de dejarlo estrictamente en un pleno sindical puesto que los asuntos a discutir eran de capital interés. Es decir, que viendo que la legalidad era por pocos días, era mejor dejar sin efecto el pasado y entrar de lleno al orden del día. Y así fue.

El Comité Regional nos mandó un delegado, que no era otro que la persona de Ángel Pestaña. Nos presentó el tema que lo conducía a nuestro pleno, que en verdad era el objeto principal, aunque lo interesante también era entrada en una nueva lucha dentro del plano legal. Pestaña expuso el origen de su presencia que era recabar fondos de la organización sindical de Manresa para poner en marcha Solidaridad Obrera como diario de la Regional, como ya había sido en otros tiempos. Expuso todos los argumentos, que en verdad eran positivos. Hubo discusión, y los recalcitrantes en contra de la iniciativa del Comité Regional se opusieron con energía fanática. También expusieron sus puntos de vista indicando que los trabajadores de Manresa tomarían muy a mal al ver que los cuartos que dieron para construir la casa del pueblo se entregaran para poner en marcha Solidaridad Obrera. Pestaña debatió para convencer a los militantes de Manresa, tanto los que militábamos a la FAI, como los que militaban a la Federación Local Sindical, que eran los más. Los que representaban a las comarcales, inútil decir, que estaban de acuerdo. Pero esto siendo una cuestión que concernía estrictamente a Manresa se acordó en unanimidad que se convocaría una asamblea magna con todos los trabajadores de Manresa para exponer la iniciativa del Comité Regional, de la cual Pestaña era su delegado.

Después de algunos días tras el pleno, se entró de lleno en la apertura de sindicatos. Se organizó la asamblea magna, que tuvo lugar en el Teatro Kursaal de Manresa. Era la segunda semana de agosto [de 1930]. Los trabajadores manresanos acudieron a la asamblea y, por supuesto, los que no estaban de acuerdo expusieron toda clase de argumentos. Debatieron como se debaten la gente fanática los que sostenían la negativa eran Font, Casas y Camps, con algunos que los seguían. Todos ellos formaban parte de los grupos anarquistas. [Su objeción] casi era más por antagonismo que no por convicción, porque otros compañeros que también formábamos parte de los grupos específicos comprendíamos perfectamente el bien fundado argumento del Comité Regional. La organización sin paladín pierde la fuerza. La prensa era tan necesaria como el pan que nos comemos. Es por lo menos el pan espiritual. Finalmente, los obreros Manresanos convencidos por los argumentos de Pestaña y de los compañeros que tomaron la defensa de la proposición, cedieron y aceptaron prestar la cantidad pedida para la marcha del diario Solidaridad Obrera.

Los firmantes que, en esta época estaban en vida, dieron su visto bueno y retiraron de la Banca Padró la cantidad pedida, quedando todavía dinero en esta Banca Padró perteneciente a los trabajadores de Manresa, que tienen derecho a reclamar [ya que] pertenece [ese dinero que queda] a la Confederación. [Aunque] dudo que queden firmantes depositarios[12].

Solidaridad Obrera salió a la calle y al combate otra vez en defensa de los Trabajadores, a pesar de los que hicieron oposición para prestar este dinero. Los que no quisimos enfrentarnos con los militantes que formaban parte de nuestras propias afinidades del día de la asamblea magna nos fuimos a Fígols con los estatutos de la confederación para leérselos a los compañeros y poner en pie el sindicato. A pesar de haber compañeros, los unos eran muy viejos y los jóvenes desconocían la organización. Así pasamos tres días por los Pirineos catalanes con fraternidad nunca olvidada, Corbella, Rubio, Maximiliano y Grau.

Solidaridad Obrera nº 1 Època VI Any I. Diumenge, 31/08/1930

Por primera vez conocimos a Manuel Ruiz, joven consciente y muy simpático. Y con él otros compañeros que, a pesar del tiempo pasado, recuerdo al compañero Vaqué[13]. El padre porque más tarde vino a las filas el hijo. Otros compañeros que [no] recuerdo el nombre. Aquel día hicimos mejor trabajo que el de discutir en el Kursaal en contra de una posición que encontrábamos justa, aunque tuvimos una seria reprimenda. Cuando llegamos a la estación de Manresa alta nos esperaba el compañero Casas, y no daba gusto escucharle. Solamente Corbella no perdía su sangre fría y filosóficamente los escuchaba sonriente. Naturalmente con su peroración, porque tenía facilidad para defender el tema y el fondo de las cosas que quisiera defender. Pero en su ojo personal hacía como los que comprendíamos que era una necesidad el diario Solidaridad Obrera saliera a la calle.

Seguimos nuestra labor en el comité de relaciones anarquistas y de un pleno a otro dábamos cuenta del trabajo que realizamos, sobre todo de lo que habíamos visto en el alto Llobregat en las fuentes del Balsareny. En el lugar de Vaga [quizás se refiera a Bagà] que a propuesta de un compañero que se había enterado que una colonia escolar estaba residente en el lugar citado, que no era otra que la escuela del Clot racionalista que dirigía Puy Alias [Joan Puig i Elias], fuimos encantados cuando llegamos el lugar por la simpática cordialidad con la que nos recibieron el compañero Elias y su compañera, lo mismo que los muchachos y muchachas de la colonia Natura, regentada por el Arte Fabril del Clot (Barcelona). El compañerismo y la fraternidad nos entusiasmó de una manera tal que fermentó en nuestra imaginación de crear un día, cuando nos fuera posible, dar vida también a una escuela. Mucho aliento nos dio cuando nos despedíamos de todos ellos y estando ya por debajo la montaña desplegaron la bandera roja y negra y cantaban a coro la canción revolucionaria “Amarrado a la Cadena”.

Terminada la excursión y despedido de los compañeros de Fígols durante mucho tiempo fue tema de discusión por toda la comarca, aunque los compañeros de Gironella tenían relación con Puig Elias, sobre todo el compañero Viladomiu, [ya] que se conocían de muy largo tiempo. Viladomiu era militante muy conocido por todos nosotros. Era el animador más activo del grupo anarquista de Gironella. Que recuerde, los compañeros que componían este grupo: Benito Cadena, poeta, que fue de aquellos que en cierta ocasión se escapó de la cárcel modelo de Barcelona junto con muchos otros compañeros que hicieron un túnel que fue a parar la alcantarilla que iba a la salida del mar. Había otros compañeros, como Faure, y otros que no conocimos. Fue fusilado en la Argentina, bajo la dictadura del General Ariburo [Uriburu], no era otro que el compañero Penina[14] Otros compañeros componían el grupo de Gironella, todos ellos de una labor muy eficaz.

En todos los lugares de Manresa y comarca las pegatinas (octavillas que las llamábamos) las metimos por todos los rincones, inclusive en los plátanos del Paseo. La ciudad entera comentaba, y las autoridades se rompían la cabeza de pensar de donde podían salir tantos papelitos pegados a la pared. La vigilancia fue tan estrecha que al fin cayeron dos compañeros y, aún muy justamente, porque tuvieron al tiempo de deshacerse del puñado de octavillas quedando como única prueba que tenían el pañuelo mojado. A lo que contestaron que estaban resfriados y era la causa que su pañuelo estaba mojado de tanto mocarse. No los convencieron y dieron con sus huesos en la cárcel. Los compañeros en cuestión eran Rubio, el uno, y el otro, Sacristán. Hacía poco tiempo que estaba a Manresa. Como también Manolo, otro que había venido con Sacristán al mismo tiempo a Manresa.

Esta intensa propaganda trajo muchos simpatizantes, y la Federación Local aumentó con militantes efectivos. Entre los simpatizantes hubo uno que era muy popular en la ciudad porque organizaba todos los años murgas cuando era la hora del Carnaval. Se llamaba Pedro, pero de sobrenombre “Pere Box” [Pere Boig]. He remarcado su nombre por la audacia y su valor manifestado en todas las ocasiones. Le dio la idea una noche, de pegarle al tricornio de un guardia civil una pegatina; esto pasó en el Teatro Conservatorio, cuando el otro estaba mirando la pantalla. Pedro se la pegó por detrás. Una noche llenó de pegatinas la puerta de la cárcel y quien conozca la cárcel de la ciudad sabe la audacia que hacía falta para pegar pasquines. Pedro como tantos compañeros que aquí cito cayó en el frente de Aragón de los primeros, como el compañero Delpech.

De la propaganda de combate contra la sociedad capitalista, a la propaganda de la cultura. Y este mismo 1929 en los meses entre Octubre y Noviembre, la escuela racionalista del Clot vino a Manresa a representar una obra de teatro que tenía por título “El Ultimo Galeote”. El cuadro artístico lo componían los mismos alumnos de la escuela. Como era simplemente a beneficio de la escuela nosotros todos hicimos un esfuerzo vendiendo billetes fuera del teatro, a amigos. No fue un éxito formidable, pero fue bastante bien.

Las luchas sindicales en los años treinta, en tanto que anarcosindicalistas, nuestras actividades quedaban repartidas entre uno y otro sindicato al que cada uno de nosotros estaba adherido. Procurábamos dar confianza a los componentes y, sobre todo, en estos tiempos que los políticos ya buscaban por todos los medios influenciar a militantes y afiliados, con la historia de la democracia sindical cuando no pueden meter sus pies a la casa. Pero cuando ellos pueden tomar la dirección, pedidles la democracia sindical a todos los sindicatos reformistas que tienen una ejecutiva y allá los obreros son masa que paga y calla sin derecho a discutir. Donde muchos años los anarcosindicalistas hemos tenido que montar guardia contra los intrusos que han querido desviar los principios de la Confederación y cuando no se han salido con la suya luego han pasado a la difamación contra los anarquistas tildándoles de secuestradores y de imponer la dictadura de la FAI.

Pero en verdad los anarquistas manresanos tuvimos que hacer un esfuerzo de consideración porque en la confederación estas intentonas ya empezaron en la clandestinidad con los célebres comités paritarios. [Entonces] algunos sindicalistas flojos se habían deslizado un poco hacia el campo del reformismo, pero cuando se abrieron las puertas a la legalidad volvieron a su causa de principio. Solo que en esta época entraron al sindicato los prohombres del Bloc Obrer i Camparol, con Armengol y Gamisans[15] pidiendo a gritos la democracia sindical. Pero perdieron el tiempo y la saliva. Nosotros estábamos allá y qué decir que los viejos sindicalistas como Fornells, Prat, Nardi, Arnau, Augé, Anton, Grau ferroviario, y Marcel secretario de la Federación Local, si bien no formaban parte de la FAI, respetaban y sentían los principios de la Confederación. Así compactos pudimos evitar que los marxistas y reformistas se llevaran a su causa los trabajadores manresanos para convertirlos en una organización reformista. Lástima que dos años más tarde los sindicalistas se adhirieron al manifiesto de los Treinta.

Políticamente las cosas en España no avanzaban mucho con el General Berenguer. Entremetiendo el juego de la legalidad los políticos de izquierda y liberales estaban impacientes. También algunos militares. La conspiración se engrandecía como bola de nieve. Se formó el Comité Revolucionario del que la historia sabe. Circulares, comunicaciones, consignas… durante todo este tiempo por todas partes había una actividad y se sentía la fiebre de la insurrección. Hasta que al fin estalló el movimiento que dio lugar a los fusilamientos de los capitales Galán y García Arnados [Hernández]. Desde luego, como casi toda España, Manresa respondió con una huelga general y formación de comités revolucionarios. La gente apoyó la insurrección con toda la simpatía ya que no pudo ser nada más. Alfonso XIII se salió con la suya, solamente que esta vez el pueblo respondió en masa. No fue el fracaso rotundo del 1926.

Desde luego otra vez tenemos los sindicatos cerrados, y lugares de oposición al Berenguer de marras y Unión Patriótica. Pero por poco tiempo. El pueblo no se podía contener el fusilamiento de los capitales dio más adeptos a las filas de los militares. La Federación Local de Grupos Anarquistas tiene contactos con militares y, de ellos, recuerdo que uno se llamaba Guijarro, que nos ponía al corriente de asuntos de interés. Era el compañero Corbella el que recibía las comunicaciones poniéndonos al corriente de todos los efectos de la hora.

La proclamación de la Segunda República

Al fin llegó el célebre doce de Abril. Las elecciones que llevaron [a] la República del 14. El entusiasmo fue general, desde luego. Manresa tomó el aspecto de fiesta mayor y la huelga fue unánime. Nadie se hizo tirar por las orejas. Todo el mundo era republicano, al menos en esperanza. Hasta los civilones se quedaron en el cuartel. Por la noche la gente fue en manifestación a la alcaldía o ayuntamiento. Todo el mundo llevaba banderitas republicanas y catalanas. Gritos de viva la república y Cataluña. Nos preguntábamos cómo habían fabricado tantas banderas porque se veían en todas partes, y sobre todo llevaban con tan grande entusiasmo. Para darle más realce a la fiesta, el Coro de la Unión salió a la calle a cantar “La Marsellesa”.

La manifestación de la plaza Mayor llegó al ayuntamiento. Se tiró el retrato por el balcón de Alfonso XIII y la manifestación lo hizo mil pedazos. Recuerdo ver todavía la cara patibularia de un tal Giscofré, que se llamaba revolucionario y unas veces anarquista, que rompía a pedazos la imagen del rey de España con los dientes con una furia tal que parecía un caníbal devorando un congénere. En todas partes los hay cómicos y este lo era extraordinariamente. Era del ramo de la piel, zapatero de oficio. El día siguiente fue la huelga del 14 de abril.

Aquello era una fiesta más que una huelga se hicieron discursos al balcón del ayuntamiento en el cual hablaron Corbella y otros. Se pidió la libertad de los presos políticos y sociales, y los comunes, se comprende. En nada se parecía a la huelga revolucionaria del treinta. Allá[16]los civilones estaban en la calle y hacían el fanfarrón provocando como de costumbre. Las fuerzas del orden metiendo el desorden, entraron al American Bar cacheando a dios y su madre, pero la razón que los guiaba no era otra que se enteraron que el compañero Fernando Trigo estaba tranquilamente sentado entre amigos. Llegaron como bestias arreándole un culatazo en las costillas. Tuvieron de llevarlo al hospital. El compañero Trigo pertenecía al sindicato del Caucho, y como a la Pirelli los había dado mucho que hacer, y siendo Trigo uno de los dirigentes, lo tenían a reojo [vigilado] y aprovecharon de la ocasión para pegarle un culatazo de consideración. Aquel día[17] hubo manifestación de protesta y de cara al ayuntamiento. Como medida de precaución en cada bocacalle que desembocaba a la plaza del ayuntamiento formamos un piquete de guardia por parte de los militantes de la FAI, por si los civilones les diera la idea de venir a provocar mientras los compañeros de la comisión subían a protestar contra los atropellos infames de los agentes del orden o mientras el compañero Corbella hablaba al pueblo desde el balcón de la alcaldía.

Ocho bocacalles tiene la plaza Mayor de Manresa. En cada una de ellas había dos compañeros. Cada uno tenía una granada defensiva y una pistola automática y [estaban] dispuestos a todo. Solamente que esta vez los civilones se quedaron tranquilos y vigilantes. Cuando la manifestación se retiró por todas las partes de la ciudad, los vieron en la calle Guimerà formados en pelotón que era la única fuerza que disponían en Manresa. Comprendieron que era mejor no moverse.

Por las calles nos paseábamos en este 14 de abril tranquilamente sin ningún peligro de provocación y contemplábamos el entusiasmo de los ciudadanos de la República de Trabajadores. Algunos que nos conocían nos miraban con simpatía y otros de reojo según las ideas de cada [cual] por nosotros. La lucha era de continuar. Ya sabíamos que la nueva república no haría gran cosa y quedarían los problemas económicos como estaban o peor. Así fue.

Ellos desconocían nuestro espíritu combativo de los anarcosindicalistas, con su CNT y FAI, baluartes del proletariado, que tenían como objeto el ideal que los animaba, y que las luchas continuarían como por el pasado en todos los aspectos. Para frenar estos impulsos había que encontrar un medio y lo pusieron en práctica: el “soborno”.

Por lo que respecta a la localidad de Manresa también fuimos efectivos dentro del plan general que establecieron los estados mayores de la política republicana. En una reunión celebrada en la Fuente de Españus [¿dels Panyos?], a la cual estábamos todos los militantes de la FLA[18] y esta vez éramos muchos más que cuando nos reunimos en las casas del Comte en el 28. El punto principal del orden del día fueron unas sugerencias, a título de propuesta que el alcalde interino de Manresa, Selbas[19] le había sugerido a Corbella. No era ni más ni menos que todos los militantes de la FAI de Manresa aceptaran puestos de empleados al ayuntamiento desde municipal, alguacil y otras hiervas. Inútil decir que la negativa fue rotunda, y animados por parte de todos salvo uno, que era el mismo que hizo la comisión, que dejó esta palabra tendenciosa: “entonces os queréis sacrificar toda la vida”. Con esto está dicho los primeros síntomas de desviacionismo fueron declarados esta noche de verano a la Fuente de Españus. Todos fuimos fieles a nuestros conceptos ideológicos sin dejarnos sobornar por prebendas y regalías. El mismo siguió [siendo] nuestro camino y no fue cuestión de enchufes.

Seguimos cada uno su trabajo por nuestra causa, aunque más tarde la cizaña de la discordia sembrada por los políticos dio su fruto a escala nacional. No obstante, ya no tenemos que ir a casas particulares para [establecer] la residencia de los comités específicos ni tampoco que reunirnos clandestinamente por las barracas. Y por momentos hemos dejado de cargar bombas en la calle Era del Firmat a casa de Víctor Bayo.

Todos los actos culturales y organizaciones estábamos presentes y colaboramos con el grupo que inició ya antes de la declaración de la República los trabajos para la creación de la escuela Racionalista. Entre ellos se encontraba el compañero Font, de oficio zapatero. Después de convocar una reunión que se celebró en el Castillo, que estuvieron militantes de organización de izquierda heterogénea. De esta reunión y con la república, que no puso ningún obstáculo, se abrió la escuela a la Subida Matías, bajo la dirección del compañero Alberola secundado por la compañera de Nonit Puy [Nònit Puig][20].

Los anarquistas teníamos una ventaja sobre la escuela Racionalista, ventaja que no tenían las demás concepciones políticas. Así es que [con] el grupo heterogéneo que formamos el grupo protector de la escuela [que] en ningún caso se podía influenciar con desviaciones, ni marxistas ni republicanas a no ser que se entrase en contradicción con los principios básicos de la escuela. Puesto que la enseñanza es pura y simplemente de acuerdo con la ciencia en todos los aspectos a lo que da lugar que el alumno se le da la orientación, así caminar que lo conviertan en un hombre libre y responsable de sus actos, consciente y respetuoso de los demás. Tienen la libertad como cosa invulnerable a lo que da como resultado que una sociedad de hombres libres no tiene ninguna necesidad de Estado ni gobierno. Todo se ejecuta con libre discusión e iniciativa colectiva en todos los aspectos de la vida. He ahí que estamos identificados los anarquistas con la táctica pedagógica de una escuela altamente humana. Así que nuestra labor fue intensiva y colaboramos con entusiasmo.

Además de ello y por medida de protección para que no fuera desviada de sus principios, el compañero Font, con otros militantes, creó un consejo de 25 socios que recaía en los primeros fundadores. Y como se supone, nos las arreglamos para que recayera sobre compañeros de afinidad confederal y faista. Todo marchó bien y por el buen camino, pero un acontecimiento que llegó a la comarca le trajo consecuencias detractoras a nuestra querida escuela.

[Continuarà]

Notes

[1] Josep Grau i Calafell, hermano del autor de estas líneas.

[2] Se refiere a Josep Espinalt Vila. En efecto fue un organizador brillante del Sindicato, así como director de El Trabajo, primer semanario de la CNT en Manresa y comarca.

[3] Este hecho ocurrió en el verano de 1923. Se puede leer la crónica en El Trabajo, núm.48, 19/07/1923.

[4] Personaje de dos comedias de Pierre-Augustin Carón de Beaumarchais (1732-1799): El barbero de Sevila y La boda de Fígaro, y de las obras musicales de ellas derivadas, así como de la comedia El testamento de Fígaro, de Francesco Augusto Bon. Don Basilio es un personaje secundario que se ha hecho famoso por un aria que canta, en El barbero de Sevilla, ópera de Rossini.

[5] El atentado contra Ángel Pestaña fue cometido el 25 de agosto de 1922.

[6] Se refiere a Joan Figueras Russinyol. Su hermano Jaume también había participado en los grupos de acción, aunque en Barcelona. Fue asesinado por un pistolero del Libre. En este atentado contra los pistoleros del Libre, se supone que tuvo participación Joan García Oliver, de Los Solidarios, acaso quien le pasara la pistola a Figueras en este relato.

[7] Lluís Artal y Domingo Solà Tresserres (“Minguet”). Hubo un tercer detenido en ese coche, Joan Piñol Martínez.

[8] José Villaverde Velo.

[9] Sebastià Clarà i Sardó.

[10] Esta huelga tuvo lugar en 1928 en un contexto de huelgas diversas en toda España que reactivaron el sindicalismo.

[11] Jaume Picassó.

[12] La FL de Manresa tenía unas 25.000 pesetas recaudadas de 1923, de las que cedió 15.000 al Comité Regional para impulsar Solidaridad Obrera. La condición era que la organización las devolvería más adelante, cosa que nunca ocurrió.

[13] Ángel Vaqué. En Solidaridad Obrera aparece como Baqué.

[14] Joaquim Penina Sucarrats fue ejecutado en Argentina en 1930.

[15] Jaume Armengol y Magí Gamisans Saulí.

[16] Ahora comenta una anécdota de la huelga del 12 de diciembre de 1930.

[17] Volvemos al relato del 14 de abril de 1931.

[18] Federación Local de Grupos Anarquistas.

[19] Joan Selves i Carnet.

[20] Joaquima Colomer, compañera de Nònit Puig.

Fons de les il·lustracions:

1937 – 2017. A 80 anys dels Fets de Maig a Cardona

Aquest article (corregit i ampliat el 7/1/2020) és una adaptació del capítol sobre Cardona de «Teixint el fil roig i negre. La història llibertària de Manresa i comarca», del mateix autor.

El maig de 1937 la Guàrdia d’Assalt va intentar ocupar la central de la Telefònica de Barcelona. Això va provocar un enfrontament armat que es va estendre ràpidament per tota la ciutat i d’altres pobles del voltant de la capital durant sis dies. Aquesta resistència era un moviment de base dirigit pels mateixos organismes revolucionaris que havien propiciat la victòria del 19 de juliol: els comitès de defensa, els grups anarquistes, les joventuts i entitats polítiques com el POUM i l’Agrupació de Los Amigos de Durruti.

El conflicte entre revolució i contrarevolució es va saldar amb la derrota de la primera per que els comitès superiors de la CNT van desautoritzar qualsevol forma de resistència i van pactar una treva. L’adhesió a la unitat antifeixista exigia contínuament gestos de «responsabilitat» davant les altres forces. Això implicava deixar la revolució per més endavant i dedicar-se a guanyar la guerra com deia el lema dels estalinistes, ara també assumit pels comitès superiors confederals. Per tant, els Fets de Maig marquen el final de la revolució social a Catalunya, ja que a partir d’aleshores les conquestes revolucionàries van ser revertides per la Generalitat i els partits que recolzaven la contrarevolució.

Generalment bona part de la historiografia llibertària se centra en la ciutat de Barcelona, epicentre del moviment revolucionari, deixant en un segon pla els pobles i les comarques. Aquest article pretén donar a conèixer la resposta revolucionària del poble de Cardona, situat al bell mig de Catalunya. La revolta que es relatarà va ser ignorada pels diaris del POUM i la CNT. De fet, tampoc és un fet que recordin amb cap orgull en particular alguns dels seus protagonistes. Es pot deduir que no consideraven estar fent gens especial: no consideraven estar prenent el poder, sinó mantenint la revolució.

El conflictiu període republicà a Cardona

L’explotació de la mineria de Cardona va començar als anys vint, provocant l’arribada al poble de centenars de famílies treballadores del sud de la Península Ibèrica que s’instal·larien a la nova barriada de La Coromina. Aquest factor serà clau durant tota la dècada dels trenta, degut a la gran escletxa política i social entre la població local i la nouvinguda (segons Fortich). Al poble ja existia un sindicat d’oficis adherit a la CNT, però a finals de 1930 es fundaria el Sindicat Únic Miner que immediatament prendrà el lideratge del sindicalisme local degut al seu gran nombre d’afiliats.

[Pou Maria Teresa, mina Nieves. MTI Castilletes]

Com a antecedent clar tenim la vaga minera de les «nou setmanes», que paralitzaria Súria l’hivern 1929-30 que tindria també impacte a Cardona creant un ambient de rebel·lia entre els miners. Com a altres pobles miners, les condicions de la mina eren tant dures que les constants gires de propaganda van aconseguir instaurar entre els treballadors una consciència revolucionària.

Amb tot l’aparició del sindicat es rebuda amb bastant indiferència per la població local (segons fonts anarquistes), com constata la manca d’ajuda activa per la vaga minera de la primavera-estiu de 1931. La vaga va haver de ser sufocada per 300 soldats de l’exèrcit dirigits pel general Batet i 56 miners van resultar acomiadats1. D’aquesta vaga tenim un relat a Solidaridad Obrera: “los obreros nos incautamos las minas y formamos guardias contínuas para poder responder del orden de todo”2 Malgrat aquesta visió pessimista de la societat cardonina dels llibertaris, la CNT era vista com el sindicat unitari del proletariat i a l’agost ja comptava amb uns 1.400 afiliats, que era pràcticament tota la classe obrera local (la població de Cardona era aleshores d’unes 4.500-5.000 persones).

Com d’altres pobles de la comarca el gener de 1932 els miners es van unir al moviment insurreccional que havia començat a Fígols. Els insurrectes van fer-se fàcilment amb el control del poble i van proclamar el comunisme llibertari. La barriada de La Coromina bullia d’iniciatives (menjadors populars, projectes culturals, un esbós de milícies, etc.). No obstant això, al poble de Cardona la població va romandre aliena al moviment, i de fet hostil. Com el sindicat va quedar clausurat durant mesos per la derrota de la insurrecció, al poble va iniciar-se una deslegitimació sistemàtica de la CNT i de l’anarquisme, que aquest no va poder contrarestar en moltes setmanes. És durant aquestos mesos quan arrelaria un sindicat de la UGT, que organitzaria el sector fabril-tèxtil, i també apareixeria el BOC.

El març de 1933 la CNT de Cardona comptava amb només 475 afiliats, representats al Ple Regional per Jesús Torres Martínez, que havia tingut un paper destacat el gener de 1932 (i que com a conseqüència va haver de marxar del poble durant anys). Malgrat la crisi, el Sindicat Únic Miner encara era capaç d’efectuar moviments vaguístics com el de l’abril de 1933 quan 139 miners es van tancar a una galeria de la mina a 700 metres sota terra durant dues setmanes. O també va tenir forces per sumar-se al moviment del 8 de desembre de 1933. Aquell dia un grup compost per Martin Zomeño, Juan i Gaspar Lorente, José i Ramon Alcaide, Cristo Clemente i Joan i Ramon Fortich van patrullar els carrers del poble, infonent «el pànic entre la gent d’ordre». Eren el grup que dirigia la insurrecció d’aquell moment. El març de 1934 els 800 miners van tornar a fer vaga i 44 s’hi tornarien a tancar. Això tindria conseqüències desprès dels fets d’Octubre de 1934 i un centenar de miners serien acomiadats.

No s’entén aquest període sense veure l’abast de l’anarquisme local, que era el motor de la CNT. Al poble existia una federació local de la FAI composta per grups d’afinitat creats entre 1932 i 1934 que s’anunciaven a les pàgines del Tierra y Libertad: Adelante, Justicia y Libertad, Maximiliano Puertas, Amor y Libertad i el grup artístic llibertari Luz y Amor. És a dir, aproximadament unes 40 persones, que a la vegada tenien una projecció en un nombre de persones molt més gran. Potser la CNT havia perdut l’hegemonia sindical (tot i que encara conservava la majoria sindical), però alhora havia enfortit la seva naturalesa polític-sindical. Si la CNT tenia uns 500 afiliats, caldrà tenir en compte que aquests ja s’identificaven plenament amb el model de societat de l’anarquisme.

Després del període de clandestinitat de 1935 – desprès dels fets d’Octubre – ERC va prendre la iniciativa i es va apropar a La Coromina per demanar que els miners votessin a les eleccions de febrer de 1936. La CNT no va prendre cap decisió com a organització, però no veia amb mals ulls el fet que centenars de famílies (recordem que la gran majoria eren nouvingudes) votessin en aquesta ocasió. Es veia molt necessari tornar a una situació de legalitat i els vots cenetistes van ser clau per derrotar a la Lliga, que a Cardona tenia un discurs d’ultradreta. Per tant, gràcies als vots de CNT va guanyar les eleccions Esquerra Republicana, que superaria a la Lliga per poc més d’un centenar de vots.

En aquell any al Congrés de Saragossa va anar en Martí Zomeño com a delegat del Sindicat Únic, que ara representava només 200 afiliats. Podem constatar una gran davallada, que no obstant es recuperaria setmanes després arribant al juliol amb una afiliació semblant a la de 1933. Aquest és un error molt comú entre els historiadors del moviment obrer al no tenir en compte la situació d’anomalia política que vivia el país el 1936. Feia unes poques setmanes que havia tornat la normalitat i molts sindicats estaven en plena fase de reestructuració o, fins i tot, de refundació, de manera que pel Congrés de Saragossa la CNT estava lluny d’estar a ple rendiment.

[Interior de les mines, 1936]

Guerra i revolució

D’aquesta manera arribem al 19 de juliol. Al poble tot va restar tranquil i un grup mal armat de miners va anar a Solsona, on la situació no estava gens clara degut a la forta presència de persones de dretes. Zomeño i Ramon Fortich, delegats del grup, van enviar al bisbe a Andorra acompanyat de gent d’ERC (liderada per Francesc Viadiu) per evitar possibles represàlies sobre ell, ja que havia persones que el volien executar. De la mateixa manera el dia 20 havia arribat un grup de milicians de Súria que arengarien al poble des de la Casa Consistorial cridant-los a fer la revolució. L’odi contra l’església provocarà l’incendi de l’església de Cardona del dia 24. De fet es deia que el poble no va posar “gaires esforços” en cremar-la.

Un altre aspecte de l’arribada de la guerra al poble va ser l’enviament d’un camió amb sis tones d’explosius a Barcelona, el mateix 20 de juliol. També hi havia miners cardonins entre la partida de voluntaris que va baixar de Fígols, Súria i Sallent per ajudar a la derrota de la sublevació militar de Barcelona. Aquests «dinamiters» sortirien amb la Columna Durruti cap a l’Aragó el 24 de juliol sota la denominació de Centúria Dinamiters de Fígols.

[Plaça del Mercat. Cardona, 1936.]

Durant els dies de juliol i agost van funcionar al poble dos comitès: el de Cardona i el de La Coromina. Un era dirigit per l’Ajuntament (ERC) i l’altre per la CNT. A finals d’agost tots dos comitès es van fusionar passant a estar dirigits per l’alcalde republicà Josep Torrents, però tenint molt pes els sindicats3. Aquests controlaven el Consell de Defensa del poble, que estava compost de quatre membres de CNT (Agustí Galera, Martí Zomeño, Josep Cortez i Manuel Medran) i tres d’UGT.

Les expropiacions van ser immediates, atès que algunes persones de dretes van abandonar el poble. D’aquesta manera es van expropiar alguns comerços que serien agrupats a la Cooperativa Única Popular, el local de la qual estava situat a la casa de l’exalcalde Joan Torres. El comerç i els serveis del poble quedarien socialitzats entre els dos sindicats. El sindicat UGT s’instal·laria a l’edifici de les Carmelites, mentre que la CNT al Patronat Obrer. I per suposat, quedarien col·lectivitzades les fàbriques (La Plantada, Gallifa i El Paperer) i les mines (Unió Espanyola d’Explosius, que desprès es dirà Explotacions Potàssiques Col·lectivitzades). La UGT des de la conselleria d’economia impulsaria una cooperativa de construcció i també controlaria el transport.

Però la indústria no va poder ser socialitzada sota un pla de conjunt, com proposava el cenetista Zameño. La propietat privada encara tenia un pes fort a la societat cardonina de 1936-37, i ERC era el seu màxim defensor a nivell local, negant-se a anar més enllà de la mera gestió col·lectiva de les fàbriques. A més la crònica manca de matèries primeres feia que les fàbriques només poguessin treballar tres dies a la setmana. Per tant, les empreses col·lectivitzades donaven una imatge de precarietat i improvisació, ja que els quadres partidaris de la col·lectivització a les empreses no tenien gaire formació. Les agrupacions locals d’ERC als pobles s’escudaven en la legalitat de la Generalitat per no adoptar la socialització de l’economia, acceptant a contracor les col·lectivitzacions d’empresa portades a terme a partir del Decret de Col·lectivitzacions.

Un altre factor a tenir en compte era que al camp encara no havia arribat l’esperit col·lectivista i els pagesos no simpatitzaven gens amb els “ateus, extremistes i dinamiters” de la CNT que a més veien com estrangers. La majoria de la pagesia local ingressaria a Unió de Rabassaires. Tot i així, un grup de pagesos formaria el Sindicat de Treballadors del Camp (UGT) i col·lectivitzaria la finca El Mujal. Els col·lectivistes (CNT, UGT i POUM) respectarien les finques petites però s’encautarien de les de la gent de dretes. A l’octubre de 1936 hi haurà un enfrontament que provocaria la mort del rabassaire Josep Vila. Aquest serà un moment clau, ja que es faria palesa la profunda divisió entre partidaris i detractors de la revolució en el camp, sent majoria els segons. Tampoc ajudarien gaire les execucions.

Per tant existia un conflicte d’interessos larvat, que s’arrossegava des de 1930 i esclataria el maig de 1937.

Els Fets de Maig

Tot començà a finals del mes d’abril amb un grup de milicians de la Columna Terra i Llibertat que estaven al poble de permís. Des de la Cerdanya arriben notícies dels enfrontaments entre revolucionaris i contrarevolucionaris i aquest grup anirà a Bellver, on el 27 tindrà lloc un fort enfrontament armat (amb participació d’aquell Francesc Viadiu de Solsona, que hem anomenat abans, que dirigia una unitat de la Guàrdia d’Assalt). Allà mor un company de Cardona, Antonio Raja (o Rajo) Noguera. Això electritzaria l’ambient entre els revolucionaris cardonins. D’aquesta manera quan arriben les notícies de Barcelona dels Fets de Maig, els revolucionaris prendrien el control de la central telefònica i establirien una vigilància per tot el poble. En aquest ambient de tensió els cenetistes notarien moviments sospitosos de membres de les Joventuts d’Esquerra Republicana i dels rabassaires. De fet, el conseller de defensa Navarro va descobrir que un conseller d’ERC portava uns fusells amagats amb una lona, cosa que faria saltar totes les alarmes.

Al local dels rabassaires s’ajuntarien la tarda del dia 4 de maig unes 150 persones per efectuar un acte polític i cultural. De manera que els llibertaris van pensar que es tractava d’un complot per prendre el poble (com havia passat a Barcelona o a la Cerdanya) i van actuar d’immediat. Desprès de la finalització de l’acte un grup de cenetistes armats van anar al local i se situarien a fora. De cop i volta, algú de dins va efectuar uns trets de fusell des de les finestres del local ocasionant un mort, José Torres Martínez, de la CNT. Per tant, els cenetistes atacarien el local amb fusells i dinamita fins la rendició de tothom. En el tiroteig es va produir un altre mort, rabassaire, i dos ferits. L’atac estava dirigit per Jesús Torres, germà del caigut4.

De manera que a la nit del 4 al 5 de maig els llibertaris dirigits pel conseller de defensa, Josep Navarro, prendran el control del poble. Els revolucionaris van detenir disset membres del bàndol catalanista fruit de l’enfrontament del dia anterior, però posteriorment la xifra seria més gran, imposant-los multes d’entre 500 a 1.000 pessetes a fi de pagar-li 3.000 pessetes a la viuda de Raja i 3.000 a la de Torres. A la sessió extraordinària del consell municipal celebrada el dia 5, l’alcalde Torrents va ser revocat per l’oposició de CNT, d’UGT i del POUM (amb l’abstenció del PSUC), grups que convocarien un nou consell municipal format per aquestes organitzacions, ja que ERC i UR retirarien els seus representants com a protesta.

A efectes pràctics, el nou consell municipal, constituït el dia 5, quedaria controlat per la CNT i la UGT (que al poble no estava influïda per l’estalinisme). El consell estaria presidit per Josep Navarro. Fins i tot va emetre moneda pròpia el 13 de maig. A l’enterrament de Torres aniria també la gent del PSUC que sorprenentment a Cardona havia optat per la neutralitat, possiblement esperant moments millors. Dies desprès es procediria a acomiadar a la gent d’ERC que treballava a les mines.

[Bitllet de Cardona del 13 de maig de 1937. Vegueu el detall de la signatura de Juan Fortich i Martin Zomeño]

Tot això va provocar l’espantada de tota la gent que no era partidària de la revolució i unes 200 persones van abandonar el poble amb les seves famílies trobant refugi als pobles del voltant. El cas és que Cardona quedarà completament en poder dels “incontrolats”, com els deia “El Dia” de Manresa, fins el mes de juliol5.

A mitjans de juny, un grup de la guàrdia d’assalt enviat des de Manresa i capitanejat per Marcel Augés intentaria prendre el control de la situació però seria derrotat. Augés declararia més tard que Navarro li va encanonar amb una pistola i en aquestes condicions li va fer trucar a Manresa per telèfon. La Confederació manresana ordenaria la seva alliberació. Uns dies desprès, el 2 de juliol, vindria una nova expedició que –aquest cop sí– detindria Ramon i Agustí Fortich, Pombo, Mil, Peñarroya, Navarro i Josep Monegal (president del POUM local) que van ser enviats als jutjats de Berga (el municipi de Cardona depenia del Berguedà). Durant el trasllat se’ls identificarien uns guàrdies que eren de la CNT de València que intenten tranquil·litzar els revolucionaris. No obstant això, vint companys armats van protegir els detinguts fins les dependències de la presó de Berga. Ramon Fortich recorda que el comitè de suport de Berga es portaria molt bé amb ells no faltant-los de res. I que en Josep Ester va proporcionar-los-hi fins i tot unes pistoles al segon dia d’estar presos.

Aquesta situació anòmala, revolucionària, duraria fins el mes d’octubre. Després de la detenció de Navarro i Fortich seria Paulino Lorente de la UGT qui assumiria la presidència del consell municipal. Però a partir d’octubre s’instal·laria un batalló de l’exèrcit (i del SIM) al poble i l’Ajuntament fou ocupat successivament per dos alcaldes comunistes assignats per la Generalitat: Llorenç Sanz i Josep López. Fortich encapçalaria el comitè de control de la mina, l’empresa més important del poble, que a partir del 17 d’octubre passaria a ser propietat de la Generalitat.

Cal contextualitzar que entre gener i setembre de 1937 van tenir lloc un seguit de xocs armats entre els partidaris de la revolució i la contrarevolució que generalment sempre va véncer el bàndol antirevolucionari degut a la manca d’una resposta decidida de la CNT.

[Cartell de l’exposició Rostres de guerra, sobre els milicians cardonins]

Conclusions

Recuperar la memòria dels Fets de Maig de Cardona no ha estat gens fàcil, atès que la historiografia cenetista mai es va preocupar d’aquest fet, ja que anava en contra de la seva línia oficial. Però tampoc va ser un motiu d’especial record pels militants que el van protagonitzar. Quan ells parlen de la revolució es refereixen al 19 de juliol, no al 4 de maig de 1937. Molt probablement això es deu a que la resposta revolucionària va ser espontània i no estava en absolut preparada i posteriorment no va poder ser avaluada i teoritzada.

Els revolucionaris cardonins no eren conscients del que estaven fent, ja que de ser-ho, haurien contagiat tot l’Alt Llobregat i el Cardener –un territori central a Catalunya– o com a mínim haurien preparat la defensa del poble. Tampoc van aprofitar la situació per imposar les mesures socialitzants que se’ls havia denegat els mesos anteriors.

Expulsar del consell municipal a ERC i UR va ser producte d’una sèrie de factors: la tensió política entre catalanistes i cenetistes, la tensió entre els pagesos i els miners, la tensió entre revolucionaris i contrarevolucionaris, l’enviament solidari d’ajuda a Puigcerdà, els morts d’uns i d’altres… tot això va desembocar en un xoc armat.

La victòria del bàndol revolucionari de Cardona el 4 i 5 de maig els va donar el poder polític. Però prendre el poder volia dir la guerra total contra totes les forces polítiques contrarevolucionàries (com era el cas d’ERC, que literalment se la va «fer fora del poble»). Estava preparada la CNT per fer això a gran escala? Aquest era el gran dilema de 1936-37.

40 anys de franquisme implantarien un record nefast al poble d’aquella Cardona revolucionària –els anarquistes sempre han estat presentats com a dimonis– i ningú ha estat capaç de revertir-lo en tot aquest temps. L’anarquisme ha quedat com una anomalia històrica en la “vida d’una pacífica vila” quan era la via cap a una societat socialista d’una majoria de la classe treballadora catalana. Si Cardona fou l’última localitat catalana en ser derrotada el 1714, també ho seria durant la contrarevolució de 1937.

[Dia de Mercat, 1920-30s. Colecció Roisin / IEFC]

Notes

[1] Op. Cit. SERRA, Jaume. p. 43

[2] Solidaridad Obrera, 24/07/1931

[3] Composició del Consell Municipal, octubre de 1936: Josep Torrens (ERC), Presidència; Josep Navarro Vergara (CNT), Defensa i Guerra; Economia, finances i cultura: Joaquim Martí (ERC) i Martí Zomeño (CNT); Ginés López (CNT), Proveïments; Manuel Athane (UGT), Treball; Paulino Lorente (UGT), Transports; Ramon Gisperts (ERC), Sanitat; Joan Rovira Sala (UR) i Josep Vila (UR), Agricultura; Zomeño (CNT), que també era el Dipositari Municipal.

Juntes directives a l’estiu de 1936: CNT: Antonio Campos, Diego Asensio, Ginés Molina Sánchez i Rodríguez; UGT: José Campos, Vicente Estrada, Manuel Villa, Higinio Gallego, Miguel Durán Prieto, Juan Uroz, Diego Bazán, Amancio García i Víctor López Alamillo; Rabassaires:Joan Serra Agut, Emili Homs Bertran, Florenci Traveset, Joan Torrantallé Miralles, Josep Jordana Font, Antoni Planas Closa, Josep Villaró Riba i Josep Munt Espluga.

Diuen els papers de la Causa General que els dos comitès van ser unificats gràcies als esforços de Juan Torres Maciá i Conrado Batlle Coma. El comité municipal de Cardona i el tribunal popular que conformaven també els consellers, estava compost des de finals d’agost de 1936 per: Emili Esteve Corretjer (ERC), José Navarro Vergara (CNT), Ginés López (CNT), Martín Zomeño (CNT), Josep Vila (UR) i Joaquim Martí Viola (ERC).

També van estar representades les organitzacions, CNT: J. Cortés i José Herrada; UGT: Manuel Athané, Paulino Llorente, Francisco Malpica i Miguel Sagret; ERC: Josep Costa; Rabassaires: Miquel Parcerissa, Melitón Sol Camps i Joan Rovira Sala.

Composició del Comité de La Coromina (agost ’36):Milicians: Ángel Miralles Cerezo, Antonio Sánchez Fernández, José Botella Gil, José Hernández Urrutia, Juan Torres Cruz, José Ayala Martínez, Juan Martínez Hernández, Francisco Delgado Tapias, José Pombo Samo i Vicente Ceral González; CNT: Rafael Nevado Martínez, Antonio Castell Vallés, Antonio Gómez Giménez, José Hernández Escanez, Francisco Martínez Ponce, Pedro Brocas Martínez, Lorenzo Sanz Paredes; POUM: José Monegal Muixí (que també exercí al comitè de la vila); JJ.LL.: José Ramírez Martínez i Melitón Sol Camps (que també era dels rabassaires).

Comitè de Defensa: Juan Sallarés Rosell, Clemente Segura, Antonio Peñarroya Millán, Agustí Fortich Camps i José Navarro Vergara; i Comitè d’enllaç: José Herrada Rodríguez, Salvador Muñoz Méndez, Cristóbal Clemente Campoy, Juan López Moreno, Antonio Vicente Baraza, Agustín Galera González i Victoriano López Acosta. (C. General fs. 24 i 25).

A més a la Causa General surten altres noms de patrullers o milicians: Lucinio Ruíz Soliva, Jesús Torres, Antonio Salinas, José Rebolledo Rubio, José Fernández Sánchez, Antonio Raja Noguera, Muñoz Zamora Caramona; Cristóbal Clemente (padre), Pedro Bracas, Luis Martínez Martínez, José Martínez Vivancos, José Jordán Teruel, Benito Vilalta Arnau i Ginés Bartes Sitjes (C. General, fs. 24, 34 i 35).

Font: Tradición Viva, web carlista.

[4] Informació extreta del procés penal efectuat pel jutge Alfonso R. Dranguet de Berga, Apuntes aclaratorios para la correspondiente instrucción del sumario Nº 14 del 1937 del juzgado de Berga, Sobre rebelión en Cardona el día 5 de mayo último pasado. MAD 462/27 nº 16 Archivo Histórico Nacional de Salamanca. Proporcionat per Josep Quevedo.

[5] Aquesta revolta contra la República, era única en tot Catalunya, per la seva radicalitat i la seva durada. Malgrat això no està historiada i no s’ha pogut aprofundir. Es pot seguir a les pàgines de “El Dia” (diari d’Esquerra Republicana) del 5, 15, 18, 20, 22 de maig i del 10 i 12 de juny. Els diaris del POUM i de la CNT de la comarca van ignorar totalment aquesta revolta

Bibliografia

FORTICH, Ramon. Apuntes históricos de la Cardona bimilenaria e historiografía del 14 de abril de 1931 al 1 de febrero de 1939. Col·lecció Pedro Flores, Carpeta IX. Biblioteca del Casino de Manresa.

MARTINEZ i MUÑOZ, Domènec. Organització Municipal i economia de Cardona durant la Guerra Civil (1936-1939). Revista Cardener, núm. 1, 1983.

SERRA i CARNÉ, Jaume. El moviment obrer al Bages i Berguedà durant la Segona República. Centre d’Estudis del Bages, 1988.

Consultes al diari “El Dia” (diari d’Esquerra Republicana de Catalunya, Manresa) dies 5, 15, 18, 20, 22 de maig i 10 i 12 de juny de 1937.

Apuntes aclaratorios para la correspondiente instrucción del sumario Nº 14 del 1937 del juzgado de Berga, Sobre rebelión en Cardona el día 5 de mayo último pasado. MAD 462/27 nº 16 Archivo Histórico Nacional de Salamanca.

Solidaridad Obrera

Tierra y Libertad

Miguel G. Gómez.

Les milícies antifeixistes de la Catalunya central durant la Guerra Civil de 1936

Dels quadres de defensa a la Columna Terra i Llibertat

Les columnes milicianes que sortirien cap el front durant l’estiu de 1936 tenien un origen proletari. De les comarques del Bages, del Berguedà i del nord del Baix Llobregat partiria cap el Front del Centre una gran columna organitzada per la CNT, la Columna Terra i Llibertat. No era un grup més de milicians per ser afegit a una columna superior, sinó una unitat de combat autònoma similar a les que sortien de Barcelona. En aquest article veurem els precedents revolucionaris que van fer possible aquesta unitat.

El 19 de juliol de 1936 esclataria als carrers de Barcelona una gran insurrecció obrera que derrotà l’exèrcit aixecat en armes contra la República. Afortunadament la ciutat de Manresa no va patir cap sobresalt gràcies a que el Batalló de Metralladores número 4, situat a la caserna del Carme va romandre tranquil. La majoria de la seva oficialitat va mantenir la seva fidelitat a la República.

Amb tot, els obrers manresans estaven preparats. Des de la tarda anterior a la revolta havien conformat un dispositiu de defensa, creat en una reunió de la Federació Local de Sindicats Únics de la CNT, la Federació Anarquista Ibèrica (FAI), les Joventuts Llibertàries i el Comitè de Defensa intercomarcal. Malgrat algun escamot d’Esquerra Republicana de Catalunya i Estat Català i del grup d’acció del POUM marxista, el pes de la defensa contra la rebel·lió antirepublicana al Bages el portava el moviment llibertari. Era l’únic que disposava d’armes, si bé molt poques. El Sindicat de Químiques va fabricar algunes bombes de mà i des de les mines de Súria havien fet arribar dos camions amb dinamita. Els grups de defensa van assaltar les dues armeries de la ciutat aquella nit del 18 al 19. De matinada tota la militància llibertària es va reunir al Teatre Conservatori, en estat d’alerta.

Però el batalló mai es va moure de la caserna. La conspiració manresana per unir-se al cop d’estat va fracassar totalment. La Guàrdia Civil dels pobles va convergir en Manresa i també va mostrar la seva adhesió a la República.

Abans del cop d’estat alguns soldats de la caserna del Carme havien mantingut relacions amb els grups anarquistes. Els passaven informació sobre els moviments i les idees dels seus oficials. La gran majoria eren joves que hi feien el servei militar, però fins i tot hi havia algun oficial simpatitzant del moviment revolucionari [1].

L’únic incident d’aquests dies seria un “aixecament feixista” a Santpedor, el dia 19 a la nit. En realitat era un acte desesperat del capellà del poble que s’havia atrinxerat a l’església i va disparar contra els transeünts des del campanar. Al local de la CNT de Manresa, situat al carrer Passatge Sense Nom –que feia de quarter general en aquells moments– va acudir un enviat de Santpedor. Amb les ganes d’acció que tenia la gentada congregada van omplir diversos camions. El problema va acabar-se amb dos cartutxos de dinamita. Pedro Flores diu que des de Santpedor ja es podia veure el reflex de l’incendi de l’església de Sant Joan de Vilatorrada, cremada la nit del 19 al 20 de juliol enmig d’una mena de festa popular.

El dia 20 de juliol baixarien 25 voluntaris de Manresa a Barcelona per informar-se de la situació i veure si podien aconseguir més armes. Aquell dia s’aclariria la situació a tots els pobles de la comarca. Els miners de Cardona enviarien un camió carregat d’explosius a la ciutat comtal i també en sortiria un grup cap a Solsona, ciutat amb una forta presència de la dreta organitzada. Del grup de manresans desplaçat a la capital una part aniria a entrevistar-se amb el Comitè Regional de la CNT i l’altre a la caserna de Sant Andreu, on el poble havia aconseguit els 30.000 fusells que s’hi emmagatzemaven. Aquest segon grup tornaria a Manresa en tren i seria rebut a la ciutat amb un bany de multituds ansioses de notícies de primera mà del que havia ocorregut a Barcelona. Amb aquest tren vindria també un petit grup de militants llibertaris de Gràcia. Com és lògic, totes aquestes armes servirien per armar nous grups.

El dia següent es constituiria el Comitè de Milícies Antifeixistes, de caràcter comarcal. Els relats són confusos i sovint es confon aquest organisme amb el Comitè Revolucionari Antifeixista (de caràcter local) organitzat pels partits polítics manresans i sindicats reunits al Teatre Conservatori el dia anterior. La multitud allà reunida va ocupar aquell dia 20 el Casino, quedant com a seu del Comitè Revolucionari i en el futur com a Casa del Poble.

El Comitè de Milícies en la pràctica era una continuació del Comitè de Defensa intercomarcal de la CNT, i estava dirigit pels cenetistes Asensi i Solé (n’eren Tomàs Asensi i Solé Tresserras?). Aquest comitè requisaria l’empresa d’Autobusos Manresa-Berga i els tallers de Construccions Metàl·liques de Sallent que s’utilitzarien per fabricar armament des del primer dia.

El dia 23 les metralladores del batalló serien confiscades pels anarquistes sense gaire oposició dels militars –sota l’amenaça d’un atac imminent. Un grup de milicians anirien a Barcelona per unir-se a la Columna Durruti, que sortiria pel Front d’Aragó el dia 24. Part d’aquesta gent s’uniria al grup de miners de Fígols i Sallent que havia combatut a Barcelona –n’eren una quarantena aproximadament comandats per Pablo Ruíz, que havia estat un dels membres del comitè revolucionari de Fígols el 1932 [2]. Aquests militants de la comarca formaria la Centúria Dinamiters de Fígols, que gaudiria d’un lloc d’honor en la desfilada per la Diagonal de Barcelona.

Els llibertaris en aquells dies de juliol tenien el control militar de les comarques de l’Alt Llobregat i el Cardener, però no van prendre el poder polític i van decidir fusionar els diferents comitès –participaven dels dos– en un de caràcter unitari a principis d’agost. És a dir que van dissoldre el Comitè de Milícies en el Comitè Revolucionari. Ara bé, d’on havien sortit aquests milicians de l’Alt Llobregat?

Els quadres de defensa

Des de finals d’abril de 1931 el sector més revolucionari de la CNT, afí al grup anarquista Nosotros (de Ascaso, Garcia Oliver, Jover, Durruti, etc.) va donar la consigna de crear quadres de defensa als sindicats. Esperaven que la República tingués una vida curta, i somniaven emular la Revolució Russa. En efecte, el proletariat rus va poder portar a terme la Revolució d’Octubre uns pocs mesos després de la del Febrer. Però les circumstàncies no eren les mateixes que a Rússia i la República mal que bé en va sobreviure.

Tot i així molts grups anarquistes entrarien en activitats conspiratives, seguint la llarga tradició de revolució armada que provenia dels anys vint –on tenim l’exemple de l’intent d’atemptat contra el Rei Alfons XIII i Primo de Rivera per part del grup anarquista de Súria l’octubre de 1929. O també podem remuntar els orígens de l’anarquisme armat a la comarca en l’activitat del grup Los Solidarios (precedent de Nosotros) l’any 1923. És conegut que Joan Garcia Oliver, juntament amb activistes manresans, va ser responsable del tiroteig contra un grup de militants del Sindicat Lliure en el bar Alhambra.

Els grups anarquistes d’acció de Manresa farien la seva aparició durant la vaga general de 1930 contra la Monarquia i, sobretot, en la vaga de la Telefònica de Manresa de l’estiu de 1931 on portarien a terme diversos actes de sabotatge contra la companyia de telèfons. El militant Enric Grau recordava que la FAI va activar un grup d’acció amb motiu d’aquella vaga [3]. Es van dedicar a petits sabotatges com volar els pals elèctrics deixant a les fosques la ciutat. Aquest grup (amb més persones) estarien al capdavant de la fracassada revolta del gener de 1932 a Manresa.

També durant les vagues mineres els grups més actius es foguejarien. A tall d’exemple podem citar la vaga de la mineria de Cardona el 13 de juliol. Per tal d’apaivagar-la es van enviar 300 soldats de l’exèrcit dirigits pel general Batet i 56 miners van ser acomiadats [4]. Els miners afirmaven al periòdic sindical que «los obreros nos incautamos las minas y formamos guardias contínuas para poder responder del orden de todo» [5]. A Súria es van enviar dos autobusos plens de guàrdies. Arribats a Súria els miners els van rodejar i desarmar, i van guanyar ràpidament la readmissió dels acomiadats i l’expulsió dels guàrdies [6].

Vaga de Telefònica a Manresa, juliol de 1931. Imatge cedida per Joaquim Aloy.

A finals d’any els grups anarquistes atraurien molta gent i se’n crearen de nous a tots els pobles. Amb la insurrecció de Fígols tot aquest entorn revolucionari estaria plenament actiu i formaria part dels embrions de milícies que s’hi crearien. Per aquesta ocasió els pobles miners de Sallent, Súria i Cardona se sumen a la vaga de Fígols i ocupen els seus respectius ajuntaments, penjant banderes negres i roges al balcó del consistori, cremant els arxius de la propietat, creant milícies obreres armades i proclamant el comunisme llibertari. A Súria també van desarmar el sometent, agafant-los les armes. A Navarcles i Balsareny també es proclamà el comunisme llibertari mentre que a Gironella i Puig-Reig declararien una vaga general de braços caiguts, que no era revolucionària. La vaga serà ràpidament controlada per l’exèrcit que ocupà l’Alt Llobregat i el Cardener quedant detinguts centenars de revolucionaris. En cap moment es produiria vessament de sang.

A Manresa, a l’abril i el maig tindrien lloc una sèrie de detencions que comportaria la descoberta d’un centenar de bombes més. La repressió de tots aquests successos comportarien centenars de detencions i l’aturada del funcionament normal dels sindicats.

Seria a finals de 1932 quan a la comarca es creà un Comitè de Defensa d’acord amb les decisions de l’Organització i sota els consells dels militants de Barcelona [7]. Abans de la insurrecció del 8 de gener, havien obtingut uns explosius d’una barraca de les graveres de Puigberenguer de Manresa. Aquest comitè estava encarregat de dirigir el procés d’insurrecció a la comarca i tenia contacte amb els grups de defensa dels pobles (com per exemple Casto Ballesta de Cardona, Celestí “l’esmolet” de Berga o Solé Tresserres de Cercs [8]) i a través d’ells amb la xarxa de grups anarquistes de la comarca.

El Comitè abandonava el model del grup d’acció vinculat a la clandestinitat del període anterior i adoptava el dels comitès revolucionaris, preparats per aixecar un gran grup d’obrers i prendre el control d’una població, com havien experimentat amb la revolta del gener.

La vaga insurreccional del 8 de gener de 1933 va tenir lloc principalment a Sallent, dins la comarca. Consistí en la detonació de diversos artefactes explosius, l’assalt de la caserna de la Guàrdia Civil –que va resultar incendiada– i alguns tiroteigs pel poble. Al dia següent, els reforços policials van trobar cent bombes en un escorcoll al local de la CNT sallentina, acabant amb la revolta. El resultat seria de 2 morts, 5 ferits i 21 detinguts.

A Manresa esclatarien 2 bombes més i la Guàrdia Civil trobaria un amagatall amb 500 cartutxos de dinamita. A Monistrol de Montserrat es produirien 15 detencions més.

A les poblacions de Montcada i Ripollet es va proclamar el comunisme llibertari i la vaga insurreccional tindria bastant ressò a l’Aragó i Andalusia; destacant els Fets de Casas Viejas, amb 14 morts per la força pública. El total seria de 32 morts en tot l’estat i un descrèdit molt gran per la via insurreccional. Tot i així, l’impacte de les massacres policials provocarien la caiguda del govern Azaña.

A partir d’un cicle de vagues que portarien a la CNT a una situació de persecució a tot Espanya amb 9.600 presos propis i amb els sindicats desorganitzats, es celebrà el Ple Nacional de Madrid del 12 de juny. En aquesta trobada els sindicats formalitzen l’aparició dels Comitès de Defensa:

Constitución de los Cuadros de Defensa: Se constituyen los cuadros de Defensa locales, comarcales o regionales y nacionales por individuos de la organización sindical y especifica, La misión de estos comités es llegar a la rápida constitución y control de los cuadros de Defensa en la localidad, comarca o región, Estos cuadros o grupos revolucionarios sólo entrarán en juego en el momento decisivo, es decir, en el hecho insurgente de la revolución, por lo tanto, los componentes de esta organización como tales, no podrían intervenir en simples movimientos huelguísticos, cualquiera que sea el carácter o significación de éstos, si antes no ha sido acordado de una manera expresa por la organización Sindical Nacional, tampoco podrán consumir el material acumulado sobre el que se ejercerá una fiscalización rigurosa,


Agrupaciones: No sobrepasarán en ningún momento el límite que se impone su propia actuación revolucionaria, no tendrán potestad para declarar ninguna clase de movimiento y se dedicarán a organizar estratégicamente la revolución (…). Por medio de sus comités responsables, ejercerán un control exprofeso sobre los Comités de Defensa quienes estarán obligados a rendir cuentas mensualmente a la organización que les nombró y de la que serán en absoluto mandatarios. Para el desempeño de su cometido los Comités de Defensa podrán buscarse asesoramiento aunque con la máxima discreción.” [9]

Columna Terra i Llibertat de 1936. Arxiu Comarcal del Bages / Fons Aj. de
Manresa / UC 550

Les conspiracions revolucionàries no acabarien aquí. Les eleccions de novembre de 1933 les guanyaria la dreta. Els anarquistes revolucionaris per no quedar-se amb la sensació d’haver contribuït a l’ascens d’uns partits reaccionaris per demanar l’abstenció van desencadenar una nova insurrecció el 9 desembre de 1933, preparada des d’algunes setmanes abans de les eleccions. Però la insurrecció tampoc estava molt ben planificada i va provocar prop d’un centenar de morts, un altre centenar de ferits i unes 700 detencions arreu l’Estat en un clima de violència creixent.

A Manresa es van produir diverses explosions que van tallar les torretes d’electricitat. La vaga insurreccional convocada del 9 de desembre acabaria amb 9 detencions per col·locar tres bombes, entre les quals hi havia la bomba a les obres de la Seu de Manresa.

Per aquesta ocasió havia vingut a Manresa Cristòbal Albadaldetrecu, en nom del Comitè Regional, a fi d’organitzar un comitè revolucionari local que comptaria amb Demians i Fidel Torres [10]. Aquest comitè, juntament amb els diferents grups d’acció que existien a alguns sindicats (cautxú, ferrocarril, mineria, construcció, etc.), estaven en relació directa amb el Comitè de Defensa de Barcelona i a la vegada amb el grup Nosotros, que el dirigia [11]. De fet el Comitè de Barcelona havia demanat explosius a Manresa, que Josep Corbella els va proporcionar. Els revolucionaris els havien fabricat a la foneria Desverns.

A Cardona un grup compost per Martí Zomeño, Joan i Gaspar Llorente, Josep i Ramon Alcaide, Cristo Clemente, i Joan i Ramon Fortich va patrullar pels carrers del poble, “infundiendo el pánico entre la gente de orden”. Eren a la vegada el grup d’acció i el comitè revolucionari, que sovint es confonien.

Per l’ocasió de la Revolució d’Octubre de 1934 els comitès de defensa també es van reactivar. Des del mes de setembre funcionava un comitè renovat conformat per Paulí Malsand, Jesús García i Pedro Flores, entre d’altres [12].

El comitè funcionaria durant la Revolució malgrat estar la CNT oficialment al marge del moviment. Hi havia notícies que en algunes comarques s’estava implantant el comunisme llibertari. A Sallent s’havia proclamat la República catalana. Arribaven les primeres notícies d’Astúries. La confusió regnava. De manera que la CNT ràpidament va contactar amb l’Aliança Obrera que tenia la seva seu al local del CADCI, a la Muralla del Carme, per veure si podien iniciar una insurrecció a nivell local. Però l’Aliança ja estava guanyada pel derrotisme excepte per un grup del BOC que havia assaltat l’armeria del carrer del Cos amb Magnet i amb l’eufòria del moment destrossarien també el local dels lerrouxistes [13].

Tot i així, la Confederació tenia contactes a l’interior de la caserna del Carme. Per exemple, en aquells mesos estava fent el servei militar José Pellicer, futur cap de la Columna de Ferro, columna anarquista de València durant 1936. Els anarquistes intentarien sollevar el batalló de Manresa per solidaritzar-se amb Astúries, comptant amb uns quants companys llibertaris de l’interior de la caserna. Era el 9 d’octubre i no van tenir èxit [14].

Com veiem existia a la comarca tota una xarxa de grups revolucionaris de caire anarquista que s’activaven durant els moviments insurreccionals. Però també cal recordar el context de 1933-1934 que era de contínues vagues que no excloïen els sabotatges, l’expulsió per la força dels esquirols de les fàbriques o les tancades a les mines i les fàbriques amb xocs constants amb el sometent o la Guàrdia Civil, manifestacions d’aturats, etc., situacions que creaven un clima explosiu.

A més cal esmentar que a partir de 1934 faria la seva aparició una nova generació de joves radicalitzats pels esdeveniments que s’afiliarien als sindicats cenetistes i que crearien les Joventuts Llibertàries, pràcticament en cada poble de la comarca i en cada barri de Manresa. Aquesta organització seria l’espina dorsal del moviment llibertari comarcal i conformaria la majoria de la FAI, de la que les Joventuts n’eren una secció de cultura i propaganda.

L’any 1935 serà una època de reflexió de reajustament de les tàctiques revolucionàries. Si bé els socialistes van patir una profunda radicalització els anarcosindicalistes van apostar per una via més unitària. Astúries havia trastocat totes les conviccions prèvies. Al Ple de la Federació Local de Grups Anarquistes de Barcelona, celebrat el gener de 1935, es va aprovar una ponència que confirmava l’aposta pels comitès de defensa i renunciava a la tàctica de la gimnàstica revolucionàriaLa revolución social no puede ser interpretada como un golpe de audacia, al estilo de los golpes de Estado del jacobinismo, sino que será consecuencia y resultado del desenlace de una guerra civil inevitable y de duración imposible de prever“. A l’empara de la Revolució d’Octubre una part del moviment anarquista ja preveia el xoc d’uns mesos després. Per afrontar-lo proposaven la creació d’un Comitè de Preparació Revolucionària amb la funció de preparar una guerra: “Dado que no es posible disponer de antemano de los stocks de armas necesarios para una lucha sostenida, es preciso que el Comité de preparación estudie el modo de transformar en determinadas zonas estratégicas las industrias […], en industrias proveedoras de material de combate para la revolución” [15]. És evident que una part d’aquesta ponència va ser portada a la pràctica, com a mínim a Barcelona, tot i que no seria descartable que els grups de tot Catalunya en tinguessin coneixement.

Durant la primavera de 1936, amb una situació social volàtil la CNT i els grups anarquistes de Barcelona estaven esperant un cop militar. El mes de juny i juliol tindran lloc mítings sindicals i anarquistes a tota la comarca en els quals hi participarien militants com Francisco Ascaso, Ricardo Sanz o Antonio Ortiz, del grup Nosotros. Com és conegut, el grup Nosotros era responsable del reactivat Comitè de Defensa de Barcelona, i seria l’encarregat de dirigir la insurrecció obrera de Barcelona del 19 de juliol de 1936.

Per tant, la presència de membres destacats de Nosotros (per exemple Sanz i Ortiz el mateix 17 de juliol a Sallent), fa concloure que també venien a alertar els grups de defensa de la comarca. Resultaria lògic que la presència a Barcelona de vàries desenes de miners de Sallent durant els dies de juliol es degués a aquesta visita.

La Columna Terra i Llibertat

El moviment llibertari enviaria al front grups des del primer dia com ja hem vist. Deixant aquells grups que marxarien amb les Columnes Durruti i Ascaso, també en sortiria un grup d’uns 60 voluntaris llibertaris cap el Front d’Aragó el dia 23 de juliol amb les metralladores del Batalló. Seria conegut com el grup Paso a la Idea, amb en Manuel Ruíz Cintas com a delegat d’unitat [16]. D’entre altres unitats manresanes partides als fronts destacaria la Primera Centúria Roja, que era una companyia plural formada per militants de diferents partits i sindicats, dirigida per Josep Ferrándiz. També a destacar la columna de defensa costera que partiria cap a Tarragona el novembre amb uns 2.000 homes, ja en un context de militarització. Era una gran unitat de quatre batallons formada per les diverses forces antifeixistes. Estava comandada per Rafael Corvinos (UGT-PSUC), Ramir Toran (POUM) i Enric Grau (CNT). Les altres unitats milicianes sortides de la Catalunya central serien reforços de les columnes del Front d’Aragó. També actuava en aquest front el Batalló de Metralladores núm. 4 de la caserna del Carme de Manresa.

És interessant apuntar que cada grup polític organitzava recaptes de diners i materials pel front. Eren molt freqüents els concerts, els balls, els mítings, les festes en solidaritat amb les milícies. Ajudaven a que la gent se sentís part de l’esforç de guerra i electritzaven la rereguarda. Durant moltes setmanes les milícies van ser realment mantingudes pels comitès revolucionaris locals, les organitzacions obreres i els partits, fins que el Comitè Central de Milícies i la Generalitat se’n van fer càrrec.

Pel que fa la Columna Terra i Llibertat, aquesta seria la unitat militar majoritària entre els cenetistes i llibertaris de les comarques de la Catalunya central. La columna sortiria cap a Barcelona el 10 de setembre de 1936 en un acte multitudinari amb milers de persones a la sortida de l’estació de tren de Manresa. Primer li van dir Columna Roja y Negra, però un cop a Barcelona es van assabentar de que ja existia una columna amb aquell nom. Per tant li van canviar el nom per Terra i Llibertat. La columna partiria cap el Front de Madrid-Toledo el 20 de setembre.

Estava formada per entre vuit i deu centúries de les comarques centrals. Hi ha conflicte entre les fonts sobre la composició real de la columna. Segons Pedro Flores hi havia una centúria de Súria, una altra de Cardona, una altra de Sallent [17], dues de Manresa i una altra de grups de Navarcles, Sant Fruitós, Sant Vicenç, Esparreguera i Olesa de Montserrat. També hi havien dues centúries del Berguedà. Segons l’Enciclopèdia de l’Anarquisme espanyol hi havia: una centúria de Gironella-Berga, una de Balsareny, una altra de Sallent, una de Navarcles-Artés, una d’Esparreguera, dos de Manresa i la vuitena seria de gent de diversos pobles. En aquest cas no nombra cap centúria de Súria o Cardona. Per últim, “Solidaridad Obrera” publicava que eren 10 centúries [18].

Sigui com sigui, la Columna Terra i Llibertat va arribar a Madrid amb uns 1.500 milicians. Com veiem hi ha un desquadre entre les 10 primeres centúries i les 15 centúries finals. Això es pot explicar per que a les casernes militars de Barcelona controlades per la CNT hi havia voluntaris de tot arreu i algunes centúries més van ser afegides a la columna, comptant possiblement amb alguns grups més de llibertaris de la Catalunya central que van anar pel seu compte a Barcelona per afegir-se a la columna. Més tard, a Madrid, s’hi va adherir la centúria Dinamiteros de Linares completant la columna. Terra i Llibertat també tenia assignada una bateria d’artilleria, amb canons de 105 mm, anomenada Sacco i Vanzetti. El comitè de guerra estava conformat per Tomas Asensio, José Martínez, José Pérez, Josep Viladomiu, Josep Farriols, Fitó, Soler, Joan Moles i Jaume Crusellas.

L’Organització Confederal de les Columnes del Centre va nomenar com a delegats de la columna José Ramos, per la CNT i Germinal de Sousa, per la FAI [19]. En total van passar uns 2.000 milicians per la columna, que comptaria amb tres batallons que poques vegades van combatre junts (l’Ulises, Los Ciervos i el De la Muerte) [20]. La columna tenia aproximadament un centenar de dones.

Segons Diego Abad de Santillán la columna tenia la funció secreta de prendre el control de l’or del Banc d’Espanya, que seria destinat a les fàbriques d’armament de Catalunya o a comprar armes pel Front d’Aragó. La Confederació no va atrevir-se a portar-ho a terme i l’or seria enviat a Cartagena amb destinació a Odessa, lluny dels anarquistes i en mans d’Stalin [21]. El Front d’Aragó patiria d’una manca d’armament i municions crònica.

Sigui com sigui, els primers batallons van entrar en combat el 7 d’octubre de 1936 a Santa Olalla (Toledo), sota les ordres de José Asensio Torrado, un militar de carrera que va tenir durant la guerra un historial molt pobre. Més tard seria conegut com “el General de las derrotas” per pedre Màlaga.

Posteriorment, vuit centúries serien afegides a la Columna Del Rosal comandada per l’anarcosindicalista Cipriano Mera i el Coronel Francisco Del Rosal. Aquesta columna va estar assignada al Front de la Serra de Gredos/Àvila (pobles de Bargas de Toledo, Cabañas de la Sagra, Sotillo de la Adrada, San Martín de Valdeiglesias, El Tiemblo, Robledo de Chavela…). Després participaria en la defensa de l’aeròdrom Cuatro Vientos de Getafe i més tard defensaria la carretera Madrid-Toledo, per acabar i després a Olite del Teniente Castillo (a prop de Toledo). En aquesta primera època el comitè de guerra estava format de Sansa, Ginestat, J. Martínez, Asensio, Lozano, Casals i Carmona.

A mitjans de novembre, la Columna Del Rosal serà designada a la Serra d’Albarracin al límit entre les províncies de Conca i Terol sota el comandament d’Ildefonso Gonzàlez, Soler i Joan Butchacas. Combatria als pobles de Huete, Zahorejas, Peñalén, Beteta, Cueva de Hierro, Peralejos de las Truchas, Carrascosa de la Sierra, Valdecuenca, Gea de Albarracin…

Al novembre una altra part de la columna (concretament la bateria Sacco i Vanzetti i els Dinamiters de Linares) va participar en la defensa de la Casa de Campo de Madrid, integrada en les unitats defensives republicanes durant la Batalla de Madrid. Per la seva ubicació algunes unitats de la columna van trobar-se de casualitat amb el Govern republicà que fugia de Madrid cap a València. Van interceptar al ministre Indalecio Prieto i alguns milicians van estar a punt d’afusellar-lo. El Comitè Nacional de la CNT ràpidament va emetre ordres de deixar-lo anar. De resultes d’aquest conflicte va dimitir el comitè de guerra, i se’n va designar un de nou format per Manuel Garcia, Pedro Flores, Pérez Navarro, Peñarroya, Manuel Benítez i J. Martínez.

La columna construiria un hospital de sang a Villaluenga (Toledo) que estava atès per metges vinguts de Catalunya. L’hospital va donar servei a tots els pobles del voltant creant petites filials on hi podien acudir tant els ferits del front com la gent del poble. La Sanitat Confederada (aquest era el nom que rebia) no es limitava només a la guerra sinó que portava a terme una tasca social.

Després de la militarització, que va tenir lloc entre març i juny de 1937, es va convertir en la 153 Brigada Mixta. El seu comandant era Antonio Sebas Amorós, i el seu comissari Francisco Señer Martínez, tots dos de la CNT. Els batallons (Números 609, 610, 611 i 612) estaven comandats respectivament per Antonio Ferrándiz García, Feliciano Llach Bou (àlies “Leal“), Francisco Fausto Nitti i Víctor Gómez Goiri. Tenia un diari de caire anarquista que es deia “Nueva Era“. El batalló 609 sortia de l’antic Ulises; el 610 de les centúries que decideixen militaritzar-se; el 611 del que quedava de Los Ciervos i De la Muerte; i el 612 de soldats de recluta i d’altres (una part de la Primera Centúria Roja, per exemple). La brigada va ser assignada a la 24 Divisió comandada per Miguel Vivancos, de CNT. Dels 32 comissaris de la brigada (a nivell de companyia, batalló, serveis o d’estat major), només dos no eren de CNT.

La militarització va comportar molta polèmica, quedant molt igualada la decisió [22]. Malgrat això, el bàndol antimilitarista va admetre la militarització a canvi del trasllat de la columna al Front d’Aragó i l’abandonament d’aquells que així ho desitgessin. Entre les baixes figuren noms coneguts del moviment llibertari com el de Joan Figueras, Ramon Casals, Josep Viladomiu, Josep Bach o Josep Ester i Borràs entre d’altres que s’integrarien a la vida de la rereguarda.

Durant el procés de militarització els llibertaris de la columna es van reorganitzar políticament a l’Agrupació Titanes Libertarios. Aquesta organització a nivell de batalló tenia la finalitat de controlar políticament l’antiga Columna Terra i Llibertat, de manera que controlaven el comissariat i també van arribar a imposar el nomenament de companys anarquistes per als llocs clau del batalló i de la brigada mixta. També tenia la missió d’evitar que es creessin classes i jerarquies, per exemple, negant-se a rebre privilegis per rang, com sous més alts o menjar especial, que socialitzaven entre tothom. A títol d’anècdota, al ferit de guerra Ignasi Codina [23] li van pagar un braç ortopèdic amb el diners que en teoria corresponien a l’oficialitat del batalló. La columna sempre es va negar a rebre un sou de la Generalitat, va preferir cobrar de les aportacions dels sindicats per mantenir l’esperit revolucionari propi d’un exèrcit de treballadors.

La Columna Terra i Llibertat estava acantonada a Binèfar i Monzon (Osca) durant el procés de militarització. Un altre batalló s’estava reorganitzant a Barcelona, a la caserna dels Doks. I així arribaria a l’època dels Fets de Maig, situada a la rereguarda. Diverses unitats confederals es van reunir a Barbastre per decidir la seva postura al respecte dels fets que estaven tenint lloc a Barcelona. El batalló Ulises juntament amb la 127 BM dirigida per Máximo Franco va estar a punt de caure sobre Lleida [24] per defensar la Revolució [25]. Les unitats de la caserna dels Doks (anomenada Espartacus durant la guerra) no van partcipar dels combats Fets de Maig excepte per defensar les instal·lacions d’un atac de la propera caserna Karl Marx.

Dins la 24 Divisió, dirigida per Vivancos, la 153 Brigada Mixta va combatre a la Batalla de Belchite on les unitats confederals van patir greus pèrdues ja que encapçalarien un assalt a Belchite, entrant el 28 de setembre. De poc va servir, ja que el poble estava totalment en ruïnes. De fet es considera que l’assalt de Belchite servia per distreure les tropes anarquistes molt descontentes amb la dissolució de les col·lectivitats agràries d’Aragó per part del general Líster que complia ordres del govern de la República.

Per aquella època Sebas va ser substituït al front de la brigada per Antonio Teresa Miguel, nét de l’anarquista Domingo Germinal. Teresa era basc i havia estat comandant del batalló confederal biscaí Isaac Puente fins a la caiguda de Biscaia i Santander sota les tropes nacionals. En aquest moment diversos militants perseguits a la rereguarda per la contrarevolució trobarien refugi a la brigada, com en Ramon Vila Capdevila.

Durant l’ensorrament del Front d’Aragó, a la primavera del 1938, la 153 Brigada Mixta es trobava just al bell mig de l’assalt franquista (sector Fuendetodos, el poble de Goya) i va quedar destrossada, retrocedint com va poder fins el riu Segre. Les restes es van reagrupar a Valdomà (Flores recorda que la Brigada semblava un campament nòmada). Com a càstig per la retirada el 19 d’abril va ser adjuntada a la 30 Divisió,comandada pels comunistes Galan i Mantecón. Teresa seria destituït com a cap de la brigada. Els estalinistes van efectuar tèrboles maniobres polítiques dins la brigada per assassinar o fer empresonar els comandants llibertaris dels batallons i de les companyies [26]. L’ocasió perfecta vindria el mes de maig a partir de l’assassinat del comissari de la brigada, el socialista Rigabert, quedant acusats els anarquistes amb un seguit de detencions i un afusellat [27].

El nou comandant de la unitat seria el comunista Antonio Núñez Balsera. Sota la seva direcció la Brigada va participar a la Batalla del Segre l’agost de 1938, utilitzada com a carn de canó i quedaria novament delmada aguantant durant 8 dies 7 atacs consecutius, amb un 30% de baixes. La gesta la capitanejaria el naturista llibertari Juan Asencio, capità de la 2a companyia de metralladores.

En definitiva, l’historiador llibertari Josep Peirats ajuda a relatar el destí de la Columna Terra i Llibertat, a costa de les decisions que venien de dalt, d’un àmbit que escapava a tota influència de la CNT:

[…] Al producirse el desastre de Aragón en la primavera de 1938 [en referència a la Brigada 153] siguió la misma suerte que la 24 División, que había sido privada de sus mandos. Seguidamente fue agregada a otras Divisiones que tenían mando comunista, hasta caer en la órbita de la 30 División. La jefatura de la Brigada y la mayoría de los mandos fueron alcanzados por la codicia comunista mediante una serie de maniobras cuyo estilo es inconfundible. Jefes y oficiales sospechosos de anarquistas eran destituidos, pasaban a la condición de disponibles o eran trasladados a otras unidades en frentes apartados. Bajo diversos pretextos habían sido desposeídos de sus mandos los comandantes Teresa y Leal [Feliciano Llach]. Este último había sido el héroe de la delicada operación a través del río Segre, efectuada en agosto de 1938, en apoyo de la ofensiva republicana del sector del Ebro. […]

El batalló que dirigia Llach havia aguantat una allau de foc gràcies a la companyia de metralladores dirigida per Asencio. La gesta li seria atribuïda a la direcció comunista de la 30 Divisió, que va aconseguir un seguit d’ascensos.

Un interessant relat sobre l’agitada vida de la 153 BM ens el dóna l’Àngels Casanovas en el llibre Miquel Carreras Costajussà [28]. Casanovas descriu les operacions militars de la brigada des de la Batalla de l’Ebre fins al replegament de la tardor de 1938. També narra diversos casos tèrbols que van tenir lloc a la brigada com la pròpia mort del protagonista i es fa palesa la degeneració de la guerra, sent evident la separació entre l’Estat Major i la tropa posant de manifest les borratxeres dels primers mentre la tropa passava tota mena de privacions, cosa que també relataria Flores.

Finalment, durant l’ofensiva franquista de Catalunya, la brigada va defensar primer Juncosa, després la Serra del Montsant, passant després a Igualada i per últim a Santa Coloma de Queralt. Les últimes notícies de la brigada es van tenir durant la defensa de Vic, el dia 26 de gener de 1939 [29]. Després la majoria dels seus combatents va acabar als camps de concentració de la Platja de Sant Ciprià, al Rosselló francès. Caldria afegir que mentre la majoria d’unitats republicanes es dissolien en el caos d’última hora, el batalló Ulises format per la Columna Terra i Llibertat, el «que no tenia disciplina», el que no era militar, encara tenia 400 combatents i va entrar a França unit [30].

Conclusions

Podem afirmar que la composició de les columnes anarcosindicalistes de la comarca eren la continuació de la generació obrera activa durant el cicle de 1931-36. Una part (minoritària) de la qual havia pres les armes en diverses ocasions a través dels comitès de defensa i les revoltes locals. Una altra (majoritària) havia sigut protagonista de les nombrosíssimes vagues que van partir, gairebé crònicament, les conques del Llobregat i el Cardener. No es pot concebre l’existència d’una gran milícia obrera sense un període previ de politització i organització a través de l’enquadrament sindical. Ni tampoc sense uns militants molt experimentats en accions insurreccionals de caire clandestí.

Miguel Gómez G.

Notes

[1] Els llibertaris tenien uns “Comitès Antimilitaristes” per enquadrar els soldats de reemplaç i una organització anomenada “Apoyo Mutuo” per organitzar els oficials afins a les idees anarquistes i d’altres socialment avançades (sobretot republicans federals). Per il·lustrar l’abast d’aquestes organitzacions dir que als combats del 19-20 de Juliol de Barcelona estan registrats 1 mort i 25 ferits d’entre membres de l’exèrcit amb carnet de la CNT. Les 26 baixes (per resistir-se a la sublevació) foren una proporció molt destacable de les 333 baixes totals confirmades de les forces militars de la batalla de Barcelona. Aquest fet podria ser extrapolable al batalló de Manresa, sense tenir una importància numèrica tant gran. Referenciat a, CASAS SORIANO, Just. Els Fets de Juliol de 1936 a Barcelona. Ed. Base. 2016.

[2] GUILLAMÓN IBORRA, Agustín. Insurrección. Las sangrientas jornadas del 3 al 7 de mayo de 1937. Ed. Descontrol. 2017. p. 85.

[3] Records d’Enric Grau. El grup estava format per Josep Corbella, Pedro Cano, Josep Camps (“Jep el de la pipa“), Soler, “Esmolet”, “Sevilla“, “Manolo” i el mateix Grau.

[4] SERRA, Jaume. 1988. p. 43.

[5] Solidaridad Obrera, 24/07/1931.

[6] FLORES, Pedro. 1981. p. 229.

[7] FLORES. 1981. p. 243. El Comitè estava format pels militants de la Federació Local de Sindicats de Manresa, Vicente Satina, Ramon Planas, José Soler Castella, Josep Aliet i “Jep” Campos dels sindicats de Sallent.

[8] El primer nom és una entrada de l’Encliclopedia del Anarquismo. Els altres dos són noms proporcionats per Pedro Flores. Fundació Anselmo Lorenzo.

[9] BARRIO ALONSO, María Ángeles. Anarquismo en Asturias 1890-1936. Universidad de Cantabria, 1986. Tesina. p. 460. Informació extreta de: Pleno de Madrid de julio de 1933, original mecanografiado, IISG. Fondo CNT, Paquete 93. B.1.C.1.7, film 262.

[10] Hi ha una disparitat d’opinions. Flores considera que la visita d’Albadatrecu i companyia era per la insurrecció del 8-9 de desembre, mentre que Enric Grau afirma que van venir a preparar la del 8 de gener de 1933. Sigui com sigui és obvi que per cada ocasió venia un delegat dels comitès de defensa de Barcelona que activava els grups de la comarca.

[11] Nosotros tenia una àmplia xarxa de contactes per tot l’estat i fins i tot dins de les forces de seguretat, a les casernes de soldats, als carabiners, a altres sindicats, etc., així com una relació directa amb els diferents comitès de defensa i grups d’acció del territori. Nosotros entrarà a la FAI a partir de 1934, un cop descartada definitivament la via insurreccional practicada entre 1932 i 1933.

[12] FLORES. 2003. p. 66.

[13] BACARDIT GAMISANTS, Miquel. 2012. p. 41.

[14] AMORÓS, Miquel. 2009. p. 76-77.

[15] GUILLAMÓN IBORRA, Agustín. Insurrección. p. 307-310.

[16] BONVEHÍ, Jordi. Biografia de Manuel Ruíz Cintas.

[17] Flores no la comptabilitza en les seves memòries, però aquesta centúria apareix al llibre La Guerra Civil a Catalunya (1936-1939), Vol. 2.: Una revolució en plena guerra on s’indica que hi havia 128 milicians de Sallent a la Columna Terra i Llibertat quan aquesta estava operant al Front de la Serra de Gredos. També apareix nombrada en els seus papers. Col·lecció Flores, Carpeta XI.

[18] Solidaridad Obrera, 12/09/36.

[19] FLORES. 2003. p. 161.

[20] FLORES. 2003. p. 353.

[21] ABAD de SANTILLÁN, Diego. 1977. p. 330 Aquesta versió la corrobora el milicià de la Columna Terra i Llibertat Jaume Cruselles (responsable de l’estadística de la columna) al Pèsol Negre, núm. 73, p. 16.

[22] FLORES. 2003. p. 147-148. Sobre la militarització Flores escriu:
El voluntariado ya es casi inexistente, al contrario, cantidad de voluntarios de los primeros días han causado baja, significando que si queremos, como debemos, continuar la guerra hay que movilizar (movilizar es imponer), obligar y esto sólo lo puede hacer el ejército. Por otra parte, no convirtiéndonos en ejército, y menguando el voluntariado, nuestra fuerza en armas acabaría en breve para quedar en cuadro debido a las bajas cuando se produjeran operaciones de envergadura. Es decir, que a la par que nuestras fuerzas armadas disminuían, las de los demás sectores políticos aumentaban mediante las quintas movilizadas. […] con toda la fuerza de mis sentidos era enemigo de la militarización. Pero, por otra parte estábamos inmersos en una cruel realidad, con la que difícilmente podía equilibrar los sentimientos y el deber, siendo esta vez víctima de lo segundo.

[23] Codina era membre de les Joventuts Llibertàries i del grup excursionista Endavant. Després va ser mestre racionalista i membre del CENU per ingressar a l’Exèrcit Popular de la República al ser cridat a files.

[24] FLORES. 1981. p. 251.

[25] FLORES. 2003. p. 159. “A pesar de mi juventud, no dejaba de aismilar la realidad de la situación, y si al igual que Máximo, que también era joven, me llamaba la acción, no dejaba de ver y comprender lo álgido de la situación y que responder a la provocación era la guerra civil en el área republicana, que indudablemente aprovecharía Franco para ganar la guerra“.

[26] PEIRATS, Josep. La CNT en la revolución española p. 212-216.

[27] Tal era la maniobra comunista per controlar o anul·lar les unitats dels llibertaris que el 17 d’octubre de 1938 els grups culturals de la 26 Divisió (ex-Columna Durruti) li van dirigir al Comitè Nacional una carta en termes enèrgics:
[…] El caso de la 153 Brigada es el mas próximo a nosotros… El despotismo de los mandos, constituidos por los peores elementos; la procaz actividad de los comunistas ha llegado […] a un extremo intolerable. Se trata de una cuestión de vida o muerte para muchos compañeros, militantes activos de nuestro Movimiento… Las últimas noticias […] no pueden ser más graves… Los compañeros de la 153 Brigada están dispuestos a vender cara su vida… La causa de los compañeros de la 153 Brigada es nuestra causa, la causa de los libertarios de la 26 División, por lo que significamos la posibilidad de que se vea colmada nuestra paciencia, caso de que a nuestros hermanos de la 153 les ocurra lo que a todos […] interesa precaver y evitar[…]” PEIRATS, Josep. Los anarquistas en la crisis política española. Pàgs. 244-245.

[28] CASANOVAS i ROMEU, Àngels. Miquel Carreras Costajussà (1905-1938). Biblioteca Serra d’Or. En parla de la 153 BM a partir de la pàgina 315.

[29] SBAHC. Consultat a: Història de la 153 Brigada Mixta. Referència extreta de ENGEL, Carlos. Historia de las Brigadas Mixtas de la República,1999.

[30] FLORES. 2003. p. 224.

Bibliografia

ABAD de SANTILLÁN, Diego. Porqué perdimos la guerra. Barcelona, Plaza & Janés, 1977.

ALOY, Joaquim i SARDANS, Jordi. Història Gràfica de Manresa. La República (1931-1936). Vol. 3. Parcir Edicions Selectes, 1990.

ALOY, Joaquim i SARDANS, Jordi. Història Gràfica de Manresa. La Guerra Civil (1936-1939). Vol.3. Parcir Edicions Selectes, 1990.

AMORÓS, Miquel. José Pellicer. El anarquista íntegro. Barcelona, Virus. 2009.

CASANOVAS i ROMEU, Àngels. Miquel Carreras Costajussà (1905-1938). Biblioteca Serra d’Or.

CASAS SORIANO, Just. Els Fets de Juliol de 1936 a Barcelona. Ed. Base. 2016.

FLORES, Pedro. Las luchas sociales del Alto Llobregat y Cardener. Edició del’autor,1981.

FLORES, Pedro. Memòries de Pedro Flores. A la recerca de l’ideal anarquista. Centre d’Estudis del Bages. 2003.

MERA, Cipriano. Guerra, Exilio y Cárcel de un anarcosindicalista. Ruedo Ibérico,1976.

ÍÑIGUEZ, Miguel, Enciclopedia Histórica del Anarquismo Español, Vol 3. FAL, 2008.

SERRA i CARNÉ, Jaume. El moviment obrer al Bages i Berguedà durant la Segona República. Centre d’Estudis del Bages, 1988.

Articles

BONVEHÍ, Jordi. Biografia de Manuel Ruíz Cintas. Website Històries Manresanes.

BACARDIT GAMISANTS, Miquel. Magí Gamisans “Gamis” un home del poble. Revista Dovella, 2012.

Als arxius

Notes d’Enric Grau. Papers de Pedro Flores, Carpeta VII, Biblioteca del Casino.

FORTICH, Ramon. Apuntes históricos de la Cardona bimilenaria e historiografía del 14 de abril de 1931 al 1 de febrero de 1939. Col·lecció Pedro Flores, Carpeta IX. Biblioteca del Casino de Manresa.

MAZAÑA i BOIX, Gonçal. Història del moviment llibertari a les comarques del Bages-Berguedà. Col·lecció Pedro Flores, carpeta I. Còpies dels Papers de Salamanca, consultats a l’Arxiu Comarcal del Bages.

Els anys 30 a Navàs

La borrosa frontera entre el republicanisme i l’anarcosindicalisme

Bona part del relat procedeix del llibre “Silencis. República, Guerra Civil i repressió franquista a Navàs (1931 – 1945)”. Aquest llibre de memòria històrica local, publicat en 2015, ofereix una informació fonamental per a comprendre les dècades de 1920, 1930 i 1940 en el municipi de Navàs. En la web de l’ajuntament de Navàs es pot llegir en pdf. Us animo a llegir-ho sencer, perquè val molt la pena.

Encara que el meu relat segueixi bastant el ritme del llibre, he afegit algunes aportacions de diversos arxius que he investigat. Les característiques de la vida soci-polítiques d’aquesta població eren especials, diferents de les d’altres pobles i, per tant, entenc que era necessària una difusió més enllà de l’àmbit local.

Navàs és un municipi de la comarca del Bages, en el centre de Catalunya. En els anys 30 tenia al voltant de 3.000 habitants. El seu nucli principal era un poble de nova construcció, dedicat a la producció tèxtil, que aprofitava la força del riu Llobregat. D’aquesta manera el municipi va anar pivotant des del nucli tradicional de Castelladral, eminentment rural, cap a Navàs, un barri de caràcter industrial. De fet, això mateix es tradueix del propi nom oficial del municipi, que passa de denominar-se Castelladral a Navàs en 1936. Mantindrà el nom durant tota la Guerra Civil. No obstant això, en 1939 el franquisme tornarà a reprendre el nom de Castelladral fins als anys 60.

Fins al segle XX el municipi es componia de diversos nuclis de tipus rural: Castelladral, El Mujal, Sant Cugat del Racó i Sant Salvador de Torroella. Com tants pobles de la comarca, la plaga de fil·loxera de finals del segle XIX va arruïnar a centenars de persones, que van haver de buscar-se la vida a la indústria. A partir de llavors, la zona rural es va despoblant en benefici de la part fabril. Així que van sorgir dos nuclis de població a partir de les noves fàbriques: Navàs i Palà de Torroella (aquest nucli, situat en el riu Cardener). D’una banda, a Torroella, en el riu Cardener, es van fundar dues fàbriques tèxtils: la de Palà de Torroella i la de Valls de Torroella, separades per només un quilòmetre. A Navàs, en el riu Llobregat, es va fundar Hilaturas Forcada, la fàbrica més important del poble. A mitjan anys 20 la fàbrica tenia uns 12.000 fusos, ocupant 250 treballadors i treballadores. En 1922 es va fundar l’anomenada Fàbrica Nueva. També va haver-hi una fàbrica de llançadores dels telers. Finalment, cal destacar una fàbrica de maons. Es pot apreciar una important proletarització del municipi, especialment durant els anys 20.

Silencis. República, Guerra Civil i repressió franquista a Navàs (1931 – 1945) 2015: p. 42

A nivell polític i social cal definir els dos bàndols que van sorgir al poble. Es tracta del bàndol dels propietaris i el dels republicans. El primer es vehiculava a través de l’Ateneu de Navàs i el Sindicat Agrícola. En canvi, el segon sector es va organitzar a través de la Cooperativa ObreraGermanor, fundada en 1913. D’aquesta cooperativa va anar sorgint un republicanisme que posava en qüestió tot el sistema polític de l’anomenada Restauració espanyola (1874-1923). Fruit d’aquest clima, en 1919 es va fundar el Centre Nacionalista Republicà de caràcter catalanista, però amb influències del republicanisme federal que era molt típic de la zona. En el Congrés Obrer del Teatre de la Comèdia de Madrid, al desembre de 1919, va assistir una delegació del Sindicat d’Oficis Varis de Castelladral que representava a 400 trabajadores[1]. Van ser moments d’auge per a la Confederació Nacional del Treball (CNT), que va ser qui va organitzar aquest congrés. Aquest sindicat es va desinflar en els mesos següents a causa de la crisi iniciada ja la tardor de 1919.

El Centre Nacionalista Republicà, per part seva, es va instal·lar al principi en el Cafè Llobregat, però en 1923 va poder construir un edifici propi i va instal·lar allí mateix una escola de caràcter racionalista. Enguany, 1923, serà un any clau, ja que la pròpia cooperativa va anar canviant de composició. En aquells dies se la coneixia com a Cooperativa Obrera “La Fraternitat”, nom oficialitzat en ferm en 1930. Però el més important per a la classe treballadora va ser la creació del Sindicat Únic de Treballadors (adherit a la CNT), en el local de la cooperativa. En els estatuts d’aquesta nova entitat sindical també figurava la necessitat de crear una escola racionalista per als fills i filles de la classe treballadora. Veiem una confluència d’interessos entre sindicalistes i republicans.

I així va arribar l’anarquisme al poble

No caminaríem errats si suposéssim que en els anys de 1910 alguns militants obrers del poble van tenir relació amb el obrerisme anarquista dels voltants. Seria molt rar que no hi hagués connexions personals. Però amb caràcter general, a Navàs, l’anarquisme va arribar de la mà del mestre racionalista Juan Teruel  Munuera i de la seva companya Emilia Martínez Munuera.

Juan Teruel va néixer en La Unió (Múrcia) en 1894. Es va relacionar en els cercles anarquistes del Madrid de principis de segle i va conèixer a Mauro Bajatierra i a Antonio Lozano Esteve, entre altres. En 1917 es va traslladar a Barcelona on va freqüentar els grups d’autodefensa obrera fins a la seva detenció l’any següent. En 1923 va arribar a Navàs per a fer-se càrrec de l’escola racionalista, acompanyat per la seva companya. És probable que existís una recomanació de Joan Puig Elias, mestre racionalista a Barcelona però natural de la pròxima Sallent. En aquests anys de la dècada de 1920 també van existir escoles racionalistes a Sallent, Balsareny o Gironella, tots pobles banyats pel riu Llobregat. Juan Teruel va començar fent classes per als fills dels cooperativistes i Emilia Martínez per a les filles. Un dels mestres de l’escola va ser Joan Call, que en els anys 30 va ser company de Palmira Viladomiu, filla del conegut militant Josep Viladomiu Vinyoles, traslladant-se llavors a Gironella a exercir a l’escola racionalista d’aquell poble.

Alumnes de l’Escola del Centre Nacionalista, amb Juan Teruel (dreta) i Emilia Martínez (esquerra). Fons familiar Josep Manubens Castellana. Apareix en Silencis…, p. 42

Aquest ambient subversiu enmig d’una Dictadura, com la de Primo de Rivera, va acabar cridant l’atenció de les autoritats. Al juliol de 1927 la policia va realitzar una batuda a Navàs, registrant la cooperativa i l’escola, i efectuant diverses detencions de militants del Centre Nacionalista i del Sindicat Únic. Va ser una batuda contra tota l’oposició al règim. L’escola va ser clausurada i Teruel i la seva companya van haver d’abandonar el poble. En 1930 totes aquestes entitats van tornar a obrir les seves portes. Teruel va tornar a exercir de mestre a Navàs fins a 1934, quan va ser acusat dels fets del 6 d’Octubre, i va haver d’abandonar novament la població. No ens avancem.

Com a anotació curiosa, cal recollir l’informe policial, que ens fa una descripció de la vida associativa del poble: “en el referit poble, bé sigui per política local o per interessos creats, existeixen dos bàndols, un partidari del Centre i un altre contrari a aquest, creient-se tots dos representants de l’ordre social”. Com es veu, parla del bàndol de la cooperativa i del bàndol de l’Ateneu.

L’informe fa notar la tensió que es palpava en l’ambient de Navàs i estableix que el detonant va ser l’enterrament civil de Ramón Riba Tresserra. Riba havia estat un dels fundadors del Sindicat Únic i membre de la Cooperativa “Germanor”. Ramón Riba havia intentat fundar en 1922 un Sindicat de l’Art Fabril i Annexos, però el Governador Civil no el va autoritzar. Així que l’any següent els sindicalistes van apostar pel sindicat únic. De Riba diu l’informe:

…les restes del qual la directiva va intentar fossin inhumats civilment la qual cosa no van poder aconseguir pel fet que el Ramón havia complert durant la seva última malaltia amb els deures d’un catòlic, però si bé l’enterrament es va efectuar catòlicament va causar la sensació de ser civil ja que els assistents a aquest, tant de la localitat com de les comarques de Manresa i Berga, molts d’ells coneguts per les seves idees avançades i en número d’uns 300 no van entrar a l’Església ni van portar a efecte cap acte (…) arribant a l’extrem de portar al capdavant de la manifestació un triangle amb el que tractaven de demostrar que era una manifestació ateu-anàrquica.

Llavors parla del Centre Nacionalista: “el repetit Centre des de la seva fundació ha estat un focus de sindicalisme i anarquisme i punt d’enllaç d’elements de les Comarques del Llobregat i del Pla de Bages”[2].

En els registres domiciliaris als dirigents del Centre van trobar premsa anarquista com a “Tiempos Nuevos”. L’informe policial atribuïa a Juan Teruel l’haver disseminat la “llavor anarquista” al poble. Per a llavors l’escola feia classes a 30 nens i 12 nenes i ja eren mixtes. En el torn nocturn hi havia altres 12 nens i 3 o 4 nenes.

El tancament de l’escola racionalista s’atribuïa a l’arribada del nou rector del poble, Josep Morta Soler, un home de profundes conviccions reaccionàries. Retinguem aquest nom.

Al juny de 1930 es va sol·licitar la re-obertura del Centre Nacionalista Republicà. La legalització va comptar amb l’oposició de l’Ajuntament. Encara així el Centre va cedir els seus locals a la cooperativa, que llavors va prendre definitivament el nom de Cooperativa Obrera “La Fraternitat” i aviat va reobrir l’escola. Amb l’arribada de la República tant la cooperativa com el Centre es van adherir a Esquerra Republicana de Catalunya (ERC).

L’arribada de la República


Amb l’esquerra il·legalitzada, tota la vida política es vehicula a través d’Unió Patriòtica, un partit únic de la dictadura de Primo de Rivera. És en aquest partit on té lloc un fet curiós. El secretari local del partit era Josep Maria Ballús, metge del poble. Durant el canvi de règim, a l’abril de 1931, es va passar al republicanisme. Però és que a la fi de la dècada anterior la policia informava de la presència de “simpatitzants de la cooperativa” en el consistori.


Les eleccions del 12 d’abril de 1931 van ser guanyades per una candidatura única, composta per propietaris agrícoles i alguns candidats afins a l’ateneu, però també de la cooperativa. No obstant això, Ballús va denunciar el resultat al Governador Civil i les eleccions van ser impugnades. Es van haver de repetir el 31 de maig, guanyant-se l’antipatia de les dretes. Així i tot l’Ateneu de Navàs va intentar evitar aquesta impugnació apel·lant al mateix Francesc Macià, parlant de si mateixos com a “republicans convençuts”. Les esquerres van conformar la Coalició d’Esquerres. I Ballús va ser qui l’encapçalava. Va ser alcalde durant uns pocs dies fins que va dimitir per a donar pas al seu company de coalició, Pere Prat Bernardich, que en aquell temps estava en la junta del Sindicat Únic de la CNT. En definitiva, a Navàs, l’alcaldia entre 1931 i 1933 va ser ocupada per un militant de la CNT, encara que sota les sigles de Coalició d’Esquerres (ERC).

Als pocs dies, el 18 de juny, es van presentar al poble quatre individus armats que deien ser policies. Deien venir a “posar ordre” davant el clima de tensions que havia suposat l’arribada de la República a Navàs. Així se li van presentar al’alcalde Ballús (que encara era alcalde). No obstant això, no eren policies. El poble ho va saber d’alguna manera i es van concentrar nombroses persones per a exigir que els expulsessin de Navàs. L’alcalde va cridar al govern civil de Manresa i aquests van enviar un grup de guàrdies que van detenir als quatre pistolers. Després es va saber que havien estat contractats en el Convent del Sagrat Cor de María de Barcelona. Havien arribat al poble acompanyats pel rector de Puig-reig (un poble veí), i que havien estat armats pel germà del rector de Navàs, anomenat Eduard Morta. En aquest clima van tenir lloc les eleccions a les Corts Constituents del 28 de juny de 1931, guanyades àmpliament per les esquerres. Mentrestant l’Ateneu de Navàs es va adherir a la candidatura de la Lliga Regionalista.

En aquells mesos, a Navàs, va començar a tenir rellevància la CNT. A l’agost de 1931 el Sindicat Únic comptava amb 1.000 afiliats. Van ser representats en el Ple Regional de Barcelona per Graner [3]. Era l’entitat més gran de la població. A nivell intern sempre va ser un sindicat afí a les tesis de la Federació Anarquista Ibèrica (FAI) i contrari a les dels Sindicats d’Oposició, treintistes[4], més moderats. Malgrat això, res no impedeix perquè tinguessin bones relacions tant amb ERC com amb l’acabada de constituir Unió de Rabassaires.

Malgrat tot seria atrevit dir que tota la CNT de Navàs era anarcosindicalista o anarquista. Queda clar que existia un component cenetista afí a ERC (i alhora els seus militants estaven afiliats a la CNT), de tal forma que entre les bases fins i tot podria arribar a ser numèricament majoritària aquesta tendència política. Per això el trentisme no va tenir la possibilitat de fer-s’hi amb el Sindicat Únic, com sí que va ocórrer als pobles veïns. De totes maneres, la crisi que va sofrir la CNT a Catalunya també va passar factura a Navàs, atès que en el Ple Regional d’abril de 1932 comptava amb 350 representats i en el Ple Regional de l’any següent amb 400. El representant de Navàs en tots dos comicis va ser Joan Sarri Rovira.

Aquí puc arriscar-me amb una hipòtesi: l’entorn social d’ERC a Navàs estava molt influït per un republicanisme de base federal, catalanista en certa manera, però seguidor del vell imaginari federalista. El seu component obrer veia natural estar en la CNT, que era l’organització que havien construït en aquell poble des de 1919. No volien participar en una aventura poc clara, com era l’escissió trentista de 1932-33, que provocava nombrosos problemes interns en molts sindicats de la comarca de l’Alt Llobregat, a la qual pertanyia Navàs. Alhora, el sector anarquista (vinculat a la FAI) no es preocupava de les qüestions polítiques dedicant-se al cultural i al sindicat. Així es pot explicar el fet que des de la CNT de Navàs mai s’esmentés la contradicció de tenir un alcalde afiliat a la Confederació, mentre que això va ser motiu de discòrdia a Castellbell i el Vilar, Monistrol de Montserrat o Gironella, llocs on alguns polítics d’esquerra havien militat – o militaven – en la CNT.

En la pràctica es tractava d’una aliança entre tots dos sectors (ERC i FAI), que va impedir la proliferació d’un trentisme que per lògica hauria d’haver arrelat entre els sectors de la CNT de Navàs que simpatitzaven amb ERC. El nexe d’unió era sens dubte la cooperativa. La situació de Navàs contrasta amb altres pobles de l’Alt Llobregat, com ara Callús, Castellbell i el Vilar, Gironella o el Pont de Vilomara i Rocafort, on existien bases cenetistes de tendència republicana que van passar a engrossir els Sindicats d’Oposició de la CNT.

Solidaritat Obrera, 15-11-1931, p. 6

En el capítol d’organitzacions llibertàries, sabem que una delegació de Navàs va participar en la creació de la Federació Intercomarcal de Grups Anarquistes de l’Alt Llobregat i el Cardaner. El nom del grup no ens ha arribat. També apareix aquest mateix grup en un estat de comptes fet per la Federació de Grups Anarquistes de Catalunya (en altres paraules, de la FAI) fet en 1931[5]. Al mateix temps, hi ha una Agrupació Lliurepensadora Ferrer i Guardia[6], que a la fi de 1931 va realitzar un acte a favor del laïcisme (veure imatge).

Ja hem vist que en aquest poble es barrejava el republicanisme i l’anarquisme, mancant més informació, aquesta entitat podria ser un nou pont entre totes dues tendències. En aquest acte públic van prendre part Jaime Ribas i Manuel Pérez, coneguts propagandistes de la CNT, així Joaquín Casablanca e Ysart Buls, que pensem que era un sobrenom (o els dos cognoms sense el nom) d’algun militant del poble. A l’octubre de 1933, s’informa en “Solidaridad Obrera” de la intenció d’obrir un ateneu propi al carrer Mariano Anglada[7]. El fet que la CNT romangués afí a la tendència oficial no implica que no existissin militants relacionats amb els Sindicats d’Oposició, com va ser el cas de Josep Ratera i Josep Besora, que enviaven cotitzacions per al setmanari “Sindicalismo” de Barcelona o “El Trabajo” de Manresa[8].

Els fets revolucionaris de gener de 1932 no van tenir repercussió a Navàs. Encara així molts patrons van aprofitar la derrota de la revolta per a rebaixar els salaris i acomiadar uns certs militants sindicals.

En canvi, l’any següent, el 8 de gener de 1933, va tornar a haver-hi una insurrecció de caràcter anarquista. Aquesta vegada a penes va tenir repercussió a la comarca, llevant Sallent, on els revolucionaris van assaltar la caserna de la Guàrdia Civil. Després els guàrdies van atacar el local dels sindicats causant dos morts. A Navàs un grup de revolucionaris van atacar a la parella de la Guàrdia Civil que patrullava el poble, fent-los fugir. Aviat van volar alguns pals de la llum per a tallar el corrent elèctric del poble i van atacar l’ajuntament amb bombes casolanes. Els regidors d’ERC, acompanyats del somatén, es van atrinxerar dins intentant defensar l’edifici amb les seves armes. De resultes d’aquests fets va ser detingut Pascual Sensada, de 19 anys.

La següent sessió de l’ajuntament va ser tempestuosa. ERC es va dividir en dues parts, acusant una d’aquestes parts a l’alcalde d’haver-se inhibit en els fets, perquè en realitat feia costat als insurrectes. L’alcalde Pere Prat Bernardich, es va defensar dient que no va anar a defensar l’edifici consistorial perquè no disposava de cap arma. El cas és que el seu argument no va convèncer a ningú i va haver de dimitir. El seu càrrec el va ocupar Joan Escudé Niubó, també d’ERC, però d’un sector més moderat. La ruptura dins d’ERC va romandre en el temps. Posteriorment Escudé serà un dels fundadors del PSUC, en 1937.

Entre els conflictes latents al poble, d’aquesta primera part de l’època republicana, de nou ens trobem amb un conflicte que implicava el rector. Es tractava de la gestió del cementiri. L’ajuntament pretenia aplicar la legalitat constitucional, que implantava el laïcisme, i per això va assumir el control del cementiri. A això s’oposava l’església, sota la figura del rector Josep Morta, que es va negar a lliurar les claus a les autoritats municipals. L’ajuntament va municipalitza els cementiris de Navàs i el de Palá de Torroella.

Un altre conflicte, que ajuda a veure quin caràcter tenia el consistori de Navàs sota l’alcaldia de Prat Bernardich, és el conflicte del consistori amb la guàrdia civil. En 1932 van arribar quatre parelles de la guàrdia civil i un superior al poble. Se suposava que el consistori, per llei, s’havia d’encarregar de la seva manutenció i allotjament. A l’abril l’ajuntament es va queixar al governador civil, Anguera de Sojo, que no podia fer-se càrrec d’aquestes despeses, atès que s’estava centrant en l’assistència social i combatre l’atur forçós. A més, al·legava que la unitat de la guàrdia civil havia arribat al poble a requeriment de persones alienes al consistori. Amb això es van desentendre de la seva manutenció. Això va provocar que la guàrdia civil aprofités qualsevol motiu per a fer-se notar. Per exemple, al desembre de 1933 van dur a terme un registre de la Cooperativa, provocant les queixes del llavors ex-alcalde Prat Bernardich.

A més d’aquests guàrdies existia al poble un somatén, controlat per elements reaccionaris. En 1934 l’ajuntament va posar al capdavant membres d’ERC per a revertir aquesta situació.

El bienni negre

La crisi en el partit que governava el poble aviat palès a mitjan 1933. Al novembre de 1933, en les eleccions generals, van triomfar les dretes. Va ser la primera vegada que les dones podien votar i això el van poder aprofitar en alguns casos les dretes, donada la major influència de l’església en la població femenina. O això es deia llavors. Ja hem vist que l’esquerra va quedar afeblida i això és un factor més que suficient perquè es redueixi el seu atractiu entre la població.

En les eleccions municipals del 14 de gener de 1934, va triomfar la coalició de dretes anomenada Ordre i Administració. Les esquerres anaven en la coalició Fraternitat Cultural Republicana. El nou alcalde va ser Ramón Serra Camps. Aquest ajuntament es va dedicar a demolir la credibilitat de l’anterior consistori acusant l’ex-alcalde Vaig escudar de “falta de moralitat administrativa”. A partir de llavors hi ha un augment de la pressió policial sobre la població.

En poc temps la tensió va tornar a créixer al poble, i en ocasió de la Festa Major la cooperativa va repartir fulls volants demanant el boicot de les festes. L’ajuntament va destituir el seu secretari, Sixto Rebordosa, pertanyent a Estat Català, que havia estat un dels impulsors d’aquest boicot.

Sigui com sigui, la situació en tota Espanya era altament explosiva. La Revolució del 6 d’Octubre de 1934 va tenir impacte en nombroses localitats, entre elles a Navàs. Aquell dia el consistori estava reunit per a tractar l’expulsió de Rebordosa a qui estaven acusant de dirigir un “moviment revolucionari” contra l’ajuntament. Aquest ple es va produir a la mateixa hora de la proclamació del “Estat Català” per part del president de la Generalitat, Lluís Companys.

Llavors els revolucionaris –una vegada assabentats de la situació de Barcelona– van prendre l’ajuntament, van hissar la bandera catalana i van constituir un comitè revolucionari, encapçalat per militants d’ERC i de la Cooperativa. El president va ser Ramón Sala Blesa (el líder de la minoria d’esquerres a l’Ajuntament) i el secretari Casimiro Ambrós (president de la cooperativa). A continuació, van deixar anar-se a les seves cases als regidors de dretes, que van quedar exposats a les ires de la munió que s’amuntegava a les portes del consistori. Els regidors van ser acompanyats a les seves cases per membres del comitè revolucionari per a evitar mals majors.

No obstant això, entre la munió algú va nomenar el capellà. Es van inflamar els ànims. A continuació, algú va portar uns bidons de petroli de la cooperativa. Amb ells es va cremar l’església. Un dels assaltants va quedar atrapat dins de l’església. Això en lloc de fer recapacitar a la munió el que va fer va ser exaltar encara més els ànims contra el rector Josep Morta. Així que van anar a buscar al capellà al seu domicili. En els moments en els quals va ser envoltat per la multitud estava acompanyat pel jutge del poble, Pere Codina Bernardich, qui va declarar en el judici que en aquells moments li va passar una bala entre les cames. Però una altra de les bales va aconseguir al rector, ferint-lo de mort. Així doncs, es va tractar més d’un linxament espontani que no d’un assassinat premeditat. El component anticlerical de les revoltes catalanes era una constant. Però és que a més, l’odi d’una part del poble contra el rector venia des de lluny, com ja hem vist. I no sols això, si no que trobaven motius contínuament: pocs dies abans, el capellà li havia insistit a la família d’industrials Vidal, que tenien la fàbrica Cal Vidal a Puig-reig, que fessin una selecció de treballadors segons les seves idees religioses, acomiadant als no creients.

Com ens podem imaginar, la repressió d’aquests fets en els dies següents va ser brutal. El poble va ser pres per la força pública i 45 persones van ser detingudes. El rector va ser convertit en un màrtir de les dretes i de l’església catòlica. Altres 11 persones van ser acomiadades de la fàbrica Hilaturas Forcada. Entre els detinguts figuraven membres d’ERC i Unió de Rabassaires (Manel Alsina Parera, Pere Codina Bernardich, Pedro Casals, Francesc Obradors, Sixte Rebordosa o Ramon Sala Blesa, entre altres), de la cooperativa (Casimiro Ambrós Esquius i Juan Teruel Munuera, entre altres) i de la CNT (Miquel Obradors Mas, Josep Ribera Camprubí, Joan Sarri Rovira i Pascual Sensada Perramon)[9]. A dos detinguts se’ls va aplicar una pena de desterrament. En aquell moment diversos membres destacats de les forces d’esquerra van abandonar el poble. Ni tan sols van tornar després de l’amnistia de febrer de 1936, si no que van esperar a juliol per por de les represàlies.

A partir de llavors l’ajuntament va quedar sota el control de les dretes. En el cas de Navàs, la victòria del Front Popular no va significar el retorn de les forces d’esquerra a l’ajuntament. Això va ocórrer el 12 de juliol de 1936, és a dir una setmana abans de la guerra. En aquell ple s’acusava la dreta d’haver exclòs nombrosos veïns del cens electoral per haver participat en els successos de 1934.

Pel que respecta a la CNT, veiem que també li va costar reconstruir-se. Es va començar a reunir al març de 1936, i va formar una comissió de reconstrucció, composta per Ramón Molgosa, José Capdevila i Gabriel Cardona. El sindicat únic va reobrir el seu local en la Carretera de Berga, núm. 7. Van participar en el Congrés de Saragossa, cotitzant solament per 140 membres, la qual cosa indica la crisi que patia aquest sindicat. El 4 de juny van realitzar un míting en el local d’ERC, anomenat el Cafè Mercantil, on es van centrar en la reconstrucció del sindicat i en qüestions del ram tèxtil. El 27 de juny es pot considerar que el sindicat ja estava plenament reconstruït, ja que van fer un míting d’afirmació sindical en el local de la Cooperativa La Fraternitat”.

La població estava sotmesa a un enorme atur obrer. Les fàbriques tèxtils, a més, havien reduït la setmana laboral a solament quatre dies.

A més de la CNT, en aquells mesos també va realitzar actes el sindicat de contramestres “El Radium”, que durant la guerra va ingressar en la CNT. També es va mostrar activa per primera vegada la UGT. Però ho va fer en la colònia de Palà de Torroella, la fàbrica de la qual, per la seva proximitat, va quedar sota la influència de la UGT de Súria, que va fer mítings a l’abril de 1936. En aquesta colònia la CNT no va arribar a organitzar-se fins ja començada la guerra.

Arxiu Municipal de Navàs – Comunicacions amb l’ajuntament, 1936. Carta de CNT a l’ajuntament.

La guerra civil

Com en tants altres pobles els dies que van seguir el cop d’estat militar van ser de gran incertesa. A nivell municipal es va aplicar ràpidament, en la sessió del 26 de juliol, el decret de la Generalitat pel qual s’expulsava de l’ajuntament a tots els regidors no afectes al Front Popular. Això implicava que el consistori quedava en mans de l’esquerra, que recordem, provenia de la candidatura de les municipals de 1934, Fraternitat Republicana. El consistori llavors va ser ampliat amb nous membres d’ERC i els Rabassaires i el nou alcalde va tornar a ser Ramón Sala Blesa, que acabava de retornar del seu “exili” a Barcelona, on s’havia traslladat al perseguit arran dels fets de 1934.

Al mateix temps es va constituir el Comitè Revolucionari Antifeixista, que va dominar la CNT. En el comitè també hi havia membres d’ERC i dels Rabassaires. Aquest comitè es legitimava a partir d’un altre decret de la Generalitat, publicat el 21 de juliol. El primer que va fer aquest comitè va ser controlar els punts estratègics del poble (les fàbriques, el ferrocarril i les carreteres) i recuperar totes les armes que poguessin trobar. Això implicava desarmar el somatén i registrar els domicilis de les persones vinculades amb la dreta. En aquest sentit el dia 22 va tenir lloc un intens tiroteig en la Colònia Vidal. El comitè pensava que hi havia elements de dretes amagats, però segons la Causa General va ser un tiroteig entre els mateixos milicians que estaven disparant des de diferents direccions. El clima de nerviosisme els va ajudar a caure en l’error.

En canvi, aquest mateix dia 22, en la carretera cap a Viver i Serrateix, va tenir lloc un tiroteig amb 6 tradicionalistes (carlistes) que fugien del poble i volien saltar-se un control. En aquest cas, un milicià va resultar ferit. Per tant es demostra que en aquells dies tots dos bàndols estaven armats. En la Causa General de la pròxima Gironella, s’explica com els tradicionalistes s’havien reunit armats amb la intenció de fer-s’hi amb el poble, però davant el fracàs de la revolta militar a Barcelona, van descartar aquesta possibilitat i van fugir. És lògic esperar petits grups similars en altres poblacions pròximes, no gaire ben preparats ni armats, però predisposats a actuar en cas que haguessin guanyat els seus a Barcelona.

A continuació, va esclatar l’onada anticlerical que va recórrer tota Espanya. Totes les esglésies del municipi van ser assaltades per grups de milicians. Segons els sumaris militars, el mateix dia 19 de juliol van cremar les esglésies de les colònies industrials de la Ametlla de Merola, Cal Vidal, Cal Pons, la colònia Manent i també la de Navàs. Amb la destrucció de l’església també es van cremar els arxius parroquials. El dia 21 es va produir una segona onada de crema d’esglésies, aquesta vegada provocada pels milicians de Súria, que van cremar les esglésies i ermites de la zona rural del municipi, començant per les de la seva pròpia zona rural i arribant a Castelladral. Dies més tard van volar les campanes de l’església de Castelladral amb dinamita. El mateix dia 23 es van cremar les esglésies de la colònia Palà de Torroella, suposadament també per milicians de Súria. No obstant això, en Palá la situació no va aconseguir els nivells de violència de Navàs, pel que sembla per influència de Joan Peramiquel Sivila, líder de la UGT local. El dia 25 els milicians de Navàs van realitzar una expedició contra Viver i Serrateix, cremant les seves esglésies i executant un mestre de dretes. En els judicis de la postguerra es parlava que van ser una cinquantena de milicians armats muntats en un camió i dos cotxes. Els milicians consideraven que les accions d’aquest tipus eren un acte de guerra.

Però el que va quedar instal·lat en la memòria popular van ser els 23 assassinats de la guerra[10]. Navàs va patir una proporció d’assassinats per habitant del doble que la mitjana de Catalunya. En aquest cas, i a diferència d’altres llocs, va ser executat només un religiós, i la majoria dels assassinats van tenir a veure amb el sector del tèxtil. Malgrat això en la Causa General també apareixen entre les víctimes un metge, un propietari rural, un mestre i un constructor. La gran majoria eren membres de la CEDA o tradicionalistes. El fet més greu va ser la saca de la presó de Manresa de 6 presos. El dia 15 de setembre van ser trets de la presó per milicians de Navàs i van aparèixer morts l’endemà en la carretera entre Sant Vicenç de Castellet i Castellbell i el Vilar. Per aquesta causa, després de la guerra, es va executar a una persona a el Camp de la Bota. Un altre acte d’execució massiva va tenir lloc el 13 de febrer de 1937. Aquest dia van aparèixer assassinats a Montcada i Reixac els 4 fills homes de l’amo de Hilaturas Forcada.

També es van establir impostos de guerra sobre els propietaris i les persones de dretes. Això va ser comú a tota la zona republicana. L’esforç de guerra es pagava també amb el que es requisava als partidaris de l’enemic i als rics.

A més, les diferents entitats antifeixistes del poble es van confiscar dels edificis més rellevants de la població. Així doncs, la CNT es va instal·lar en el convent del patronat de San José que es van encarregar de renovar. En Palà es va ocupar la Torre de l’amo, anomenat Joan Palà Claret. La seva luxosa casa va ser la seu del comitè i del Socors Vermell Internacional. En Palà també es va confiscar una botiga del dretà Ignacio Servet, quedant a partir de llavors com a seu de la Cooperativa Obrera “El Clavell”.

Secció Pagesa de la CNT de Navàs. 1937. CDMH – PS-Barcelona, 920, 1, 23]

Totes les fàbriques van ser col·lectivitzades, com a Hilaturas Forcada i la Fàbrica Nova. En ambdues, els directors es van quedar treballant en l’empresa com a escrivents. Es van col·lectivitzar les fàbriques Indústries Palá, la fàbrica rajolera, la fàbrica de la colònia de la Ametlla de Merola, la fàbrica de Castellet, la colònia Soldevila, el ram de la construcció, el dels sastres o les feines agrícoles. També es van col·lectivitzar els boscos, que van ser cedits per al seu tala. I va aparèixer una petita col·lectivitat agrícola[11]. Amb això també es van augmentar les hectàrees de regadiu, amb el que es tractava de pal·liar la falta d’aliments bàsics. Tots els camions van ser utilitzats per les col·lectivitats i per l’Ajuntament. Finalment, caldria esmentar que totes les ràdios de les persones de dretes van ser confiscades quedant com a dipòsit a l’Ajuntament. La Cooperativa “La Fraternitat” va augmentar el seu personal i la seva influència i, a més, va aparèixer una altra cooperativa en Palà, com ja vam veure abans. Com veiem, en unes poques setmanes es va produir un canvi de model econòmic i social molt radical.

El 14 octubre de 1936 es va constituir un nou Ajuntament, conjuminant també el comitè. A principis de mes aquests comitès revolucionaris havien quedat dissolts per decret de la Generalitat. Però en el mateix ple de constitució del nou consell municipal es va impugnar l’ajuntament, considerant-los com una estructura caduca impròpia del moment revolucionari que es vivia. Així i tot, l’ajuntament va quedar constituït per consellers d’ERC (Ramón Sala -alcalde-, Joaquim Ginesta i Bartomeu Ponsroda), Rabassaires (Joan Mas) i de la CNT (Ramón Molgosa, Miquel Solà i Pere Prat[12]). No existien altres partits al poble. Però atès que era obligatori incloure altres partits i sindicats (com la UGT) aquesta composició va donar peu a conflictes polítics. De seguida la UGT va denunciar davant la Generalitat que no es donés entrada als dos consellers que els corresponia. L’ajuntament, per part seva, va contestar que havia cregut que els consellers ugetistes de Palà no podrien prendre possessió.

En aquells moments s’acabava de formar el PSUC en Palà de Torroella i encara no ho havia fet a Navàs. El partit es formarà definitivament al desembre de 1936 i, el 29 de gener de 1937, aconseguiran que l’ajuntament accepti els seus dos consellers. Es tractava de Joan Peramiquel Sivila i de Salvador Bonals Ferrer, tots dos de Palà de Torroella.

Fins a març de 1937, la CNT va dominar la conselleria de defensa. La controlava Ramón Molgosa. Això li donava la potestat de triar qui podia tenir armes i qui no. Li donava la capacitat d’organitzar milícies per al front. Fins i tot podia requisar edificis. Aquesta situació va acabar el 10 de març.

Encara que va haver-hi diversos canvis de composició de l’ajuntament durant 1937, el més important va tenir lloc al febrer de 1938. L’alcalde Ramón Sala va haver d’abandonar el seu lloc en ser cridat a files. Va ser substituït per Vicenç Marsà del seu mateix partit.

Des del principi va haver-hi molta hostilitat entre el PSUC i la CNT. En Palà, els comunistes, dominaven la situació i des de Navàs se’ls feia el buit. En canvi, en el mateix nucli de Navàs a penes tenien presència. El PSUC d’aquest lloc va ser fundat per Joan Escudé Niubó, que havia estat alcalde per ERC. Va trencar amb el seu partit per ser aquest massa afí a la revolució i va posar en marxa el nou partit. De seguida va ser detingut per una qüestió trivial, la qual cosa accentuava encara més les seves postures contrarevolucionàries. En sessió del 20 d’agost de 1937, la UGT-PSUC va triar a Escudé com a conseller a l’ajuntament, la CNT va protestar argumentant que Escudé havia obstaculitzat el procés revolucionari. La CNT ho acusava d’haver estat d’Unió Patriòtica en els anys 20, d’arribar a l’alcaldia en 1933 de forma poc ètica, d’haver atacat verbalment a la CNT o al mestre Juan Teruel, de voler formar el Partit Radical després del 6 d’Octubre, i de no haver-li-ho vist el 19 de juliol. Sigui com sigui, la UGT havia aconseguit créixer a partir de tota la gent contrària a la revolució.

En resum, la UGT no comptava amb més de 300 afiliats, la majoria en Palà de Torroella, mentre que la CNT ja tenia uns 1.200 a l’octubre de 1936 [13]. Els comicis als quals havia assistit la CNT de Navàs, celebrat a Barcelona el 10 i l’11 d’octubre, tractava sobre l’educació i l’ensenyament en la nova societat revolucionària. A més, van assistir al ple grups anarquistes, ateneus i federacions de grups. Entre el llistat d’assistents figura el grup “Rayo Libertario”, amb 8 components. A més d’aquest grup de la FAI, a Navàs existia una agrupació de Juventudes Libertarias, amb 104 components[14]. No hi ha notícies de grups de Dones Lliures i es dedueix que el component femení s’organitzava dins de les joventuts. Aquests números eren bastant superiors als que tenien ERC o el PSUC.

Informe de la situació de Navàs, 1938. Fet per la Federació Local de la CNT. pàg. 1. Arxiu Comarcal del Bages, Papers Recuperats del Franquisme que són que es troben en el ACBG

Informe de la situació de Navàs, 1938. Fet per la Federació Local de la CNT. pàg. 2. Arxiu Comarcal del Bages, Papers Recuperats del Franquisme que es troben en el ACBG

Pel que respecta a les milícies, des de Navàs es van organitzar petits grups que van ser enviats al capdavant segons la seva preferència. En 1936 van sortir uns 27 voluntaris de la CNT, 12 d’ells per a la Columna Terra i Llibertat i 11 per a la Columna Hijos del Pueblo (que integrava al seu torn la Columna Durruti). En aquest llistat figuren dues dones, com a infermeres, Elvira Moliner Villalba i María Llorca Estruch, que es van anar amb la Columna Terra i Llibertat. En total, 144 mossos van ser reclutats en sis lleves diferents. El total de morts en acció de guerra del municipi va ser de 37, pertanyent 9 al bàndol franquista. La majoria va morir en 1938 al front d’Aragó i al front del Segre. Destaquen els germans Antonio i Pedro Branzuela ¡ Conangla, tots dos de la CNT.

Llistat de milicians a dia 28-11-1936. Arxiu Municipal de Navàs – Milícies Antifeixistes, 1936

Final

El terme de Castelladral-Navàs va ser conquistat per les tropes nacionals el 29 de gener, encara que tres dies abans havia caigut Sant Salvador de Torroella i les seves colònies obreres. En el registre civil del poble apareixen tres morts en aquells primers dies de l’ocupació. Entre ells estava Josep Maria Ballús, de qui parlem al començament de la Segona República. Sens dubte era un acte de represàlia. A continuació, es constitueix un ajuntament d’acord amb els postulats franquistes, es crea la Falange, es reconstrueixen les esglésies, es depura les administracions públiques i una infinitat de canvis més.

Es calcula en uns 88 ciutadans de Navàs (encara que podrien ser més) els que van ser condemnats a treballar en els batallons de treball. 17 d’ells van ser jutjats i sotmesos a llargues condemnes. Uns 10 presos van morir per les dures condicions de vida a les quals es van veure sotmesos. Finalment 5 ciutadans de Navàs van ser executats a el Camp de la Bota: Miquel Camprubí Arderiu, Joan Castellana Planas, Miquel Solà Camprubí, Domingo Padró Valldaura i Vicenç Valls Manubens. Solament l’últim, Valls, pertanyia al PSUC i als Rabassaires, la resta eren tots de la CNT. En total la guerra li va costar al municipi 81 vides.

Conclusions

El cas de Navàs ens demostra un obrerisme molt mobilitzat i, en bona part, preparat per a la revolució social que va tenir lloc en 1936. Si bé, la població no es va implicar en els fets revolucionaris que van recórrer la comarca entre gener de 1932 i desembre de 1933, com altres pobles de la comarca, els fets d’Octubre de 1934 van marcar un punt d’inflexió. La dura repressió que va seguir a aquella revolta i la sensació de viure sota un règim opressiu en 1935 van ser els detonants per a una duríssima “repressió roja” en l’estiu de 1936, molt més intensa que altres poblacions de la zona.

D’altra banda, a Navàs es dóna una confluència entre un republicanisme molt avançat i un sindicalisme revolucionari. De fet, podem constatar un cert transvasament de militants des del republicanisme cap a l’anarcosindicalisme. Les condicions estaven posades ja en els anys 20, però el detonant va ser la figura d’un mestre racionalista d’idees anarquistes. Podem destacar la importància de militants d’aquest tipus en moltes poblacions petites, que ajudaven a donar forma a una ideologia entre aquells obrers que buscaven idees noves. Un altre punt d’unió va ser la cooperativa obrera, autèntic espai de relació i de difusió de les noves idees. Tot això va influenciar al sector republicà més obrerista, que el va portar al sindicalisme revolucionari. Finalment, destacar que aquest republicanisme mai va veure amb mals ulls la revolució social. De fet, va treballar per ella.

Afegeixo una última anotació, el Fons Renée Lamberet (caixa 14AS519), guardat en el Institut Français d’Histoire Sociale de París, promet nova informació sobre Navàs com es pot veure aquí. Espero poder consultar-ho algun dia.

Notes:

[1] Pere Gabriel, Classe Obrera i Sindicats. Tesina doctoral del autor. Universitat de Barcelona, 1981. p. 412.

[2] Tota aquesta declaració es recull en Silencis… op. Cit, p. 40-41

[3] Soldaridad Obrera, 04/08/1931. p.2

[4] El trentisme ve del Manifest dels Trenta, llançat en agost de 1931 per diverses figures de la CNT como Ángel Pestaña o Juan Peiró. Denunciaven el aventurisme y la falta de preparació de la FAI que, al seu judici, amenaçava con desbaratar el treball de reconstrucció de la CNT.

[5] Tierra y Libertad, 5/09/1931

[6] Solidaridad Obrera, 15/11/1931.

[7] Firma la nota Gabriel Cardona. “Solidaridad Obrera”, 17/10/1933

[8] Noms extrets per l´autor d´aquest article de la premsa confederal relacionada amb la comarca del Bages.

[9] Per veure una llista completa dels detinguts de 1934 veure, Silencis…, 2015: 112-115.

[10] El llistat, amb explicacions de cada cas, es pot trobar en Silencis…, 2015: p. 138-141.

[11] Dada per a la Plenària Regional de Camperols de la CNT. CDMH- Salamanca – Política Social – Barcelona – 920, 1, 23. Per l´any següent declaraven 45 afiliats camperols.

[12] Es tracta de Pere Prat Bernardich, qui fos alcalde de Navàs en 1931-33. Ara era conseller representant a CNT.

[13] Assistentes al congres regional de Sindicats i grups anarquistes. “Solidaridad Obrera”, 10/10/1936, p. 10

[14] Garangou, Sonia. Les Joventuts Llibertàries de Catalunya (1932-1939). Gregal, 2017. p. 339

Bibliografía:

Jordi Algué, Miquel Arceda, Ester Llobet, Rossend Sellarés i Arcadi Vilà. Silencis. República, Guerra Civil i repressió franquista a Navàs (1931 – 1945). Ajuntament de Navàs, 2015.

Gabriel, Pere. Classe Obrera i Sindicats. Tesina doctoral de l’autor. Universitat de Barcelona, 1981.

Garangou, Sonia. Les Joventuts Llibertàries de Catalunya (1932-1939). Gregal, 2017.

Gómez Casas, Juan. Historia de la FAI, Fundación Anselmo Lorenzo, 2002.

Gómez, Miguel. Teixint la història en roig i negre. L’anarquisme a l’Alt Llobregat i Cardener, Centre d’Estudis Josep Ester i Borràs, 2019.

Premsa:

El Trabajo. Arxiu Comarcal del Bages

El Pla de Bages. Arxiu Comarcal del Bages. Diputació de Barcelona. Trencadís

Solidaridad Obrera, Números dels anys 30. CEDALL hemeroteca digital. Arxiu Històric Solidaridad Obrera
http://cedall.org/Documentacio/Catala/cedall103503000_Solidaridad%20Obrera.htm

Arxius:

Arxiu Municipal de Navàs.

Arxiu Comarcal del Bages, Manresa.

Centre Documental de la Memòria Històrica, Salamanca.

La CNT de Castellbell i el Vilar durant els anys 30

Del republicanisme a la revolució social

La vida dels pobles sovint queda relegada per la història amb majúscules que emana de les grans capitals. Quant a la memòria històrica el gran pes que té Barcelona eclipsa el que va poder succeir a les comarques, sovint amb característiques pròpies (tradicions polítiques, personalitats, correlació de forces, etc.). Si a més es realitzen estudis poblo a poble, les casuístiques són encara majors i més diverses. Concordo plenament amb el que afirma Agustín Guillamón, que en el 36 “van existir diverses CNTs”.

En aquest sentit vull portar a la llum la història del moviment obrer d’una petita població catalana, Castellbell i el Vilar. Es tracta d’un municipi de la comarca del Bages, banyada pel Llobregat. Com tants altres pobles aquest va ser un dels quals van acollir colònies tèxtils. Les fàbriques de la Bauma, el Borràs o el Burès van ser de tal importància que van marcar per sempre la fisonomia del poble. De fet Castellbell i el Vilar és un poble amb diversos nuclis, no sempre confrontants, sovint bastant separats entre si. En els anys 30 tenia uns 3.000 habitants.

Com és conegut, la industrialització va portar amb si el naixement del moviment obrer. En el cas de Castellbell, les seves primeres aparicions en escena van tenir lloc en 1871 amb l’adhesió de la plantilla de la fàbrica de la Bauma a la Federació de les Tres Classes del Vapor. Al seu torn aquesta federació seria part de la Federació de la Regió Espanyola, adherida a la Internacional. Les Actes de la Primera Internacional indiquen que l’any següent la secció del poble tenia 202 federats. El poble va tenir també una important participació en les vagues de 1890 també sota la direcció de les Tres Classes del Vapor[1]. Algun anarquista ja existiria a partir d’aquella època, ja que el periòdic La Tramontana de Josep Lluís Llunas va rebre algunes cartes des d’allí relatant la vida quotidiana.

A partir del canvi de segle la Federació de les Tres Classes del Vapor va ser substituïda per la Federació de l’Art Fabril i Tèxtil i des de Castellbell i el Vilar es van enviar delegats. Aquesta organització sectorial va ser absorbida per la Confederació Nacional del Treball en la dècada de 1910 al 1920. De fet en el Congrés de la Comèdia de Madrid (desembre de 1919) consta una secció de Monistrol-Castellbell amb una afiliació de 1.200 persones[2]. Quant a grups anarquistes no es té notícies de cap anterior a 1930, encara que sí que van proliferar pels pobles veïns.

Després de la proclamació de la Segona República es va crear un Sindicat Únic de Treballadors (SUT) de la CNT en assemblea del 12 de juliol de 1931. La primera junta va tenir com a president a Valentí Casajuana Serrahima, vicepresident Esteve Biosca Sánchez, secretari Pau Caballol Reguant, sotssecretari Ignasi Soler Santaeularia, tresorer, Andreu Vilatarsana Castells, comptador, Estanislao Anguita Carrasco, vicecontador, Josep Alsina Codina, bibliotecari Ginés Jódar Belmonte i vocals, Josep Puig Oller, Ramon Valette Casaponsa i Jaime Avilés García[3]. El sindicat va tenir uns començaments poc actius, dedicant-se a organitzar els locals i el seu funcionament intern. En poc temps van obrir tres locals, un en cada barri amb fàbrica (Burés, Borràs i Bauma). I la seva activitat s’enfocava sobretot al sector del tèxtil. En el Ple de Sabadell, d’abril de 1.932, van prendre part en nom de 1.000 afiliats de Castellbell i el Vilar, els militants Ramón Cornadó i Dofí Soler[4]. També tenien 1.000 afiliats en les votacions per a elegir el director de Solidaridad Obrera a la fi d’aquell any[5]. En canvi en un altre escrutini més endavant ja cauen a 8.006.

La insurrecció de gener de 1932, de tanta importància a la comarca de l’Alt Llobregat, no va tenir repercussió al poble. No obstant això sí que la tindria en la vida orgànica de la Confederació. El SUT de Castellbell i el Vilar prendria part pel sector trentista, de caràcter sindicalista. A la comarca aquest sector de la CNT tindria un pes majoritari. Portaven la batuta d’aquest sector els sindicats de Manresa i Puig-reig però comptaven amb els sindicats de pobles com Gironella, Navàs, Sant Vicenç de Castellet, Callús, Pont de Vilomara o Castellbell i el Vilar. De resultes d’aquesta divisió la CNT va perdre molts efectius a la comarca. A partir de la insurrecció en molts pobles no va poder existir un sindicalisme eficaç i per això el lloc de la CNT va ser ocupat per sindicats autònoms afectes a partits marxistes com el Bloc Obrer i Camperol o el Partit Comunista de Catalunya. Tenim l’exemple de poblacions com Súria, La Pobla de Lillet, Sant Vicenç de Castellet o Fígols, en les quals en estar clausurats els sindicats confederals, els obrers es van anar acostant a les organitzacions marxistes. No obstant això, en altres casos, la naturalesa autòctona dels sindicats, molt pròpia del municipi, va impossibilitar qualsevol arrelament dels partits marxistes. Un exemple va ser Castellbell i el Vilar, però es donaria també en altres llocs com Callús, Navàs o Gironella.

Els membres de la Junta del SUT de Castellbell i el Vilar dels anys 30s es relacionaven amb altres sindicats d’Oposició de la comarca o amb la Federació Obrera de Sabadell, també de caràcter trentista. Discutien els seus manifestos i acceptaven les seves decisions ja que estaven en sintonia. Però si haguéssim de trobar un detonant més enllà de les relacions personals serà la Comissió de Recerca de la labor del Comitè Comarcal de l’Alt Llobregat i el Cardener.

Aquesta comissió es crea a partir del ple comarcal de Sant Vicenç de Castellet de l’11 i 12 de juny de 1932. Els membres de la comissió (entre ells Esteve Biosca Sánchez, president del SUT de Castellbell i el Vilar) van denunciar les dilacions i la falta de transparència en el traspàs dels comptes per part dels investigats. Els comptes de la comarcal tenien un dèficit de 14.000 pessetes. Van demanar a tots els sindicats que els passessin els comptes i després d’acarar els resultats es va albirar un descobert de 12.000 pessetes que no justificaven els endarreriments dels sindicats. Per tant el comitè comarcal anterior quedava en evidència.

El comitè comarcal destituït en el ple de Sant Vicenç de Castellet estava compost per Joan Figueras[7], Joan Puig i Leoncio Sanllehí[8], i el tresorer Joan Bernich. Els tres primers van culpar al tresorer. Però aquest s’havia traslladat a Sevilla arran del moviment insurreccional de gener de 1932 emportant-se amb si la caixa del comitè. La comissió de recerca va denunciar el bloqueig de la reclamació i culpava al Comitè Regional de Catalunya. Cal dir que tant el comitè regional com el comitè comarcal deposat tenien caràcter “faista”, mentre que la comissió investigadora tenia un caràcter trentista[9]. Tindria sentit veure que aquest succés era una taca més en la credibilitat del faisme de la comarca i al seu torn servia per a unir als sindicats de l’Oposició. La Comissió no publicaria les seves deliberacions fins a juliol de 1933, quan l’escissió ja era un fet. Per això, en rebre finalment els sindicats sevillans la reclamació, la van ignorar.

Des de finals de 1932, ja sota presidència d’Esteve Biosca, el SUT de Castellbell i el Vilar apareix com a donant de fons per al periòdic Sindicalismo, el portaveu dels Sindicats d’Oposició (trentistes). A més alguns dels seus militants escriuen en el setmanari El Trabajo, que era el portaveu de la CNT de la comarca de l’Alt Llobregat des de 1931 i que es va posicionar ràpidament a favor de l’Oposició. En aquesta publicació es poden llegir articles de Francesc Muns, Esteve Biosca, Joan Codina, J. Galobart i algun militant que signava sota el pseudònim de Mio Caro. Entre altres, es poden llegir atacs duríssims contra la FAI, als qui acusaran de aventuristes i fins de criminals dels baixos fons comprant el discurs de la premsa burgesa.

En Solidaridad Obrera en canvi apareixen altres noms, com per exemple, Antonia Tarragó, Marcel Campins, Luis Abelló, Sebastián Caballol, Rosendo Ventura o Ginés Jódar. Serà Ginés Jódar qui lideri el sector anarquista en el si del sindicat. Mai va arribar a promoure una escissió i va participar en la majoria de les assemblees del SUT sovint com a veu crítica. Se sentia en posició minoritària i malgrat això no es va sentir impedit a exigir la dimissió del president del sindicat, Esteve Biosca, per haver “anat a un ple amb uns acords i defensat allí uns altres” i el va qualificar de dictador[10]. Arran d’aquesta exigència, va rebre l’hostilitat per part d’altres militants del sindicat de Castellbell que al seu torn van demanar la seva expulsió. Aquest episodi va ser resolt pel mateix Biosca dient que en el sindicat tenien cabuda tots els obrers, sense importar si eren catòlics o anarquistas[11]. Això dóna una mostra del tarannà de Biosca i perquè era tan respectat. També indica un lideratge moral fort, com el que solia existir en els sindicats de poble petit.

El mateix Ginés Jódar escriu en la Soli un episodi on relata que un militant anomenat José Fàbregas (el “Jep”) li va demanar el carnet a una companya per no cotitzar i que aquesta li va dir que cotitzaria quan el sindicat pagués el segell confederal i que no volia tenir res a veure amb els trenta. Davant això Fàbregas li va respondre que la CNT es gastava els diners en armes i bombes i que el SUT mai es prestaria a això[12]. Fàbregas repetia els arguments que circulaven entre els trentistes que sortien de la premsa sensacionalista i que solien emetre els líders del sindicat de Castellbell. Jódar demanarà crear un grup pro-cultura en 1934, però quedarà ràpidament en suspens fins a la primavera de 1936. Aquests grups pro-cultura dels pobles solien ser precursors dels grups d’afinitat de la FAI.

Per Castellbell van ser diversos oradors del moviment llibertari a realitzar conferències i mítings. Per exemple Tomás Cano Ruiz, Josep Anselmo, Llorenç Griñó, Emili Mira, Pedro Corrons, Joaquín Cortés, Sebastián Flor, J.R. Magriñá, Robusté, etc. En Solidaridad Obrera es poden llegir dures crítiques a alguns d’aquests mítings, per exemple al de Corrons, que venia a presentar la Federació Sindicalista Llibertària en 1934, que era l’organització política del trentisme (diferent del Partit Sindicalista d’Ángel Pestaña). Aquest Corrons tractava de pistolers i assassins als confederals, com denunciava la corresponsal de la Soli (Antonia Tarragó).

Respecte a Tarragó, es tracta d’una militant interessant. De tendència anarquista, va escriure per a la Soli diversos articles sobre joventut, dona, sobre la fàbrica Borràs, etc. Atacarà durament la trajectòria d’Esteve Biosca com veurem. I serà ella l’encarregada de comunicar el reingrés del SUT a la disciplina confederal en 1936. En la guerra serà la secretària de les Juventudes Libertarias i representarà a la FAI en algunes assemblees públiques.

No va ser Tarragó l’única dona que participava en les assemblees. En els anys 30 el rol de les dones en els sindicats apareixia com a secundari, encara que aquests reconeixien la importància de la seva activitat. En general es tractava de militants dels comitès de fàbrica. Coneixem molts noms, ja que apareixen en els llibres de actes[13], però principalment va ser Tarragó la dona més destacada d’aquella CNT.

Però abans analitzem a Biosca. Al desembre de 1933 la FAI i la CNT van desencadenar una insurrecció contra la formació d’un govern de dretes. Havien guanyat les eleccions les dretes i això va posar en marxa molts moviments diferents en tot el país. De seguida es va estendre la idea de l’antifeixisme i de crear un front únic d’organitzacions antifeixistes per a poder enfrontar-se amb les dretes, cada dia més escorades cap al feixisme. Al gener de 1934 es van celebrar unes eleccions municipals. A Castellbell i el Vilar es va formar una candidatura d’Esquerra Republicana de Catalunya encapçalada per Esteve Biosca, en aquell temps president del sindicat. Per aquest motiu va presentar la seva dimissió unes setmanes abans, tant del seu càrrec de president del sindicat (reprenent-la llavors Valentí Casajuana), com de membre del comitè de fàbrica de la Bauma. El sindicat va haver de fer una declaració pública desmarcant-se d’uns fulls volants que van aparèixer al poble en ocasió de les eleccions municipals on s’assenyalava la relació entre la candidatura republicana i la CNT[14].

La candidatura de l’esquerra, Esquerra Republicana, va guanyar les eleccions i Biosca va passar a ser alcalde. Al poble li ho recorda com un “alcalde anarquista”, però és molt dubtós que en aquells dies fos anarquista. No s’ha de confondre aquesta alcaldia amb una espècie de municipalisme llibertari que encara ningú havia desenvolupat a nivell teòric. El seu pas per l’ajuntament era més aviat producte de l’adhesió de Biosca (i d’altres militants del sindicat) al republicanisme. Es tracta d’un republicanisme obrerista ja que en tant a activista sindical reclamava l’aplicació de les bases del tèxtil, el retir obrer o de l’assegurança de enfermetat[15]. Pels seus discursos i escrits consultats es dedueix la seva filiació sindicalista revolucionària. Van seguir el seu mateix camí altres militants sindicals del poble com Josep Alsina, Elissi Giralt i Anselm Gurrera entre altres.

Biosca va exercir d’alcalde fins a la destitució de tot l’ajuntament després dels fets d’Octubre de 1934 en els quals no van participar. En aquests fets no consten més detinguts que Isidre Colldeforns[16], del Sindicat Agrícol Cooperatiu, acabat de formar aquell any pels rabassaires de la localitat encara que altres fonts només donen a Ramon Berenguer Miralles com a pres del poble[17]. Apartat del poder municipal i amb els sindicats clausurats, Esteve Biosca aprofitaria per a casar-se pel civil amb María Casas.

Al gener de 1936 l’ajuntament va ser reposat i novament Biosca va ser nomenat alcalde. I ja que en aquells dies tornava a ser president del SUT, va haver de tornar a dimitir. Es tracta de l’alcalde que va haver d’afrontar el 18 de juliol al poble, i per això no va haver-hi cap discussió sobre si calia armar milícies, de si calia confiscar les propietats de les persones de dretes o col·lectivitzar les fàbriques. En això compartia plenament l’opinió dels seus companys de sindicat.

Esteve Biosca està en primer pla a l’esquerra, amb barret. Arxiu El Brogit (revista de Castellbell i el Vilar), reproducció de Valls Pueyo, 2011, p. 140

Però no tot van ser lloances a la seva gestió. En un article del Trabajo es criticava la fredor o la passivitat d’ERC cap a una violació d’una nena d’11 anys, Pepeta Civit, per part del rector, el Mossèn Badia. Es tirava en cara la frase que havien escrit els republicans en la seva propaganda al poble sobre que defensarien les lleis laïcals[18]. En un altre article, aquesta vegada de 1936, Antonia Tarragó ataca el trentisme dient que volien viure de la política i tenir càrrecs retribuïts en el sindicat. Denúncia – si bé no ho nomena – la trajectòria de Biosca, i sentència: “per les brutes senderes de la política voleu depurar a l’antipolítica CNT?”[19]. Es pot veure un malestar latent, si bé minoritari.

Al mig quedaven militants de gran capacitat organitzativa com Francesc Muns Novensà. En una assemblea de 1933 va advocar per escindir-se de la CNT. El sindicat va ignorar la seva petició, quedant vinculats al que decidissin els Sindicats d’Oposició, per orientació de Biosca. I com en 1936 l’Oposició va decidir reingressar en CNT en lloc de crear una altra central sindical, perquè això farien en Castellbell. Muns serà qui presideixi el sindicat durant la Guerra Civil, i demostraria posicions àcrates al llarg de la seva trajectòria, especialment quan li va tocar ser conseller municipal representant a la CNT.

Respecte a l’activitat orgànica del SUT dins de l’òrbita dels Sindicats d’Oposició, l’organització de Castellbell i el Vilar sempre va tenir problemes econòmics. Amb prou feines aconseguien cotitzar a la federació catalana de Sindicats d’Oposició. Havien de fer esforços importants per a complir amb les quotes, la qual cosa implica una mala gestió del cobrament de les quotes dels afiliats. En 1934 van arribar a témer el ser expulsats de l’Oposició per aquest motiu. Encara així per a col·laborar amb l’Oposició es van subscriure al periòdic Sindicalismo, portaveu d’aquesta tendència. I es van preparar per a subscriure’s al periòdic Combate, que anava a ser el diari de la Federació Sindicalista Llibertària, que era l’organització específica o política de l’Oposició trentista. Aquest diari no va sortir a la llum a causa d’una prohibició governamental a l’abril de 1934. A més de tot això el Sindicat Únic va participar en 1934 en el Front Únic de Treballadors juntament amb altres sindicats antifeixistes (és a dir, amb sindicats adherits a la UGT, uns altres de l’Oposició de CNT i altres sindicats autònoms).

Castellbell no va enviar representants al Congrés de Saragossa però quan van rebre l’informe dels Sindicats d’Oposició no va haver-hi grans debats. A primers de juliol l’assemblea va aprovar reingressar en la CNT i no es van molestar a acudir al ple comarcal de Sindicats d’Oposició on Puig-reig i altres de Manresa van posar pegues a tornar a CNT (acabarien durant la guerra en la UGT). Antonia Tarragó va ser l’encarregada d’anunciar el reingrés en la Soli[20]. El 9 de maig de 1936 es renova la Junta del sindicat sent composta per Francesc Muns, president; Joan Codina Casafont, vicepresident; Isidre Coll Soler, secretari; Cristóbal Mayor Aliern, sotssecretari; Domènec Bargalló Paloma, caixer; Josep Puig Ollé, comptador; Salvador Morera Gil, bibliotecari; i vocals: Vicente Morros Pons, Pedro Pérez Masot i Alejandro Pujol Escalé[21].

Respecte als conflictes laborals a destacar durant la República cal dir que les grans fàbriques sempre van tenir unes complicades relacions amb la direcció d’aquestes. Sense arribar-se a donar la situació de vagues generals, a vegades sí que es donaven aturades als tallers. Generalment el sindicat sempre va resoldre tots els conflictes mitjançant la negociació amb els patrons. Un conflicte destacat va ser la vaga de contra-mestres del tèxtil de 1934, que va tenir un impacte a les fàbriques del poble. En aquest cas el sindicat la va secundar.

La situació de crisi en la qual va entrar tot el sector del tèxtil des de 1933 va fer que es rebaixessin el nombre de dies de treball, primer a 5 dies a la setmana, i en 1936 a 3 dies. Per tant existia una situació de penúria econòmica en la major part de la població. Cal destacar que el sindicat comptava amb comitès de fàbrica en totes les fàbriques grans.

La fama del SUT de Castellbell i el Vilar va traspassar les fronteres municipals i d’aquesta manera cap a 1934 els obrers de la fàbrica Serra i Balera del veí poble de Sant Vicenç de Castellet van demanar ser membres del sindicat de Castellbell, que després de celebrar algunes assemblees els van admetre. En aquest cas caldria constatar que el sindicat veí no funcionava bé, i a causa d’això va arrelar una UGT bastant potent per al que solia ser aquesta central sindical als pobles.

Festa de les Caramellas de 1936. Observem el detall de la bandera vermella i negra triangular en la part esquerra de la foto. Arxiu El Brogit (revista de Castellbell i el Vilar), reproducció de Valls Pueyo, 2011, p. 139

La Guerra Civil

La guerra civil va suposar una catarsi en la vida de tots els pobles. En molts es van conformar grups d’obrers armats que van evitar qualsevol confluència de persones de dretes amb els militars revoltats. En Castellbell ràpidament es va formar una milícia local per a controlar la rereguarda. Van participar desenes de llibertaris i republicans.

A l’ajuntament es van destituir tots els consellers de dretes, per decret de Lluís Companys, i en poques setmanes es van anar creant comissions per a gestionar les contribucions industrials (impostos), la gestió de les aigües (que es municipalitzen), l’educació (gestionada a través del CENU), la seguretat (externalitzada en el comitè antifeixista) o l’escorxador (municipalitzat també). En aquells mesos de l’estiu de 1936 l’activitat va ser frenètica en tots els aspectes.

Biosca va sofrir un accident de cotxe i va ser substituït per Salvador Vila Selga, d’Esquerra Republicana. Provenia d’una família de rabassaires i també va participar en la vigilància armada dels primers dies de la guerra. No tenia mala relació amb els llibertaris. Durant la guerra va ser el president del sindicat agrícola. Seria afusellat pel franquisme.

El Comitè Revolucionari Antifeixista, a diferència d’altres pobles en els quals existia una certa pluralitat de tendències polítiques i sindicals, era un monopoli de la CNT. Destacaven Jaume Casas Maüll, Francesc Ibáñez Domènech, Sebastià Caballol Serra, Esteve Sáez Garcia o Lluís Abelló Castells entre altres[22], molts d’ells van ser afusellats després de la guerra. Els hi acusava de la mort d’unes 11 persones de dretes, entre elles els alcaldes de 1935, Francesc Forrellat Grané i Ramon Badia Utzet, el jutge de pau i alguns regidors d’aquell moment. Dels 11 assassinats en la rereguarda hi ha 6 que van tenir part en la repressió contra els fets d’Octubre del 34.

Llistat dels milicians de rereguarda durant setembre de 1936. Tots els milicians de la rereguarda cobraven un sou setmanal de l’ajuntament. Arxiu Municipal de Castellbell i el Vilar, carpeta Milícies Populars, 1936.

Però és que a més d’aquests assassinats en el municipi van tenir lloc diversos més. Es tractava de diverses execucions massives atribuïdes als comitès d’altres pobles amb la connivència del de Castellbell i el del veí Monistrol de Montserrat: el 6 d’agost van aparèixer 6 cossos de persones de dretes d’Olesa de Montserrat. El 16 d’agost van aparèixer altres 6 cossos de persones de Sallent. El 23 d’agost altres 9 morts d’Olesa de Montserrat i el 17 de setembre 4 morts de Navàs. A més d’això, 6 cossos més de persones d’altres pobles. Les execucions als voltants de la muntanya de Montserrat van ser una constant en els primers mesos de la guerra. Es relaten alguns casos de persones cremades vius.

En aquells moments s’estava lliurant una cruenta guerra. Tots aquests assassinats no eren vists com a tals pels qui els realitzaven o, de fet, per tota la gent més polititzada del bàndol republicà independentment de la ideologia que professessin, els considerava com a successos de la guerra.

Deixant enrere aquesta etapa luctuosa ens centrarem en la vida municipal. L’ajuntament va tenir iniciativa per a confiscar les propietats dels elements del poble considerats “facciosos”. Es van iniciar les obres de construcció d’una nova escola. També es canvien alguns noms de carrers a la nomenclatura revolucionària. Més endavant, en la primavera es va proposar el canvi dels noms dels barris, encara que la iniciativa no va quallar. Així a la Bauma l´hi van passar a dir Buenaventura Durruti, al Borrás, Lluís Companys, al Burés Joaquim Maurin, al Vilar Avinguda Ascaso i a Sant Cristófor, 19 de juliol.

Passat l’estiu, a partir del 8 d’octubre quedarien dissolts els comitès revolucionaris creats al juliol mitjançant un decret de la Generalitat acceptat per la CNT a nivell de Catalunya. D’ara endavant els ajuntaments es transformarien en consells municipals, que integrarien les diferents forces antifeixistes de cada localitat. En Castellbell el nou ajuntament es va conformar el dia 3 de novembre. El nou alcalde o primer conseller, va anar Salvador Vila Selga, d’ERC. A més Esquerra tenia els consellers Esteve Biosca i Elissi Giralt Morera, tots dos pertanyents a la CNT també, amb càrrecs en la junta del sindicat durant l’etapa anterior republicana. Unió de Rabassaires per la seva part estaria representada per Isidre Vila Subirana, el POUM per Antoni Fainé Ricart (i més tard per Vicenç Morros, que era membre en la junta del sindicat en 1936). La CNT estaria representada per Jaume Casas Maüll, Pere Codina i Alexandre Pujol. A més es crea la Junta de Defensa, que substituirà al Comitè Revolucionari. La junta estarà monopolitzada per 6 membres de la CNT.

Es pot observar el predomini de la CNT, encara que repartida entre totes les forces polítiques. L’únic que no tenia relació amb el sindicat únic era Isidre Vila, rabassaire. Com s’intueix, la CNT va tenir un protagonisme clar en aquests primers mesos de la guerra civil. Estava duent a terme el seu propòsit revolucionari. Així i tot estaven succeint tantes coses alhora que el sindicat va celebrar la seva primera assemblea el 20 de setembre, a dos mesos de començada la guerra.

La junta va quedar presidida per F. Muns, i formada per Joan Codina, Pau Caballol, Cristóbal Mayor, Domingo Bargalló, Josep Puig, Salvador Morera i de vocals, Vicente Morros, Pedro Pérez, Alejandro Pujol i Francisco Polo.

Al principi el sindicat es va centrar en organitzar els comitès de fàbrica que s’havien d’encarregar de la gestió i la col·lectivització de les mateixes[23]. A més el sindicat havia de participar de la vida orgànica de la CNT d’aquells moments bulliciosos. El SUT participava en l’ajuntament i en el comitè revolucionari i impulsava milícies, tant en el front com en la rereguarda. Per si aquestes labors anessin poques també exercia labors culturals, impulsava el CENU local a través del mestre racionalista Josep Carol, i va crear algunes cooperatives, com la de la construcció (presidida per Josep Riudalles) o la cooperativa confederal de consum (inaugurada a l’agost de 1937).

La cooperativa de consum seria un maldecap per al sindicat, ja que van haver de canviar diverses vegades de personal fins a donar amb la plantilla adequada. A més el sindicat disposava d’un forn de pa, que era un dels cinc del poble.

Relació de les indústries fabrils i tèxtils de Castellbell i el Vilar. Arxiu Municipal de Castellbell i el Vilar.

Llista de les fleques del poble. 14/03/1937. Arxiu Municipal de Castellbell i el Vilar.

Una altra de les iniciatives va ser l’enviament al capdavant d’un grup de milicians. En realitat es tractava de diversos grups diferents que sumaven 24 milicians, tots ells de CNT. El 4 d’agost van sortir 7 milicians per al Front d’Aragó. Allí es van unir a la Columna Ascaso, 4a Centúria. Van formar l’anomenat “grup fantasma”, com apareixia en Solidaridad Obrera[24]. El 10 de setembre va partir un grup amb la Columna Terra i Llibertat. Eren 12 milicians[25] i en aquest grup hi havia dues dones: Caterina Cano Fernández i Joana Casajoana Enrich. Per a febrer de 1937 solament quedaven dues persones del poble amb la Columna Terra i Llibertat, que va ser desplaçada als fronts que envoltaven Madrid. La resta van anar tornant al poble, mentre que anaven al capdavant els reclutes de les quintes del 1932, 1933 i 1934, entre ells un gran nombre de cenetistes encara que ja de totes les tendències polítiques del poble. L’ajuntament va aprovar el pagament de diversos milers de pessetes per a les milícies al novembre de 1936.

En una acta del mes de febrer de 1937, presa la paraula algun militant (no apareix cap nom) representant als milicians que havien abandonat el front. En les actes es nomena un “grup Alba”, que haurà de donar les seves armes al comitè de defensa confederal[26]. Podríem deduir que alguns s´havien portat les seves armes des del front. Així mateix podem donar per armat el comitè de defensa del poble. El dubte seria si es tracta del mateix que la Junta de Defensa de Castellbell o si era una entitat únicament dependent de CNT.

Serà a partir del canvi d’any quan sorgeixen alguns conflictes entre les diferents forces antifeixistes, com estava succeint en altres pobles. En primer lloc Muns denúncia que hi ha un veí comunista que recluta nois de 15 i 16 anys per a enviar-los al front. L’ajuntament intervindrà en aquest cas. En segon lloc Esteve Biosca que havia estat l’encarregat de gestionar els proveïments, dimiteix el 9 de febrer de 1937 i queda Joan Codina (de la CNT) a càrrec. La conselleria d’aprovisionament i proveïments seria una font de problemes en el futur.

Un altre conflicte va ocórrer el 13 de febrer. El conseller cenetista Muns denúncia en el ple municipal que Biosca va retirar la bandera rojinegra que onejava a l’ajuntament. Aquest respon que per llei només poden onejar la bandera catalana i la republicana. Pel que sembla la bandera rojinegra estava penjada de l’ajuntament des de l’inici de la guerra. Malgrat la queixa, Biosca continuarà participant amb total normalitat en les assemblees del sindicat. Aquest mateix dia es nomena una patrulla de vigilància de 8 homes (2 per CNT, 2 per ERC, 2 per Rabassaires i 2 pel POUM).

En el primer trimestre de 1937 va existir molta variació dels càrrecs de l’ajuntament. De tal manera que pocs van durar en un mateix càrrec prou com per a exercir una gestió eficaç. Es donava una imatge d’improvisació. No havien passat ni dues setmanes quan Lluís Abelló (CNT) va ser nomenat per a la conselleria de proveïments. Al maig és Francisco Camarero (CNT) qui ocuparà aquesta conselleria. Però Abelló no passava ni l’estat de comptes ni dóna les 22.000 pessetes de la caixa fins a principis de juliol. I això va provocar les protestes de Biosca. Van passant els mesos i la situació dels proveïments s’agreuja. Falten productes, es controlen les despeses i creix el malestar entre la població.

A més entra en escena un nou factor, el dels refugiats, que arriben a la fi de 1936. La CNT assumeix l’acolliment de les famílies de refugiats i per a deixar constància celebren Assemblees Populars massives al març i abril de 1937. En les diferents assemblees que es van celebrar s’exigia el pagament de quotes per treballador o contribucions per empresa al manteniment dels refugiats. A l’abril es va arribar a un acord que els treballadors i treballadores de les fàbriques aportessin el 3% del seu salari setmanal a aquest efecte, i que els pagesos, que no tenien un jornal, aportessin una quantitat fixa de 50 pessetes a la setmana, per un temps indeterminat. A la resta de veïns del poble se’ls assignaria una quota de conveniència[27].

Però aquesta decisió va aixecar butllofes entre els treballadors. El 30 d’abril es va tornar a celebrar una nova assemblea on es comentava el malestar generat per la decisió anterior, de tal manera que fins i tot hi havia hagut una manifestació. La situació tensa tant als responsables d’aquesta decisió (va ser aprovada en assemblea popular, però els qui anaven portant endavant els debats eren membres destacats de les organitzacions antifeixistes i de l’ajuntament) que aquests van presentar la seva dimissió en bloc. Durant la primera setmana de maig totes les organitzacions van confirmar el seu suport als seus representants a l’ajuntament, que van tornar al càrrec. El tema dels refugiats va quedar arreglat després de l’arribada d’una partida econòmica de la Generalitat, encara que els treballadors van continuar pagant quotes de suport fins al mes de juliol.

No sabem si té alguna influència en els fets relatats, però és en aquesta època quan apareix en escena la UGT i el PSUC. La primera vegada que demanen entrar en el consistori és el 20 de març de 1937. En aquesta ocasió tant el POUM com la CNT van amenaçar amb retirarse de l’ajuntament si s’admetia al PSUC. No volien saber res “en aquest poble és impossible la convivència amb aquest partit[28]. La UGT havia començat a organitzar als tècnics de les fàbriques i exigia tenir un lloc en la societat castellvilarenca, que la CNT li denegava. El 25 de juny va ser atropellat un dels fundadors del PSUC, Francesc Tort i Bonet. No es pot confirmar el motiu, si va ser per desavinences personals o qüestions polítiques. El PSUC entraria a l’ajuntament a l’agost de 1937, amb Jaume Garcia Duarri i Josep Playà Torres com a representants. Tant CNT com el POUM es van retirar de l’ajuntament com a protesta perquè segons ells, el PSUC no estava degudament format al poble. Entenien que era una entitat molt petita i que no tenia legitimitat per a ser a l’ajuntament. Es va acordar enviar una delegació a parlar amb la Generalitat. No obstant això, per pressions del comitè comarcal i per la resposta de la Generalitat, la CNT de Castellbell va acabar acceptant la presència del PSUC a l’ajuntament. En aquest mateix ple es va votar la nova alcaldia per a Esteve Biosca[29].

Un altre assumpte curiós, que va aixecar polèmica, va ser el paper d’un falangista, Antonio Mèrida, que treballava en l’escorxador. En primer lloc, aquest personatge va ser destituït al setembre de 1937. La CNT va intentar ficar gent seva en el seu lloc i per alguna raó no el van aconseguir. No obstant això, Mèrida acaba mantenint el seu càrrec, potser perquè s’havia afiliat a la CNT o potser per contactes personals. El 22 de maig de 1937 en el ple de l’ajuntament Francisco Camarero (CNT) demana un augment de sou per al personal de l’escorxador. Isidre Vila (Rabassaires) li contesta que és curiós que la CNT abans volgués el cap de Mèrida i que ara li pugin el sou[30]. En la postguerra Antonio Mèrida seria el cap de la milícia de la Falange al poble. La seva família treballaria a l’ajuntament fins als anys 80, i segons sembla, era com si fos la seva casa. Seria interessant investigar les relacions de Mèrida amb la CNT a veure què va succeir.

Al març de 1937 es van iniciar els debats a l’ajuntament per a municipalitzar l’habitatge al poble. Es va nomenar un aturat que demanava una ajuda per a subsistir a l’ajuntament, com a encarregat de cobrar els lloguers. Més tard, a iniciativa de la Generalitat es va constituir una caixa immobiliària. Les baralles a l’ajuntament entre les diferents forces van retardar la seva aplicació.

Al setembre de 1937 l’ajuntament constata la falta absoluta de provisions. Es genera una situació d’excepcionalitat i es demana aportacions monetàries ràpides de les empreses. El 24 de setembre s’acorda demanar 47.458, 71 pessetes a les fàbriques. Aquestes paguen aviat però es troben amb la inacció de l’ajuntament. El 20 d’octubre s’ha de retornar els diners a les fàbriques perquè en un mes l’ajuntament no havia comprat els queviures que necessitava. Es va reprovar al conseller que havia gestionat els proveïments, Francesc Pubill Call (CNT). A la fi de setembre va ser assaltat el local del forn del sindicat[31].

El que estava succeint era que existien dos blocs confrontats, d’una banda ERC, UR i PSUC i per l’altre, la CNT i el POUM. A més el POUM per decret de la Generalitat havia d’abandonar tots els seus càrrecs en tots els ajuntaments. Aquests canvis, no van ser tots, el 26 d’octubre assumia l’alcaldia representant a ERC, Francesc Camarero, a qui abans vam veure com a conseller de la CNT.

En aquells moments el PSUC va prendre la iniciativa i el conseller Josep Santamaría Agut va demanar que l’ajuntament es fes responsable dels proveïments. En pocs dies es van tornar a fer els comptes i es van demanar 40.000 pessetes a les fàbriques, que van donar ràpidament. En aquells mesos finals tots els tràmits municipals estan relacionats amb el manteniment dels refugiats i amb la compra de provisions. Al gener de 1938 es va constituir la junta agrària del poble la missió del qual a curt termini va ser la d’intentar pal·liar la necessitat de verdures i carn.

El sindicat reconeix a l’octubre que ha patit una reculada. Per exemple paguen quotes al comitè de zona per 1.083 afiliats. Es pot notar que alguns afiliats han anat a la UGT, però no són molts. El 12 d’abril de 1937 la UGT dóna compte de 30 afiliats al poble, mentre que en el tercer trimestre són 9.032. En aquests moments el president del SUT de CNT és Josep Rosell Solé, que va venir de Manresa. En la dècada de 1910-1920 havia estat el president del poderós sindicat del fabril i tèxtil manresà, i a vegades president de la Federació Local de Manresa.

I arribem al 22 de febrer de 1938. En aquest ple, és triat per a l’alcaldia Ramón Cornadó (CNT). Però la rebutja. Per tant en segona votació surt triat Francesc Ibáñez (CNT), que també rebutja l’alcaldia. En tercera votació va sortir Santamaría (PSUC), qui no va rebutjar l’alcaldia. En el ple següent va assumir el càrrec pel PSUC Francesc Tort, qui acaba sent elegit alcalde el 24 d’abril següent. La causa era que Santamaría va ser reclutat per a l’exèrcit. Podem continuar veient que la guerra s’imposa a la normalitat i que són molts els consellers de tots els ajuntaments de l’Espanya republicana que acaben sent reclutats per a anar al front. No es van lliurar ni alcaldes ni altres càrrecs polítics.

Fins al final de la guerra l’ajuntament va continuar estant encapçalat per Tort Bonet. Com a imitació de la política catalana al juny es va constituir l’anomenat Front Popular Antifeixista de Castellbell i el Vilar, que intentava millorar la moral de la rereguarda, molt minvada per la qüestió dels proveïments i per la guerra.

Castellbell i el Vilar va caure un 28 de gener de 1939 sota el poder de les tropes nacionals. Els republicans en retirada van incendiar alguns dipòsits ferroviaris, i van volar el pont del ferrocarril.

En la postguerra no van ser pocs els que van canviar de jaqueta i van començar les delacions portant als tribunals a desenes de persones. En aquells anys van ser afusellats 9 persones del poble: Salvador Vila Selga, Isidre Vila Subirana, Domènec Bargalló Paloma, Esteve Biosca Sánchez, Francesc Muns Novensà, Joan Esquius Costa, Francesc Ibáñez Domènech, Antoni Franch Tarragó i Rossend Ventura Gomà. Excepte els dos primers la resta tenien carnet de la CNT[33].

La postguerra va implicar unes condicions de vida molt dures. Tan és així que els líders de la Falange temien una rebel·lió de la gent i que la Guàrdia Civil no arribés a temps des del veí Monistrol de Montserrat per a sufocar-la. Els centenars de fugits a França, una autèntica marea, van anar tornant a comptagotes a partir del final de la Guerra Mundial per a refer les seves vides sota un règim franquista que els vigilava estretament[34]. Poc van poder fer per a reconstruir els seus organitzacions[35].

Conclusions

Després d’aquest repàs, més o menys detallat, de la vida d’un poble concret vull ressaltar la importància del context tant a l’hora de seguir línies d’actuació com en l’ambient i la moral de la població i dels militants de qualsevol organització. Un context d’auge revolucionari crea les condicions perquè floreixin les organitzacions revolucionàries i perquè aquestes s’atreveixin a plasmar tots els seus ideals. En canvi, un context de reculada, genera un clima de descoratjament que mina els projectes i impedeix que es plategin noves idees.

En el cas de Castellbell i el Vilar podem veure que el Sindicat Únic va seguir va tenir diverses etapes. En primer lloc, una etapa sindicalista possibilista, coincident amb els anys republicans. En segon lloc, una etapa revolucionària, que neix ja en la primavera de 1936 i que s’esgota en l’estiu de 1937. En tercer lloc, una etapa derrotista, que es plasma al llarg de 1938, coincident amb el declivi de la Guerra Civil. La quarta etapa seria la mera supervivència en la postguerra.

En l’època possibilista, es pot reconèixer el pes de les idees republicanes en el si del sindicat, encapçalades per Esteve Biosca, però no seria l’únic. De fet es pot intuir que el fet que no entrés al poble cap partit marxista es va deure al fet que Biosca i el seu grup d’afins mai es van interessar per aquelles idees. En cas contrari, seria esperable que haguessin format sindicats autònoms o la UGT, com ocorria en altres llocs de la comarca.

El republicanisme de Biosca, segons el que escrivia en els periòdics o segons el que deia en els mítings, no s’intueix independentista català sinó més aviat federalista. Esquerra Republicana de Catalunya va ser un partit molt plural, compost per diverses forces republicanes, unes nacionalistes, altres esquerranes, altres federalistes. Per exemple se sol assumir que el partit Estat Català, que solia integrar-se dins d’Esquerra Republicana, era una organització que odiava l’anarquisme i a la FAI. En canvi els qui venien dels entorns federalistes, col·laboraven, o fins i tot militaven amb els anarquistes dins de les cooperatives obreres, en els sindicats o en els ateneus i altres espais culturals. El trentisme inicial de Biosca va derivar en aquestes posicions. I mai va decidir tampoc seguir els passos d’Ángel Pestaña i el seu Partit Sindicalista, que no va tenir cap presència al poble.

Davant una personalitat tan forta com la de Biosca, durant la Guerra Civil, ERC de Castellbell i el Vilar apareix com un partit que va permetre i va animar la revolució. No sols això, si no que es va nodrir de quadres de la CNT per als quals la col·lectivització de les fàbriques o l’expropiació de propietats de la gent de dretes era una mica de justícia bàsica. No sabem si el sector d’ERC que provenia del Sindicat Agrícola pensava el mateix, segurament eren les dues ànimes dins d’aquella organització local. De totes maneres, segons avançava la guerra i l’ambient general canviava ERC també es refreda i congela les iniciatives revolucionàries. Eventualment xoquen amb els llibertaris que són hegemònics i Biosca serà també un factor.

L’etapa revolucionària es dóna quan Espanya viu una situació de gran auge revolucionari, a partir de març o abril de 1936. Les masses es polititzen, es mobilitzen, s’organitzen. A tot arreu hi ha un flux enorme cap a les organitzacions de l’esquerra revolucionària. I al poble de Castellbell i el Vilar això es nota en la CNT, on hi ha un canvi d’orientació bastant clar. La revolució social que es produeix després de l’aixecament militar és resultat d’aquest clima. I com és lògic aquest ambient dóna lloc a moltíssims projectes i iniciatives. Però l’any 1937 les perspectives d’una llarga guerra i la situació de les provisions, cada dia més escasses i a repartir amb els refugiats, és un agent desmoralitzador. Les successives lleves per a anar al front priven als llibertaris de molts dels seus quadres. Almenys dels més motivats i de molts joves. Després de l’estiu de 1937 l’organització anarcosindicalista cau en crisi i es paralitza fins a octubre. Ha de prendre les regnes del sindicat un veterà militant (Josep Rosell) que a més – segons alguna documentació dels franquistes – pertany al POUM.

En el consell municipal els llibertaris passen de bloquejar l’entrada del PSUC (una organització numèricament insignificant, segons ells) a regalar-los l’alcaldia. Entenc que això és producte del derrotisme del moment. No esperaven res d’estar en el consell municipal, que ja era un mer òrgan administratiu i no un fòrum de debat entre les tendències polítiques que conformaven la societat. L’era revolucionària deriva en derrotisme gairebé de manera natural segons l’organització i els seus militants més destacats s’impregnen de l’ambient general que existia al poble. Els anarcosindicalistes passen d’intentar eliminar a un membre del PSUC a fer-li alcalde.

Recordatori a Biosca, 11/09/2010. Nació Digital. https://www.naciodigital.cat/manresa/noticia/13554/castellbell/vilar/recorda/esteve/biosca/diada

Notes:

[1] Veure Valls Pueyo, 2011, pàg. 126-127.

[2] Gabriel Sirvent, Pere. Classe obrera i sindicats a Catalunya […], p. 405-417.

[3] Valls Pueyo, 2006, pàg. 14-15.

[4] Solidaridad Obrera, 26/04/1932, p. 1

[5] Solidaridad Obrera, 09/07/1932, p. 4

[6] Solidaridad Obrera, 22/11/1932, p. 6

[7] Es tracta de Joan Figueras Rossinyol. Va tenir un paper en l’atemptat contra uns militants del Sindicat Lliure ocorregut en el cafè-bar L’Alhambra de Manresa en 1923. Figueres va ser detingut per aquest atemptat, que va provocar quatre ferits greus, al costat de Joan García Oliver membre rellevant del grup anarquista Los Solidarios. Joan Figueras tenia un germà, Jaume, que va caure víctima dels pistolers del Lliure a Barcelona en aquells anys. L’any 1931, Figueras va ser nomenat secretari del comitè comarcal de l’Alt Llobregat i Cardener i per això li ho va veure donant nombrosos mítings per tots els pobles, com es pot constatar en Solidaridad Obrera o en El Trabajo. En la guerra va partir al capdavant amb la Columna Terra i Llibertat.

[8] Leonci Sanllehí va ser detingut a la revolta de l’Alt Llobregat de gener de 1932. Va passar unes setmanes pres i va poder participar en el Ple de Sabadell d’abril de 1932. Posteriorment estarà lligat als sindicats de la CNT afins a la FAI, participant en el comitè propresos de la comarcal.

[9] “A todos los sindicatos de la Comarcal Cardener – Alt Llobregat. El Trabajo, 22/07/1933, p. 4.”. La comissió estava formada per Valentí Piñol del fabril-tèxtil de Manresa, José Antonio Robles de Puig-reig, Marcel Augés del metall de Manresa, Aniceto Vilalta de Puigreig, Emili Riu de Gironella i José Planas de la fusta de Manresa, a més del citat Biosca de Castellbell i el Vilar.

[10] Acta del Sindicat de Treballadors, 09/04/1933, recollida a Valls Pueyo, 2005, p. 41.

[11] Acta del Sindicat de Treballadors, 11/6/1933, recollida a Valls Pueyo, 2005, p. 43.

[12] Solidaridad Obrera, 15/08/1933, p. 4

[13] Per exemple, Leocada Biosca, Rafaela Vallés, Dolors Ventura, Asunción Muñoz, Teresa Solernou, Luisa Alsina, María Gusí, Elisabet Sáez, Carme Anguera… són nomenades en els comitès de fàbrica anteriors a 1936.

[14] Acta del Sindicat de Treballadors, 19/01/1934, recollida a Valls Pueyo, 2005, p. 61

[15] “Gran Mítin de Orientación Sindical”. El Trabajo, 17/12/1932, p. 4

[16] López Esteve, Manuel. Els fets del 6 d’Octubre de 1934. Annex II. p. 61

[17] Valls Pueyo, 2006, p. 54.

[18] “El laïcisme d’Esquerra”. El Trabajo, 05/05/1934, p. 4.

[19] “Marcando posiciones”. Solidaridad Obrera, 14/01/1936. p. 6

[20] Solidaridad Obrera, 12/07/1936, p. 6. “Al fin el Sindicato de Trabajadores de Castellvell y Villar con 1.200 afiliados, tomó el acuerdo en firme de reingresar en la CNT en asamblea general del 5 del corriente, por reconocer que es hoy en único baluarte de las masas oprimidas.”

[21] Acta del 9/5/36, recollida per Valls Pueyo, 2005, p.80.

[22] La Causa General del poble diu que pertanyien al comitè les següents persones: Abelló Castells, Lluis; Barceló Rovira, Gaspar; Caballol Serra, Sebastià; Cabrina Vilaseca, Valentí; Cano López, Esteve; Casajuana Serrahima, Valentí; Casas Maüll, Jaume; Costa Puig, Rafael; Esquius costa, Joan; Garcia Berzuela, Florenci; Ibáñez Domènech, Francesc; Morales Garrido, Leocadi; Muns Novensà, Francesc; Sáez García, Esteve.

[23] Acta del 7/11/1936. Valls Pueyo, 2005, p. 99

[24] Solidaridad Obrera, 03/11/1936, p. 6. Aquí apareixen 6, però en el llistat de milícies del poble són 7 els que parteixen el 4 d’agost cap a Aragó: Salvador Camí, Octavio Gómez, Joaquín Saez, Josep Torrens, Miquel Prada de Conflent i Rossend Ventura.

[25] La resta de milicians: Antonio Avilés Garcia, Llorenç Belmonte Cano, Ramon Berenguer, Josep Fábregas Roig, Florenci García Berzuela, Joan García López, Alonso Manzanares, Cristòfor Montoya Mayor, Esteve Sáez García, Pere Sáez López. Arxiu Municipal de Castellbell i el Vilar.

[26] Actes 13-14/02/1937, Valls Pueyo, 2005, p. 109

[27] Resum de l’Acta de l’Assemblea Popular del 17 d’abril de 1937. Arxiu Municipal de Castellbell i el Vilar.

[28] Valls Pueyo, 2011, p. 150

[29] Acta de l’Ajuntament, 14/08/1937

[30] Acta de l’Ajuntament, 22/08/1937

[31] Actes del SUT de Castellbell i el Vilar, 29/09/1937, recollides per Pueyo Valls, 2005, p. 123

[32] Estadística per a l’III Congrés dels organitzacions de la Unió General de Treballadors de Catalunya, 23/10/1937.

[33] Valls Pueyo, 2011, p.162

[34] Es comenta que algú tan destacat com Ginés Jódar no va tenir molts problemes amb la justícia franquista després de tornar al poble, cosa que li va comportar sofrir l’ostracisme per part dels seus antics companys per possible delator.

[35] Com a curiositat dir que el poble té una Biblioteca pública anomenada Maria Malla, de les Juventudes Libertarias, inaugurada en 1991.

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Els anys 30 a Sallent [2ª Part]

La Revolució

La derrota de l’aixecament militar del 19 de juliol va portar Catalunya a una catarsi revolucionària. Sallent no seria menys. Quan es va constatar que la guàrdia civil del poble romania fidel a la República i que el mateix ocorria amb el Batalló de Metralladores núm. 4 acantonat a Manresa, ja no calia témer gran cosa. La guàrdia civil va ser enviada a Manresa i els comitès van recuperar 6 pistoles de la caserna i totes les armes del somatén i dels vigilants de la mina. Uns dies després van arribar uns fusells de Barcelona.

De seguida es va reorganitzar l’ajuntament eliminant de la seva composició als regidors de dretes. Alhora es van organitzar diversos comitès. El primer, el Comitè de Defensa Comarcal, compost per militants de la CNT–FAI. La Causa General ofereix els noms de Ginés Navarro Muñoz, Josep Solsona Carré i Josep Riera Fábregas, com a membres d’aquest comitè a Sallent. Els tres eren miners i destacats militants llibertaris i confederals. Aquest comitè es va encarregar d’impulsar al seu torn un Comitè de Milícies Antifeixistes, de caràcter comarcal (presumiblement un comitè va derivar en l’altre), per a eliminar qualsevol conat de revolta feixista. Recordem que en la zona del Llobregat el carlisme tenia un fort pes sociològic i que havien intentat revoltar-se a Gironella.

Com a acció pràctica d’aquest comitè destaca la presa de l’empresa d’autobusos Manresa–Berga, situada en la primera ciutat, així com la confiscació dels tallers d’Oxigen i Construccions Metàl·liques del Llobregat a Sallent. L’empresa va ser reconvertida en una fàbrica d’armes i va arribar a tenir uns 400 obrers i obreres treballant a ple rendiment. En una visita a la fi de 1936 del futur President de la Generalitat, Tarradellas, declararia que “no semblen obrers que treballin per una setmanada, sinó uns artífexs que treballen amb devoció idealista i disciplina de soldades” [1].

Existiria un tercer comitè, el Comitè Revolucionari Antifeixista, que era un comitè que recollia les diferents forces polítiques i sindicals de la població. Ho formaven Jaume Mas i Rafael Bonals per la UGT, José Molina pel PCC (abans de convertir-se en el PSUC), Vicenç Planella pel POUM, Pere Andorrà per ERC i Juan Butchacas, Isidro Flotats, Josep Solsona i Ginés Navarro per CNT. Aquest comitè s’encarregaria en primer lloc de la seguretat. Les seves funcions immediates passaven per requisar totes les armes de la zona, expedir permisos d’armes, controlar el territori, tenir control de qui entrava o sortia del poble, etc.

Les patrulles de Sallent van tenir molt mala fama entre les dretes i com un rampell es va generar una llegenda negra entorn d’elles. Amb tot, és cert que van efectuar execucions de civils. Només el mes de juliol van resultar mortes de manera violenta 9 persones. Entre elles 4 missioners claretians i 2 membres de la Lliga Regionalista [2]. També va ser executat el excenetista Juan Alcón, antic membre de la FAI i represaliat en 1932. La raó va ser que durant les vagues de 1934 va passar a ser confident de la direcció de la mina i per ell diversos companys van ser acomiadats. El 16 d’agost van ser executats 6 membres de la Lliga Regionalista a Castellbell i el Vilar. Entre ells estava l’alcalde que havia dirigit la repressió després d’Octubre de 1934. En total va haver-hi 23 persones del poble que van morir violentament. Les seves accions no sols es van limitar a Sallent sinó que també es van realitzar incursions en altres pobles com Avinyó (on van anar a buscar un altre monjo claretià), Castellbell i el Vilar, Sant Fruitós de Bages i la Pobla de Lillet. Cap a agost el comitè revolucionari va derivar en una entitat civil que realitzava projectes per al poble.

Les patrulles del 28 de juliol. Font: Arxiu Municipal de Sallent – Fons Ajuntament de Sallent

Totes les forces antifeixistes es van fer amb nous locals a costa dels de les dretes i de l’Església. La UGT va ocupar el convent i escoles confessionals. La CNT es va dividir per sindicats. Així que el Fabril i Tèxtil i el ram del Metall van instal·lar la seva seu a les Escoles Confessionals dels missioners del Sagrat Cor; Construcció a l’Església i el Sindicat Únic Miner a la casa parroquial del carrer Clos, 4; les Joventuts Llibertàries i la FAI a la casa de la societat del bisbat de Vic. Altres organitzacions també van prendre altres edificis.

Com a curiositat, en 2017 es va produir el descobriment de 7,6 tones de dinamita i 450 granades de tipus FAI, amagades des de la guerra en un fals envà a la casa parroquial (carrer Clos). Unes obres en l’edifici van deixar al descobert les armes, que van ser ràpidament confiscades per la unitat antiterrorista dels Mossos d’Esquadra.

Els treballadors es van fer càrrec de la majoria de les empreses. Algunes dominant-les completament com la, abans nomenada, Construccions Metàl·liques o la mina, que es va reconstituir en Potasses Ibèriques Col·lectivitzada, la fundició Metalls i Argenteria Ribera. A més es van conformar les cooperatives de lampistes i electricistes d’una banda i la de paletes per l’altre, les dues adherides a la CNT.

Altres empreses, en canvi, van ser gestionades per un comitè de control obrer, encara que nominalment seguien vinculades als antics propietaris. Aquest va ser el cas de Tèxtil Cotonera, SA., la fundició Tallers Morral, la casa Riera, Emilio Cortés, Camprubí de construcció, Mata i Pons, Solervicenç, Berenguer, etc. Durant les primeres setmanes totes les nòmines portaven els segells del Comitè Revolucionari Antifeixista i algunes empreses van pagar transitòriament els salaris a través del comitè. Per tant, el comitè havia de recaptar uns impostos per a això (a pesar que la seva prioritat fos la d’organitzar una milícia).

No van dubtar a imposar multar als qui consideraven persones faccioses o contràries al nou estat de les coses. Eren multes petites, però que es repetien en el temps. Després de la caiguda de Catalunya sota el control franquista seria un dels punts per a processar als detinguts.

I al seu torn l’ajuntament també es va sumar al procés socialitzador. El mes d’agost es municipalitza la companyia de la llum i les dues d’aigües del poble, La Sallentina i Aigües de Cabrianes, SA. També es van iniciar obres per a donar treball als obrers en atur. Al seu torn la cooperativa va ampliar el seu personal i alguns agricultors van ocupar terres que els seus antics propietaris havien fugit del poble.

A nivell de Catalunya, a l’agost de 1936, la CNT va decidir acabar amb el Comitè de Milícies Antifeixista. Això va acabar decidint la seva entrada en el Govern de la Generalitat que es va produir a la fi de setembre. Una de les primeres mesures que va prendre la nova autoritat va ser la d’acabar amb els comitès locals. A Sallent això va fer que el nou ajuntament constituís un consell municipal que va entrar en vigor a l’octubre. El consell es componia de 6 membres d’ERC, 6 de la UGT, 6 de la CNT i 4 dels Rabassaires. Els quatre de la CNT eren Josep Solsona, Domingo Xixons, Emeterio Gandilló i Lluís Manubens. El consell municipal estava presidit per Pere Andorrà, d’ERC, que tenia bones relacions amb els llibertaris. A efectes pràctics aquests controlaven les conselleries més importants (seguretat, proveïments i economia).

El nou consistori va emprendre noves obres públiques per a donar treball als aturats. Per exemple, derruint les esglésies que havien estat incendiades al juliol o ampliant les escoles. També va iniciar la municipalització de l’habitatge. En canvi no va poder desenvolupar altres projectes que tenia, com la construcció d’una petita presa en Cabrianes per a fabricar electricitat.

Les milícies

La guerra va ser una obsessió per als revolucionaris. De fet tota l’economia s’anava orientant a poc a poc a fer front a les exigències del conflicte bèl·lic. Els miners, que havien deixat de produir, es van anar preparant per a la guerra. El 2 de setembre va sortir la primera milícia de Sallent. Aquesta es va unir a la columna que va partir de Manresa el dia 7. Es diria Columna Terra i Llibertat. Malgrat això, al principi aquesta unitat va ser coneguda sota el nom de Roja y Negra, per això hi ha equivocacions. Quan van arribar a Barcelona es van adonar que ja existia una altra columna amb el mateix nom i li ho van canviar.

La columna va ser enviada a Madrid com a reforç que li oferia la Generalitat al Govern de Largo Caballero i van tenir el seu baptisme de foc el dia 11 de setembre. A partir d’aquí la unitat va viure un llarg periple que la va portar des del front de la Serra de Gredos a Toledo a la Serra d’Albarrasí a Conca. Va romandre en els fronts del centre fins a març de 1937, quan va tornar a Catalunya per a militaritzar-se.

La milícia de Sallent conformava la tercera centúria de la columna. El seu delegat va ser Joan Butchacas, i va tenir responsabilitats en el comitè de guerra de la columna, així com Jaume Crusellas, també del poble. Comptava amb entre 120 i 135 milicians. Amb el pas de la guerra aquesta xifra va anar minvant a causa de les baixes i malalties del front.

No obstant això, aquesta no va ser l’única unitat on es van allistar els milicians. Per exemple, va haver-hi 18 militants en la columna Aguiluchos, 7 en la Ascaso, 5 en la Durruti, etc. La CNT va organitzar entre 160 i 175 milicians (només va haver-hi 3 dones entre ells), mentre que la UGT sallentina solament va enviar 8 milicians al capdavant (a la columna Del Barrio) i els catalanistes 16 (a la columna Macià-Companys) [3].

Amb la militarització molts mossos del poble van ser reclutats enviats a les noves unitats que s’anaven formant. La CNT sallentina va voler participar en l’Escola Popular de Guerra, que estava formant oficials per a l’exèrcit. Cap a gener o febrer de 1937 la CNT (i tots els partits en general) enviava joves que en alguns casos havien passat per les milícies per a rebre formació militar reglada i poder utilitzar-los després per a la guerra.

La vida al poble

Parlar de la vida en la rereguarda republicana és sens dubte parlar de la vida social i política de la població. En aquest sentit moltes de les diferències de criteri entre sectors de la població durant la Guerra Civil es dirimien en les noves institucions, encara que també es traduïa en l’ambient del carrer.

En primer lloc cal comentar que a causa del decret de sindicalització obligatòria les centrals sindicals es van expandir extraordinàriament. La CNT sallentina va augmentar la seva hegemonia aconseguint prop de 3.000 afiliats, mentre que la UGT va irrompre amb potència arribant a fregar el miler d’afiliats. Com en moltes altres poblacions a la UGT van ingressar aquells treballadors que no tenien un altre remei que afiliar-se a algun sindicat, i que fins llavors o bé havien estat apolítics o bé simpatitzaven amb les dretes. Aquesta seria la situació del sindicat del comerç ADCI, per exemple. En altres casos es tractava de velles picabaralles personals amb l’anarquisme, com podrien ser la d’aquells miners i treballadores i treballadors del ram del tèxtil que es van afiliar a la UGT [4]. En la primavera de 1936 el PSUC va aconseguir una certa influència entre alguns miners. La secció local del Partit Comunista de Catalunya, que va ser fundada en 1933, va liderar sense problemes el sindicat.

Entre les disputes entre les forces partidàries de la revolució i les seves contràries destacaria la qüestió dels proveïments. L’historiador Agustín Guillamón, ha relatat precisament que els proveïments i l’aprovisionament de la població era clau en la rereguarda. Per això el PSUC es negava en ferm a cedir a les intencions de la Confederació d’instaurar el monopoli del comerç exterior. Joan Comorera, conseller de la Generalitat pel PSUC, va arribar a defensar el “lliure comerç” per a l’adquisició de matèries primeres i provisions. Això provocava que els diferents enviats de cada regió o de cada organització licitessin pels mateixos productes, encarint les compres. Malgrat ser antieconòmic, obeïa a un pla per a crear malestar en la rereguarda. La potent i moderna propaganda del PSUC acusava els comitès de proveïments (gestionats per la CNT) de causar una crisi d’aprovisionament per culpa de la seva escassa preparació. A més es van provocar nombrosos conflictes d’ordre públic en les cues del pa i manifestacions de dones del PSUC exigint la fi dels comitès. Tota aquesta situació corria en paral·lel a la supressió de les patrulles de control (que encara que eren de tots els partits, liderava numèricament la CNT), a la supressió de les conselleries de seguretat dels municipis (arrabassant-los la seva capacitat de gestionar l’ordre públic) i el control de les fronteres per part de la Generalitat (cosa que provocaria els fets de la Cerdanya).

A Sallent la CNT controlava la conselleria de proveïments. En la tardor de 1936 havia fundat una Cooperativa Confederal que utilitzaven les famílies associades. Però la Confederació tenia al cap la socialització del comerç. Així que el 23 d’abril de 1937 es va convocar una assemblea general per a debatre sobre la col·lectivització de les botigues i comerços de la localitat. En un document de la UGT [5] es relata aquest esdeveniment, i descriuen que van assistir unes 1.500 persones i que van aprovar per unanimitat socialitzar el comerç. Per tant la CNT anava a portar al Consell Municipal aquesta decisió popular.

En el consell la socialització va ser paralitzada fins que es posicionessin totes les organitzacions. Es va debatre el 2 de maig, just en l’inici dels Fets de Maig de 1937 a Barcelona, i aquest episodi sallentí es podria situar en aquell mateix context. La UGT i els Rabassaires es van oposar a aquesta socialització. Els primers perquè no ho veien necessari (encara que cal fixar-se aquí en la quantitat de persones de dretes que componien el seu sindicat de comerç, totalment contràries a qualsevol col·lectivització dels seus negocis), mentre que els segons van respondre que no era competència dels pagesos, ja que tenien altres mitjans de comercialitzar els seus productes. El Centre Republicà (ERC) es va abstenir, argumentant que només farien allò que la Generalitat considerés legal i que no tenien clar si la proposta ho era. El POUM també es va abstenir. A Sallent el POUM va jugar un rol molt secundari en tot moment i es desprèn que mai va disposar de quadres ben preparats.

En la sessió del 4 de maig s’adona del resultat de les assemblees de les diferents organitzacions que traslladaven la negativa. Per consegüent, els consellers delegats de CNT que gestionaven els proveïments dimiteixen. La UGT es nega a prendre la conselleria i proposa una comissió conjunta amb ERC i els Rabassaires per a gestionar d’ara endavant els proveïments. El POUM, per part seva, s’absté de participar en la comissió.

El resultat va ser que la CNT impulsaria d’ara endavant la Cooperativa Confederal, que seria com un gran centre comercial amb preus rebaixats per a la seva afiliació. A més per a més inri van baixar els preus per a fer-li la competència als comerços que havien bloquejat la socialització.

Així estaven les coses al maig, que d’altra banda va resultar tranquil al poble a nivell d’ordre públic. La CNT dominava els telèfons i l’estació de tren, de manera que no va ocórrer res. La UGT s’havia preparat per a defensar els seus locals amb militants comunistes. Així i tot, en el llarg informe abans esmentat reconeixien que no podien haver resistit molt atès que els anarquistes disposaven d’armes de guerra. La nit del 17 al 18 de maig uns militants de l’Agrupación Amigos de Durruti (CNT) estaven amagant unes caixes d’explosius. Pel que sembla va caure a terra un obús que va explotar morint un company i quedant ferit un altre (va perdre una cama i una mà), sense haver estat capaç l’autor de recuperar els seus noms.

No obstant això, el dia 2 de maig, Pedro Mollart Prada de Conflent, militant de CNT, va ser recollit per uns milicians armats que conduïen un cotxe. Mai més es va saber de Mollart i en la Causa General es pressuposa que va ser assassinat. Aquest seria l’únic cas de mort violenta a causa dels Fets de Maig. Tot indica que va ser executat. Es desconeix l’autoria, però donat el context es presumeix que van ser els comunistes.

Un grup d’uns 40 militants miners de Sallent es trobava a Barcelona just en aquells dies dels Fets de Maig. Es trobaven en plenes negociacions sobre les exportacions de potassa a l’estranger. Van combatre en les barricades de Barcelona.

Es pot veure que la CNT sempre va tenir la situació controlada al poble. Per exemple a la fi de setembre de 1937 va haver-hi unes protestes de carrer que afectaven els pagesos, acusats d’acaparament i de boicotejar els proveïments del poble. Al seu torn aquests acusaven “els forasters” de robar-los fruita i verdura de les hortes. El cas va arribar a majors quan la Unió de Rabassaires i ERC van dimitir dels seus càrrecs de l’ajuntament, quedant aquest en mans de CNT i el PSUC. El nou alcalde interí va ser Joan Butchacas durant algunes setmanes, fins que els dimitits van acceptar reintegrar-se. Qui mai va poder reintegrar-se va ser el conseller del POUM, després de ser il·legalitzat aquest partit al juliol de 1937. La seva militància es va implicar d’ara endavant en la CNT, mentre que aquells militants que pertanyien a la UGT van ser expulsats d’aquesta.

Un altre factor de control al poble era la mina. Aquesta va ser presidida per Josep Solsona, destacat militant confederal. Això no va salvar l’empresa d’una forta caiguda de la producció, atès que gran part de la seva plantilla estava en el front i que no disposaven de molts mitjans per a remuntar el treball. El Govern de la República la va nacionalitzar i la va unir a les mines de Súria i Cardona com si fos la mateixa empresa. Així i tot no va canviar molt la manera de funcionar i la producció fins i tot va caure més.

Dels principals problemes que va haver de fer front el Consell Municipal va ser la gran quantitat de refugiats que van arribar. Van ser acollits en diversos centres i també en cases particulars. Altres qüestions que havien rellevància tenien a veure amb la construcció dels refugis, amb l’evacuació de les persones més compromeses al final i amb el desenllaç de la guerra.

Sense tenir números molt precisos es pot estimar en més d’una trentena les persones mortes en els fronts de guerra. D’elles podem conèixer la filiació cenetista de 17, si fem cas de l’extraordinari treball de l’Associació Isaac Puente i el seu projecte Sangre Anarquista [6]. Aquestes 17 víctimes mortals dels combats de guerra es van repartir per totes les batalles en les quals van participar salentins: Brunete, Belchite, Ebre, Peñarroya, caiguda de Catalunya, etc. Suposen el contingent de morts confederals més gran de la comarca de l’Alt Llobregat, per davant fins i tot de Manresa o de Berga.

Un altre balanç el compon la repressió. Les persones represaliades de Sallent van ser diversos centenars. D’entre elles coneixem diversos afusellaments, i entre ells hi ha 6 de la CNT sallentina: Cast Ballesta, Manuel García, Ginés Zamora, Isidre Flotats, Ramon Vilardell (que també era d’ERC) i Eduard Sabartés. A més el cenetista Jaime Carballo va morir a la presó. Per si no fos prou, Joan Poch Sardà i Jaume Escaler Puig –també de la CNT– van morir en el camp d’extermini de Mauthausen-Gusen durant la Segona Guerra Mundial.

Conclusions

L’època republicana va ser un moment de grans convulsions socials. Fruit de l’enfonsament d’un règim impopular, la democràcia republicana mai va aconseguir assentar-se al país, ja que les dretes no li van permetre ni un minut de tranquil·litat. D’altra banda existia una situació d’emergència social que s’identificava amb el problema agrari i amb l’atur obrer a les ciutats i els pobles industrials. Cada nova fàbrica oberta atreia centenars de famílies que buscaven treball a les seves portes, disposades a treballar per jornals de misèria. Els fabricants s’aprofitaven d’aquesta situació estructural i tenien una pèssima opinió de la classe obrera.

En les dècades anteriors, no obstant això, mentre el règim s’anava desintegrant, va sorgir un potent moviment obrer que a més estava dinamitzat per militants llibertaris. Si a això li unim la sacsejada que va suposar la Revolució russa –que va deixar clar que era factible una victòria de les lluites revolucionàries– tenim els ingredients que contextualitzen el període.

La militància llibertària sempre es va vincular a la cultura i la pedagogia, intentant aconseguir l’alliberament social a través de l’educació dels oprimits. Això els va garantir una legitimitat que solia estar molt per sobre de les altres forces obreres i que rivalitzava amb els republicans. Com a més eren treballadors i estaven en les juntes dels sindicats, els va anar possible guanyar influència entre les noves onades migratòries que arribaven en al·luvió a Catalunya.

Sallent podria considerar-se un exemple d’això, atès que l’arribada en massa de milers de persones que arribaven amb el posat i que s’enfrontaven a unes condicions de vida que fregaven l’inhumà, va garantir un gran contingent instal·lat en el malestar. Les idees revolucionàries van arrelar entre els sectors més oprimits, per tant.

Un altre factor a tenir en compte és que Sallent a diferència d’altres municipis de l’Alt Llobregat, va aconseguir resistir la crisi que li va suposar a l’anarcosindicalisme el sector “treintista”. Si bé durant alguns anys van perdre el poderós sector del tèxtil, més endavant el van tornar a recuperar. Això no quitació perquè aprofitant la situació de desorganització entrés en acció la UGT.

Seguint els esdeveniments de la guerra podem veure clar que la CNT va tenir el control de Sallent en tot moment. Malgrat això va tenir enfrontaments amb la UGT, que en 1937 simbolitzava la contrarevolució, però que al no tenir força suficient mai va posar en perill l’hegemonia anarcosindicalista.

També van existir enfrontaments amb el sector catalanista que conformaven ERC i Unió de Rabassaires. Però aquests xocs eren fruit de la complicada mescla de poblacions que es dividia entre catalans i “castellans” (andalusos, murcians, aragonesos, gallecs…). En definitiva era un conflicte latent que va ser comú a altres poblacions del Bages com Cardona o Súria, també mineres. No obstant això, també a Sallent la CNT va saber eludir aquest problema. Es poden constatar les bones relacions amb el republicanisme català que van tenir els membres de les juntes i comitès de la CNT. Existia un enteniment, no exempt de discrepàncies puntuals. Per posar un exemple, els alcaldes per ERC Pere Andorrà i Ramon Arnau van estar afiliats a la CNT durant la guerra. De fet, també es pot constatar el predomini dels cognoms catalans entre el cos dinamitzador de l’anarcosindicalisme sallentí. On predominen els forans rotundament és en la mina. I la mina va ser el factor que va propiciar la milícia de Sallent.

El pas del franquisme va aixafar tot aquest moviment revolucionari local. Els quadres llibertaris van acabar morts, presos o en l’exili. En la generació següent, ja en els anys 60, el seu buit va ser ocupat per una militància formada a la calor dels nous temps. Llavors predominava el PSUC i Comissions Obreres. La CNT no ressorgiria a Sallent fins a 1977.


Notes

[1] Francisco Javier de Madariaga Fernández, Las industrias de guerra de Cataluña durante la Guerra Civil, p. 679.

[2] Causa General, Sallent, 1594, Exp. 11

[3] Dades trobades en CDMH-PS-BARCELONA_GENERALITAT,498, 3 – 4 – 5 i 6

[4] En la Guerra Civil cal tenir en compte que la UGT de Catalunya va ser presa en el congrés regional de juny de 1936 pels militants comunistes. En la seva junta directiva figuraven Antonio Sesé i José Del Barrio, que van manejar hàbilment el sindicat per a estalinitzar·ho ràpidament. Davant l’al·luvió d’afiliats que van tenir a causa de la sindicalització obligatòria de començaments de la guerra, van col·locar als militants del PSUC en els llocs més destacats bloquejant a altres militants que arribaven d’altres forces (especialment als del POUM). A Sallent, per exemple, Rafael Bonals, un dels líders comunistes més destacats, va estar en la Unió Soviètica en 1935. El POUM sallentí no va tenir res a fer en la UGT i bona part dels seus militants va acabar en CNT.

[5] Informe de la Federació Local de la UGT de Sallent, 25 de maig de 1937. Arxiu Municipal del Bages. PS-Barcelona-501. ACBG31-6-T2-62. CDMH-PS-BARCELONA,501

[6] Consultat en <http://www.navioanarquico.org/index.php/sangre>

Bibliografía

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López Esteve, Manel. Els fets d’octubre de 1934 a Catalunya: més enllà de l’acció governamental [TESI DOCTORAL]. UPF / 2012

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Arxius

  • Arxiu Comarcal del Bages
  • Arxiu Municipal de Sallent
    • Fons Municipal, 1936-1939
  • Arxiu Històric Nacional de Catalunya
    • Fons Documental de la Generalitat de Catalunya (Segona República)
    • Fons Documental Llei 21 de 2005. Restitució a la Generalitat de Catalunya
  • Asociación Isaac Puente (Navio Anárquico)
    • Sangre Anarquista
  • Centro Documental de la Memoria Histórica
    • Fondo Documental de la Delegación Nacional de Servicios Documentales de la Presidencia del Gobierno: Sección Político Social – Barcelona – Sallent
    • Fondo Documental del Archivo Histórico Nacional: Causa General de la provincia de Barcelona

Premsa

  • El Dia
  • Solidaridad Obrera
  • Tierra y Libertad
  • Pèsol Negre

Els anys 30 a Sallent [1ª Part]

“Sallent serà per a la Revolució Social el que Jaca va ser per a la revolució democràtica” [1]

Amb tota seguretat un dels llocs més intensos del conflicte entre el moviment obrer i la legalitat republicana en la dècada de 1930 va ser la població de Sallent. La terrible situació social de la mina i el seu entorn i la radicalització dels miners cap a postures netament revolucionàries serien els factors clau de vida sociopolítica d’aquesta població durant aquells anys.


Com a introducció situarem aquest poble en el seu context. Sallent està en la conca del riu Llobregat, en la plana del Bages, en la part central de Catalunya. Arran de la revolució industrial la seva geografia la va fer idònia per a la construcció de fàbriques tèxtils, com l’anomenada Fàbrica de Cal Ramón, l’origen de la qual es remunta ni més ni menys que a 1806. La vila sallentina seriosa pionera en l’estat espanyol en la instal·lació d’un teler mecànic a la Fàbrica Cal Torres, fundada en 1814. Més tard es fundarien altres fàbriques, aconseguint la xifra d’11 en 1860. Donaven treball a unes 1.200 persones. En 1905, es fundaria la Fàbrica Sala (coneguda a partir dels anys 60 com Les Culleres –las cucharas en castellà– degut al seu canvi d’activitat cap a la fabricació de coberteria). Avui dia la Festa Major Alternativa del poble ret homenatge a aquestes fàbriques, que atorguen el nom de les tres colles juvenils i festives que té el poble [2] (que són la Vella, les Culleres i la Bòbila).

L’existència d’aquestes fàbriques, com és lògic, va produir una proletarització del poble, que va anar atraient famílies que abandonaven el camp en altres comarques catalanes per a guanyar-se la vida treballant de sol a sol a les fàbriques.

Les primeres notícies de vagues a Sallent són de 1850, en una època molt primerenca on els conflictes obrers van aparèixer en tota la comarca de l’Alt Llobregat (que la componen les actuals comarques barcelonines del Bages, Berguedà i Moianès). De seguida aconsegueixen rellevància les societats obreres de Sallent, ja que en 1855 envien un bàndol al general Espartero, que governava a Espanya en aquesta època. Més tard, en 1868, aquelles incipients societats participen en el congrés que va convocar la Direcció Central de Societats Obreres i connecten amb el moviment obrer que està passant en aquests anys del republicanisme federal a l’internacionalisme bakunià. Aquestes societats també ingressarien en 1870 en les Tres Classes del Vapor, la federació obrera del tèxtil.

El primer contacte amb la Internacional ens és relatat molt escaridament. “A Manresa i la seva rodalia es treballa a vegades fins a 18 hores… A Sallent ha millorat alguna cosa la situació, gràcies a la constància de l’associació”[3]. Com es pot deduir hi ha una organització afí a la Internacional en 1872. A la fi de 1873 els conflictes laborals agreujarien la difícil situació política que vivia tot el país. El delegat de Manresa, Francisco Torra escrivia que “els carlistes ens fan una guerra atroç; en moltes parts ens impedeixen l’Associació, amb l’amenaça de pena de mort als representants de les seccions”[4]. En aquells moments Sallent va viure una vaga general que va arribar a tenir un seguiment d’unes 1.000 persones, cosa que constituïa gairebé tota població treballadora en aquells dies. No obstant això, com existien partides carlistes en la zona, i aquestes es dedicaven a amenaçar a les societats obreres internacionalistes, la vaga va fracassar. Els carlistes van arribar a atacar violentament el obrerisme organitzat en diversos punts com Sallent o Manresa.

Deixant enrere l’anomenat Sexenni Democràtic, veiem que aquest primer anarquisme no va acabar de quallar. El moviment obrer i el llibertari van haver de ser refundats de nou. El responsable d’això seria l’aragonès José López Montenegro. Nascut a Saragossa, Montenegro, va ser membre de l’exèrcit en 1868. Va desertar per a unir-se al Cantó de Cartagena en la revolució cantonalista i a partir de llavors va connectar amb el corrent llibertari. Entre 1884 i 1886 ho trobem a Sabadell al costat de Teresa Claramunt (de qui era parella en aquells dies), al capdavant del diari anarcocomunista Los Desheredados . Més tard es mudaria a Sallent.

López Montenegro va exercir de mestre, i consegüentment va fundar el Centre d’Ensenyament Laic de Sallent i va ser impulsor d’una “biblioteca popular” (popular era sinònim de pública en aquells moments). També era maçó i estava fermament connectat amb els moviments republicà, anarquista i obrer del moment. Així doncs, en la complicadíssima vaga que va sacsejar l’Alt Llobregat de 1890 –o millor dit, onada de vagues– va participar en el comitè de vaga de la localitat. Més tard va ser delegat per Sallent en un congrés obrer a Madrid que intentava fundar una organització successora de la Federació de Treballadors de la Regió Espanyola (FTRE), infructuosament.

En la seva faceta de militant anarquista se sap que en 1891 existia un grup anomenat La Vida [5]. Va realitzar diverses conferències sobre la religió i al novembre de 1891 una altra a Manresa sobre els Màrtirs de Chicago al costat de Errico Malatesta i Pedro Esteve, que estaven realitzant una gira de conferències per tot el país. Va ser detingut i condemnat en el Procés de Montjuïc de 1896 i quan va sortir en llibertat va emigrar a l’Argentina.

En 1893 es va realitzar un gran míting del Primer de Maig a Sallent, ja que a Manresa estava prohibit. Ho organitzaven els rabassaires i la societat obrera local, on tenien pes els militants anarquistes. No obstant això, el Procés de Montjuïc desbarataria aquesta aliança. Per fortuna el moviment aconseguiria reposar-se del cop repressiu i en 1899 volem a trobar representants de Sallent en la constitució de la Federació de l’Art Fabril i Tèxtil. Al grup anarquista La Vida el succeiria en la dècada de 1900 el grup Germinal.

No obstant això no tornem a tenir moltes notícies d’aquesta població fins a l’època de 1919. Fins llavors a penes hi ha unes poques referències en la premsa anarquista com La Tramuntana, Tierra y Libertad o Solidaridad Obrera. El que es va difondre més en aquestes dues primeres dècades del segle XX va ser el republicanisme. I connectant amb aquest, precisament en una família molt republicana va néixer el llibertari sallentí més universal, Joan Puig Elias. Puig Elias va ser mestre i fundador de diverses escoles racionalistes que seguien el model pedagògic de Ferrer i Guàrdia. Va arribar a la Guerra Civil sent un reconegut pedagog i això ho va portar a encapçalar el Consell de l’Escola Nova Unificada, que va ser la primera vegada que va haver-hi un sistema educatiu públic (i en català) a Catalunya. No obstant això, la seva militància polític-social no es va desenvolupar al seu poble natal, que va abandonar de jove.

En el Congrés de Madrid de la Confederació Nacional del Treball (CNT), de desembre de 1919, Sallent apareix amb un sindicat d’Oficis Diversos que compta amb 1.500 afiliats. Es tracta d’una xifra extraordinària tenint en compte que la població rondava les 4.500 persones. Però és que en aquell any les lluites obreres havien estat duríssimes en tota Catalunya. Les vagues se succeïen –com la de la Canadenca– i els lock-outs patronals també. Tal era així que es van obrir menjadors populars: “A Sallent, amb la solidaritat que rebíem establíem cuines on al migdia i a les nits els vaguistes podien venir a buscar el menjar que volien”[6]. De fet just quan se celebrava el congrés de la CNT es va produir un d’aquests lock-outs.

En els anys 20 s’inicia l’explotació minera que va transformar radicalment la vida de la població. Abans d’això, en 1924, es va inaugurar el ferrocarril Manresa-Berga-Guardiola que passava per Sallent. Més tard es van iniciar els treballs necessaris per a posar en marxa la mina de potassa.

La mina va atreure una onada migratòria procedent del sud-est peninsular (Múrcia, Almeria, Granada i Albacete), cosa que va fer augmentar fortament la població fins prop de 5.500 habitants per a 1930. En 1936 es rondava entre els 6.500 i els 7.000 habitants.

I aquí comencem el relat dels anys 30.

La República

La primera vaga ressenyable d’en aquells dies va ocórrer el 12 de desembre de 1930. Es tractava d’una vaga revolucionària contra el règim monàrquic d’Alfons XII i va ser la que va donar peu als successos de Jaca on s’havia revoltat un batalló de l’exèrcit. Aquella vaga va durar tres dies a Sallent.

La implantació de la República va obrir tot tipus d’expectatives. I els obrers en organitzar-se, volien més. Molt més. En aquell any de 1931 Sallent a diferència d’altres poblacions de la comarca no tenia grups anarquistes estables. El moviment obrer estava unificat en el Sindicat Únic d’Oficis Varis adherit a la CNT. Tinguem en compte que el moviment obrer en aquells dies era plural. Els republicans tenien presència en els sindicats i ho intentaven capitalitzar. Durant tot el període republicà ERC i el Partit Federal considerarien a la CNT com “el seu” sindicat, convivint internament amb els sectors anarquistes i sindicalistes.

Retallada del diari El Dia de Manresa, 24/01/1932.

Amb la República la convivència va estar lluny de ser tranquil·la. En 1931, mentre es produïen diverses vagues mineres en Súria i a Cardona i una important vaga del tèxtil en tota la comarca, a Sallent es va desenvolupar un conflicte en el ram de la construcció de va derivar en una vaga de 14 setmanes. Entre aquesta vaga, la crisi del ram del tèxtil i la irrupció de la mineria s’estava forjant un descontentament social important. En aquells moments de malestar popular (finals de desembre de 1931) van arribar en gira uns representants del Comitè Regional de Catalunya a realitzar un míting. Eren Arturo Parera, Vicente Pérez (Combina) i Buenaventura Durruti. Sembla ser que els seus discursos van electritzar el ja caldejat ambient i van predisposar el poble per al que vindria en les següents setmanes.

 

La revolta de gener de 1932

La vaga revolucionària va començar a Fígols, comarca del Berguedà, el 20 de gener de 1932. Aviat es va estendre a altres poblacions com Berga, Cardona, Gironella, Súria, Puig-reig, Balsareny o Sallent. En general es va paralitzar tota la comarca i en diversos llocs els obrers van controlar la situació. Un d’ells va ser Sallent.

En aquests moments algú va proposar com a sant i senya el lema que subtitula aquest article: “Sallent serà a la revolució social el que Jaca ha estat per a la revolució democràtica”, i va tenir ganxo. Els vaguistes havien aixecat les vies del tren i van resistir fins que van arribar 16 camions de l’exèrcit i van prendre el poble, baioneta calada.

Els revolucionaris havien implantat el comunisme llibertari durant dos dies. Malgrat la proclama on amenaçaven a qui no estigués d’acord amb el programa anarquista revolucionari, no va haver-hi actes violents. Fins i tot es va respectar l’ajuntament per petició expressa del mateix alcalde, que havia acudit a parlamentar amb els insurrectes. Cal dir que aquests tenien molt poques armes. Havien aconseguit algunes carabines i escopetes del somatén i dels vigilants de la mina. En canvi disposaven de dinamita i d’alguns rudimentaris explosius fets amb pots de conserves.

De resultes d’aquesta insurrecció va haver-hi desenes de detinguts dels quals finalment 14 serien deportats en el vaixell de vapor Buenos Aires [7]. La situació dels deportats sempre va ser d’extrema penúria i van ser tractats en tots els ports com a criminals tot i que alguns deportats no havien participat si més no en els fets. Van compartir càstig amb diversos militants anarquistes com Durruti, Francisco Ascaso, Bruno Lladó o Tomás Cano Ruiz. A causa de les penoses condicions que van patir els deportats va morir Antonio Solé de Sallent. Va ser enterrat a Las Palmas de Gran Canaria gràcies a la Federació Obrera d’aquella ciutat. En arribar aquesta notícia a Sallent va esclatar una vaga espontània en la mina i a la fàbrica de Malpás on treballava Solé.

No obstant això el sector del tèxtil no va voler adherir-se, cosa que marcaria una diferència important. En l’Alt Llobregat la CNT es va dividir en 1932-1933 entre els anomenats Sindicats d’Oposició (també coneguts com treintistes [8]) i els sindicats seguidors de la línia oficial (anarquista revolucionària). A grans trets, el tèxtil i la metal·lúrgia van passar a l’oposició, mentre que la mineria, la construcció i els transports es van quedar en CNT. En 1936 la majoria d’aquests sindicats d’oposició es van reintegrar a la Confederació, exceptuant els de Manresa i alguns grups a Puig-reig, Súria o Sant Vicenç de Castellet que durant la guerra van acabar engrossint les files de la UGT. La clausura dels sindicats i les baralles internes de la CNT van ser aprofitades per altres forces polítiques per a implantar-se en diverses poblacions (en concret pel Bloc Obrer i Pagès (BOC), per la Unió Socialista de Catalunya (USC) i per la UGT).

Dibuix de la revista Bé Negre, núm. 32, del 26 de gener de 1932. Ironitza amb la proclamació del comunisme llibertari en l’Alt Llobregat.

A nivell general la comarca vivia una situació de psicosi. La guàrdia civil patrullava pertot arreu i de tant en tant es trobaven amagatalls amb explosius. Això creava una alarma social avivada per la premsa. Però es tractava d’explosius abandonats pels revolucionaris. El 30 de maig es va realitzar una batuda a Sallent contra un domicili en el qual es trobava el comitè pro-presos en ple [9]. Els detinguts van ser alliberats als dos dies.

La insurrecció de gener de 1933

El 8 de gener va tenir lloc una altra temptativa de proclamar el comunisme llibertari a Sallent. Si bé en 1932 el moviment revolucionari havia estat més o menys espontani –encara que hi havia brou de cultiu de sobres– en 1933 el moviment insurreccional va partir de l’organització de la Federació Anarquista Ibèrica (FAI).

Així doncs, a les 10 de la nit els revolucionaris van disparar sobre un guàrdia que estava patrullant els carrers, ferint-li, i després van incendiar la caserna de la guàrdia civil del carrer Sant Bernardo, 20. L’incendi no va ser important pel fet que els mateixos guàrdies i alguns veïns el van poder apagar a temps. Però la Guàrdia Civil volia venjança. A partir de les 2 de la matinada els guàrdies van envoltar el local de la CNT del carrer Clos i va començar un tiroteig de pel·lícula. Allí van ser crivellats a trets –en el moment de rendir-se– Francesc Codina Casas, de 20 anys, natural del veí poble de Balsareny, i Andrés Martínez García, de 18 anys i natural d’Almeria. També van resultar ferits altres cinc militants (dos d’ells van ser José Yepes, ferit de bala al braç quan onejava la bandera blanca, i José Raya Pérez) i, per l’altre bàndol, tres guàrdies i un agutzil.

Patrulla de militars a Sallent, 1932. Fons Brangulí, ANC 1-42-N-24090

En el consegüent registre del local de la CNT es van trobar unes cent bombes, d’aquelles que es fabricaven artesanalment amb pots de conserva. Això va ser més que suficient per a clausurar el local durant mesos. En els dies posteriors es va produir una nodrida manifestació contra “els forasters”, que segons ells, s’havien fet els “amos del poble” i amenaçaven la convivència.

Encara que es pugui constatar l’arrelament de l’anarquisme militant entre els miners, sovint això pot semblar una qüestió propagandística o un clixé i no es concreta en quina mesura simpatitzaven o si era una adscripció superficial com podrien haver estat comunistes o republicans. És clar que les penalitats i la repressió van unificar i van cohesionar la plantilla de la mina (i també la d’algunes fàbriques) així com els seus familiars. No en tots els pobles va poder donar-se aquest fenomen, ja que, per exemple, a Fígols o en Súria els llibertaris van perdre corda en 1933 i els partits comunistes van aconseguir organitzar un sector dels miners.

A Sallent el moviment llibertari va organitzar quatre grups anarquistes. O millor dit, els obrers i miners salentins van crear quatre grups anarquistes entre 1931 i 1934 que van ingressar en la FAI, com s’informava en el periòdic Tierra y Libertad. Es deien Germinal, La Peña Invencible, Aurora Naciente i Árbol Libertario, que van conformar entre si una federació local de grups anarquistes. A la comarca del Bages hi havia 3 federacions: Cardona, Manresa i Sallent. Entre aquestes federacions i els altres grups anarquistes de la comarcal, sumaven uns 22 grups.

Aquests grups de Sallent sumarien entre 25 i 30 militants. Gairebé amb total seguretat formaven part de les juntes dels sindicats, del comitè de defensa i el comitè pro-presos. Però a més tenien una intensa vida cultural i social. Per exemple, en 1934 la Federació local de grups va organitzar una “jira libertaria” (amb “j”), una excursió, a la font de Lladó a Puig-reig (juntament amb els grups d’aquest poble). Van aconseguir ajuntar 400 o 500 persones.

A més existia una agrupació de joventuts llibertàries que reunia entre 30 i 50 joves de tots dos sexes. En aquest cas estem parlant de persones molt joves amb un alt grau de politització [10]. S’havien criat a la calor de les lluites socials i el seu idealisme era proverbial. En moltes entrevistes a les persones majors que van conviure amb aquesta mena de militants anarquistes de l’entorn juvenil, es pot concloure que seguien un model de vida ètica. Les persones entrevistades sovint es neguen a reconèixer-se a si mateixes com a anarquistes perquè el model que van veure en aquelles persones de les Joventuts Llibertàries, el seu idealisme, el seu compromís, la seva passió per la cultura o la seva ètica en la vida, eren inigualables.

És a dir, que tenim un moviment llibertari organitzat, en general per militants sallentins, que tenien interès per les idees. I per l’altre costat tenim una situació social explosiva. La periodista Irene Polo va realitzar un reportatge sobre Sallent per al diari barceloní La Rambla [11]. En les seves pàgines relatava que en 1931 van arribar uns 200 obrers “de fora” que van ser allotjats en unes antigues quadres de la fàbrica Torres i altres darrere de la biblioteca municipal. No obstant això, en els últims mesos de 1932 van arribar altres 600 obrers amb les seves famílies. Algunes es van reallotjar entre les cases de Sallent, llogant habitacions en habitatges amuntegats. Però altres van tenir pitjor sort i van habitar en infrahabitatges. En total existien unes 2.000 persones en condicions infrahumanes de les quals només 800 tenien treball.

Al desembre de 1933, la vaga insurreccional no va tenir repercussió en la població.

Les vagues del període

Però el resultat d’aquesta insurrecció no va desbaratar el moviment anarquista. La situació social era tan greu que els obrers estaven disposats a anar fins a les últimes conseqüències. Al març de 1933, és a dir, a solament dos mesos de la insurrecció de gener, 180 miners es van tancar en la mina a 340 metres sota terra. Durant el conflicte van esclatar tres artefactes explosius. Els consegüents detinguts de Sallent van iniciar una vaga de fam a la presó de Manresa que va agitar encara més la tibant situació.

Podem comprovar a més com la repressió no li va passar massa factura al sindicalisme sallentí. En el Ple Regional de la CNT de març de 1933 es comptabilitzaven uns 1.000 afiliats en aquesta població. És a dir, que el moment de major crisi interna de la CNT, Sallent tenia més afiliats que Manresa, que era la capital de la comarca [12].

Al març 1934 l’empresa Potasses Ibèriques, SA (és a dir, la mina) es queixava de la baixa productivitat. Així que van suprimir les primes que compensaven els magres salaris. Com a conseqüència va esclatar una vaga. Aquesta vegada l’empresa tenia preparada una resposta i va contractar esquirols a Galícia. No els van dir que anaven a entrar en una empresa en vaga. Van ser rebuts a pedrades res més entrar al poble i dos d’ells van resultar ferits per un explosiu.

De resultes es va detenir a unes 25 persones, entre elles a Diego Navarro i al seu cosí José Pérez Navarro. En el seu interrogatori, baix tortures, va participar Miquel Badia, llavors secretari d’Ordre Públic de Barcelona i enemic dels anarquistes.

En aquells turbulents mesos d’abril i maig, també estava tenint lloc la vaga general de Saragossa. Els obrers de Sallent s’havien adherit a la campanya organitzada per Solidaridad Obrera, el diari Confederal, i volien acollir als fills dels vaguistes aragonesos. No obstant això, la situació sallentina era tan complicada que les pròpies famílies aragoneses van reclamar als seus fills de tornada tement per ells. De fet, el 5 de maig (dos dies abans d’arribar els nens), una manifestació d’aturats havia apedregat a la guàrdia civil, que va respondre a tirs.

Però els treballadors van guanyar la vaga i van recuperar la prima. Això va provocar que un mes després l’empresa suspengués la prima comunitària. I al seu torn, això desencadena una altra vaga en ser acomiadat un altre treballador, per protestar. La vaga empitjora la situació i l’empresa respon amb un lock-out. Tothom es va quedar sense treball i a poc a poc l’empresa va anar readmetent obrers, i reforçant la seva plantilla amb esquirols. En aquell moment els vaguistes van assassinar a dos d’ells. La tensió era tal que el poble va quedar ocupat per la Guàrdia Civil i el somatén. Josep Dencàs, conseller d’Interior de la Generalitat declararia que “la FAI presenta batalla i nosaltres l’acceptem”.

De manera que el dia 27 d’agost es publica un bàndol en el qual es donen 3 dies perquè tots els acomiadats abandonessin el poble. Era el pacte de la fam. Cap empresari els anava a tornar donar treball i s’havien d’anar. Molts anirien a Manresa on van contribuir a la consolidació de la CNT de la capital del Bages [13]. Tal va ser així que fins i tot es va crear un grup anarquista a Manresa anomenat Los Vengadores de Sallent. Al marge del seu nom teatral, era un grup compost per militants d’aquest poble.

Mentrestant, a l’empresa poc li va durar l’alegria. En 1936 els esquirols gallecs es van anar afiliant a la CNT. A més va perdre la raó per acomiadament improcedent. L’empresa es va veure obligada a readmetre als acomiadats. No sabia què fer amb ells.

Octubre i el Bienni Negre

Arribem a la Revolució d’Octubre de 1934, i el moviment llibertari sallentí es trobava exhaust. Al poble va prendre la iniciativa l’Ajuntament i el sector catalanista, identificat amb Esquerra Republicana (ERC) i Estat Català. Per cert, com va haver-hi tants acomiadaments en la mina els encarregats es van afanyar a contractar tot tipus de treballadors i un grup d’aquest últim partit va entrar a treballar en ella en l’estiu. Això no va agradar res als cenetistes, que els van titllar d’esquirols. La situació sempre va ser tibant entre les dues organitzacions. En canvi no ho era tant amb ERC (a Sallent aquest partit es deia Centre Republicà d’Esquerra) ja que compartien la Cooperativa Obrera Germanor, el gran centre associatiu, cultural i comercial del poble.

El 6 d’Octubre de 1934, res més conèixer-se l’aixecament a Barcelona es va proclamar la República Catalana o més correctament el “Estat Català dins la República Federal Espanyola”. Immediatament es va estendre la vaga general per tot el poble. En la mina va haver-hi un petit enfrontament per a llevar-li les armes als vigilants i pels carrers del poble va estar patrullant un escamot de revolucionaris. L’endemà va baixar a Manresa un nodrit grup armat amb la intenció de combatre. Aquests revolucionaris pertanyien a ERC, Estat Català i també a la cèl·lula comunista del PCC que hi havia en la mina.

No obstant això, la proclamació de l’estat de guerra i l’arribada de les tropes de l’exèrcit (Manresa disposava d’un batalló) van dissuadir a les autoritats i els revolucionaris del poble de prosseguir en les seves intencions. El dia 9 va reprendre el treball la mina i el 10 les fàbriques tèxtils. I va haver-hi un bon nombre de detencions, començant per l’alcalde Magí Oriol Torredenflot i tots els regidors d’ERC.

No obstant això, el nou poder reaccionari que havia pres el control del poble va decidir escarmentar també als anarquistes que quedaven en la mina. De manera que van ser acomiadats 400 miners sense mirar si havien participat o no en la revolta.

L’any 1935 va ser relativament tranquil. Es va aprofitar la reposar-se dels cops de l’any anterior i per a reprendre l’activitat orgànica de l’organització. Per això podem veure militants de Sallent en els Plens comarcals i regionals de les Joventuts Llibertàries i de la CNT.

D’aquesta manera arribem a les eleccions de febrer de 1936. A Sallent va guanyar el Front d’Esquerres (que liderava ERC) i se li va arrabassar el consistori a la dreta reaccionària. Quan els sindicats van poder funcionar amb normalitat es va poder reconstruir l’important Sindicat Únic Miner. En el Congrés de Zaragoza, Sallent estarà representada per aquest sindicat que va donar compte de 721 afiliats. Si bé, és obvi que s’ha perdut força, la CNT encara compta amb molt de suport al poble. Tinguem en compte que per al moment del congrés només portaven dos mesos amb activitat legal i encara no s’havien pogut reconstruir la resta de sindicats.

Una de les principals decisions del Congrés de maig de 1936 va ser la readmissió dels sindicats d’oposició. Com hem dit abans, a Sallent el Sindicat Fabril i Tèxtil tenia aquesta tendència. El sindicat es va reintegrar en la CNT el mes de juny i aquesta entrada també animaria unes altres.

En aquells mesos de maig a juliol de 1936, Sallent va ser un punt d’obligat pas per a les gires de mítings que cada cap de setmana agitaven la vida política espanyola i catalana. Per allí van passar Frederica Montseny, Francisco Ascaso o Antonio Ortiz. Era obvi que l’Organització comptava amb la foguejada militància de l’Alt Llobregat, ja que un grup d’ells participaria en els combats del 19 de juliol a Barcelona.

[Continuarà…]


Notes

[1] El Dia, 23-1-1932, p. 2. Es diu que aquesta era la consigna per a circular per Sallent durant els fets revolucionaris de gener de 1932.

[2] Consultar http://www.lafumera.cat/les-colles/

[3] Pedro Flores, Las luchas sociales en el Alto Llobregat y Cardoner: Contribución a la historia de Manresa y comarca, p. 110.

[4] Actas de los Consejos y Comisión Federal de la Región Española: 1870-1874. Citat per Pedro Flores en Las luchas sociales […].

[5] “Programa del grupo anarquista de Sallent, titulado La Vida”, Pèsol Negre, 2002.

[6] Joan Butchacas, carta a Pedro Flores. Biblioteca del Casino de Manresa. Fons Pedro Flores, carpeta XI.

[7] Juan Jiménez Parra, Salvador Lozano Ruíz, Antonio Moreno Alarcón, Ginés Navarro Muñoz, Ramon Rivera Soler, Antonio Soler Falcó, Eduardo Soler Falcó, Pascual Torres Hernández y Domingo Xixons Revellart. Recollits a Creyeron que éramos rebaño […], p. 237-238.

[8] El Treintisme va ser un corrent del moviment llibertari sorgida arran del Manifest dels Trenta, que van impulsar una sèrie de personatges molt coneguts del moviment. Es basava en una revolució lenta i gradual, donant èmfasi a la preparació dels sindicats abans que llançar-se a una revolució violenta.

[9] Eren Juan Alcón, Benet Cano, Miquel Comellas, Jaume Escolar, Domingo Fitó, Salvador Manyalich y Josep Moradell.

[10] Pedro Flores en Las luchas sociales […], ens dóna alguns noms: Jaume Cruselles, Josep Dot, Cristóbal Ballesta, els germans Haro, José Iglesias, Ricardo Álvarez y José Pérez Navarro.

[11] La periodista Irene Polo i el conflicte miner de Sallent del 1933: <https://mnactec.cat/revista-eix/la-periodista-irene-polo-i-el-conflicte-miner-del-1933-a-sallent/>

[12] Dins del bloc dels sindicats d’oposició estaven: Puig-reig (1.000 afiliats), Callús (300), Castellbell i el Vilar (300), Sant Joan de Vilatorrada (150), el Pont de Vilomara (250), Sant Vicenç de Castellet (Oficis Varis, 700; Construcció, 700), Berga–Calç Rosal (900), Gironella (1.400), Manresa (Fabril i Tèxtil, 1.500; Transport, 100; Fusta, 400; Metall, 300; Alimentació, 125; Llum i Força, sense dades); en total, 8.125 afiliats. L’afiliació del bloc oficial (o faísta) era: Manresa (Construcció i Ferroviaris, 200 afiliats), Sallent (1.000); Navarcles (230); Moià (40); Cardona (475); Balsareny (100); Navàs (400) i Súria (250); en total, 2.470 afiliats.

[13] Pedro Flores en Las luchas sociales […], cita els casos concrets de Manuel Ruíz, Yepes, els germans Malsand, Jesús García, Gabriel Piedra, els germans Alarcón, Girona, Lozano, entre altres.

Bibliografía

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Arxius

  • Arxiu Comarcal del Bages
  • Arxiu Municipal de Sallent
    • Fons Municipal, 1936-1939
  • Arxiu Històric Nacional de Catalunya
    • Fons Documental de la Generalitat de Catalunya (Segona República)
    • Fons Documental Llei 21 de 2005. Restitució a la Generalitat de Catalunya
  • Asociación Isaac Puente (Navio Anárquico)
    • Sangre Anarquista
  • Centro Documental de la Memoria Histórica
    • Fondo Documental de la Delegación Nacional de Servicios Documentales de la Presidencia del Gobierno: Sección Político Social – Barcelona-Sallent
    • Fondo Documental del Archivo Histórico Nacional: Causa General de la provincia de Barcelona

Premsa

  • El Dia
  • Solidaridad Obrera
  • Tierra y Libertad
  • Pèsol Negre
L'Antònia era una dona menuda, obrera, valenta i discreta, que vivia en un pis del barri del Guix. No tenia instrucció, però tenia les idees clares i bons sentiments. Des de la rereguarda de casa seva va fer de suport a la lluita antifranquista dels anys 40 i 50. Amb ella volem homenatjar totes les dones anònimes que van arriscar les seves vides juntament amb els que lluitaven pels seus ideals. Va néixer a Berga l'any 1888. Es va casar amb Joan Bonet Casals, que feia de capatàs en la construcció de la carretera Berga-Bagà. Van tenir tres fills: la Ramona, el Miquel i la Florentina. Tots tres de professió teixidors. Van venir a viure a Manresa l'any 1925. El Miquel, que tenia 23 anys en esclatar la guerra civil, es va comprometre fortament en el moviment anarco-sindicalista. Amic d’infància i parent llunyà del maqui Marcel·lí Massana, va ser un lluitador anarquista els anys més foscos del franquisme. Sense fer soroll, l'Antònia va fer de casa seva un refugi per als companys de lluita que tenien problemes a causa de la repressió. Ja abans de la guerra la seva vinya havia servit d'amagatall. Acabada la guerra i iniciada la resistència antifranquista per aquell pis hi van passar líders coneguts com Francisco Denís Diez "el català", un guia fronterer que, interceptat per la Guàrdia Civil, es va suïcidar a la presó de Sallent l'any 1949. També el maig de 1949 va acollir Josep Sabaté, germà de Quico Sabaté, i el va curar de les ferides que havia rebut a causad'un fort enfrontament amb la policia a l'Hospitalet de Llobregat. Quan el seu fill Miquel conduïa grups de trànsit cap a les muntanyes o cap a la terra baixa, sortia de casa de matinada amb un cistell gran i un mocador al cap. Seguia el curs del Llobregat, passava pels Tres Salts, s’endinsava per la riera de Sant Esteve i, en un lloc convingut, deixava el que portava per als seus “nois” : cafè, pa, conserves, tabac… Quan la família la increpava dient-li que no tenia edat per fer això, ella responia: “Vosaltres feu el vostre treball, jo faig el meu; si m’agafen, val més que vagi jo a la presó que vosaltres....” Era l'any 51 quan una matinada una patrulla considerable de guàrdies civils es van presentar al pis del Guix buscant Marcel·lí Massana. En no trobar-lo, van anar per en Miquel i amb ell es van emportar tota la família. En Miquel va estar vuit mesos empresonat, la resta només uns dies. L'Antònia va morir de càncer a les acaballes de la dècada dels 50. El Miquel, la Ramona i la Florentina van seguir lluitant des de les files de la CNT i el seu nét Estanislau també.

El maquis anarquista. De Tolosa a Barcelona pels Pirineus.

[Passatges del llibre de Ferran Sánchez Agustí que fan referència al suport a la guerrilla al Bages]


Enllaços i bases a Manresa

Els grups, separadament, baixaven del tren a Sallent, Santpedor i Manresa-Alta. Es dirigien, de nit per descomptat, cap al barri del Guix a Manresa i la Torre del Secundino, seguien per Viladordis, Casa del Llac (bosc de pollancres actualment) i el transformador de la Companyia Anònima Manresana d’Electricitat (FH Segre). Per les passeres dels Tres Salts de Sant Fruitós superaven sense problemes el Llobregat quan baixava poca aigua i fins i tot carro sobre gel, seguien cap a les Torres, desembocadura de Sant Esteve al Llobregat a l’altura de l’antic Polvorí, lloc idoni per a despistar pescant i punt final en el bosc dels Generis: masies Rubialta, Flequer, Casassaies i Playà. en aquesta dormia la guàrdia civil. les dos anteriors eren bases de la guerrilla en el terme del Pont de Vilomara des d’on saltaven a agafar el tren a Sant Vicenç de Castellet o baixar a través de la muntanya fins a Terrassa.

Antonio Bravo Soler [1] (Cuevas del Alzanzora, Almería, 1909), jornaler, enllaç, en el seu domicili de Manresa va acollir alguna vegada al guia Francisco Denis “Català” [2]. Trobat còmplice de partides rebels i armades, defensat pel capità Francisco Costa, va rebre els beneficis de l’Any Sant per mancar d’antecedents, veient reduïda la seva pena de 12 anys i un dia de reclusió menor en una quarta part.

Manuel Benitéz Giménez, fill d’un camisa vella de Manresa i cunyat d’Antonio Bravo Soler, va tornar a França advertit a temps de les múltiples caigudes i seguidament va marxar a l’Argentina. Va treballar amb Iglesias Paz [3] en la infructuosa comesa d’aproximar elements moderats amb intransigents en el si de la CNT. Antonio Bravo i Manuel Benítez es van unir en l’exili amb dos de les germanes Haro, actives anarquistes que havien viscut en el local de Joventuts Llibertàries (el Sielu) perquè el seu pare les havia fet fora de casa.

Per delicte d’auxili a partides armades, van condemnar a sis mesos i un dia a Pedro López Tapía (Tijola, Almería, 1917), casat, barber. Es va dedicar a traslladar a Massana i Iglesias Paz els comentaris que sentia exercint a Manresa el seu ofici en la caserna de la guàrdia civil, al carrer Carrió nº 2 i en les dependències de la policia situades en el xamfrà dels carrers Sant Tomàs i Sant Domenec. L’inspector Julio González Palomo va declarar que únicament podia escoltar i transmetre fets o circumstàncies de general coneixement.

Pel mateix delicte d’auxili a partides armades, encara que sense materialitzar cap cop, van condemnar a sis mesos i un dia, encara que es va poder beneficiar de l’Any Sant, a Juan Martínez Requena (Albor, Almería, 1910), casat, jornaler, defensat pel capità Francisco Costa. Va obtenir informes sobre Hiladuras Banchs de la colònia Condals. Va saber que el seu porter (guàrdia civil retirat) disposava de pistola, el dia del pagament del setmanal (dijous) i el trasllat del mateix en un vehicle des d’una oficina bancària de la Carretera de Cardona fins la fabrica.

Pere Obiols i Miquel Bonet

Pere Obiols Ribó [4] (Sorribes de la Vansa, Lleida 23/04/1911), al març de 1949 va acompanyar a la frontera al ferit Josep Sabaté [5]. Estava casat amb Ramona Bonet per tant, era cunyat de Miquel Bonet Guitart [6]. personatge boscà i polifacètic, carboner, bracer, ferrer, obrer de aserradora, contrabandista, va actuar de guia de la guerrilla malgrat patir reuma en el genoll esquerre. Coneixia bé les muntanyes, perquè va viure a cavall de Berga i Fórnols del Cadi. No va poder acollir-se a l’indult de l’Any Sant perquè amb anterioritat va penar en la Model del 5 de febrer de 1943 al 26 de setembre de 1944 després de ser condemnat a 20 anys i un dia per Rebel·lió Militar. Va combatre de voluntari amb la Terra i Llibertat en l’ermita de Santa Quitèria i en el Carrascal d’Osca. El van acusar de cremar esglésies al Berguedà, d’efectuar registres domiciliaris vestit de milicià i d’haver format part de la quadrilla del Bueno de Berga. En aquesta ocasió va estar tancat del 13 d’agost de 1949 al 18 d’abril de 1951 en la 4ª galeria de la Model.

En l’humil pis núm. 20 del barri del Guix davant de l’actual Parc de Bombers de Manresa vivia el matrimoni, oriünd de Bagà i familiar llunyà d´en Massana, format per Joan Bonet Casals, ex-capatàs de les obres de la carretera de Berga a Bagà i la seva esposa Antònia Guitart Orriols [7], 70 anys, quina, vigorosa, valenta, que era l’encarregada de portar menjar i tabac als grups amb un gran lligo a coll i un cistell al braç.

En la pròxima Torre de Secundino, actual carrer del Segre, fins ara dins del terme municipal de Manresa, en l’interior del qual va buscar durant anys la guàrdia civil un arsenal d’armes, vivia el seu fill Miquel Bonet Guitart (Bagà, 1912-Castellnou de Bages, 1996), la seva esposa María Guitart Cardó, la tia Florència Bonet Guitart i el seu fill Estalisnau Bonet Guitart. Un segon fill, Josep, no va ser detingut perquè vivia en Sant Fruitós amb l’àvia materna.

Miquel Bonet treballava en Tèxtils Bertrand Serra. El seu origen muntanyès avalava els seus dots d’extraordinari cercador de bolets, caragols i hortolà de primera. Entusiasta naturalista del Grup Excursionista Germinal, al setembre de 1936 va partir voluntari al front amb la Columna Terra i Llibertat. Va marxar a França amb la Retirada. Va escapar de tres camps de concentració i va tornar a casa en 1942. Llavors va estar 22 mesos empresonat i no va entrar en aquest procés perquè no van trobar proves. En un relleu de la direcció carcerària li van preguntar que feia allí, de què se l’acusava, va contestar que encara no ho sabia i el van deixar en llibertat.

El seu pare Joan, la seva germana Florentina, la seva esposa María i el petit Estalisnau de dos anys d’edat van passar dues setmanes en la Model fins que el capellà va intercedir perquè els deixessin a marxar. Els presos van construir un camió de fusta per al nen i jugant amb ells a passar taronges, a través d’aquells cítrics convertits en divertiment, va sortir un missatge cap a l’exterior que va salvar a una persona del Camp de la Bota.

[1] http://www1.memoria.cat/censpresos/content/bravo-soler-antonio

[2] http://www.estelnegre.org/documents/denis/denis.html

[3] https://cntvigo.org/iglesias-paz-jose/

[4] http://www1.memoria.cat/censpresos/content/obiols-rib%C3%B3-pere

[5] https://anarquismoanarcosindicalismoyotrostemas.wordpress.com/2017/09/21/grupo-de-jose-sabate/

[6] http://www1.memoria.cat/censpresos/content/bonet-guitart-miquel

[7] http://manresanes.blogspot.com/2008/06/antnia-guitart-orriols.html

Ramona Berni i Toldrà


Nascuda l’any 1887 a Mollerussa i va morir a l’exili (no es sap l’any). Sindicalista i activista llibertària.

Segons algunes fonts, Ramona Berni i Toldrà va nàixer el 3 de juny de 1887 a Mollerussa, però en el registre civil de Mollerussa no trobem cap entrada coincident. Trobem una entrada el dia 1 de setembre de 1887 a nom de Ramon Berni i Toldrà [1], la qual expressa que va néixer el dia 30 d’agost de 1887 a les nou de la nit. Malgrat la incongruent informació, podem afirmar que Ramona Berni i Toldrà va néixer a Mollerussa l’any 1887. Provenia d’una família humil i pagesa de la comarca del Pla d’Urgell (el seu pare de Castellserà i la seva mare de Mollerussa).

Durant els primers anys del S.XX a Catalunya hi va haver diversos canvis en l’estructura demogràfica i econòmica. Les zones més industrialitzades de Catalunya rebien un increment poblacional a causa de les migracions internes de Catalunya, del camp a la ciutat, i de les provinents de la resta de l’estat espanyol, de sud a nord. Així doncs, Barcelona va passar de 587.000 habitants l’any 1910 als 710.000 habitants l’any 1920. Molt possiblement, Ramona Berni marxà de Mollerussa cap a Barcelona en els primers 10 anys del segle XX.

La indústria tèxtil va ser una de les activitats amb més arrelament a Catalunya des de finals del s.XIX. Tot i que a principis del s. XX es van desenvolupar altres sectors industrials, el tèxtil creixia de manera constant. No es sap en quina fàbrica treballava Ramona Berni a Barcelona, però sí que consta que el seu ofici és el de teixidora. En aquest temps és quan es va sindicar al Sindicat Fabril i Tèxtil de Barcelona de la Confederació Nacional del Treball. Així doncs, la seva consciència i activitat política, segurament no es creà fins a finals dels anys 10. Va ser des d’un bon inici una constant propagandista de la CNT. Però segurament que el seu període més actiu va venir a partir de la seva relació amb Pepita Not. Aquesta persona va ser una de les seves grans amigues i no va entrar en contacte amb l’activitat sociopolítica fins l’any 1918 quan va conèixer l’anarquista Ricardo Sanz (amb el qual es casarà més endavant).

Pepita Not va néixer a Torregrossa (Lleida) l’any 1900. De ben jove Pepita Not va anar a Barcelona on treballà de criada i cuinera per imposició paterna en un casa burgesa. No sabem si Ramona Berni va conèixer a Pepita Not a Barcelona o ja es coneixien de molt abans, ja que Torregrossa està molt a prop de Mollerussa, tant sols a 9 quilòmetres de distància. En tot cas, la seva relació és la que va portar a Ramona Berni a involucrar-se al grup “Los Solidarios” i més endavant a “Nosotros”.

En mig de la gran conflictivitat laboral dels anys 20, les organitzacions sindicals, i en especial la CNT, augmentava espectacularment el nombre d’afiliacions. En un principi, a finals dels anys 10, la patronal finançava els assassinats selectius d’activistes. Més endavant, van sorgir bandes de pistolers els quals tenien l’objectiu de apaivagar les reivindicacions obreres. Els anomenats Sindicats Lliures van ser una mètode més per a la continuació d’aquest clima de confrontació amb la protecció dels governadors civils del moment. Per altra banda, sorgeixen grups obrers armats per contrarestar la violència patronal. En aquest context sorgeix el grup armat anarquista “Los Solidarios”, un grup armat clandestí que es crea l’any 1922. Totes les persones components del grup eren joves, no sobrepassaven els 25 anys. Algunes persones integrants van ser: Francisco Ascaso, Buenaventura Durruti, Juan García Oliver, Manuel Torres, Aurelio Fernández, Ricardo Sanz, Alfonso Miguel, Grogorio Soberbiela, M. Luisa Tejedor, Julia Lopez o Pepita Not, entre altres.

Dins de “Los Solidarios”, Ramona Berni, igual que altres dones dins dels grups d’acció, desenvolupava les tasques d’enllaç i comunicació (difusió, missatgeria, transport de material, armament…). Més endavant, a principis dels anys 30, aquest mateix grup es renombra sota el nom de “Nosotros”. “Los Solidarios” van protagonitzar els atracaments més espectaculars del 1923, van formar dipòsits d’armes i compraren una foneria al barri de Poblenou per fabricar cascs de granades. La cadena d’atracaments es va iniciar el 18 de juliol de 1923 amb l’assalt fracassat a la Banca Padrós, corresponsal del Banc d’Espanya a Manresa. Van plantejar l’assassinat de Martínez Anido i del exministre Bugallal. Van assassinar l’exgovernador de Biscaia, González Regueral, que vivia a Lleó i l’arquebisbe de Zaragoza José Soldevila el 4 de juny de 1923. Aquest grup desapareix definitivament a l’inici de la Guerra Civil.

Tot i que Ramona Berni mai va ser empresonada ni jutjada per formar part d’un grup armat (com si va passar en la majoria de membres de “Los Solidarios”), sí que va ser detinguda en un cop policial contra el grup. El 24 de febrer de 1924, per ordre expressa del ministeri de la governació de Madrid, van ser assassinats a Barcelona per la policia secreta els anarquistes Gregorio Suberbiela i Manuel Campos. Arran d’aquest fet, el 28 de febrer de 1924, la policia va practicar escorcolls a la casa de Teresa Silvestre Nacher, on van ser detinguts Conferino i Aurelio Fernández Sánchez i es van interceptar diverses armes. En aquell mateix dia, també van ser detingudes dues persones al carrer de la Independència. Les detingudes van ser Ramona Berni i el seu fill Jaume Bruje i Berni /Jaume Buyé Berni [2]. Les quatre persones detingudes van quedar a disposició de l’autoritat militar i van sortir al cap d’unes setmanes.

Aquesta dada ens mostra el fet que Ramona Berni tingués un fill. Aquest hauria d’haver nascut a finals dels anys 10, principis dels anys 20. Una altra dada cercada, en relació a la situació familiar de Ramona Berni, és un anunci de l’Audiència Territorial del dia 28 d’octubre de 1933, el qual exposava que a la Sala Segona es celebraria el divorci de Blas Buyé i Ramona Berni.

Tornant al seu angle polític, la seva activitat política dins de la CNT es va intensificar i va ser una gran propagandista la qual recorria bona part de Catalunya en mítings de l’organització. Alguns mítings en que participà Ramona Berni a principis dels anys 30 són: a Igualada l’any 1931 juntament amb personatges com Ródenas, Dolcet i altres sindicalistes; a Lleida el al maig de 1932 juntament amb R.S. García; a Canet de Mar el juliol de 1932 juntament amb Terrén, P. Robert i Vicente Corbí. Altres fonts també esmenten un dels seus mítings amb la companyia de l’escriptor J. Peirats.

Els fets de l’alçament de l’Alt Llobregat i el Cardener van ser un reclam per al moviment llibertari d’arreu. Tot i que algunes fonts assenyalen que Ramona Berni es va instal·lar Manresa durant l’any 1934, Ramona Berni no es registra en el padró municipal fins l’any 1936. El seu domicili es situa al Passeig de Sansa número 4 durant els anys en que resideix a Manresa. Treballa com a teixidora a la Fàbrica Nova, una de les tres fàbriques tèxtils més grans de Manresa i comarca, propietat d’Eusebi Bertrand Serra però en aquells temps col·lectivitzada. En la seva estada a Manresa va compartir tasques sindicals amb Coloma, Balsells, María Salmaurí o Rosario Dulcet.

L’any 1938 Ramona Berni fa un míting al Kursal de Manresa. Segurament aquesta és una de les darreres activitats públiques i de masses de Ramona Berni a Catalunya. A finals de la Guerra Civil, Ramona Berni s’exilià (no va passar per cap camp de refugiats francès) i morí a l’exili.

Tot i que la història només recorda a determinades persones de gran rellevància històrica, Ramona Berni va ser una persona molt reconeguda en l’àmbit llibertari del moment. El fet de ser dona, obrera i activista en els anys 20, la feia especialment particular en mig d’una lluita majoritàriament masculina. Moltes de les dones que posteriorment van formar part d’agrupacions anarcofeministes van esmentar-la com una “una dona singular”, “entusiasta militant”, la qual “va destacar en la lluita social” i va ser “acceptada” en el cercles anarquistes on la presència masculina era notòria. Segons Pedro Flores, Ramona Berni estava convençuda de que el problema de la societat tenia que enfrontar-se a fons i que per a acabar els efectes de la injustícia social s’havia de començar per superar la ignorància del poble productor. Així doncs, per a combatre el monopoli de la riquesa i les forces coercitives de l’Estat sintetitzà la seva activitat en una doble vesant: la sindical (lluita per l’autogestió obrera) i l’acció (l’activisme i l’ús de tots els mitjans per a millorar les condicions de vida la classe treballadora).

Meritxell Guàrdia i Serentill


[1] Segons fonts del Registre Civil de Mollerussa, no hi ha cap entrada a nom de Ramona Berni i Toldrà en els anys compresos de 1885 -1889. Només trobem una entrada el dia 1 de setembre de 1887 de Ramon Berni i Toldrà. Aquesta entrada podria ser la de la protagonista en el cas d’haver hagut algun tipus d’error o mal entès. Possibilitats n’hi ha moltes: intencionalitat expressa de la seva família en inscriure la persona en sexe masculí, que l’infant presentés alguns elements propis d’estats intersexuals infantils, error del registre civil, inscripció d’un germà de la Ramona Berni (tot i que aquesta hipòtesis quedaria descartada per la pròpia Ramona Berni, ja que aquesta es va insciure al padró municipal de Manresa de l’any 1936 com a nascuda el 3 de juny de l’any 1887 a Mollerussa), etc.

[2] Els noms són sempre molt confusos, ja que segons la font, varien certes paraules o certes lletres. Alguns exemples: Ramona Verni – Ramona Berni, Ramona Berni i Toldrà – Ramona Berni i Tolrà, Ramona Berni – Ramona Berri … Podría ser que el cognom del seu fill variés de Buyé a Brujé. El primer cognom respondria al progenitor Blas Buyé, el qual es divorcià de Ramona Berni l’octubre de 1933.


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SOLIDARIDAD OBRERA. Exemplars del nº420 fins nº 470. Any 1932.

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Índex Padró municipal dones.1936. Ajuntament de Manresa. (Arxiu Comarcal del Bages). (unitat documental composta).

Apéndice Padrón Municipal de Manresa. 1 de maig de 1936 – 31 gener de 1939. Llibre de ? pàgines. Ajuntament de Manresa. (Arxiu Comarcal del Bages). (unitat documental composta).

Registre Civil, llibre 1885-1889. Registre Civil de Mollerussa / Jutjat de Pau. Entrada 36 , pàgina 210. (còpia nº 1249846/09) (unitat documental composta).

Memòries de Pedro Flores. Data/es. Caixa I, II, III, IV, V . Fons: Pedro Flores. Biblioteca Municipal El Casino de Manresa. (sèrie)

L’epidèmia de grip de 1918 als mitjans de la Confederació

La famosa epidèmia de grip de 1918, anomenada “grip espanyola”, va aparèixer per primera vegada entre els soldats americans que anaven a les trinxeres de la Primera Guerra Mundial. A causa de la gran mobilitat de tropes d’aquells dies la malaltia va poder estendre’s amb gran llibertat entre noves poblacions. D’aquesta manera va matar la barbaritat de 50 milions de persones a tot el món. Es diu ràpid. Constitueix un poderós exemple del potencial destructiu que té una pandèmia.

Al Regne d’Espanya la malaltia va arribar entre abril i maig de 1918. Es diu que al no existir una censura en la premsa, els mitjans espanyols van informar de l’epidèmia a les poques jornades de la seva aparició. Per això al principi es pensava que la malaltia venia d’Espanya i s’havia contagiat cap a Europa, quan va ser a l’inrevés. Per contextualitzar la malaltia, aquesta va tenir un rebrot al setembre i octubre de 1918 que va ser l’època amb major mortalitat. I més tard un altre repunt al febrer de 1919, que va durar un parell de mesos. Finalment, en 1920 va haver-hi una altra onada de l’epidèmia. En total van morir al voltant de 150.000 persones a Espanya i l’any de 1918 va ser l’únic fins a la Guerra Civil en el qual la població total del país va descendir.

Però la veritat és que l’epidèmia va arribar a una Espanya que amb prou feines sobrevivia a la misèria. La premsa de l’època destaca els encerts de les autoritats, com per exemple, l’organització de brigades de neteja o el tancament de les escoles. Però sent realistes, la majoria de la infància a penes trepitjava una escola, havent d’anar a treballar des d’edats molt curtes. Les organitzacions obreres no van poder preocupar-se de la malaltia i la solien atribuir a les pèssimes condicions higièniques en les quals vivia la classe obrera. D’aquesta forma els sindicats catalans afectes a la CNT van celebrar el Congrés de Sants, en l’estiu de 1918 (quan la primera onada de l’epidèmia havia remès), els miners asturians el seu al setembre i la UGT va celebrar el seu congrés nacional a Madrid a l’octubre de 1918 (en ple rebrot de la malaltia).

Cal entendre que no es descobririen els virus fins a 1935 i que la classe obrera del moment coneixia els efectes del còlera, de la tuberculosi, de les diarrees i febres, del tifus, la pòlio o la verola. Cada epidèmia es cobrava les vides de milers de persones, i s’encebava especialment amb les capes socials més pobres. Pobresa i manca d’higiene solen anar íntimament unides i aquesta una de les raons de l’alta taxa de mortalitat. A aquest factor se li pot associar també la fam, que acompanya els períodes de crisis, i 1918, ho era. Europa vivia els últims episodis de la “Gran Guerra” i les fàbriques anaven tirant el tancament. Això agreujava la situació de les famílies que veien un futur incert. Les contínues morts anaven donant peu a processons religioses i a oracions públiques “pels nostres pecats”, com havia tingut lloc durant les epidèmies anteriors.

Però també cal tenir en compte que es dóna en un període d’altíssima conflictivitat política i social, com és el final de la guerra europea. La pandèmia es va cobrar milions de vides a Europa sent el marc en el qual es van donar les revolucions de 1918-19. No és gens agosarat considerar que la grip va ser un factor més de l’esclat vaguista de 1919 a Catalunya, que s’obriria amb la famosa vaga de la Canadenca al febrer d’aquell any.

A Solidaritat Obrera – cap a l’octubre – apareixien cada dia publicades notícies referents a l’epidèmia. Es parlava de morts cada dia, als carrers de Barcelona i també als pobles espanyols. Es constatava la mort de doctors, i el trasllat de sanitaris des d’uns llocs poc assotats per la malaltia cap a uns altres més necessitats. I es notificaven protestes davant l’abandó sanitari de la viles i ciutats. És un contrast evident cap al que deien les autoritats que estaven fent. És obvi que no en feien prou. El poble exigia el tancament de locals insalubres o establiments alimentaris que provocaven fortes pudors – recordem que no se sabia exactament d’on venia la grip. La pròpia Solidaritat Obrera responia a un article que davant del seu local es venien plàtans mig podrits. Un altre factor eren les aigües negres de les ciutats que proliferaven després dels dies de pluja o d’aquells rierols urbans totalment insalubres de l’època industrial.

A més es constata el col·lapse dels hospitals i les pompes fúnebres. En aquest cas va haver-hi una vaga a Barcelona produïda per l’acomiadament de 21 treballadors per protestar davant les duríssimes condicions que van haver d’afrontar. El Sindicat de la Fusta va fer seva la protesta i va convocar una vaga del sector a l’octubre de 1918, que va guanyar en pocs dies. També els ebenistes de València van fer el mateix. En el cas barceloní es constata la pèrdua – per grip – de Josep Escofet (15 d’Octubre), un dels principals militants del Sindicat de la Fusta. Altres rams també van fer vaga (calderers en coure, tramvies, Casa Girona, fabricants de carros – tots de Barcelona, vidre de Gijón, miners asturians, camp andalús, empreses de Terrassa, Mataró, Sabadell, Sitges, etc.), en aquells temps sense confinaments. Fins i tot va estar rondant per Barcelona una vaga de lloguers impulsada per la Unió d’Inquilins (amb local social al carrer Sant Pau, 83 – seu del sindicat de fideuers) davant l’encariment dels pisos i habitacions. Les reivindicacions eren similars: a més dels preus les queixes eren per pisos sense excusats ni aigua corrent.

Quan van fer públiques aquestes peticions als propietaris, aquests les van rebre amb riallades mentre l’Ajuntament s’encongia d’espatlles. Les propostes de les organitzacions obreres eren totalment lògiques. No discutien la necessitat d’anar a treballar. Estan en una època a la qual qui “no treballa no cobra”. Es demanava treballar menys hores per a tenir més forces per a afrontar l’epidèmia, ja que es pensava, amb raó, que la falta de forces afeblia els cossos i els feia blancs fàcils de la malaltia. També es demanava que s’instal·lessin lavabos als tallers per a rentar-se les mans. Una altra petició era instal·lar cuines en les empreses per a poder menjar calent. Era normal menjar aliments freds asseguts al terra. A més s’incidia a millorar la ventilació dels centres de treball, que solien estar carregadíssims de pols en suspensió, micro-teixits o fums.

A València la Societat Vegetarià Naturista es va oferir al governador de la província per a prestar auxili als malalts de grip. L’oferiment va ser rebutjat per la Junta de Sanitat per qüestions morals. Parlem de la mal anomenada moral cristiana, és clar. El moviment higienista, naturista o vegetarià es va anar estenent a poc a poc, en part a causa d’aquesta epidèmia, de la qual acusaven directament l’estat per haver fracassat en vetllar per la salut pública. També acusaven la ignorància de la població per no saber combatre la malaltia, que entenien que es resolia amb dietes vegetarianes.

En resum, en 1918, l’epidèmia va ser un factor més en un món en plena convulsió. Aquesta seria una diferència amb la nostra pandèmia actual: el coronavirus és el “xoc”, mentre que la grip de 1918 es donava enmig d’altres “xocs”. La fi de la guerra mundial va produir una profunda crisi econòmica i el fantasma de la revolució va recórrer el món. No sabem amb certesa la influència de la grip en les revolucions de l’època. Només es coneix que va tenir impacte al Brasil com a preludi a la seva insurrecció (els burgesos es van anar a les seves luxoses viles, mentre el proletariat moria a milers). És conegut que després d’una epidèmia la vida cobra un nou valor i això dóna peu a noves lluites socials abans impensables. Veurem el que ens ofereix aquesta pandèmia que vivim.

Miguel G.

@Blackspartak

Estudiant la repressió de postguerra contra la CNT al Bages

Continuant amb les dades que vam escriure al post sobre el cost humà de la Guerra Civil per la CNT de Manresa, prosseguim amb la resta de la comarca del Bages. En aquest cas hi ha treballs força complets en clau de memòria històrica, com el que va fer l’Arxiu Nacional de Catalunya l’any 2015. En aquest treball s’hi estableix que el Bages va tenir 2.437 persones represaliades, que segons el cens de població significava un 2,54% del total d’habitants censats el 1936. A aquests caldria sumar-los els 216 casos de la comarca del Moianès o els 916 del Berguedà. Aquestes dades surten de la guia dels processos sumaríssims publicada per l’Arxiu Nacional (vegueu la pàg. 56).

Per poble ens surten aquestes xifres de persones represaliades:

Si ho comparem amb les dades que tenim de Manresa, veurem un desfàs. Al web de Memòria.cat es llisten gairebé 2.000 casos, en canvi aquí diu que hi havia 848. Per tant, aquestes dades són provisionals.

El que sí que està més treballat és el cens dels executats de la guerra civil. Així que reproduïm el quadre 31 del treball:

Aquí veiem que les execucions de les nostres comarques de l’Alt Llobregat foren de 134 al Bages, 63 al Berguedà, 25 al Moianès i 21 al Solsonès. En total unes 243 persones. Aquesta xifra, ja elevada per si mateixa, no té en compte els assassinats durant els primers dies de la victòria franquista ni tampoc aquells que van morir a les presons o als batallons de treball forçós. Més endavant ens indiquen els oficis de tota aquesta gent (pàg. 91). A continuació reproduïm només el quadre del Bages:

A continuació és molt interessant el quadre 34, sobre la filiació sindical. Vegem que de les 3.358 persones llistades, hi ha 1.056 amb filiació desconeguda.

De les persones que estaven afiliades a un sindicat hi destaquen els 1.464 afiliats a la CNT (a tot Catalunya) que varen ser executades. A aquestes es poden afegir prop d’un centenar més, que veiem a l’estadística estan barrejats amb altres organitzacions o classificats de forma diferent. Això implica que la meitat del total d’executats a Catalunya eren de la CNT.

El següent quadre del treball tracta sobre l’afiliació política. No ho reproduirem aquí sencer, només dir que 418 persones estan apuntades com a membres de la FAI i les Joventuts Llibertàries i que a més a més altres hi havien altres partits que solien ser membres de la CNT (com ara els federals – 12 en total – o el Partit Sindicalista – 8 en total). També hi surten barreges. Per exemple hi ha 34 classificats com “anarquistes i republicans” o 16 “anarquistes i socialistes”. En fi, la casuística es fa molt complexa quan anem cas per cas, ja que en temps convulsos com els anys 30 les persones podien anar d’una organització a una altra amb facilitat o pertànyer a dues alhora.

El treball termina amb un llarguíssim llistat de totes les persones executades. Tampoc reproduïrem aquí totes les execucions del Bages-Moianès o del Berguedà (que tindrà un article per ella sola). Només indicarem les que hem pogut confirmar que eren de la CNT, és a dir, “nostres”; per així dir-ho. Ja abandonem els llistats oficials, per seguir el que hem elaborat nosaltres:

NomOrganitzacióLloc ResidènciaComarca
Aguilar Prat, FelipePOUM, CNTArtésBages
Capdevila Vilanova, FrancescCNT Artés Bages
Vilanova Clarà, SebastiàCNT Artés Bages
Fragó Canadell, AntoniCNT?, UGT?, POUM Artés Bages
Coll Alsina, QuintíCNT, ERCAvinyóBages
Bartomeus Miró, EnricCNTBalsarenyBages
Puigantell Argerich, JosepCNTBalsarenyBages
Vicién Laín, Miguel (a) CabanyetesCNTBalsarenyBages
Pla Llidó, JosepCNT CaldersMoianès
Sors Solá, JoanCNT CaldersMoianès
Gall Vilanova, JaumeCNT CallúsBages
Bartés Sitjes, RamonCNTCardonaBages
Fernández Sáez, JuanCNT CardonaBages
Martínez González, JoanCNT CardonaBages
Piedra Giménez, FranciscoCNT CardonaBages
Raja Dávila, JuanCNT CardonaBages
Torres Cruz, JuanCNT CardonaBages
Zomeño Moriana, MartínCNTCardonaBages
Bargalló Paloma, Domènec/DomingoCNTCastellbell i el VilarBages
Biosca Sánchez, EsteveCNT, ERCCastellbell i el VilarBages
Caballol Serra, SebastiàCNTCastellbell i el VilarBages
Esquius Costa, JoanCNTCastellbell i el VilarBages
Franch Tarragó, AntoniCNTCastellbell i el VilarBages
Ibáñez Domènec, FrancescCNTCastellbell i el VilarBages
Muns Novensà, FrancescCNTCastellbell i el VilarBages
Ventura Gomà, RossendCNTCastellbell i el VilarBages
Guibaña Oliver, SalvadorCNT?CastellgalíBages
Vives Sanjerich, JosepCNT?CastellgalíBages
Fernández Guirau, FrancescCNTMoiàMoianès
Girbau Dachs, JaumeCNTMoiàMoianès
Rafart Oller, RamonCNTMoiàMoianès
Batista i Serra, JosepCNTMonistrol de MontserratBages
Nogueró Nogueró, AntonioCNTMonistrol de MontserratBages
Nogueró Rama, AntoniCNTMonistrol de MontserratBages
Plans Subirats, ValentíCNT, FAI, UGT?Monistrol de MontserratBages
Bartolomé Justo, BernardinoCNTNavarclesBages
Camprubí Arderiu, MiquelCNTNavàsBages
Castellana Planas, JoanCNTNavàsBages
Padró Valldaura, DomingoCNTNavàsBages
Solà Camprubí, MiquelCNTNavàsBages
Brunet Valls, PereERC, CNTPont de VilomaraBages
Ballet Morros, JuanCNTRajadellBages
Fornielles Fornielles, JuanCNTRajadellBages
Fainé Camprubí, RamonCNT, PSUC, FAISallentBages
Flotats Caus, IsidreERCSallentBages
García Pérez, ManuelCNTSallentBages
Sabartés Nadal, EduardCNTSallentBages
Soler Vidal, GilCNTSallentBages
Vilardell Mayoral, RamonCNT, UGT  SallentBages
Zamora Román, GinésCNTSallentBages
Ponsa Casas, EnricCNTSant Feliu SasserraBages
Barceló Alba, Joan (a) patamtamCNTSant Fruitós de BagesBages
Díaz Pérez, JoaquínCNTSant Joan de VilatorradaBages
Iglesias Torres, Juan (a) Juan de la PelaCNT, FAI, JJLLSant Joan de VilatorradaBages
Moraleda Rodríguez, PereCNTSant Joan de VilatorradaBages
Oliva Fontanet, PauCNTSant Joan de VilatorradaBages
Pla Massana, JosepCNT (?), ERCSant Joan de VilatorradaBages
Roca Ballaró, JosepCNTSant Joan de VilatorradaBages
Solé Fosas, AgustíCNT (dubtós)Sant Joan de VilatorradaBages
Enrich Sallarés, FrancescCNT, ERC, UR?Sant Salvador de GuardiolaBages
Ballet Morros, JoanCNTSant Vicent de CastelletBages
Vilanova Vila, JosepCNTSanta Maria d’OlóMoianès
González Segura, BrígidCNTSantpedorBages
Pozo Ortuño, EladioCNTSantpedorBages
Fernández Moreno, AndrésCNTSúria Bages
Galindo Milán, FranciscoCNTSúria Bages
González Atienza, JoséCNT, ERC?, PSUC?Súria Bages
Palma Ávila, AlfonsoCNTSúria Bages
Pérez Martínez, EnriqueCNTSúria Bages
González Sanjosé, RafaelCNTSúria Bages
Guzmán Zoilo, FrancescCNTSúria Bages
Martínez Gil, EmiliCNTSúria Bages
Monfort Safont, EmiliCNTSúria Bages
Pérez Martínez, SebastiàCNTSúriaBages

Com veiem hi ha 74 persones. D’algunes, la seva filiació política o sindical encara n’és dubtosa. És probable que hi poguem afenir-ne uns quants noms més encara (si descobrim la filiació de nous companys), però la llista és bastant completa. Si els sumen els 34 d’afusellats de Manresa, de la CNT, ja són 108 persones. Cal indicar que hem utilitzar altres llistats, entre ells el publicat per veuobrera.org a partir de les dades de Solé i Sabaté, de 1985. Aquest llistat proporciona 868 noms de cenetistes residents a Catalunya executats pel franquisme, 66 dels quals foren del Bages-Moianès. Altra font de noms ens la dóna el enciclopèdic projecte Sangre Anarquista dels companys de Gasteiz que intenta trobar tots els morts de la CNT, que us recomanem.

Per últim, recordar que el web del llistat de víctimes del franquisme a Catalunya té algunes eines interesants, com ara una geolocalització amb mapes dels executats, dividits per lloc de naixement o per lloc de residència. (Veure foto d’exemple, sobre els executats de Sallent) En aquest web trobareu tots els 70.000 noms de les persones repressaliades a Catalunya pel franquisme.

Evidentment, cal reflectir tot això en actes o accions per restituir la memòria dels nostres predecessors i predecessores. Queda molt per fer.


Entenem que aquest treball és de lliure difusió i serveix per divulgar la memòria història local de la nostra organització. Sou lliures d’utilitzar el que estimeu oportú.