DISCURS DE JOAN PUIG I ELIAS [I]

Entre els anomenats «Papers de Salamanca1», és a dir, la documentació espoliada pel franquisme amb fins repressius, es troba un discurs mecanografiat2 de Joan Puig i Elias3 , el qual fou el màxim responsable de la singular experiència que significà el Consell de l’Escola Nova Unificada (CENU).

Educació i Història: Revista d’Història de l’Educació. Núm. 12 (juliol-desembre, 2008), pàg. 143-172

Camaradas:

Venimos a decir lo que hemos hecho, venimos a hablar no de bellas utopías, que aunque han anidado siempre en nuestra alma, encontramos placer solamente cuando sabemos que estas bellas utopías hemos logrado plasmarlas en realidades. En las realidades es donde se juzga la bondad de cada ideología; no es con elucubraciones como se prueba la superioridad de un credo o de una ideología. Llega el momento del 19 de Julio, y ha cambiado completamente, no solo el panorama político sino la situación social. Unos compañeros, muy pocos por desgracia, profesores de distintas tendencias antifascistas, nos habíamos encontrado en las barricadas y después en el asalto a los cuarteles, y nos prometimos que aquella amistad, que aquel compañerismo que había nacido en la lucha contra el enemigo común, en un común amor a un ideal, aunque anteriormente estábamos separados por cuestiones técnicas, no podía romperse ni siquiera el día que logramos abatir para siempre el fascismo.

Joan Puig i Elías al seu despatx del Comitè de l’Escola Nova Unificada (CENU)

Edició dels discursos i conferències de Joan Puig i Elías (1936)

Si la Revolución francesa permitió proclamar los derechos del Hombre, nosotros sabíamos que de este 19 de julio debía nacer una hija ubérrima, una Escuela Nueva que proclamara para siempre los derechos del Niño, la emancipación de la infancia, que colocaran absolutamente a todos los niños en igualdad de condiciones, para que una eclosión de todas sus posibilidades les llevara a cada uno adelante en el camino de la vida.

El peso de los primeros momentos, el peligro de aquellos momentos hizo acaso que fuera el camino más llano para que nos pudiéramos entender. Aquello fue lo que pudiéramos llamar la labor preparatoria entre compañeros que militaban en Partidos políticos y nosotros que no habíamos creído nunca en la eficacia de las luchas políticas. Y es en el fragor de la lucha misma, el día 18 de Julio, cuando aparece un Decreto de la Generalidad, dando vida al Consejo de la Escuela Nueva Unificada. Este Consejo, a pesar de ser en Cataluña sobre todo un movimiento mayoritario el de la C.N.T., entendimos que no debíamos establecer en el Consejo semejante situación de privilegio que nos daba una organización confederal, con raigambre y con historia. Teníamos confianza en la bondad de nuestras ideas, la confianza absoluta en la superioridad de nuestros ideales, hacía que no temiéramos estar en situación de inferioridad con relación a la cantidad de nuestra masa. Fueron designados cuatro representantes de la U.G.T. y cuatro de la C.N.T. por los sindicatos de la Enseñanza, escogidos no con carácter político sino precisamente por los mismos Sindicatos de la U.G.T. y por los de la C.N.T.

Para guardar una situación de equilibrio, y además de respeto para el sector antifascista que colaboraba con el Gobierno de la Generalidad —me refiero a la Izquierda Catalana—, se le invitó a que designara cuatro representantes también, pero no con carácter político, a que escogiera entre los afiliados a los Sindicatos de la Enseñanza de la C.N.T. o de la Federación de trabajadores de la Enseñanza de la U.G.T., aquellas personas que desde el punto de vista técnico, des del punto de vista pedagógico, le inspiraran más confianza.

De acuerdo con nuestra ideología, hemos andado los primeros pasos. Nos ha repugnado siempre ver a nuestro lado a un vencido, aun cuando fuera enemigo. Los anarquistas luchan, y matan cuando no hay más remedio que matar. Los anarquistas no encuentran nunca placer en matar, ni siquiera en matar una liebre. Los anarquistas no encuentran placer ni cuando matan al adversario.

No he creído nunca en la virtud de las claudicaciones, no he creído nunca que fueran necesarias las claudicaciones ni siquiera en la colaboración del movimiento que vivimos. He entendido siempre que toda colaboración ha de ser a base de lo que tengamos de común. Si logramos ponernos de acuerdo sobre una línea general que fuese la línea madre de la Escuela que nosotros queríamos forjar, y en estos postulados encontraba cada sector representado en el Consejo de la Escuela Nueva Unificada la expresión de sus sentimientos y de su anhelo, la satisfacción nuestra sería completa y la obra sería duradera. ¿Qué hacer para lograr ponernos de acuerdo entre sectores que discrepábamos en algún punto en las primeras realizaciones fundamentales? Yo me esforcé diciendo que cuando un hombre siente honradamente un ideal, admite que los hombres que militan en otro ideal u organización también honradamente, honradamente sienten sus ideales. Y aquel mismo refrán castellano que dice que “El ladrón cree que todos son de su condición”, fue un argumento para decir que el hombre que siente un ideal, cree que los demás que militan en otra organización, es porque creen que ésta es mejor.

Joan Puig i Elías durant l’acte inaugural de la plaça Ferrer i Guàrdia de Barcelona, actualment plaça Bisbe Urquinaona. [1937].

Article de la Federació Regional d ‘Escoles Racionalistes de Catalunya. [14-10-1937, Solidaridad Obrera]

Yo decía: si cada uno de nosotros está convencido de la bondad y superioridad de sus ideales, entonces no tenemos necesidad de deformar el alma del niño moldeándola a nuestro gusto y según nuestro criterio particular. Si tenemos confianza en que del desarrollo integral de todas y cada una de las facultades del niño se ha de lograr como corolario al desenvolvimiento integral que es la meta, no podemos sentir la necesidad de dar unas ideas hechas y que sean para él una coraza que le impida abrir nuevos horizontes. Solamente los hombres que están convencidos de la falsedad de sus ideales necesitan deformar el alma del niño cuando todavía es tierno, porque temen que el desarrollo natural de la misma alma, llevará el niño a descubrir todas las falsedades en que ellos se debaten, como los mandarines chinos que cantaban las excelencias de la belleza de los pies de su reina, no creían sin embargo en que fuese en realidad un don de la naturaleza, una perfección de la naturaleza, en que fuese una maravilla del desenvolvimiento del cuerpo de la reina, y porque sabían muy bien que de esa impresión de los hijos normales resultaría que todos tendrían la impresión de que los pies de la reina eran feos, sentían la necesidad de que cuando el niño era de tierna edad le moldearan los pies con unos zapatos de hierro que tuviesen la forma de los pies de la reina.

De esta forma, solamente de esta forma, solo deformando el pie del niño, lograrían que el niño cuando fuese mayor o la niña cuando fuese mujer, tuviera sus pies semejantes a los de su reina. Y así son todos los que necesitan deformar el alma del niño por unas ideas hechas, por unos dogmas que son siempre la convicción de que los ideales están carentes de fe. Entre nosotros no podemos hacernos la ofensa de creer que ninguno de nosotros que habíamos luchado contra el fascismo español sin saber si al día siguiente podríamos contarlo, no podemos hacernos la ofensa de no tener fe en el porvenir, y llegamos a la conclusión de que en nuestra Escuela serían excluidas las ideas hechas, de que el maestro se limitaría a saber poner los materiales de observación y experimentación al alcance de la inteligencia y del sentimiento del niño para que fuera él quien elaborara sus ideas y sus sentimientos.

Llegamos a coincidir aquellos primeros compañeros que representábamos a todos los sectores antifascistas, y digo aquellos primeros, porque si bien aquellos que han representado al Partido Republicano de Izquierda y los que han representado a la C.N.T. son todavía los mismos, los compañeros que representaban a la U.G.T., por haber seguido esta organización en Cataluña un proceso parecido al seguido en otras localidades (sic), fueron destituidos. Llegamos a la conclusión todos aquellos compañeros que entonces integraban el frente, de que es una labor notablemente nefasta hacer gritar al niño: ¡Viva Cristo Rey! ¡Viva Lenin! ¡Viva la Anarquía! . Esto es enseñar al niño lo que (se) ha venido haciendo con unos o con otros nombres, desde siempre. Aquellas ideas se suprimieron para su corazón y para su cerebro para evitar que aquello fuera una coraza que moldeara su alma y que deformara las futuras generaciones.

Llegados a este punto de coincidencia nuestra satisfacción fue grande y extraordinaria. Alrededor de la Escuela, sería un crimen de lesa Humanidad hacer política. La Escuela podía y debía ser el verdadero frente único de todos aquellos que tenían confianza en la bondad de sus ideales. Des de aquel momento podían ser enemigos de la Escuela todos aquellos falsarios que están convencidos de la maldad de los credos políticos que informan sus ideales.

Para la C.N.T. fue también una satisfacción el que uno de sus hombres sin trampa ni cartón, porque desde niño milita en la organización obrera, fuese elegido como Presidente de este Consejo de la Escuela Nueva Unificada. Des de luego comprenderéis que no por ser anarquista sino más bien a pesar de serlo, y acaso porque aquellos compañeros habían tenido un concepto erróneo de los anarquistas en el orden social y en el orden pedagógico, comprenderéis lo que supondría al ver cuál era nuestro ideario, el que informaba nuestra organización, ya que nosotros éramos la excepción de la regla, porque si los católicos querían hacer católicos y los socialistas, socialistas, los anarquistas no quieren hacer anarquistas, lo que nos proponemos es hacer hombres. Y esta satisfacción no era desde el punto de vista teórico de las utopías y de los programas que nosotros, con más o menos facilidad de palabra, pudiéramos explicar, sino porque aquello que afirmábamos de la acción del C.E.N.U. no era más que dar estado público a aquella obra de la organización confederal que durante muchos años había venido actuando de acuerdo con estas normas que ahora sirven para la Escuela que nacía del 19 de Julio.

Para nosotros no había ninguna claudicación, porque en la ponencia del Comunismo libertario del Congreso de Mayo de 1936, de Zaragoza, constaba claramente este concepto de lo que es y ha de ser nuestra Escuela, y lo que era y lo que ha sido la escuela de la organización confederal, la Escuela Natura, en la que si bien la mayor parte de los alumnos eran hijos de camaradas, había también hijos de republicanos, hijos de diferentes sectores liberales que reconocían una superioridad moral en aquellas normas pedagógicas, y que por conocer que era gente sincera la que regentaba la escuela, que defendía sus ideales y sus tácticas, no temían de que la labor que se hacía en la propia escuela, saliera ningún niño deformado, y tenían la seguridad de que de aquella escuela saldrían unos hijos, unos alumnos más perfectos de lo que habían sido sus padres, y más que sus maestros.

Pero la satisfacción íntima nuestra era la de saber que aquellos compañeros representaban a la U.G.T., que aquellos compañeros que representaban al Consejero de Cultura no se sentían vencidos. Nadie había impuesto a la C.N.T. El anarquismo, en la escuela, no había impuesto nada. No se había valido de su situación privilegiada en Cataluña ni por el número de Consejeros en el gobierno de la Generalidad ni por el número de sus fuerzas combativas en el movimiento, porque la C.N.T. en España, pero sobre todo en Cataluña, es consubstancial con ello, aquellos compañeros sentían la satisfacción de decir: este es nuestro ideario. Y solamente en estas condiciones, nosotros también nos sentimos satisfechos.

Joan Puig i Elías visita, amb l’alcalde de Barcelona Hilari Salvadó Castell, l’Hospital de les Colònies Estrangeres4.

Ha sido siempre preocupación nuestra el lograr una conjunción de todas las fuerzas que antes llamábanse liberales y ahora se llaman antifascistas, y lograr por fin acabar con aquella lucha que, desde siglos pasados, había ido devorando todos los sectores liberales de España; como somos enemigos de toda dictadura roja, blanca, negra y roja y negra, enemigos absolutamente de todas las dictaduras, no hemos confiado por eso en las conquistan que significan el aplastamiento de otros sectores. Hemos dejado siempre, firmemente convencidos de la bondad de nuestras ideas, a los demás sectores, y esta convicción nos ha hecho sentir, ilusos alguna vez, que teníamos el poder de poder convencerles, y porque éramos capaces de convencerles no necesitábamos vencerles.

En España, todas estas fuerzas impulsaron la Escuela para que trascendiera en todos los órdenes y que lográramos dar al mundo el ejemplo de un pueblo que tiene condiciones suficientes para no tener que ser una miserable copia de lo hecho por Francia en el 89 o en Rusia en el año 17.

Un discípulo para ser digno de su maestro ha de saber aportar a la labor del maestro algo de su cosecha propia. Por esto, nosotros, para ser dignos de nuestros abuelos, de los abuelos de la Revolución francesa y de los compañeros de la Revolución rusa aprovechando todas las experiencias de la Revolución francesa y todas las de la Revolución rusa, hemos de saber lograr una revolución que, superando aquellas leyes mejorándolas y ampliándolas, dé al mundo ejemplo de una revolución que tiene características propias, y propias en este sentido —yo vuelvo a hacer hincapié en ello— es sentir, digamos con una frase, náuseas, de tener que vencer a ninguno de los sectores que con nosotros luchan contra el fascismo.

¿Cómo rotularíamos nuestra Escuela? Una vez puestos de acuerdo en esta necesidad y en estas líneas generales de lo que ha de ser la Escuela. Después ya hablaremos concretamente. Yo soy de los hombres que están convencidos de lo que defienden y de la bondad de sus ideas, y por eso procuro (no) decir: donde dije tal cosa quise decir lo otro; sino que, de forma contundente para todos quede de manifiesto no ya la finalidad sino el cómo, el cómo lograremos lo que nos proponemos: el que cada niño sea un hombre que tome posesión de sus destinos.

Decía antes qué nombre íbamos a dar a la Escuela que nació el 19 de Julio. Con cuanta simpatía no recordamos todos los esfuerzos de los compañeros sosteniendo la Escuela [llamada] Racionalista, con cuanto cariño no hemos sentido siempre en el fondo de nuestros corazones la labor de Ferrer en la Escuela Nueva. Yo soy uno de los hombres que ha amado, que ama, a los que me han enseñado algo, a los que antes de que nosotros naciéramos han luchado para que tuviéramos la libertad que tenemos. Yo amo a todos estos maestros mucho más de lo que los creyentes pueden amar a sus ídolos, pero precisamente porque uno ama ha de saber ser digno de los maestros como ha de saber ser digno del padre, el hijo.

Todo el amor que yo siento por Ferrer, por la obra de Ferrer, no iba a obligarme a ser digno, después de transcurridos un cuarto de siglo, del mismo bagaje pedagógico. El mundo ha continuado moviéndose. Ferrer era una voluntad extraordinaria, pero en la escuela no tuvo la suerte de encontrar otras personas que pudieran compararse con él, otras personas que, como él sintieran la labor de la escuela.

Joan Puig i Elías al Ple de la CNT de Catalunya dedicat específicament a les qüestions culturals. [Octubre de 1936]

Article en suport a l’Escola Natura. Escrit per Parradell. [09-10-1936, Solidaritat Obrera]

Al Ple de Catalunya de la CNT dedicat específicament a les qüestions culturals, convocat pels comitès de la CNT i la FAI, hi assistiren 163 delegats de sindicats, 24 dels grups anarquistes i 15 delegats d’ateneus i grups culturals (aquests últims amb caràcter informatiu). [11-10-1936,Solidaridad Obrera]

¿Escuela Racionalista? Bien. Pero el nombre de racionalista, ¿qué significa? No de ahora tampoco. En el año 28, (la darrera xifra és confosa a l’original) deportado a Zaragoza, con un compañero que aquí me escucha, que estuvo en la cárcel conmigo en Zaragoza, en una controversia sostenida con Peiró, yo dije ya lo mismo que voy a decir ahora: que racionalista tenía para mí un sabor de otro siglo, un regusto de discípulo de Robespierre y de adoradores de la diosa Razón. Yo respeto —lo he dicho anteriormente— todo lo que han sufrido los compañeros para sostener su escuela, y cuando le han dado este nombre es porque ellos querían significar que basaban su enseñanza en el razonamiento y no en el dogma y la imposición. ¿Pero es que nos basta a nosotros cultivar el pensamiento ni el razonamiento del niño? No. Si de algo estamos satisfechos, si de algo estamos ya hartos, es de hombres que piensan muy bien y obran muy mal. Necesitamos una Escuela sobre todo que cultive en el niño el sentimiento, que logre de cada niño un hombre de carácter capaz de saber traducir en actos sus pensamientos.

De niño me apenaba tanto ver a hombres que blasonaban de anticlericales y decían mil pestes de “la gran prostituta romana” y que cuando querían crear una vida nueva, cuando llegaba el momento de elegir compañera, este momento que incluso los pajarillos, incluso los ruiseñores buscan lugares delicados, lejos del ruido y polvo, estos hombres que pensaban tan bien, se arrodillaban delante de un representante de la “prostituta romana”. De niño he sentido toda la ruina, gran pena de estos hombres que pensaban bien y obraban muy mal. Por esto en nuestra Escuela nos interesa, sobre todo, saber cómo sentirán los hombres que salgan de nuestra Escuela. Y para nosotros, cultura siempre es esto: sentir, sentir. Sentir es, dicho con otras palabras, tener alma o espíritu. El alma o el espíritu no es más que la vibración de la materia más delicada, más elevada, más superior del desenvolvimiento de la humanidad desde las primeras vibraciones hasta el hombre. Es lo que separa la bestia de la piedra, y lo que hace superior al hombre sobre la bestia.

Cuando yo he visto —yo recuerdo también mis años de estudiante, cuando tuve afán de conocer ese arte sublime de la Música— cuando yo he visto, asistiendo a una fiesta, a una representación de Liceo, a escuchar Mozart, música superior, salir a aquellas gentes y en el portal había a veces una pobre viejecita o un pobre niño, en el crudo invierno, pedirles limosna, y aquellos se abrochaban para no (sic) marcharse, pensaba que aquellas gentes no sabían nada; aquellas gentes sabían muchas, discutían de muchas cosas, pero no sentían nada.

Desde entonces, vengo pensando y sintiendo que cultura no es nunca saber; que cultura no tiene nada que ver con lo que los demás de los hombres entienden por cultura, por cultura que, muchas veces, la escriben con K de Kaiser.

Muchos de nuestros paletos, esos paletos que son capaces de vibrar de emoción ante la luz primera de un alba o de una aurora, esos paletos que son capaces de tirarse al río, exponiendo su vida para salvar a uno que se va a ahogar, hay en ellos más cultura, porque hay emoción y no en estas otras gentes que no son capaces de vibrar ante ninguna injusticia ni delante de ninguna de las fealdades de la vida. Un hombre es tanto más culto, cuando sabe vibrar más extraordinariamente ante una injusticia, sublevándose, o ante una belleza o abnegación.

¿Cuál sería el nombre de nuestra escuela? El de la organización confederal que yo había dirigido, se llamaba y se llama aun, se llama todavía, Escuela Natura. Sin duda que, para mí, el nombre de Escuela Natura era el más adecuado. El más adecuado, porque con Natura, significamos el respeto a la naturaleza del niño. Pero si hay algo que está reñido en absoluto con lo que hace el anarquista, es la vanidad. Y como que no basta ser honrado, sino que además hay que parecerlo, cuando se trata de tener ascendiente sobre el pueblo, desde ningún punto de vista yo no podía proponer que a la escuela que nació el 19 de Julio, la llamáramos Escuela Natura. Habría podido parecer la vanidad de un hombre que, aprovechando su situación, la admiración con que le habían colocado en aquel puesto de responsabilidad de la Escuela Nueva, procuraba hacer prevalecer su criterio. Y desde luego, el nombre de la “Escuela Natura”, quedaba desechado.

¿Escuela activa, escuela nueva? ¿Y por qué no llamarla Escuela Nueva? Realmente, con el nombre de nuevo y nueva, se hacen muchísimas cosas de viejas. Yo soy además de los que no creen en lo nuevo, en el sentido que la gente da al valor de la palabra. No he creído nunca que las verdades fueran jóvenes ni viejas. Hace dos mil años 2 y 2 eran 4 y hoy también; el proceder mal, era una mala acción, antes, hoy y mañana. Acaso no sea el nombre más preciso; pero como que en realidad, lo que nosotros queremos que sea nuestra escuela, es un concepto de pedagogía, era acaso el nombre más indicado para nuestra escuela. Y por eso acordamos que se llamara Escuela Nueva.

La llamamos también unificada. ¿Qué queremos decir cuando decimos unificada? Pues sencillamente, que no puede continuar la desarticulación que hasta hoy ha tenido el Estado con todos sus centros docentes; que la escuela no ha de tener solución de continuidad, desde el momento en que el niño ingrese en la escuela-cuna hasta que salga de la escuela, de la facultad, de la universidad, de la politécnica, formado completamente. Que si no fuéramos capaces de lograr otra cosa de este 19 de Julio, yo soy de los que creen que seremos capaces de muchas otras realizaciones, por lo menos habíamos de saber lograr esto: el que cada niño, según sus condiciones independiente completamente de la situación económica que puedan tener sus padres, cuando ingrese en la escuela, no haya de salir de ella hasta que esté completamente formado. Formado según sus condiciones naturales, según su vocación, su temperamento, según lo que, desde luego es tesoro, que es la herencia que, según sea la vida más o menos perfecta de los padres, legan a los hijos.

Que salgan de la escuela ya, o bien como médicos, como arquitectos, como campesinos, como profesor. Desterrado para siempre el pensar que el trabajo va a ser retribuido según la producción. No, nosotros no podemos admitir que se prostituya el alma del niño y más que el niño haya de seguir, no aquello para lo que tiene vocación, sino aquella carrera o ejercicio en que le dicen que ganará mejor su vida.

¿Quiere decir esto que vamos a una igualdad en el sentido con que se nos representa el uniforme cuartelero? No, nada de esto. Los hombres no han de tener absolutamente ninguna jerarquía, por lo que sepan. Los hombres, todas las funciones de trabajo, lo mismo las del campesino que las del médico, son absolutamente indispensables para la sociedad. Esa diversidad de trabajo, no ha de dar (en) ningún momento derecho a una superioridad de condiciones. Pero nosotros no decimos que van a ser iguales todos los hombres, en el mal sentido de la igualdad con que lo plantean los otros sectores.

Nosotros admitimos las jerarquías morales. El corazón, que es el más extraordinario de los anarquistas, no admite de mandatos. Ama más al que ve mejor; ama más y mejor, al que ve más abnegado. Y esto no sólo no lo combatiremos sino que lo propagamos. Nosotros amamos más a aquellos de nuestros militantes que ponen su vida más intensamente, al servicio de un ideal. Esta jerarquía, esta desigualdad que dicen ellos, esa variedad, existirá siempre indudablemente y no es ningún mal que exista; es un bien.

Nuestra escuela, en este aspecto, viene realmente a emancipar a los niños que habían tenido la dicha de nacer un poco tarde, de llegar a tiempo de poder asistir a las clases de esta escuela. Pero, y esta muchachada, con ansias de saber, con afán de descubrir nuevos horizontes que no le permitía conquistar un falsa organización social. ¿Habíamos de condenarla a lo que la condenó la sociedad anterior al 19 de julio? ¿No íbamos nosotros a ser capaces de saber también solucionar el problema de esa juventud con ansias de saber, con ansias de perfección? No podíamos imponerlo al Estado, al nuevo régimen, el que llevara a estos jóvenes, a las horas de trabajo, a la universidad, al instituto, a las escuelas especiales. No podíamos admitir tampoco aquella limosna que el Estado continúa suministrando, de las becas; eran para unos cuantos y nosotros queremos que sea para todos. ¿Cómo lograrlo? Pues, sencillamente. Las cosas más extraordinarias a veces son las más sencillas. ¿Por qué si hay profesorado, lo mismo en los Institutos, en la Normal, en la Universidad, en las Facultades, que explican sus clases a las 9, a las 10 o a las 11 de la mañana, no ha de haber el mismo u otro profesorado que explique su clase a las 7, a las 8, a las 9 o a las 10 de la noche, para toda esta muchachada que prefiere la escuela al cabaret, al cinema o a la calle? No hay ningún pretexto que pueda servir de base para que un hombre, que la revolución ha colocado en el punto más alto, desde el punto de vista de la cultura, en el Ministerio de Instrucción Pública, no sepa dar a esta juventud, aquella reparación mínima de la injusticia social a que a sido condenada. Durante las horas del día, de acuerdo con las necesidades de nuestra economía, esos muchachos trabajan, producen. Y luego, en aquellas otras horas, sentados ya, descansando físicamente, pueden intelectualmente, encontrar el cauce que llegue a ser aquello para lo que tienen condiciones.

Pero hay más. No sólo a estos que tienen condiciones, nosotros reconocemos el derecho a que vayan a eso que nosotros llamamos politécnicas de distribución, como nexo para poder conocer la cultura de los niños, a cada uno de estos muchachos, e irle introduciéndole en la actividad para que ellos tuvieren condiciones, (o) no. No sólo los que tienen condiciones. La sociedad, cuando esté bien organizada, con un sentido de responsabilidad, tiene la obligación de hacer que incluso aquellos que aquellos que no tienen condiciones, sean ellos mismos los que se convenzan de que no las tienen. Solamente así, estos futuros hombres, mañana no se creerán víctimas de una falsa organización social y no serán unos elementos disolventes en la nueva sociedad. Hay muchos que creen que tienen condiciones para ser médicos o para ser ingenieros, pero que en el momento que nosotros les pongamos en estado de que vean todas las dificultades, ellos mismos reconocerán que no tienen condiciones. Y, repito, que tiene derecho, incluso estos, a convencerse de que no tienen esas condiciones. […]

[Continuarà]


Notes:

1 Nom amb què és coneguda la documentació espoliada a organitzacions, entitats i particulars, per les forces franquistes a partir del gener del 1939 i dipositada a l’Archivo Histórico Nacional de Salamanca el 1940.

2 Archivo General de la Guerra Civil de Salamanca. Lligall 226/1 núm. 2. El text fou llegit en un acte públic, com mostra la referència a una persona de l’auditori a la pàgina 8 de l’original. Possiblement fet fora de Catalunya o a oients no catalans, segons es desprèn del text.

3 Joan Puig i Elías (Sallent 1898 – Porto Alegre 1972) va ser abans de res un mestre. Afiliat a la CNT des de molt jove, es va proposar portar endavant el projecte de Ferrer i Guàrdia: en els anys 20-30 va guiar l’Escola Natura a Barcelona que es va convertir en escola pilot entre les racionalistes. Considerava que no cal educar solament la raó sinó també els sentiments. En esclatar la revolució en 1936 li va ser assignada la presidència del CENU (Consell de l’Escola Nova Unificada) i va extendre la pedagogia llibertària a totes les escoles de Catalunya. Va ocupar diversos altres càrrecs durant la guerra i en 1939 es va exiliar a França i després a Brasil on va continuar, fins que li va ser possible, la seva labor pedagògica i política.

4 Amb l’esclat de la Guerra Civil, el govern republicà es va veure en la necessitat d’ampliar la xarxa hospitalària per a atendre la previsible demanda sanitària i poder acollir als combatents ferits en els anomenats “Hospitals de Sang”. L’Hospital de les Colònies Estrangeres va funcionar també com a Hospital de Sang durant els anys de la guerra, des de 1936 fins a 1939.

5 Puig i Elías va fer la defensa de l’actuació cenetista en el CENU argumentant fonamentalment que els postulats pedagògics eren els preconitzats per la CNT i que el CENU permetia la subsistència de les escoles sindicals anarcosindicalistes i les d’altres organitzacions obreres. Els delegats es van dividir en dues tendències: els qui consideraven acceptable la intervenció de la CNT en el CENU i aquells qui s’oposaven perquè la necessària negociació amb d’altres organitzacions desvirtuava el projecte educatiu anarquista. Les resolucions finals del Ple respectaren la participació de la CNT en el CENU i l’actuació dels seus representants però se’ls recordà que havien d’actuar “de acuerdo con los principios establecidos en nuestros Congresos y con las orientaciones que señalen las asambleas del sindicato general de Profesiones liberales”, es proposava la constitució de consells (de pares i d’estudiants i professors) en els centres per reforçar l’autonomia organitzativa i s’animava a “todos los camaradas que se crean con vocación y aptitud para dedicarse a la enseñanza” a matricular-se en l’Escola Politècnica d’Adaptació.

Enric Grau i Calafell (1908-1992) [3 i final]

Enric Grau i Calafell (Manresa, 02/04/1908 i Marsella, 14/09/1992), va ser un militant manresà de la CNT i de la FAI dels anys 20 i 30. Aquest text relata amb summe detall aspectes clandestins i conspiratius habitualment desconeguts i ens mostra el funcionament d’aquells grups anarquistes implicats en les insurreccions de l’època. El text té valor no sols per aquest aspecte sinó per ser un relat de memòria local manresana des del punt de vista de la militància anarquista. Grau va passar pels grups d’afinitat anarquista i més tard va exercir càrrecs orgànics en la FAI, de la qual va ser secretari de la Federació Local de Grups Anarquistes de Manresa i en la CNT, arribant a secretari del Comitè Intercomarcal en 1936. En la guerra va ser membre del Comitè Revolucionari Antifeixista de Manresa, representant a la FAI i exercint la funció d’organitzar les primeres milícies que van partir de la ciutat. Precisament la Guerra Civil és el punt feble d’aquest relat, que s’explica perquè Grau ja havia d’estar cansat d’escriure.

Aquest document de 78 pàgines manuscrites procedeix dels papers de Pedro Flores, guardats en el Arxiu Comarcal del Bages. Tots dos militants anarquistes van intercanviar quantiosa correspondència entre els anys 60 i 80. Flores estava escrivint la història del moviment llibertari i anarcosindicalista de la comarca i Grau era una de les seves principals fonts primàries. En les seves cartes hi ha un interès evident de situar correctament els fets i de recordar els noms dels militants. Encara que no s’indica la data, la carta va haver d’estar escrita entre 1978 i 1980 i segurament li va servir de base per a unes memòries escrites en 1985 anomenades “Recorregut per la meva vida”.

Finalment, cal indicar que el text, relatat en llenguatge molt senzill, propi d’un autodidacta, conté tants errors ortogràfics i sintàctics que no poques frases s’han hagut de corregir per a facilitar la seva comprensió, especialment en el que concerneix a puntació i accentuació. La majoria dels errors en les preposicions s’han deixat intactes perquè serveixin per a transmetre millor el caràcter de Grau. Hem afegit algunes notes explicatives i a més s’ha intentat completar els noms dels militants en la mesura que sigui possible.

Octubre en otros pueblos

Navàs hizo la revolución a su manera. Esta Federación Local, los sindicatos, los adherentes los había de todos los sectores con tal de [a]salariados tenían cabida a la organización siempre y cuando respetasen los principios de la CNT. Así ha sido siempre y así se apesava [pasaba en] los sindicatos del Bages, pues el 6 de Octubre, republicanos, socialistas y comunistas del Bloc Camperol, y los del sindicato confederal, y los que no lo eran, las tres cuartas partes del pueblo todos guiados por el mismo principio [de] terminar con los cavernícolas.

Por la mañana los compañeros Pasarisa, Bous, Patri y Cabra1 pasaron a recoger las armas de los reaccionarios que [se] las entregaron sin ninguna resistencia. Esto según el decir de los compañeros en cuestión. Fueron con la mano al bolsillo con armas en su poder, se hicieron dueños del pueblo y como siempre la España Católica y Apostólica y, con más fuerza que ningún otro país, pero también porque sus servidores han convertido los templos en fortines y los abusos que en nada tienen a ver con la filosofía de Jesús abusando en toda la línea.

Así es que el pueblo de Navàs lo primero que se les ocurrió es ir a la iglesia en busca del cura porque tenía a responder de algunas fechorías que nos las hizo en nombre de Cristo. Tal como prostituir a muchachas jóvenes aprovechando en unas circunstancias que el pueblo estaba atenazado por el hambre. Como no se encontraba o, no lo encontraron porque estaba escondido, se les dio la idea de pegar fuego a la iglesia. Pero cuando estaban contemplando los efectos del incendio, de golpe las campanas tocaron [a] duelo y como nadie creía milagros vieron al cura que, sin necesidad de Sacristán, tiraba de la cuerda hasta romperla para que fueran a [a]pagar el incendio. Pero lo que le pudo pasar aquella misma noche se le apagó la luz de su vida. No muy honorable, por cierto.

Portada del diari catòlic i catalanista El Matí del dimarts, 16 d’octubre de 1934.

Ni siquiera pensar que cuando se volvía la tortilla, la escuela y sus maestros Teruel y Call, que no creo que esperarían que les hicieran la visita. Las pocas escuelas racionalistas siguieron el mismo fin, a más del compañero Díaz que, como hemos dicho, que dio con sus huesos en la cárcel.

Los compañeros de Gironella, siguieron el movimiento, pero nada hubo de particular. Lo mismo que Manresa siguieron los acontecimientos, lo único que levantaron barricadas a pesar de ser compañeros de una responsabilidad a toda prueba no podían hacer otra cosa que la de esperar. Nicolau, Faure, Viladomiu, Llinas, Lladó, Segal y hermanos2. Todos ellos eran dueños absolutos de la situación, solamente que tuvieron que inclinarse ante la fuerza. Como no, el compañero, que todavía guarda las cicatrices de cuando fue atentado por orden de los cavernícolas de la comarca, [no] le faltaban ganas de pasar a la acción y mucho más si le hubieran podido poner la mano encima del [al] nefasto pistolero, Juan de la manta. Estas cosas no se olvidan que cuando se llega al a fin de la meta, aunque todo esto se ha terminado, pero por desgracia todavía quedan individuos que están dispuestos a comenzar. No se han cansado, aunque durante cuarenta años se han cubierto de sangre y los más cínicos tratan las víctimas de asesinos.

En cuando a la colonia Manent los compañeros Ubach, Flotats, Ferre, Frare, Mascaró, y Pasarisa, hermanos3 todos ellos dispuestos siempre a la acción. Con sus iniciativas llegaron hacer un botín de armas arrancadas a la reacción. Solamente [Sin embargo] a consecuencia de una falsa maniobra faltó poco [para] que no son [fueran] cogidos en plena acción gracias al ojo clínico de Pasarises, que se dio cuenta y escaparon a tiempo. Diez minutos después de caminar [huir], guardias de asalto estaban a la colonia preguntando lo que pasaba y como todo el mundo estaba tranquilo sin la menor egitacion [agitación] se tuvieron de volver por el mismo camino que habían venido, a disgusto de los chivatos [a los] que les falló el golpe.

De Sallent, donde más se destacaron fueron los compañeros de las minas, a parte el compañero Corbera del ramo de la construcción y algunos más, por la actividad social de las minas eran sus consecutivas huelgas ya de los tiempos atrás, de la cual la más dura fue el comité de huelga los compañeros Vega, Antonio Moreno, Zaes y Perales4 que se hicieron respetar con hombría y coraje, sobre todo el compañero Vega, que siendo un perito en el arte de la mina discutía con fundamento de causa dejando a los mismos­ capataces en confusión. Todos ellos y los compañeros en general en todas las circunstancias hicieron prueba de su coraje.

Cal Manent (tambè coneguda com Cal Riera). Colònia industrial tèxtil a Puig-reig, situada a la dreta del Llobregat.

La clandestinidad durante el bienio negro

El 6 de octubre terminó de la manera más lamentable. Ni los gritos histéricos de Dencàs por la amisora [emisoria] ni el ejército de escamots con Badia y Pérez Farras, coronel de mossos de escuadra, fueron capaces de hacer nada que fuera digno de una gesta histórica y memorable, porque al primer cañonazo del general Batet la revolución fue aplastada.

El bienio negro tuvo las manos libres, las cárceles llenas de todos los sectores que estaban en oposición con el gobierno cavernícola. Pero como tenía de ser el resultado, la mayoría que llenaban las cárceles eran siempre los de la FAI y la CNT. Primero los que la represión de la Generalidad metió en detención que no por eso los pusieron libres. Al contrario, cogieron otros, que así aumentó el número. Así es que a la cárcel de Manresa ya no eran solamente los familiares y amigos de los anarcosindicalistas [quienes] iban a ver a los presos. También los republicanos que tanto habían hecho para hacernos poblar la mazmorra manresana tuvieron el honor de poblarla, y con el alcalde Marcet como presidente. Así pudieron darse cuenta sus familiares lo que es ir a visitar [a un] preso que no tiene otro objetivo que luchar contra la tiranía, que es por el único delito que han estado encerrados.

La trágica comedia terminaba para los militantes de la confederación y la FAI. El trabajo siguió su curso, sus reuniones clandestinas, prensa clandestina y todo el que es necesario. Salía La Voz Confederal, FAI y Juventud Anárquica, que corrían de mano en mano y ahora nos leían hasta aquellos que antes del 6 de Octubre nos querían matar. Nuestro arsenal en armas había tomado proporciones a nuestro caudal, con algunos fusiles abandonados, la dinamita siguió procedente de los mineros de Sallent. Se [la] iba recogiendo y poniéndola en depósito por los lugares de la ciudad previstos de avance, a cargo siempre de los compañeros de Defensa Plans y Soler5, hasta que su día llegó lo que tenía que llegar.

La Voz Confederal nº7 de l ‘any 1934. Portaveu dels Sindicats de la CNT de Catalunya.

El compañero Plans fue víctima de un chivato que lo dio a la policía. Dándose cuenta por azar que el compañero salía de una casa en ruinas que estaba al lado de la suya, el chivato en cuestión fue poco después para ver lo que había hecho allá y se encontró con un paquete de dinamita. Le faltó tiempo para denunciarlo a la policía. Tenía la costumbre el compañero Plans de poner el material en esta ruina de una manera provisional y luego después con el compañero Solé lo ponían en el lugar escogido, aunque veces iba solo. Pero el chivato, este asqueroso sujeto, le faltó tiempo para dar el soplo. Por suerte el compañero se dio cuenta de lejos que en la casa arruinada había movimiento y pudo evitar de no ser cogido, aunque el chivato de marras había bien dado su nombre. Casualmente era el casero suyo, puesto que estaba en alquiler en una de sus casas. Plans vivía con su madre, [que] era viuda y él era el único hijo que tenía. Quedó anciana y sola porque él tuvo que escapar como supuesto [sospechoso]. Así el chivato, comerciante en carbón con el alma más negra que el carbón que vendía, estuvo satisfecho. De un golpe se liberó de sus inquilinos porque la madre de Plans sin la paga de su hijo no pudo pagar el alquiler. Tuvo que refugiarse en casa de Soler que como por casualidad su madre también era viuda.

Hubo otro compañero que también fue víctima de un chivato, pero este fue mucho antes que Plans, el compañero Lairet [Aliet6] quien pagó las consecuencias de un error. Celebramos una reunión clandestina justamente por el lugar que él vivía y como era en la primavera y hacía buen tiempo, y el lugar era a las afueras de la ciudad y las casas solariegas, sus perros empezaron a dar el tostón. Esto y los campesinos que regaban se hizo sospecho a lo que algún rebasaire de aquellos lugares que conocía el compañero Lairet por referencias debía dar con el soplo. Y el día siguiente la policía hizo un registro en forma [que] le cogieron material del sindicato carnets y sellos y naturalmente un poco de material bélico y una pistola. Lairet era del ramo de la construcción. Tres fueron los compañeros que en su debido tiempo hubieron [de] huir perseguidos de Manresa, aventurando[lo] todo. Y gracias que pudieron escapar.

A pesar de todo, la vida continuaba y se seguía recogiendo material. Todo cuanto fuera útil para hacer frente la reacción. Porque en verdad sentíamos que se organizaba algo que pasaba de todos los límites de lo ordinario. La caverna se agitaba y los cavernícolas nacionalmente tomaban disposiciones que no daban lugar a dudas. Las visitas de Antonio Primo de Rivera a los fasistas [fascistas] italianos y a Hitler no era para contarse cuentos pornográficos. La CNT y la FAI, sus comités de Defensa se organizaban a las posibilidades de sus medios, y todo era puesto en obra empezando por sus Federaciones Locales y Comarcales hasta la Regional. Así es que a pesar que los compañeros caían o estaban obligados a partir perseguidos eran reemplazados por otros y las iniciativas eran acebtadas [aceptadas] por todos los que las presentaban.

Así es que en cierta ocasión el compañero Pere B. nos dijo que en la fundición Desveus habían llevado cascos de proyectil de la artillería del 7 1/5 con el objeto de fundirlos con el hierro y material viejo. A lo que indicó que cargándolos con dinamita podía hacer el efecto de una bomba. Tomando la idea como acebtable [aceptable] decidimos una noche de ir a buscar un casco y fuimos solamente dos para hacer el menos bulto posible. Dos podíamos hacer el trabajo más discreto. No obstante, habíamos discutido cómo habíamos de organizar la prueba después de tenerlo en nuestra disposición. Y lo hicimos de la siguiente forma: una vez afuera con el artefacto, lo metimos detrás de la vía del ferrocarril que iba abajo el rio. Se encargaría de ir a buscarla los compañeros Pedro B. y Isidro Arnau para llevarla debajo el puente del cementerio donde se haría la carga del artefacto. Mientras que el compañero Grau se encargaría de llevar un par de cartuchos de dinamita con fulminante y mecha bicfort. Una vez estaría dispuesta, Isidro Arnau se encargaría de llevarla dentro del cesto de pesca a un lugar dirección a la riera del Cornet, donde se haría la prueba en presencia de varios compañeros en un Domingo comprendido.

Todo marchó como deseamos, mismo el artefacto que pegó una explosión que no encontramos nada. Pero si no pasó nada fue juego de la suerte. Cuando hicimos estas operaciones ninguno había contado que siendo el veinte y uno de Febrero y siendo dueños de la calle los fariseos del catolicismo celebraron el milagro de la fiesta de la Luz de Manresa y aquella noche hicieron una procesión a toda pompa ¿Qué me había de pensar yo que se celebraba la procesión? Bajando por la Muralla avenida Bases de Manresa me encontré frente a frente con los tres mosqueteros de la reacción Gual, López y Alegre [que] cacheaban a todo bicho viviente y yo llevaba en la cintura dos cartuchos de dinamita el bolsillo de la americana [y] un pedazo de mecha con su fulminante.

Tomé una decisión instantánea, me dije “si te vuelves para tras o te vas al otro lado de la carretera automáticamente te harás sospechoso”. Seguí de frente aprovechando que bajaban varias personas a la vez, a lo que los tres mosqueteros no podían atender a todos a la vez lo que dio lugar que yo pasara a través, y con los cartuchos camino al lugar de la cita, donde me esperaban los compañeros, cargamos el artefacto y quedamos en lo convenido.

La Intercomarcal alto Llobregat y Cardoner seguía preparándose para hacer frente a los acontecimientos que se nos venían encima. Dispuestos estábamos a poner la vida en juego para que el fascismo no triunfara en España. Si todas las comarcas del territorio español hubieran hecho como la nuestra, sin ninguna pretensión, creo que el ejército o los generales que lo mandaban habrían terminado como terminó el general Godet [Manuel Goded] en Barcelona. Pero algunas comarcas no tuvieron la oportunidad, y otras no creían, o dudaban, de que [en] España se instalara el régimen dictatorial que había de avasallar cuarenta años nuestro país.

De los políticos ni hablar. Vivían confiados y no vieron el agua hasta que la tuvieron en el cuello. Y todo con estas tenían más miedo a la revolución social que al fascismo. Nos perseguían las izquierdas y las derechas nos llamaban atracadores y terroristas, vagos y maleantes. Todo cuando ocurría de desastroso era la FAI que lo había hecho, [ya] que no teníamos otro principio que la violencia. Si la violencia es admitida para unos, no veo por qué no será admitida para otros. La razón y la justicia cuando es atropellada, la libertad es[tá] en peligro y los que la quieren ha hogar [ahogar] en sangre es porque emplean el método de la fuerza. Entonces se impone la necesidad de responder con la violencia contra la violencia. Y es esto [lo] que hacíamos los militantes anarcosindicalistas. Por esencia filosófica, el anarquista no es partidario de la violencia, pero tampoco juzgamos de razón [razonable] de parar la segunda mejilla cuando ya te han dado a la primera.

Nos metieron más de un vigardo [“bigardo”, se refiere a un infiltrado] en nuestras filas. Los había que eran inteligentes con una cultura más que regular. Engañaban con una astucia digna de provocador profesional. [Con] su verbo revolucionario empujaban las masas a conflictos que a veces uno se pedía [preguntaba] qué razón había para tal o cual conflicto. Los había que eran burros a rebuznar y pronto se les veía las orejas. En nuestra comarcal salieron tres o cuatro. Pero el que fue más listo fue el Boy, que nos engañó a todos. Era falange [la] que nos [lo] había pasado por debajo la puerta. El otro fue el sargento López. Fue justo bueno para coger incautos que decían que era un tío con toda la barba [de confianza], por el solo hecho de leer la prensa confederal y anarquista delante del coronel del regimiento. Desde luego prensa clandestina. El comportamiento que tuvo durante la reacción de los hechos del 6 de Octubre dejó la prueba lo más palpable y aun más cuando fue localizado por el compañero Palliser7 que en este momento hacia el servicio militar en Manresa. Y por un hecho sin importancia que pasó en Valencia cuando estaba en [de] permiso, que el sargento de marras le preguntó por algo que él le daba mucha importancia. Porque [en] un individuo de esta naturaleza la inteligencia brilla por su ausencia y Palliser que ya no tenía ninguna confianza con él, le contestó con algo tan trivial que no podía hacer mal a nadie. No obstante, no dejó de tener su efecto porque la policía de Valencia fue al lugar indicado por el sargento, lugar que Palliser le había dado. Pero ya he dicho que no tenía ninguna importancia, lo importante fue que el chivo con aires de revolucionario fue definitivamente descubierto y ya no hubo lugar a dudas por [para] las que todavía no estaban convencidos.

Este es un caso señalado y ocurrido en la Intercomarcal de Manresa y Berga pero en todos los lugares donde había organización, esta clase de sujetos penetraban en nuestros medios, en todos los tiempos y en toda las épocas, sobre todo en los años 32 y 33, que la FAI había engrosado los grupos, allá donde tuvieron la oportunidad de penetrar los individuos de mala fe, los que en su vida no han hecho nada que fuera bueno.

Noticia de La Vanguardia apareguda al diari El Dia del 10 d ‘agost del 1935.

El Frente Popular

El 6 de Octubre de 1935 Manresa fue teatro de un terrible accidente, en la fábrica Carreras8, dicha [de] los Dolors, los albañiles encontraron la muerte, muerte terrible porque fueron abullentados [escaldados o hervidos vivos]. El entierro de estos parias del trabajo, fue una manifestación magna. Allá nos encontrábamos todos y cada uno ponía su opinión, pero lo más positivo es que entre todos se manifestaba una unión y un deseo de trabajar firme en todos los sentidos para terminar con toda la reacción, ya no local si no general.

Se volvieron a abrir sindicatos y centros. Entramos otra vez en la legalidad, reuniones y asambleas y puntos de contactos. Esta vez la Alianza CNT-UGT es un hecho, pero se quiere hacer más extensa esta alianza. La Confederación celebró una asamblea magna a la Cooperativa Obrera y en el orden del día había a tratar este tipo capital. Tomaron la palabra varios compañeros entre ellos Malsan, Pedro Cano, García, Valdés9 y todos estuvieron de acuerdo con la necesidad de una estrecha alianza, pero de una manera positiva y sincera. Los acontecimientos que se deslubravan [vislumbraban] imponían una labor por parte de todos y la Confederación era la organización de combate por la razón de haber hecho prueba de su capacidad revolucionaria. Los demás sectores manifestaban un entusiasmo indescriptible como el que dice con la Confederación tenemos más probabilidades de vencer el fascismo.

En tiempos anteriores, y en la clandestinidad, en el bosque del Suaña se había celebrado un pleno intercomarcal donde quedó la residencia [d]el comité Intercomarcal a Manresa los compañeros que lo formaron Manuel Ruiz [Cintas], como secretario, Ferrer10, Víctor Serra, Enrique Grau y otros que el tiempo ha borrado de mi memoria. Se trabajó con firmeza y voluntad organizando y coordinando estando siempre ojo avizor en todo y, por todo, esperando con presentimiento que algo tenia de ocurrir. Por razones de trabajo Ruiz tuvo que dejar el secretariado del comité y tomó por acuerdo de todos, el secretariado, Enrique Grau.

Con ellas vino el congreso de la CNT al cual, por razones físicas, el secretario del comité no pudo ir al pleno, que a su puesto fue el compañero Ferrer. Mayo casi estaba terminando, a lo que podíamos decir, que quedaba poco tiempo para llegar a la contienda: la más sanguinaria que [en] la historia de España se ha desarrollado.

Los preparativos del 19 de julio

El 17 de julio de 1936 recibimos una circular del comité Regional que nos ponía de manifiesto la situación grave de los momentos y nos aconsejaba de ponernos en contacto con todos los alementos [elementos] de otros sectores. Cuando nos íbamos a reunir con los comités locales y Intercomarcales de CNT y FAI llegó una comisión de los sindicatos de oposición [de la] que solo recuerdo el nombre de Marcel Augé que nos hizo parte de la situación. A la cual le contestamos que estábamos al corriente y precisamente íbamos a cambiar impresiones los comités, en virtud de una circular recibida por parte del comité Regional. A lo cual Marcel Augé nos dijo que la cosa era urgente y que si nos hacía nada si quisiéramos a darles en el local la decisión que tomaríamos nos recibirían gustosamente. Y, acto seguido, después de las impresiones tomadas decidimos presentarnos al local de la carretera de Cardona. El tiempo ha borrado de mi memoria los compañeros que me acompañaban en delegación y solo sé que cogí la circular de la Regional y allí que fuimos. Cuando llegamos estaban ya reunidos y discutiendo. Al ver nuestra presencia en el rostro se marcó la simpatía general de la asamblea. Todos habíamos comprendido que la hora de la realidad era la de marchar a la mano.

La presidencia empezó hablar de unión y fraternidad, a la cual yo abreviando les presenté la circular de la Regional y les rogué que la leyeran. Cosa hecha. Por su contenido comprendieron que eran inútiles los discursos, y manos a la obra. Se acordó de formar un Comité de Alianza Anti Facista [Fascista]11 que cupieran [cupieran] todos [los] sectores antifascistas y al mismo tiempo que se enviara una delegación por la comarcal para ponerles al corriente de la situación y de las decisiones tomadas por Manresa.

Enrique Grau, el que escribe, fue encargado por la CNT de la expedición. Tenía de acompañarme un muchacho joven del Partido Comunista. No me acuerdo si se llamaba Bonet. No vino al lugar de la cita debajo del reloj de casa Jorba. Cansado de esperar me fui al local del Partido Comunista en el lugar de la calle de la Miel. Estaban reunidos en una puerta cochera. Más bien parecía una cava. Entre todos apenas si llegaban una docena con el jefe, que era Dueso. Les dije que esperaba todavía su delegado y acordaron mandar otro. No sé si era Padilla. No puedo asegurarlo. [Sobre] Bonet sacamos en conclusión que el miedo le había aconsejado de irse a dormir. La cárcel le dio medio de ir otra vez.

Por todos los pueblos de la comarca del Llobregat nos atendieron muy bien, salvo uno que fue Puicrex [Puig-reig]. Villardaga, hasta con carnet y credencial de la Confederación, me metió en plena cara que tenía el derecho de dudar si era confederal. Delante de tal barrabasada le dije al delegado del Partido Comunista “vámonos, que nosotros ya hemos cumplido nuestro cometido. Ahora libre a ellos que hagan lo que mejor les convenga”.

Pasamos [a] Gironella. Como es de esperar los compañeros nos atendieron con interés. Viladomiu, Faure y otros tantos, por lo menos ellos no dudaron de si era o no confederal. Y acto seguido, camino de Berga. Sorpresa doble: a la entrada del pueblo la Guardia Civil estaba de control a la carretera. Nos hizo signo de parar y cuando paramos nos echó la bronca porque el chofer no había bajado la luz de los faros. Pidió los papeles y le metí en plena cara el carnet de la Confederación. Y [con] su voz insegura dijo, “cabo, son los de la Confederación”. El cabo contestó, “déjalos pasar”. Llegamos a Berga y la segunda sorpresa es que Casals12 y compañía se habían [ido] tranquilamente a acostar. Encontré un compañero de Fígols que en verdad no conocía, y fuimos por todos los lugares que frecuentaba[n] los de Berga. Y el resultado fue el que antes he dicho. Decidí de encargar al compañero de Fígols, [quien] al mismo tiempo que se prestó voluntario de encargarse de avisar el resto de la comarca hasta la Pobla de Lillet, para que el “tres tres13 se pusiera manos a la obra con los compañeros.

A la madrugada llegamos a Manresa. El Comité se había constituido con una rapidez vertiginosa. Habían decidido de poner la residencia al Centro de Dependientes, pero estos se negaron. No quisieron tomar la responsabilidad de aceptar el Comité de Alianza Antifascista a su centro, cuestión de miedo. Así es que las primeras reuniones del Comité se celebraron a la Era de la Esquerra, y luego después decidieron pasar al Teatro Conservatorio. Se comprende [que] el local social de la CNT era incómodo por lo pequeño. Es cuando algunos días después en una reunión decidieron de incautarse el Casino de los burgueses manresanos que, en definitiva, quedó el Casino propiedad del pueblo.

Teatre Conservatori de Manresa al costat de l’Associació de Xofers Manresa-Berga [1936]

La guerra

Mientras de que por todas partes se organizaban sindicatos, a la cual el comité intercomarcal con nueva residencia de los Hermanos, que también los requisicionamos. Actos de afirmación sindical y organización de sindicatos en lugares que ni siquiera lo habíamos soñado. Toda una actividad febril que casi no nos dejaba ni tiempo de dormir.

Esto y la preocupación de los frentes y la organización revolucionaria que en verdad se cometieron tantas imprudencias que no sé cómo el local de la Era de la Esquerra no había saltado porque en varias ocasiones [a] los individuos se les disparaba el fusil de caza. Imprudencia que nos podía costar cara a todos, porque en un rincón había algunas cajas de dinamita. Yo creo que los vecinos respiraron todos cuando nos trasladamos a los Hermanos14.

A lo que concierne los primeros días, aparte [de] los fusiles que habíamos adquirido provenientes del 6 de Octubre, pistolas personales y el asalto a las armerías y el material explosivo, era escaso para hacer frente a los civilones si hubieran tomado el camino de la insurrección junto con el batallón de soldados. Pero fueron prudentes y la cosa no pasó a mayores. No obstante, recuerdo que con el compañero Diaz, maestro de escuela, fuimos a encontrar al alcalde Marcet y le pedimos armas y no con suplica si no con energía, porque nos habían dicho que las tenía. Pero no hubo nada hacer. Días después las entregó a los de la Oposición y gente de confianza, quedando entonces inferiores en armamento, pero superiores en número. Y lo que tenia de pasar, pasó. Tomaron pretensiones, y nos hacían alguna que otra que otra marranaria [marranería], a la que algunos compañeros estaban tan furiosos que hablaban de asaltar el comité. Esto y muchos que se fueron al Frente de Aragón, que salieron con el compañero Malsan y otros en distintas columnas, Durruti, Escaso [Ascaso] y otras, quedamos con pocas armas y muchos enemigos porque se les vio la oreja porque tenían ganas de hacer con nosotros por el resto lo de siempre.

El 5 de agosto, una vez que Malsan se fue al frente15, los comités me llamaron y decidieron de ponerme al puesto que Malsan dejaba, [ya] que era miembro del comité revolucionario. Y yo, el que escribo, tomé plaza integrándome al comité de milicias junto con el compañero Ferrándiz16.

[De] este último debo decir que fue regular conmigo. Todo cuando ocurría en nuestro departamento era regular, con responsabilidad correcta. Cuando por algo los oficiales del cuartel y oficiales de la guardia civil, que estaban juntos, llamaban el [al] comité subíamos al cuartel juntos. No quería ir nunca solo. Puedo decir [que] el compañero era leal y fraternizamos. Quizás habríamos manifestado siempre antipatía si no hubiéramos tenido lugar de actuar juntos. La prueba es que Ferrándiz a la hora de deslinde de campos17 volvía a la Confederación como todos casi los viejos militantes, salvo Marcel Augé que pasó al Partido Comunista. En verdad tenía madera de dictador. Para todas las consecuencias era autoritario, intrigante y practicante de la calumnia. Es el que más nos hacía obstrucción dentro y fuera del comité. Con las armas que le dio el alcalde se sentía ya sátrapa de primera categoría. No pagaba la pena de hacer artículos a El Diluvio contra Curbella18 por el estúpido asunto del jefe de municipales, cuando él salió del anarcosindicalismo para servir la dictadura del proletariado. Más tarde el otro fue a servir la dictadura azul. Después de todo no veo la diferencia los métodos son los mismos solo cambian los colores.

Tirando y aflojando, aguantando la camorra de los enemigos de la FAI dentro del comité y fuera del comité, en estos momentos también estaban liados con los del POUM, con los oficiales de Jesús Hernández, y los demás comprendidos. Ya sabíamos que no podíamos hacernos ilusiones. Por otra parte, algunos afiliados de la organización, de estos que comprenden lo que quieren, que también nos miraban de través [a] los compañeros que representábamos la organización al comité, no era un grano de anís a tomar. Corbella, presidente, Camps y Casasayes a la investigación, y yo Grau Enrique a las milisia [milicias] que representaba la FAI19.

Hicimos cuanto pudimos aguantando viento y marea con paciencia a prueba. Pero de golpe se produjo lo inesperado: llegó a Manresa un grupo de compañeros con Asencio y Soler20 a la cabeza y unos dos camiones. Con ellos venían de Barcelona y con armas en bastante nombre [número], tantas que con ellas formaron la Columna Tierra y Libertad, la que fue más tarde la 153 [Brigada Mixta]. No discuto la conducta de Asensio y Soler, sobre todo la del segundo, pero sí que debo decir que la postergación que nos habían impuesto se terminó radicalmente. Instalaron el cuartel general en el garaje de la Buena Vista, levantaron barricadas con balas de paja, y no pasaba ni bicho viviente que no llevara el aval de la CNT. Podían llevar el aval que representaba el comité, que estábamos todos, [pero] si no llevaba el aval confederal no había paso. Marcel y compañía estaban negros de rabia. En más de una ocasión me habían llamado diciéndome que representaba la actitud de las milicias de la Buena Vista. En mi fondo anterior me decía, “cabrones, pagáis lo que merecéis. Ahora somos nosotros los más fuertes”.

Esto no quiere decir [que] los compañeros que representábamos [a la CNT-FAI en] el comité en las reuniones con la organización pedíamos que cesara esta contradicción, en cuyo caso que esto habría sido más normal retirar los delegados del Comité Alianza Antifascista y tomar la hegemonía de la ciudad manresana, que si no digo una blasfemia lo hubiéramos hecho. Y por toda España de tomar la dirección del movimiento quizás habríamos perdido la guerra, pero por lo menos no habría habido tantos compañeros asesinados por la espalda, y la traición a la revolución no habría tenido lugar. Ni hubiera habido generales con la mentalidad de baja estopa como Líster y Campesino, ni arrastreros [rastreros] a lo Carrillo, todo un hatajo de asesinos que lo único que hicieron [fue] robar a cuenta de los rusos el Tesoro Nacional y matar soldados sin vergüenza alguna al paso de la frontera.21

Sea como sea, una vez más Manresa y la Intercomarcal dieron prueba que todos los años de propaganda y movimientos revolucionarios dieron sus frutos. Tierra y Libertad terminó de dar la prueba una juventud entusiasta y sabia porque se iba a batir por un ideal justo y humano y no como corderos [ya que] cada uno en si conservaba su propia personalidad.

Poco tiempo después la columna partió para el Frente de Madrid. Su actividad otros más competentes que yo les incumbe de hacerlo. A principios de Octubre se disolvió el comité y se organizaron los ayuntamientos. Pocos días antes el compañero Ferrándiz organizó la Centuria Roja22. Todo cuanto pudo reunir, Tierra y Libertad se lo había llevado todo y lo peor que pudo hacer el compañero Ferrándiz es llevarse como consejero técnico al capitán Ramírez de Cartagena. No me explico cómo tuvo confianza con este individuo. Todo el mundo sabía a Manresa que otro capitán más infame, estaba en las manos de la Guardia Civil suponiendo que lo tenían prisionero, mascarada ridícula, puesto que una de las tantas veces que nos llamaron por varios asuntos concernientes a los efectos militares Ferrándiz y yo, Grau el que escribe, cuando el capitán Ramírez de Cartagena nos vio llegar, nos dijo – “caramba uds. dos siempre van juntos”. A la que contestamos que las responsabilidades del departamento de milicias nos concernían a los dos por la misma autoridad.

Milicians de la Columna Terra i Llibertat, posen davant un blindat artesanal o “tiznao“, segurament fabricat per ells mateixos.

Benvinguda a Madrid al primer contingent de la Columna Terra i Llibertat (setembre de 1936)

Habían ya preparado algunas, empezamos a beber en compañía tan falsa como peligrosa entre oficiales de la Guardia Civil y el resto de los que quedaban del Batallón23. El final parió la burra, el capitán Ramírez de Cartagena nos pide que siendo personas influentes dentro el Comité de Alianza Antifascista24 podíamos pedir la liberación del capitán Vicente Cañeta, el susodicho prisionero de la Guardia Civil, por la razón que no se había de matar a todo el mundo. Y dirigiéndose a mí, me dijo “Ud. Señor Grau en tanto que anarquista está en contra la pena de muerte”. Y le dije que tenía razón, y la tiene todavía, soy en contra de la pena de muerte, pero yo como el amigo Ferrándiz no podíamos responder de la opinión del resto del comité. Total, después de tan interesante tertulia, en la reunión plenaria del comité expusimos el caso. No [hay que] hablar nadie estuvo de acuerdo de dejar el cuervo, pero tampoco se hizo nada de [para] arrancarlo de las garras de la Guardia Civil. Y total el pájaro se escapó o lo hicieron escapar. Ferrándiz al llevarse el capitán Ramírez como técnico no lo guardó apenas una semana. Se dio el bote al otro bando. Demasiada buena fe por parte del compañero. ¿Y si [fue] el otro quien lo hizo escapar?

[Cabe] Recordar cuando de Manresa salimos las últimas fuerzas de la ciudad. Comunistas oficiales25 con [Rafael] Corvinos de responsable, unos cuantos poumistas y la Confederación con Grau delegado de centuria, que después el compañero [Carmelo] Muro se hizo [cargo] del segundo grupo que fue destacado en Cambrils. Todos fuimos adheridos a la columna del capitán Medrano comprendido [incluida] la guardia civil. Más tarde me decía un día el compañero Melitón Ferrer, hermano de Pedro Ferrer, dicho el loco: -“¿sabes lo que paso aquella noche que salimos para la defensa de la costa?” Le dije, “naturalmente, pues que la Guardia Civil saltó sobre la ocasión y se llevó con ellos el capitán Vicente Cañeto al que le facilitó la fuga”.

Desgraciadamente era verdad, pero nadie pensó [que] con este desalmado que se escapaba de nuestras manos, en el momento que escribo puedo decir que hace año y medio hablé con un compañero que había estado en un campo de concentración donde este infame capitán estaba de jefe de campo. Se hartó de matar a los pobres desgraciados prisioneros. ¡Quién sabe los muertos que habría habido si aquella noche hubiéramos sospechado la jugada que nos hacía la Guardia Civil si se hubiera empeñado en querer defender su prisionero! Hay que ver que hay individuos que su vida está ligada con la tragedia siendo ellos siempre los que juegan este papel de verdugos.

Es necesario que diga cuatro palabras sobre el compañero Ferrándiz. Si no me equivoco a la hora del deslinde de campos fue de los que volvió otra vez a la Confederación. Compañero muy enérgico e inteligente, según me dijeron que a la retirada de Aragón protegió su Centuria Roja26 con el fusil ametrallador y después no lo volvieron a ver más. A lo que aquivale [equivale] decir [que fue] otro de los compañeros que pagaron con su vida por defender un ideal de justicia. No era del alto Llobregat ni de Manresa, creo que era procedente de Vilanova [i la] Geltrú, pero de donde fuera, era un paladín de la libertad.

Después de los Hechos de Mayo 1937, de los cuales en Manresa no ocurrió nada de interés porque los unos y los otros nos quedamos a la expectativa. Me ausenté de la ciudad hasta el fin de la guerra, que pasa por detrás de la Montaña de Collbaix dirección de Francia donde he pasado el resto de mi vida.

Enrique Grau

Notes

1 Los nombres no nos son conocidos. Pasarisa podría ser Marcel·lí Parcerissa Casals, miliciano en 1936, aunque éste tenía también dos hermanos. Patri podría ser Patricio Garrote, de la sección de construcción, igual que el anterior. De Puig-reig se tiene constancia de un tal Ramón Cabra, que quizás fuese el que nombra.

2 Se refiere a Lluís Nicolau Fort, Ramon Faura Guitó, Josep Viladomiu Viñals, Ignasi Llimós Gràcia, Ramon Lladó Montraveta (o quizás Manuel Lladó Codina) y Josep Selga Viñas. Probablemente todos ellos formasen parte del grupo de la FAI llamado Amor y Voluntad.

3 En la Colonia Manent militaban los hermanos Valentí, Ramon y Joan Flotats, Ignasi Ferré, y los Pasarisa podrían ser Melitó Parcerissa Ors, o Zacarías Parcerisa Mosoll o bien Josep Parcerisa Balaguer y sus hermanos.

4 J. Vega, Antonio Moreno Alarcón, A. Sáez.

5 Ramon Planas y Josep Soler Castellà.

6 Grau escribe Layret pero Pedro Flores corrige la carta poniendo Aliet.

7 José Pellicer Gandía. Posteriormente estaría a cargo de la Columna de Hierro valenciana.

8 Posiblemente se refiere a la empresa propiedad de Pere Carreras i Roca, empresario textil. Que de joven, militaba en Acción Popular y fue uno de los fundadores de Falange. Con el establecimiento del franquismo ocupará varios cargos: desde teniente alcalde, líder local primero de Falange y después del Movimiento durante dos décadas. https://www.historiesmanresanes.cat/2015/03/la-falange-espanyola-durant-el-primer.html

9 Paulino Malsand Blanco, Pedro Cano, Josep García Narváez y Juan Valdés.

10 Pedro Ferrer.

11 Se llamó oficialmente Comitè Revolucionari Antifeixista de Manresa.

12 Ramon Casals Orriols.

13 Josep Font Vila, el “Tres-tres”.

14 El local de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, de la calle dels Esquilets, fue requisado por la CNT hacia el 23 de julio.

15 Hubo un grupo de cenetistas que salió de Manresa el 23 de julio con Manuel Ruiz Cintas, Ramon Delpeix, Juan Chela y otros. Probablemente Malsand salió a comienzos de agosto con otros cenetistas. Hay constancia de que el 16 de agosto partió otro grupo de cenetistas para unirse a la Columna Ascaso. Quizás todas estas historias se están entremezclando en la memoria de Grau aunque Malsand pudo haber partido con un grupo independiente.

16 Josep Ferrándiz Barberà.

17 El “deslinde de campos” quiere decir que los Sindicatos de Oposición votaron unirse a la UGT en lugar de volver a la CNT. A pesar de esa decisión mayoritaria algunas secciones y militantes de Oposición regresaron a la CNT. Otros comenzaron un acelerado proceso de estalinización como Augé que se unió al PSUC. En la última frase del párrafo Grau insinúa que Augé sirvió al franquismo.

18 Josep Corbella Suñé. Grau siempre escribió Curbella, que es como se pronuncia Corbella en catalán. En el texto hemos puesto el nombre correctamente, aunque en el manuscrito aparezca con “u”.

19 Josep Corbella Suñé, Antoni Camps Vives, Josep Cassassaies Rebordosa y Enric Grau.

20 Presumiblemente se trataba de Juan Asencio Sánchez y Josep Soler Castellà.

21 Se refiere a que el oro del Banco de España fue enviado a Rusia para avalar la compra de armamento soviético. La referencia a matar soldados tras pasar la frontera podría referirse a la invasión de la Vall d’Aran de 1944, en la que hubo varios casos de guerrilleros libertarios enrolados en las tropas liberadoras asesinados por estalinistas una vez llegados a territorio catalán.

22 Primera Centuria Roja. Salida el 30 de septiembre de 1936.

23 El Batallón de Ametralladoras nº 4 de Manresa se fue al frente el 2 de agosto, dejando atrás unos pocos oficiales y soldados.

24 Grau siempre escribe “fasista” o “antifasista”.

25 Se refiere al PSUC. El POUM eran comunistas heterodoxos o no estalinistas.

26 Estaba en el Batallón de Ametralladoras nº 12 del XII Cuerpo de Ejército, unidad sucesora de la Primera Columna Roja. Ferrándiz cayó en la batalla de la Sierra del Montsec.

1937 – 2017. A 80 anys dels Fets de Maig a Cardona

Aquest article (corregit i ampliat el 7/1/2020) és una adaptació del capítol sobre Cardona de «Teixint el fil roig i negre. La història llibertària de Manresa i comarca», del mateix autor.

El maig de 1937 la Guàrdia d’Assalt va intentar ocupar la central de la Telefònica de Barcelona. Això va provocar un enfrontament armat que es va estendre ràpidament per tota la ciutat i d’altres pobles del voltant de la capital durant sis dies. Aquesta resistència era un moviment de base dirigit pels mateixos organismes revolucionaris que havien propiciat la victòria del 19 de juliol: els comitès de defensa, els grups anarquistes, les joventuts i entitats polítiques com el POUM i l’Agrupació de Los Amigos de Durruti.

El conflicte entre revolució i contrarevolució es va saldar amb la derrota de la primera per que els comitès superiors de la CNT van desautoritzar qualsevol forma de resistència i van pactar una treva. L’adhesió a la unitat antifeixista exigia contínuament gestos de «responsabilitat» davant les altres forces. Això implicava deixar la revolució per més endavant i dedicar-se a guanyar la guerra com deia el lema dels estalinistes, ara també assumit pels comitès superiors confederals. Per tant, els Fets de Maig marquen el final de la revolució social a Catalunya, ja que a partir d’aleshores les conquestes revolucionàries van ser revertides per la Generalitat i els partits que recolzaven la contrarevolució.

Generalment bona part de la historiografia llibertària se centra en la ciutat de Barcelona, epicentre del moviment revolucionari, deixant en un segon pla els pobles i les comarques. Aquest article pretén donar a conèixer la resposta revolucionària del poble de Cardona, situat al bell mig de Catalunya. La revolta que es relatarà va ser ignorada pels diaris del POUM i la CNT. De fet, tampoc és un fet que recordin amb cap orgull en particular alguns dels seus protagonistes. Es pot deduir que no consideraven estar fent gens especial: no consideraven estar prenent el poder, sinó mantenint la revolució.

El conflictiu període republicà a Cardona

L’explotació de la mineria de Cardona va començar als anys vint, provocant l’arribada al poble de centenars de famílies treballadores del sud de la Península Ibèrica que s’instal·larien a la nova barriada de La Coromina. Aquest factor serà clau durant tota la dècada dels trenta, degut a la gran escletxa política i social entre la població local i la nouvinguda (segons Fortich). Al poble ja existia un sindicat d’oficis adherit a la CNT, però a finals de 1930 es fundaria el Sindicat Únic Miner que immediatament prendrà el lideratge del sindicalisme local degut al seu gran nombre d’afiliats.

[Pou Maria Teresa, mina Nieves. MTI Castilletes]

Com a antecedent clar tenim la vaga minera de les «nou setmanes», que paralitzaria Súria l’hivern 1929-30 que tindria també impacte a Cardona creant un ambient de rebel·lia entre els miners. Com a altres pobles miners, les condicions de la mina eren tant dures que les constants gires de propaganda van aconseguir instaurar entre els treballadors una consciència revolucionària.

Amb tot l’aparició del sindicat es rebuda amb bastant indiferència per la població local (segons fonts anarquistes), com constata la manca d’ajuda activa per la vaga minera de la primavera-estiu de 1931. La vaga va haver de ser sufocada per 300 soldats de l’exèrcit dirigits pel general Batet i 56 miners van resultar acomiadats1. D’aquesta vaga tenim un relat a Solidaridad Obrera: “los obreros nos incautamos las minas y formamos guardias contínuas para poder responder del orden de todo”2 Malgrat aquesta visió pessimista de la societat cardonina dels llibertaris, la CNT era vista com el sindicat unitari del proletariat i a l’agost ja comptava amb uns 1.400 afiliats, que era pràcticament tota la classe obrera local (la població de Cardona era aleshores d’unes 4.500-5.000 persones).

Com d’altres pobles de la comarca el gener de 1932 els miners es van unir al moviment insurreccional que havia començat a Fígols. Els insurrectes van fer-se fàcilment amb el control del poble i van proclamar el comunisme llibertari. La barriada de La Coromina bullia d’iniciatives (menjadors populars, projectes culturals, un esbós de milícies, etc.). No obstant això, al poble de Cardona la població va romandre aliena al moviment, i de fet hostil. Com el sindicat va quedar clausurat durant mesos per la derrota de la insurrecció, al poble va iniciar-se una deslegitimació sistemàtica de la CNT i de l’anarquisme, que aquest no va poder contrarestar en moltes setmanes. És durant aquestos mesos quan arrelaria un sindicat de la UGT, que organitzaria el sector fabril-tèxtil, i també apareixeria el BOC.

El març de 1933 la CNT de Cardona comptava amb només 475 afiliats, representats al Ple Regional per Jesús Torres Martínez, que havia tingut un paper destacat el gener de 1932 (i que com a conseqüència va haver de marxar del poble durant anys). Malgrat la crisi, el Sindicat Únic Miner encara era capaç d’efectuar moviments vaguístics com el de l’abril de 1933 quan 139 miners es van tancar a una galeria de la mina a 700 metres sota terra durant dues setmanes. O també va tenir forces per sumar-se al moviment del 8 de desembre de 1933. Aquell dia un grup compost per Martin Zomeño, Juan i Gaspar Lorente, José i Ramon Alcaide, Cristo Clemente i Joan i Ramon Fortich van patrullar els carrers del poble, infonent «el pànic entre la gent d’ordre». Eren el grup que dirigia la insurrecció d’aquell moment. El març de 1934 els 800 miners van tornar a fer vaga i 44 s’hi tornarien a tancar. Això tindria conseqüències desprès dels fets d’Octubre de 1934 i un centenar de miners serien acomiadats.

No s’entén aquest període sense veure l’abast de l’anarquisme local, que era el motor de la CNT. Al poble existia una federació local de la FAI composta per grups d’afinitat creats entre 1932 i 1934 que s’anunciaven a les pàgines del Tierra y Libertad: Adelante, Justicia y Libertad, Maximiliano Puertas, Amor y Libertad i el grup artístic llibertari Luz y Amor. És a dir, aproximadament unes 40 persones, que a la vegada tenien una projecció en un nombre de persones molt més gran. Potser la CNT havia perdut l’hegemonia sindical (tot i que encara conservava la majoria sindical), però alhora havia enfortit la seva naturalesa polític-sindical. Si la CNT tenia uns 500 afiliats, caldrà tenir en compte que aquests ja s’identificaven plenament amb el model de societat de l’anarquisme.

Després del període de clandestinitat de 1935 – desprès dels fets d’Octubre – ERC va prendre la iniciativa i es va apropar a La Coromina per demanar que els miners votessin a les eleccions de febrer de 1936. La CNT no va prendre cap decisió com a organització, però no veia amb mals ulls el fet que centenars de famílies (recordem que la gran majoria eren nouvingudes) votessin en aquesta ocasió. Es veia molt necessari tornar a una situació de legalitat i els vots cenetistes van ser clau per derrotar a la Lliga, que a Cardona tenia un discurs d’ultradreta. Per tant, gràcies als vots de CNT va guanyar les eleccions Esquerra Republicana, que superaria a la Lliga per poc més d’un centenar de vots.

En aquell any al Congrés de Saragossa va anar en Martí Zomeño com a delegat del Sindicat Únic, que ara representava només 200 afiliats. Podem constatar una gran davallada, que no obstant es recuperaria setmanes després arribant al juliol amb una afiliació semblant a la de 1933. Aquest és un error molt comú entre els historiadors del moviment obrer al no tenir en compte la situació d’anomalia política que vivia el país el 1936. Feia unes poques setmanes que havia tornat la normalitat i molts sindicats estaven en plena fase de reestructuració o, fins i tot, de refundació, de manera que pel Congrés de Saragossa la CNT estava lluny d’estar a ple rendiment.

[Interior de les mines, 1936]

Guerra i revolució

D’aquesta manera arribem al 19 de juliol. Al poble tot va restar tranquil i un grup mal armat de miners va anar a Solsona, on la situació no estava gens clara degut a la forta presència de persones de dretes. Zomeño i Ramon Fortich, delegats del grup, van enviar al bisbe a Andorra acompanyat de gent d’ERC (liderada per Francesc Viadiu) per evitar possibles represàlies sobre ell, ja que havia persones que el volien executar. De la mateixa manera el dia 20 havia arribat un grup de milicians de Súria que arengarien al poble des de la Casa Consistorial cridant-los a fer la revolució. L’odi contra l’església provocarà l’incendi de l’església de Cardona del dia 24. De fet es deia que el poble no va posar “gaires esforços” en cremar-la.

Un altre aspecte de l’arribada de la guerra al poble va ser l’enviament d’un camió amb sis tones d’explosius a Barcelona, el mateix 20 de juliol. També hi havia miners cardonins entre la partida de voluntaris que va baixar de Fígols, Súria i Sallent per ajudar a la derrota de la sublevació militar de Barcelona. Aquests «dinamiters» sortirien amb la Columna Durruti cap a l’Aragó el 24 de juliol sota la denominació de Centúria Dinamiters de Fígols.

[Plaça del Mercat. Cardona, 1936.]

Durant els dies de juliol i agost van funcionar al poble dos comitès: el de Cardona i el de La Coromina. Un era dirigit per l’Ajuntament (ERC) i l’altre per la CNT. A finals d’agost tots dos comitès es van fusionar passant a estar dirigits per l’alcalde republicà Josep Torrents, però tenint molt pes els sindicats3. Aquests controlaven el Consell de Defensa del poble, que estava compost de quatre membres de CNT (Agustí Galera, Martí Zomeño, Josep Cortez i Manuel Medran) i tres d’UGT.

Les expropiacions van ser immediates, atès que algunes persones de dretes van abandonar el poble. D’aquesta manera es van expropiar alguns comerços que serien agrupats a la Cooperativa Única Popular, el local de la qual estava situat a la casa de l’exalcalde Joan Torres. El comerç i els serveis del poble quedarien socialitzats entre els dos sindicats. El sindicat UGT s’instal·laria a l’edifici de les Carmelites, mentre que la CNT al Patronat Obrer. I per suposat, quedarien col·lectivitzades les fàbriques (La Plantada, Gallifa i El Paperer) i les mines (Unió Espanyola d’Explosius, que desprès es dirà Explotacions Potàssiques Col·lectivitzades). La UGT des de la conselleria d’economia impulsaria una cooperativa de construcció i també controlaria el transport.

Però la indústria no va poder ser socialitzada sota un pla de conjunt, com proposava el cenetista Zameño. La propietat privada encara tenia un pes fort a la societat cardonina de 1936-37, i ERC era el seu màxim defensor a nivell local, negant-se a anar més enllà de la mera gestió col·lectiva de les fàbriques. A més la crònica manca de matèries primeres feia que les fàbriques només poguessin treballar tres dies a la setmana. Per tant, les empreses col·lectivitzades donaven una imatge de precarietat i improvisació, ja que els quadres partidaris de la col·lectivització a les empreses no tenien gaire formació. Les agrupacions locals d’ERC als pobles s’escudaven en la legalitat de la Generalitat per no adoptar la socialització de l’economia, acceptant a contracor les col·lectivitzacions d’empresa portades a terme a partir del Decret de Col·lectivitzacions.

Un altre factor a tenir en compte era que al camp encara no havia arribat l’esperit col·lectivista i els pagesos no simpatitzaven gens amb els “ateus, extremistes i dinamiters” de la CNT que a més veien com estrangers. La majoria de la pagesia local ingressaria a Unió de Rabassaires. Tot i així, un grup de pagesos formaria el Sindicat de Treballadors del Camp (UGT) i col·lectivitzaria la finca El Mujal. Els col·lectivistes (CNT, UGT i POUM) respectarien les finques petites però s’encautarien de les de la gent de dretes. A l’octubre de 1936 hi haurà un enfrontament que provocaria la mort del rabassaire Josep Vila. Aquest serà un moment clau, ja que es faria palesa la profunda divisió entre partidaris i detractors de la revolució en el camp, sent majoria els segons. Tampoc ajudarien gaire les execucions.

Per tant existia un conflicte d’interessos larvat, que s’arrossegava des de 1930 i esclataria el maig de 1937.

Els Fets de Maig

Tot començà a finals del mes d’abril amb un grup de milicians de la Columna Terra i Llibertat que estaven al poble de permís. Des de la Cerdanya arriben notícies dels enfrontaments entre revolucionaris i contrarevolucionaris i aquest grup anirà a Bellver, on el 27 tindrà lloc un fort enfrontament armat (amb participació d’aquell Francesc Viadiu de Solsona, que hem anomenat abans, que dirigia una unitat de la Guàrdia d’Assalt). Allà mor un company de Cardona, Antonio Raja (o Rajo) Noguera. Això electritzaria l’ambient entre els revolucionaris cardonins. D’aquesta manera quan arriben les notícies de Barcelona dels Fets de Maig, els revolucionaris prendrien el control de la central telefònica i establirien una vigilància per tot el poble. En aquest ambient de tensió els cenetistes notarien moviments sospitosos de membres de les Joventuts d’Esquerra Republicana i dels rabassaires. De fet, el conseller de defensa Navarro va descobrir que un conseller d’ERC portava uns fusells amagats amb una lona, cosa que faria saltar totes les alarmes.

Al local dels rabassaires s’ajuntarien la tarda del dia 4 de maig unes 150 persones per efectuar un acte polític i cultural. De manera que els llibertaris van pensar que es tractava d’un complot per prendre el poble (com havia passat a Barcelona o a la Cerdanya) i van actuar d’immediat. Desprès de la finalització de l’acte un grup de cenetistes armats van anar al local i se situarien a fora. De cop i volta, algú de dins va efectuar uns trets de fusell des de les finestres del local ocasionant un mort, José Torres Martínez, de la CNT. Per tant, els cenetistes atacarien el local amb fusells i dinamita fins la rendició de tothom. En el tiroteig es va produir un altre mort, rabassaire, i dos ferits. L’atac estava dirigit per Jesús Torres, germà del caigut4.

De manera que a la nit del 4 al 5 de maig els llibertaris dirigits pel conseller de defensa, Josep Navarro, prendran el control del poble. Els revolucionaris van detenir disset membres del bàndol catalanista fruit de l’enfrontament del dia anterior, però posteriorment la xifra seria més gran, imposant-los multes d’entre 500 a 1.000 pessetes a fi de pagar-li 3.000 pessetes a la viuda de Raja i 3.000 a la de Torres. A la sessió extraordinària del consell municipal celebrada el dia 5, l’alcalde Torrents va ser revocat per l’oposició de CNT, d’UGT i del POUM (amb l’abstenció del PSUC), grups que convocarien un nou consell municipal format per aquestes organitzacions, ja que ERC i UR retirarien els seus representants com a protesta.

A efectes pràctics, el nou consell municipal, constituït el dia 5, quedaria controlat per la CNT i la UGT (que al poble no estava influïda per l’estalinisme). El consell estaria presidit per Josep Navarro. Fins i tot va emetre moneda pròpia el 13 de maig. A l’enterrament de Torres aniria també la gent del PSUC que sorprenentment a Cardona havia optat per la neutralitat, possiblement esperant moments millors. Dies desprès es procediria a acomiadar a la gent d’ERC que treballava a les mines.

[Bitllet de Cardona del 13 de maig de 1937. Vegueu el detall de la signatura de Juan Fortich i Martin Zomeño]

Tot això va provocar l’espantada de tota la gent que no era partidària de la revolució i unes 200 persones van abandonar el poble amb les seves famílies trobant refugi als pobles del voltant. El cas és que Cardona quedarà completament en poder dels “incontrolats”, com els deia “El Dia” de Manresa, fins el mes de juliol5.

A mitjans de juny, un grup de la guàrdia d’assalt enviat des de Manresa i capitanejat per Marcel Augés intentaria prendre el control de la situació però seria derrotat. Augés declararia més tard que Navarro li va encanonar amb una pistola i en aquestes condicions li va fer trucar a Manresa per telèfon. La Confederació manresana ordenaria la seva alliberació. Uns dies desprès, el 2 de juliol, vindria una nova expedició que –aquest cop sí– detindria Ramon i Agustí Fortich, Pombo, Mil, Peñarroya, Navarro i Josep Monegal (president del POUM local) que van ser enviats als jutjats de Berga (el municipi de Cardona depenia del Berguedà). Durant el trasllat se’ls identificarien uns guàrdies que eren de la CNT de València que intenten tranquil·litzar els revolucionaris. No obstant això, vint companys armats van protegir els detinguts fins les dependències de la presó de Berga. Ramon Fortich recorda que el comitè de suport de Berga es portaria molt bé amb ells no faltant-los de res. I que en Josep Ester va proporcionar-los-hi fins i tot unes pistoles al segon dia d’estar presos.

Aquesta situació anòmala, revolucionària, duraria fins el mes d’octubre. Després de la detenció de Navarro i Fortich seria Paulino Lorente de la UGT qui assumiria la presidència del consell municipal. Però a partir d’octubre s’instal·laria un batalló de l’exèrcit (i del SIM) al poble i l’Ajuntament fou ocupat successivament per dos alcaldes comunistes assignats per la Generalitat: Llorenç Sanz i Josep López. Fortich encapçalaria el comitè de control de la mina, l’empresa més important del poble, que a partir del 17 d’octubre passaria a ser propietat de la Generalitat.

Cal contextualitzar que entre gener i setembre de 1937 van tenir lloc un seguit de xocs armats entre els partidaris de la revolució i la contrarevolució que generalment sempre va véncer el bàndol antirevolucionari degut a la manca d’una resposta decidida de la CNT.

[Cartell de l’exposició Rostres de guerra, sobre els milicians cardonins]

Conclusions

Recuperar la memòria dels Fets de Maig de Cardona no ha estat gens fàcil, atès que la historiografia cenetista mai es va preocupar d’aquest fet, ja que anava en contra de la seva línia oficial. Però tampoc va ser un motiu d’especial record pels militants que el van protagonitzar. Quan ells parlen de la revolució es refereixen al 19 de juliol, no al 4 de maig de 1937. Molt probablement això es deu a que la resposta revolucionària va ser espontània i no estava en absolut preparada i posteriorment no va poder ser avaluada i teoritzada.

Els revolucionaris cardonins no eren conscients del que estaven fent, ja que de ser-ho, haurien contagiat tot l’Alt Llobregat i el Cardener –un territori central a Catalunya– o com a mínim haurien preparat la defensa del poble. Tampoc van aprofitar la situació per imposar les mesures socialitzants que se’ls havia denegat els mesos anteriors.

Expulsar del consell municipal a ERC i UR va ser producte d’una sèrie de factors: la tensió política entre catalanistes i cenetistes, la tensió entre els pagesos i els miners, la tensió entre revolucionaris i contrarevolucionaris, l’enviament solidari d’ajuda a Puigcerdà, els morts d’uns i d’altres… tot això va desembocar en un xoc armat.

La victòria del bàndol revolucionari de Cardona el 4 i 5 de maig els va donar el poder polític. Però prendre el poder volia dir la guerra total contra totes les forces polítiques contrarevolucionàries (com era el cas d’ERC, que literalment se la va «fer fora del poble»). Estava preparada la CNT per fer això a gran escala? Aquest era el gran dilema de 1936-37.

40 anys de franquisme implantarien un record nefast al poble d’aquella Cardona revolucionària –els anarquistes sempre han estat presentats com a dimonis– i ningú ha estat capaç de revertir-lo en tot aquest temps. L’anarquisme ha quedat com una anomalia històrica en la “vida d’una pacífica vila” quan era la via cap a una societat socialista d’una majoria de la classe treballadora catalana. Si Cardona fou l’última localitat catalana en ser derrotada el 1714, també ho seria durant la contrarevolució de 1937.

[Dia de Mercat, 1920-30s. Colecció Roisin / IEFC]

Notes

[1] Op. Cit. SERRA, Jaume. p. 43

[2] Solidaridad Obrera, 24/07/1931

[3] Composició del Consell Municipal, octubre de 1936: Josep Torrens (ERC), Presidència; Josep Navarro Vergara (CNT), Defensa i Guerra; Economia, finances i cultura: Joaquim Martí (ERC) i Martí Zomeño (CNT); Ginés López (CNT), Proveïments; Manuel Athane (UGT), Treball; Paulino Lorente (UGT), Transports; Ramon Gisperts (ERC), Sanitat; Joan Rovira Sala (UR) i Josep Vila (UR), Agricultura; Zomeño (CNT), que també era el Dipositari Municipal.

Juntes directives a l’estiu de 1936: CNT: Antonio Campos, Diego Asensio, Ginés Molina Sánchez i Rodríguez; UGT: José Campos, Vicente Estrada, Manuel Villa, Higinio Gallego, Miguel Durán Prieto, Juan Uroz, Diego Bazán, Amancio García i Víctor López Alamillo; Rabassaires:Joan Serra Agut, Emili Homs Bertran, Florenci Traveset, Joan Torrantallé Miralles, Josep Jordana Font, Antoni Planas Closa, Josep Villaró Riba i Josep Munt Espluga.

Diuen els papers de la Causa General que els dos comitès van ser unificats gràcies als esforços de Juan Torres Maciá i Conrado Batlle Coma. El comité municipal de Cardona i el tribunal popular que conformaven també els consellers, estava compost des de finals d’agost de 1936 per: Emili Esteve Corretjer (ERC), José Navarro Vergara (CNT), Ginés López (CNT), Martín Zomeño (CNT), Josep Vila (UR) i Joaquim Martí Viola (ERC).

També van estar representades les organitzacions, CNT: J. Cortés i José Herrada; UGT: Manuel Athané, Paulino Llorente, Francisco Malpica i Miguel Sagret; ERC: Josep Costa; Rabassaires: Miquel Parcerissa, Melitón Sol Camps i Joan Rovira Sala.

Composició del Comité de La Coromina (agost ’36):Milicians: Ángel Miralles Cerezo, Antonio Sánchez Fernández, José Botella Gil, José Hernández Urrutia, Juan Torres Cruz, José Ayala Martínez, Juan Martínez Hernández, Francisco Delgado Tapias, José Pombo Samo i Vicente Ceral González; CNT: Rafael Nevado Martínez, Antonio Castell Vallés, Antonio Gómez Giménez, José Hernández Escanez, Francisco Martínez Ponce, Pedro Brocas Martínez, Lorenzo Sanz Paredes; POUM: José Monegal Muixí (que també exercí al comitè de la vila); JJ.LL.: José Ramírez Martínez i Melitón Sol Camps (que també era dels rabassaires).

Comitè de Defensa: Juan Sallarés Rosell, Clemente Segura, Antonio Peñarroya Millán, Agustí Fortich Camps i José Navarro Vergara; i Comitè d’enllaç: José Herrada Rodríguez, Salvador Muñoz Méndez, Cristóbal Clemente Campoy, Juan López Moreno, Antonio Vicente Baraza, Agustín Galera González i Victoriano López Acosta. (C. General fs. 24 i 25).

A més a la Causa General surten altres noms de patrullers o milicians: Lucinio Ruíz Soliva, Jesús Torres, Antonio Salinas, José Rebolledo Rubio, José Fernández Sánchez, Antonio Raja Noguera, Muñoz Zamora Caramona; Cristóbal Clemente (padre), Pedro Bracas, Luis Martínez Martínez, José Martínez Vivancos, José Jordán Teruel, Benito Vilalta Arnau i Ginés Bartes Sitjes (C. General, fs. 24, 34 i 35).

Font: Tradición Viva, web carlista.

[4] Informació extreta del procés penal efectuat pel jutge Alfonso R. Dranguet de Berga, Apuntes aclaratorios para la correspondiente instrucción del sumario Nº 14 del 1937 del juzgado de Berga, Sobre rebelión en Cardona el día 5 de mayo último pasado. MAD 462/27 nº 16 Archivo Histórico Nacional de Salamanca. Proporcionat per Josep Quevedo.

[5] Aquesta revolta contra la República, era única en tot Catalunya, per la seva radicalitat i la seva durada. Malgrat això no està historiada i no s’ha pogut aprofundir. Es pot seguir a les pàgines de “El Dia” (diari d’Esquerra Republicana) del 5, 15, 18, 20, 22 de maig i del 10 i 12 de juny. Els diaris del POUM i de la CNT de la comarca van ignorar totalment aquesta revolta

Bibliografia

FORTICH, Ramon. Apuntes históricos de la Cardona bimilenaria e historiografía del 14 de abril de 1931 al 1 de febrero de 1939. Col·lecció Pedro Flores, Carpeta IX. Biblioteca del Casino de Manresa.

MARTINEZ i MUÑOZ, Domènec. Organització Municipal i economia de Cardona durant la Guerra Civil (1936-1939). Revista Cardener, núm. 1, 1983.

SERRA i CARNÉ, Jaume. El moviment obrer al Bages i Berguedà durant la Segona República. Centre d’Estudis del Bages, 1988.

Consultes al diari “El Dia” (diari d’Esquerra Republicana de Catalunya, Manresa) dies 5, 15, 18, 20, 22 de maig i 10 i 12 de juny de 1937.

Apuntes aclaratorios para la correspondiente instrucción del sumario Nº 14 del 1937 del juzgado de Berga, Sobre rebelión en Cardona el día 5 de mayo último pasado. MAD 462/27 nº 16 Archivo Histórico Nacional de Salamanca.

Solidaridad Obrera

Tierra y Libertad

Miguel G. Gómez.

Felip Díez Sada i La Llar de l´Infant

Amb motiu de la col·locació d´un stolpersteine en homenatge al 30è manresà deportat als camps nazis, Felip Díez Sada, mestre i pintor, volem recordar-lo amb reproduint un discurs d’ell l’any 1936, a on parla de La Llar de l´Infant:


El passat dimecres, Felip Díez, President de la Delegació Comarcal del C.E.N.U, parlà des del micròfon de Ràdio Manresa sobre la institució “La Llar de l´Infant”. Heus ací el que digué:

“Companys Idealistes que en aquests moments de suprems sacrificis col·laboreu tan eficaçment a la reraguarda per a l´enderrocament total del feixisme. Salut.

Per elecció immerescuda d´uns amics m´es donat el goig de parler·vos avui d´una magnifica obra i requerir el vostre ajut perque aquest projecte sigui una viva realitat.

No és sense emoció que us parlo, emoció nascuda del temor que la meva paraula no sapiga traduirla magnificància de l´obra projectada, i també irradiada per la mateixa finalitat i noblesa del propòsit.

Perquè no es taracta d´una iniciativa més; no es tracta de la fundació d´algun altre organisme, cosa a la qual l´estem afeccionats els homes, no es tracta d´una obra de lluïment ni d´una obra que després de creada pugui deixar-se morta; us parlo d´una obra que ha d´ésser per imperatiu de la nostra consciència i per la nostre voluntat la primera de totes aquelles obres creades a l´escalf de l´actual transformació revolucionaria.

Aquesta obra, amics radioients, mereix ésser la primera entre totes perquè és en benefici dels infants.

Un caríssim amic nostre deia alguns dies passats en una conferència que també fou radiada, que així com la Revolució francesa fou coneguda com la Gran Revolució per haver proclamat els drets de l´home, aquesta nostra heroica l´històrica revolució que vivim serà coneguda, enllà dels temps com la Revolució Suprema per haver proclamat els drets de l´infant i haver establert la unitat de la vida.

I certament us dic que nosaltres no podríem desitjar més gloria, ni més honor que aquesta distinció, per oferir·la en tribut d´agraïment pòstum als nostres germans caiguts en aquesta lluita cruenta que ha d´aixafar el feixisme, l´anti-ideal de fraternitat humana, i en tribut d´admiració pels germans que combaten encara al front de batalla en sacrifici magnific i abnegat per un món millor i més just.

Però per aquest agraïment, per generositat i humanitat, mentre els nostres germans ens donen un exemple d´heroisme i abnegació en la lluita, mentre en plena guerra els homes els homes responsables s´afanyan per a construir i estructurar aquesta nova societat comprensiva, justa i humana, a nosaltres, companys tots idealistes, en pertoca un sagrat deure. En la lluita brutal i heroica han caigut germans nostres que han sacrificat més que la pròpia vida, han sacrificat l´amor d´espòs, l´amor de pare, A molts llars la càlida veu del pare, que era tota autoritat i tendressa, que era alegria, que era treball que sostenia la familia, no se sentirà mai més. Una bala traïdora ha segat la vida estimada i el dolor i la desesperació han entrat a la llar que conexia, en l´afany de cada dia i da cada hora de l´alegria cordial del fills i del pares. Tenim un sagrat deure a complir; no podem deixar abandonats en la dissort els infants, els fills, dels germans que per la nostre llibertat i pel nostre benestar, han donat la vida.

Pensem que els infants d´avui són els nostres jutges del demà. Pensem que quan tinguin comprensió de les coses de la vida. Quan siguin homes i sàpiguen de la conducta nostra i del sacrifici dels seus pares, han de trobar justa recompensa: a la generositat dels pares l ágrïment nostre.

Si hem proclamat els drets de l´infant i establert la unitat de la vida, fem que sigui per atots els infants, que tots tinguin pa, afecte, escola.

Es precís que donem als infants dels germans nostres que han perdut la vida i dels que es baten encara per la victòria dels ideals de llibertat i justícia social, el caliu de la llar, l´afecte amorós d´una familia. Donem·los una casa, instituïm com han fet a Barcelona, una “Llar de l´Infant”, on poder, amb l´afany altruista, encaminar la infància dels qui des d´ara, són els nostres fills predilectes, No els deixem abandonats al carrer, en la misèria. Tenim un sagrat deure i hem de complirlo. Demanem el vostre ajut, sabem que no ens faltarà. Requerim també la cooperació, per aquesta obra humanitària, de tots els Comités Antifeixistes de la comarca del Bages. Ni un sol ha de faltar·hi. Es amb l´ajut de tots i cadascun de nosaltres que serà possible l´obra de la “Llar de l´Infant” als gloriosos orfes dels nostres milicians.

Perquè la casa serà d´ells, no nostra. No una casa a la manera dels odiats hospicis d´abans. No una casa de caritat, que no és caritat aixó que devem als nostres infants. Ni hospici, ni asilo, ni casa de caritat; simplement i absoluta: “La Llar de l´Infant”.

Una llar on l´infant hi trobi el caliu, l´ambient de família; on lliurament associats pugin educar·se i, segons les seves facultats i gustos, transformar·se gradualment en homes productors; on la vida en comú, aconsegueixin la suficient preparació per a disfrutar de una llibertat i tinguin una activa participació en les feines de la casa. Els nois intervenint en l´administració i en els demés treballs que són els propis, i les noies internvenint en les tasques que es deriven de la vida col·lectiva i d´agençament de la residència, l´obra és ambisiosa i sabem que únicament en vencerem les dificultats a costa de sacrificis. Sabem dels sacrificis nostres i dels que fareu vosaltres per a prestar·nos el més decidit ajut i cooperació, però així i tot ens sembla poca cosa pel que mereixen els nostres germans caiguts en la lluita. I sobre tot pel que mereixen els orfes, els nostres infants.

Jo voldia ara poder trobar bells accents, belles paraules, no per exhortar·vos, davant l´exemple dels nostres heroics milicians, no cal ni és necessària la meva exhortació. Jo voldia trobar belles paraules per a interpretar els sentiments i l´entusiames dels meus amics, segur que compartint, com compartiu aquests sentiments, ja no us semblaria un sacrifici l´esforç que us demanem i us requerim per a possibilitar la realizació immediata primer i el manteniment desrés de “La Llar de l´Infant”.

Els dramàtics moments actuals porten ja en el seu si llevat de sacrifici i la tràgica lluita que sostenim per la nostra llibertat i per construir una societat millor, n´és l´exponent indiscutible, però jo voldia portar al vostre anim la més ferma convicció que tot quan fem pels orfes, pels fills dels milicians que es moren i es baten tant heroicament, no és un sacrifici, no és contribuir a una subscripció més ni aportar l´esforç del nostre treball obscur a una nova activitat, és una reparació obligada que devem i hem de complir.

Ajudeu·nos tots i bastim la “La Llar de l´Infant” com una obra de tots.

Ens podeu ajudar de mil maneres i confiem que aixi ho farem. Amb donatius, subscrivint·vos per una quota fixa i periodica, colaborant amb nosaltres en les activitas i tasques primordials, quotidianes de l´organització. Ho fareu com ho demanem, no per nosaltres que estem disposats a emprendre l´obra sols si convé, ho demanem pels infants, ho demanem per aquesta obra modèlica, única, que amb l´acció conjunta dels nostres esforços bastirem com exponent magnífic dá questa Societat nova, justa i humana, que haurem guanyat a costa de tanta lluita, de tanta sang, de tantes vides.

Penseu·hi: pels infants que no podem deixar abandonats. No els llençem a l´hospici, ni a l´asil ni a la casa de caritat, simplement, absolutament, instituïm, la casa d´ells: La Llar de l´Infant.”


Felip Díez

Divendres, 25 de setembre de 1936.

El Dia, diari republicà d´esquerra.

El Pla de Bages, diari obrer.